Vizcaya HIST.
Categoria:
Historia
II. HISTORIA. Habitantes primitivos. Los primeros habitantes conocidos de V. son los autrigones, que se extendían al O del río Nervión, y los caristios que habitaban desde el Nervión (de Orduña a Balbio) al Deva (en la provincia de Guipúzcoa). Ambos pueblos pertenecían a los vascos (v.), distintos de sus vecinos los cántabros (v.). Próximos a los caristios se encontraban los várdulos, que poblaban la actual provincia de Guipúzoca (v. VASCONGADAS II). El territorio de los autrigones y caristios correspondiente a V. fue poco romanizado en relación con otras partes de la Península. Sin embargo, a juzgar por la penetración de la lengua latina en la vasca, la romanización de V. parece más fuerte de lo que se acostumbra a decir. Esta teoría es aceptable, si se tiene en cuenta la toponimia y que, cuando se introducen vocablos en una lengua, es porque también se utilizan las cosas que los vocablos designan. No obstante, el interés de los romanos por esta tierra, entonces pobre, fue escaso. De ahí que los primitivos vizcaínos pudieran desenvolverse con independencia, conservando más puras que otros pueblos sus tradiciones y costumbres. Posiblemente participaron como mercenarios en las tropas romanas que se enfrentaron a los cántabros (29-19 a. C.). La leyenda de su hostilidad a cualquier dominio es más verosímil frente a los visigodos, quienes ciertamente no llegaron a someter en su totalidad a los vascos.En los s. VI y VII, reinando Leovigildo y Suintila, hubo varias campañas para dominar a los vascos, nombre con el que ya se designaron los autrigones, caristios y otros pueblos, sin distinción entre ellos. Tampoco los musulmanes se adueñaron de V., cuya historia durante la Alta Edad Media es poco conocida. Gentes de V. toman parte en la repoblación del Este del condado de Castilla.Señorío de Vizcaya (v.). Este Señorío, cuya extensión era más amplia que la actual provincia de V. existía ya a fines del s. XI, dependiente de Castilla. Con anterioridad, V., disputada por los navarros, tenía a su frente un gobernador, bajo la autoridad de los reyes de León. La dependencia de V. en Castilla fue alterada por frecuentes rebeliones de sus señores, a quienes se debe la fundación de varias poblaciones. Diego López de Haro funda Bilbao (v.) en 1300, que recibe el fuero de Logroño; su heredera legítima María Díaz I funda Portugalete (1322) y Lequeitio; D. Tello funda Elorrio y Guernica (villa desde 1366), a mediados del s. XIV. Anterior a éstas es la fundación de Durango (fue conocida como Villanueva de Tabira desde 1372, en que recibió carta de población, hasta el s. XVII), por Sancho VI de Navarra, en 1180. Los vizcaínos se opusieron a que Pedro I de Castilla (v.) entregara el señorío al Príncipe Negro. El auge mercantil en esta época contribuye a la repoblación de V., hasta entonces bastante despoblada, en parte por el relativo aislamiento de sus habitantes y sus desplazamientos hacia Castilla y Navarra.Al integrarse el señorío a la corona de Castilla, en la persona de Juan I, ejerce el gobierno de iure, en nombre de los reyes castellanos, un corregidor, residente en Bilbao, y cuyo cargo se mantuvo hasta el s. XIX. Los reyes estaban obligados a jurar los fueros bajo el árbol de Guernica. El último que siguió esta costumbre fue el pretendiente a la corona española Carlos VII. Realmente, el gobierno de V. recaía en las juntas, subsistentes hasta 1877 y cuyo lugar de reunión era, desde el s. XV, junto a un roble de Guernica, símbolo de la libertad; el roble que puede contemplarse ahora sustituyó a uno muerto en 1892, éste a otro que murió en 1810, y éste, a su vez, a uno que posiblemente fuera plantado en el s. XIV. A las juntas asistían los representantes de las villas designados por los ayuntamientos y los de las anteiglesias (concejos rurales cuyos vecinos se reunían ante las iglesias) elegidos popularmente. La costumbre tenía fuerza de ley, que no se hizo constar por escrito hasta 1342. En esa época, Bermeo era cabeza de V., pero su puerto fue pronto desplazado por el de Bilbao, dependiente en principio del consulado de Burgos, creado éste en 1494, y que desde 1511 tuvo su propio consulado, inspirado en el burgalés. Hasta 1830, año en que fue suprimido, el consulado de Bilbao absorbió la actividad mercantil de toda V., además de la de Guipúzcoa. En el s. XV, ya eran de importancia los astilleros de Bilbao y el comercio lanero de la villa con Francia y Flandes. Al predominio de Bilbao sobre Bermeo contribuyó que la primera se constituyera en paso