201º ¿Como conservar a un amigo? La arena en la mano abierta.
Jorge, un chico de trece años, paseaba sobre la playa con su mamá. Estaba muy pensativo y callado. A un cierto momento le preguntó a su mamá: "Mamá, ¿cómo se hace para conservar a un amigo cuando finalmente uno lo ha encontrado?” La mamá meditó un poco, luego se inclinó y tomó dos puñados de arena en cada mano. Teniendo la palma de una mano hacia arriba, apretó fuerte. La arena se le escapó entre los dedos y cuanto más apretaba el puño, tanto más la arena se escurría de su mano. Dejó en cambio bien abierta la otra mano; la arena quedó toda en ella. Jorge observó atento y luego exclamó: “Entiendo”.
Sólo se conserva lo que se da, se comparte o se suelta generosamente. Conservar a un amigo a la fuerza es perderlo. El amor o es libre o no es amor. Muchas personas aman con un amor posesivo. Uno de los síntomas de este tipo de amor es el celo, la angustia de perder la persona que se ama. Un poco de celo no hace daño, casi se podría decir que es necesario, como es necesario un poco de sal en la comida. Lo que la hace imposible a comer es el exceso de sal. El amor posesivo propio de los padres, tiene que purificarse de a poco y llegar a ser amor oblativo, amar a la persona no para sí sino para ella. Amar en efecto significa "querer el bien del otro" y no quererse a sí mismos a través o por medio del otro.
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