Wordsworth, William
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Biografía GER
Es uno de los poetas más grandes de Inglaterra, que junto con sus dos compañeros lakistas da paso al romanticismo inglés. Este movimiento venía preparándose a lo largo del s. XVIII, desde Thomson a Burns, y en el distrito de los lagos, al NO de Inglaterra, se manifiesta con vigorosa decisión. Allí vivió W. durante toda su vida, y allí concurrieron, atraídos por el parentesco y la amistad, primero Coleridge y después Southey, quienes habitaron también algún tiempo en el Lake District. Por ello a los tres se les agrupa con el nombre de "lakistas" y se les considera fundadores de la escuela poética llamada Lake School. En 1798, con la publicación de las Lyrical Ballads de W. y Coleridge, podemos decir que nace el romanticismo inglés.Vida y temperamento. W. n. el 7 abr. 1770 en Cockermouth (Cumberland), en la comarca de los lagos.. Hijo de un procurador, la temprana muerte de sus padres dejó al poeta desprovisto de cariños tan necesarios en la niñez. Al morir la madre, W. fue enviado a la escuela de Gramática de Hawkshead ( 1778), al oeste de Windermere. W. permaneció en la escuela nueve años, y en octubre de 1787 entró en. el St. John’s College de Cambridge, donde, debido a su escasa afición a los estudios académicos, se dedicó sobre todo a leer a los clásicos, a aprender italiano ya alternar con sus compañeros. En verano de 1790, último año de su carrera, salía para Francia y Suiza, y en enero del año siguiente se graduaba de bachiller en Artes con un simple aprobado. En noviembre de 1791 embarcaba nuevamente hacia Francia. .Su propósito era cultural; quería dominar el idioma francés y por ello, apartándose del cosmopolitismo parisiense y del ambiente excitado por los debates de la Asamblea y los jacobinos, se dirigió a Orleans. Fue su profesora Annette Vallon; alumno y maestra se enamoraron; poco después Annette quedó embarazada.
Desprovisto de recursos económicos partió hacia Inglaterra para volver de nuevo y reunirse con Annette, pero la declaración de guerra entre las dos naciones, en febrero de 1793, impidió su regreso a Francia. Por fin, logró atravesar el canal y llegar a París, pero, horrorizado ante las calamidades de la época del Terror, tuvo que regresar a Inglaterra sin ver a Annette. El tiempo enfrió el cariño y cuando W. vio a Annette, diez años más tarde, apenas quedaba nada de aquel amor. Restablecido más tarde de su fracaso sentimental y del desengaño por las esperanzas puestas en la Revolución francesa, W. comenzó su obra poética, en 1798, con Lyrical Ballads. Previamente había escrito el poema Guilt and Sorrow (Culpabilidad y dolor), 1794, composición que delata la angustia y las preocupaciones que sentía el escritor en esta época. En 1799 se estableció definitivamente en el distrito de los Lagos, en donde permaneció hasta el fin de sus días. W. vivió en Dove Cottage, Grasmere yen 1802 se casó con Mary Hutchinson, una amiga de la infancia. Unos años después se trasladaron a Rydel Mount, y W. continuó escribiendo y pu blicando a pesar de la. indiferencia del gran público y el poco aprecio de la crítica. Pero con el tiempo la opinión empezó a serle favorable; las Universidades" de Durham y Oxford le confirieron grados, el Estado le concedió una pensión, yen 1843, a la muerte de Southey fue no~brado poeta laureado. M. el 23 abr. 1850, y sus restos descansan en el cementerio de Grasmere. En Grasmere se conserva también Dove Cottage, una casita blanca situada a las afueras del pueblecito, y transformada hoy día en museo.