obligado del trayecto OrduñaBermeo. En el s. XVI, Portugalete rivalizaba con el puerto de Bilbao.V. se vio dividida por la lucha entre las villas y anteiglesias, unidas éstas en hermandades. Los pleitos entre la Tierra llana y las villas terminan mediante la concordia de 1630. Jurídicamente, V. se dividía en Tierra llana o Infanzonazgo, merindades de Marquina y Duranguesado, comarca de las Encartaciones con centro en Valmaseda, ciudad de Orduña y villas de Bermeo, Bilbao, Guernica, Plencia, etc. En 1631, los campesinos se opusieron al estanco de la sal, que al fin fue suspendido. En esa época, comienzan las relaciones comerciales con Inglaterra y, en el siglo siguiente, se acentúan con América. La libertad de comercio con el Nuevo Continente (1778) ayuda al enriquecimiento de Bilbao. De septiembre a noviembre de 1718 se produce el levantamiento de los aldeanos, conocido con el nombre de machinada (del vasco matxin, campesino), que vivían próximos a Bilbao, al ordenar Felipe V el traslado de las aduanas al puerto bilbaíno. Las aduanas volvieron a su lugar de origen en 1722, y cuatro años después se concedió el indulto a los revoltosos, dominados por fuerzas armadas enviadas desde Madrid.Siglos XIX y XX. La época industrial de V. comienza en el s. xix con la explotación del hierro de Somorrostro. A principios de ese siglo, surgen nuevos conflictos, a causa entonces del proyecto de puerto libre en Abando, junto al Nervión, y que en homenaje a Godoy sería llamado Puerto de la Paz, pero quien figuraba como promotor era Simón Bernardo de Zamácola y contra 61 estalló el motín denominado zamacolada (1804). Con la guerra de Independencia, se abandonó el proyecto. Los franceses ocuparon Bilbao en 1808-13. También fue sitiada Bilbao por los carlistas en las guerras que éstos sostuvieron contra los liberales. De los cuatro sitios (primero del 10 jun. al 1 sep. 1835, segundo en octubre de 1836, tercero desde noviembre a 25 dic. 1836, y cuarto de enero a 2 mayo 1874), el más importante, dirigido por el conde de Casa-Eguía, fue el tercero. En esta ocasión, la villa fue liberada por Espartero (v.), al día siguiente de su victoria en Luchana. El cuarto asedio tuvo lugar en la última guerra carlista (v.), después de la ocupación de Portugalete. Bilbao fue liberada entonces por el jefe liberal del Ejército del Norte Manuel Gutiérrez de la Concha (1808-74). En dicha guerra, Durango fue núcleo carlista y cuartel general del pretendiente Carlos VII. El contraste entre la liberal Bilbao y las zonas rurales campesinas, más pobres y más apegadas a sus tradiciones, era evidente.El carlismo de las zonas rurales se transforma en nacionalismo vasco, ya a fines del s. XIX, cuando se funda el Partido Nac. Vasco bajo el lema Jaungoikoa et Lagizarra (Dios y vieja ley). En un principio, la burguesía católica y conservadora se muestra nacionalista o bizkaitarra, nombre que procede del diario llamado así por su fundador el líder nacionalista Sabino Arana (1865-1903). El proletariado sigue al Partido Socialista Obrero, cuya influencia en las zonas industriales se ejerce sobre todo a través del periodista asturiano residente en Bilbao, Indalecio Prieto (1883-1962; v.). Los comunistas empiezan su actividad en 1920, con Dolores Ibarruri (n. 1895) como uno de sus miembros más destacados. En 1936, los nacionalistas, dirigidos por José Antonio Aguirre (1903-60), siguen la causa republicana (v. REPÚBLICA ESPAÑOLA, SEGUNDA); las Cortes reconocen la autonomía de V. (1 oct. 1936). Durante la Guerra civil española (v.) Bilbao es tomado por las tropas nacionales (19 jun. 1937) y el Gobierno euzkadi se exilia. Terminados los conflictos bélicos V. experimenta un gran crecimiento económico; al mismo tiempo siguen manifestándose algunas tendencias autonomistas (V. VASCONGADAS III).CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: J. M. BARIANDARÁN, El hombre primitivo en el País Vasco, San Sebastián 1934; 1. MÚJICA, La Casa de Vizcaya y sus linajes, Madrid 1960; M. GARCÍA VENERO, Historia del nacionalismo vasco, Madrid 1945; D. SEVILLA ANDRÉS, Historia política de la zona roja, Madrid 1963; H. GÜNTHER DAHMS, La Guerra española de 1936, Madrid 1966, 247-263; E. J. DE LABAYRU Y GOICOECHEA, Historia General de Vizcaya, 7 vol., Bilbao 1895 (ed. facsímil 1968); T. GUIAR Y LARRAURI, Historia de la noble villa de Bilbao, 4 vol., Bilbao 1904 (ed. facsímil 1969); íD, Historia del consulado y casa de contratación de la villa de Bilbao, ed. facsímil, Bilbao 1972.
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