W. fue un hombre austero y concentrado, algo rudo y desprovisto del sentido del humor. Quizá demasiado consciente de su genio y de su misión, su persona y su obra constituían para él una preocupación extremada. Como decía Carlyle, su presencia impresionaba además por su total desinterés en parecer amable y por poseer una "sana rusticidad, fresca como el aire de sus montañas". A esta sana rusticidad, a este estado de sencillez y pureza espirituales, que tantas consecuencias tiene en el arte de W. se refiere sin duda al propio poeta cuando dice que un hombre dotado de un "saludable estado mental será el espejo claro en donde se refleja el universo en toda su realidad". Como perfecto norteño, bajo su tosca e imperturbable apariencia ocultaba una gran fuerza pasional. En su juventud fue cautivado por las promesas humanitarias de la Revolución, y al derrumbarse estas ilusiones, coincidiendo con el lamentable asunto de Annette, W. sufrió una crisis tan aguda que fueron necesarias todas las atenciones de su hermana Dorothy y su amigo Coleridge y el sedante poder de la naturaleza para devolverle la confianza en Dios y en los hombres.
Al final de su vida manifestó una profunda desconfianza hacia el progreso y el industrialismo, como lo demuestran su oposición a la reforma electoral de 1832 ya la emancipación católica, y su protesta contra el proyecto de la línea de ferrocarril de Kendal a Windermere. W. fue sin duda alguna un precursor -no siempre bien orientado- de la crítica de la religión del progreso. Su insistencia en las virtudes rurales y su condenación de la vida ciudadana se deben al verdadero interés que sentía por la sociedad. W. se dio cuenta de un problema que a partir de su época ha alcanzado serias proporciones. Vio que la aglomeración en las ciudades y sus frenéticas formas de vida eran contrarias a la naturaleza humana y que el hombre estaba en camino de perder la individualidad y sumergirse en la masa. En su primera época (poéticamente la más importante) W. halla destellos divinos en la naturaleza y en los hombres; pero en s~ segunda etapa busca con mayor persistencia la manifestación de Dios en los mismos y se afana en poner de relieve esta relación. El elemento religioso en su interpretación de la naturaleza se advierte desde el primer momento, y sus efectos en la mentalidad racionalista de la Inglaterra de su tiempo, manifestada por Stuart MilI, debió de ser muy profunda.
"Lyrical BaIlads" y otros poemas. La obra de W. es muy extensa. Sus primeros poemas An Evening Welk y Descriptiva Sketches (Paseo del atardecer y Esbozos descriptivos), 1793, ya denotan un sentimiento de la naturaleza y unas dotes de observación nada comunes. Pero donde tenía que empezar a dar su nota personal es en Lyrical Ballads ( 1798), colección de poemas publicados en colaboración con Coleridge. Aquí empieza el decenio brillante en que despierta de lleno el genio poético de Wordsworth. En esta obra, en la que ambos amigos se habían delimitado previamente los campos, Coleridge se proponía tratar de temas más o menos sobrenaturales, buscando su inspiración en el aspecto misterioso de los hombres y las cosas, mientras que W ., con su riquísima imaginación, daría su blimidad a lo mediocre y cotidiano de la vida. Coleridge aportó tan sólo cuatro composiciones, entre ellas la más famosa Rime o! the Ancient Mariner que abría el volumen; las demás eran de W ., y éstas, por su temática, estilo, frescor e intimidad emotiva, representaban una revelación dentro de la época y la verdadera manifestación de un nuevo movimiento literario.
En Lyri¿.al Ballads se presenta como un poeta logrado, y los poemas incluidos en esta colección constituían una clara muestra de sus extraordinarias posibilidades. En 1807 aparecieron los Poems in two Volumes, que fueron atacados despiadadamente por la intransigencia crítica de la "Edinburgh Review", pero Byron, en su reseña de dichos poemas, en "Monthly Literary Recreations" del mes de julio de ese año, destacó la sencilla fluidez del verso de W. y su irresistible poder sobre los sentidos. Estos dos volúmenes de verso encerraban lo mejor que pudiese producir el genio lírico de Wordsworth. En esta época, y precisamente al someterse a la más estricta de las disciplinas métricas, el gran romántico había encontrado un nuevo medio de expresión; en sus primeros sonetos logra encerrar una fuerza pasional tan grande en un molde tan perfecto, que, con el tiempo, llegaría a ser considerado como uno de los sonetistas ingleses más sobresalientes. Varios de estos sonetos están inspirados en la guerra de la Independencia española y respiran vibrante simpatía por la gesta del pueblo español. De estos sonetos, dos de ellos están escritos con ocasión del Convenio de Cintra ( 1808); uno inspirado en Zaragoza (1809) y otro en Palafox (1810); uno en los vascos y otro en el roble de Guernica ( 1810); otro en la indignación de los españoles (1810), y tres en las guerrillas (1810-11). La vasta producción del W. sonetista se extiende desde los Miscellaneous Sonnets y los sonetos a la independencia ya la libertad, escritos en diferentes épocas, hasta los Sonnets to Liberty and Order y los Sonnets upon the Punishment o! Death (Sonetos sobre el castigo de la muerte), pertenecieñtes a su~ últimos tiempos, pasando por The River Duddon (El río Duddon), 1820, y los Ecclesiastical Sonnets ( 1822).
"The Prelude". "The White Doe of Rylstone". Poemas cortos. The Recluse, tenía que ser una vasta obra poética- filosófica de carácter autobiográfico que no se completó. The Prelude, que aunque terminado en 1805, quedó inédito hasta 1850, después de su muerte, y The Excursion, que se publicó en 1814, son dos extensos poemas épicos y armónicos, que debían integrarse en The Recluse. The Prelude, consta de 14 libros y trata del desarrollo de sus facultades poéticas a través de su infancia, estudios, primeras impresiones de Londres y estancia en Francia; es decir, la reacción del poeta ante el mundo y el desarrollo de su amor a la humanidad. The Excursion, en nueve libros, es la parte central de ese poema sobre el hombre, la naturaleza y la vida, y comunica las sensaciones y opiniones de un poeta que vive en su retiro. El argumento no es sino las consideraciones del propio poeta, las de un vagabundo filósofo, las de un solitario pesimista e incrédulo que desespera de la existencia, y las de un sacerdote que alecciona a sus feligreses narrándoles la vida de personas enterradas en su cementerio. Los dos últimos libros delatan la degradación sufrida por las clases humildes a causa de la expansión industrial de principios del s. XIX, y proponen el remedio de una educación adecuada. En el libro primero se incluye The Story o! Margaret o The Ruined Cottage, que originariamente constituía un poema separado.
Los Ecclesiastical Sonnets ( 1822) constituyen la historia religiosa de Inglaterra desde el establecimiento del cris tianismo hasta el s. XIX, pasando por el cisma anglicano. El asunto no podía ser más adecuado para la poesía narrativa. Hay que advertir que a. partir de la muerte del hermano del poeta en un naufragio (1805), se nota en él un ansia de acercamiento espiritual a la religión revelada que, yendo cada día en aumento, culminará en estos sonetos histórico-religiosos. The White Doe of Rylstone (La gama blanca de Rylstone), escrito en 1808 y publicado en 1815, es probablemente el poema largo (cerca de 2.000 versos) más delicadamente concebido por Wordsworth. Su argumento lo constituyen las luchas religiosas de la época de Isabel I y la vida de santificación que observa la superviviente de una familia católica, una joven cuya alma llega a tal grado de pureza por medio del sufrimiento, que produce la sensación de pertenecer al otro mundo; en esta desolación recibe regularmente la visita de una gama blanca, cuya mística apariencia simboliza la inocencia de la naturaleza.
Indudablemente la parte más asequible y conocida de la obra de W. es una selección de sus poesías cortas publicadas en la época gloriosa que va desde 1798 a 1807 , las cuales, junto con The Story of Margaret, The Prelude y The White Doe of Rylstone, también escritas en esta década, constituy~n en realidad su revelación poética. Entre ellas se encuentra la genial oda lntimations of lnmortality from Recollections of Early Childhood (Indicios de inmortalidad derivados de los recuerdos de la primera infancia), compuesta entre 1802-4, la impresión de cuyas lecturas permanece fresca e imborrable toda la vida. En este originalísimo poema presenta al mundo a través de los ojos maravillados de la infancia y contrapuesto a la visión realista del hombre, para quien la costumbre ha despojado las cosas de su prístina luz celestial.
Ideas poéticas de Wordsworth. La obra correspondiente a la segunda parte de su larga vida es menos importante: a medida que se borran del recuerdo de W. las frescas impresiones recibidas en la niñez y se desvanecen sus sueños de hermandad humana, la inspiración del poeta se abate y su poesía pierde lirismo, volviéndose amanerada y filosófica. A través de las alteraciones de sentimientos que le ocasionaron los años, el poeta perdió facilidad de adaptación y flexibilidad perceptiva, tendió a idealizar ciertos estados de ánimo que consideraba objetivamente válidos, y al cristalizarlos, su ideal de la espontaneidad y la libertad terminó en una estática rigidez. A medida que se apoya menos en su formidable intuición poética, la fuerza !creadora originaria disminuye, y gran parte de su obra, aunque de indudable valor , pierde la genial vibración característica de la gran época.
W. tuvo conciencia de que la poesía encerraba un contenido cultural superior al de la técnica, y se esforzó en hacer comprender que por encima de la visión parcial y subordinada del científico se impone la superior visión del poeta, que considera la naturaleza como un todo y al hombre como un espejo en donde se refleja la belleza de la creación. Si el conocimiento científico, árido y difícil, seca la fuente de simpatía y parece que sitúa al hombre frente a la naturaleza, la poesía en cambio, por ser el aliento del espíritu más puro de todo conocimiento, concilia al hombre con el ambiente y reúne en un inmenso abrazo efectivo a la gran familia humana. Asimismo, el poeta para W. no pertenece a una casta diferente de la de los demás mortales, sino que es "un hombre que habla a los hombres" ; un hombre, ello es verdad, dotado de una sensibilidad más viva, de mayor entusiasmo y ternura, que posee un conocimiento más amplio de la naturaleza humana y un alma más comprensiva que la que tienen comúnmente sus semejantes. Pero, en conclusión, un hombre que habla a los hombres. Su interés consistía en traer de nuevo al plano de las realidades de la vida los asuntos y el lenguaje poéticos, encerrados desde hacía tiempo en los moldes caducos de una técnica y de un dialecto de gremio casi ininteligibles, por esmerados que fuesen.
Hay que reconocer también en w. su admirable facultad de saber interpretar, como poeta de la realidad que era, las posibilidades divinas de los hombres humildes y las cosas sencillas; su intensidad psicológica, que nos recuerda constantemente que no hay nada.indiferente para el que es capaz de ver y sentir; su profunda visión poética, que a veces adquiere la rarísima cualidad de ver la vida como si entre los sentidos y las cosas no hubiera barrera alguna y el alma tuviera una percepción directa de la realidad, y, por último, un envidiable poder emancipador, que ha arrancado de algunos la confesión de que su poesía les ha sacado de una cárcel oscura y les ha conducido hacia la luz de la liberación. En cuanto a éxito, a pesar de la estimación que le tenía el círculo de sus amistades, de ninguna manera logró para su poesía, en su época, la popularidad que gozaron Southey, Thomas Moore y sobre todo Lord Byron. Sin embargo, es indiscutible la impresión que como poeta causó entre sus contemporáneos, a pesar de la escasa venta que tuvieron, al publicarse, sus Lyrical Ballads, de tanta importancia en la historia literaria y tanta celebración entre los amigos de w. y Coleridge.
E. PUJALS FONTRODONA.
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