Vísperas Sicilianas HIST.
Categoria:
Historia
Sicilia fue el escenario de una de las primeras revoluciones de carácter popular que se han dado en la historia de todos los tiempos. Esta revolución, ocurrida el 20 mar. 1282, es conocida con el nombre de Vísperas Sicilianas. Desencadena una lucha de carácter nacional en toda Italia, que se prolonga durante 20 años, y a la que la intervención extranjera da dimensiones internacionales.En la segunda mitad del s. XIII, Italia aparece dividida en un sinnúmero de repúblicas caracterizadas por una crisis comunal y la lucha entre los partidos güelfo, defensor de la política pontificia y el particularismo medieval, y gibelino, que apoyaba los ideales imperiales y se oponía a la intervención de la Iglesia en los asuntos civiles (v. GÜELFOS Y GIBELINOS). En defensa de los intereses del partido güelfo, el papa Urbano IV llama a Carlos I de Anjou (v.), el cual derrota a Manfredo, regente de Sicilia, en Benevento y es coronado rey de la isla en 1266. De este modo se inicia la dominación francesa en Sicilia (v.). El francés, desde el trono, ve la posibilidad de alcanzar sus ambiciones políticas: la hegemonía de la Península acaudillando el partido güelfo y la conquista de Bizancio, deseos que no serán secundados ni por el Papado ni por los sicilianos, que, descontentos con el gobierno tiránico de Carlos, preparan su caída. Los nobles sicilianos, acaudillados por Roger de Lauria y Juan Procida, apoyan los derechos de Pedro III de Aragón (v.), casado con Constanza de Suabia, única heredera que podía ostentar pretensiones legítimas a la corona de las Dos Sicilias. Además consiguen la alianza de Miguel Paleólogo y el’ apoyo del papa Nicolás III, enemigo de los Anjou. Pero la muerte repentina del Pontífice interrumpe las negociaciones y la situación cambia de signo al conseguir Carlos, por la fuerza, la elección de un Papa francés: Simón de Brié.El nuevo Papa, Martín IV, nombra a su protector vicario pontificio y favorece totalmente su política tanto en Oriente como en Italia, al tiempo que Pedro III, ante la hostilidad manifiesta del Papado, prepara la conquista de Sicilia desde África. Fue por entonces cuando la explosión general contra los franceses en Palermo aceleró el desenlace del conflicto. El lunes de Resurrección, un soldado francés maltrató a una mujer joven casada cuando se dirigía a la iglesia del Espíritu Santo. La multitud se le echó encima y al grito de "mueran los franceses" la rebelión se propagó por toda la isla. La feroz reacción de Carlos y la desastrosa política de Martín IV convirtieron el problema en lucha a vida o muerte.Los rebeldes proclamaron en la isla el gobierno de la Iglesia, pero ante la negativa de Martín IV decidieron ofrecer la-corona al rey de Aragón, al tiempo que Carlos sitiaba Mesina. Cuando la ciudad estaba a punto de rendirse, Pedro desembarcaba en Trápani y el 1 de septiembre era coronado en Palermo. El nuevo monarca hizo levantar el sitio de Mesina, y la escuadra aragonesa derrotó a la provenzal en Nicotera. El abandono francés supuso para Pedro III el enfrentamiento con el Papa, quien le excomulgó, puso el reino en entredicho y preparó una Cruzada para entronizar a Carlos de Valois en Aragón. La Cruzada fue un rotundo fracaso, así como los intentos franceses de invadir Sicilia, al vencer Roger de Lauria a la escuadra francesa en aguas de Nápoles (1284). En enero de 1285 muere Carlos de Anjou, viendo fracasados todos sus proyectos y dejando una infructuosa guerra a sus descendientes hasta la paz de Caltabellota (1302), con la que se puso fin al conflicto. A lo largo de estos 20 años de lucha, Sicilia vio surgir un precoz sentimiento nacional, disminuyó el prestigio e influencia del Pontificado en Italia y se pusieron las bases de un problema que llenará los primeros siglos de la época moderna: la rivalidad franco-española por el dominio de Italia (v. ITALIA IV y V).A. M. BARRERO GARCÍA.
BIBL.: M. AMARI, La guerra del Vespro Siciliano, 9 ed. Milán 1886; E. DUPRÉ THESEIDER, Alcuni aspetti della questione del Vespro, Mesina 1954; F. GIUNTA, Aragonesi e Catalani nel Mediterraneo, Palermo 1953-59; S. RUNCIMAN, The Sicilian Verpers, Cambridge 1958; V. D’ALESSANDRO, Politica e societá nella Sicilia aragonese, Palermo 1963; G. PISTORIO, Nuovi documenti sul Vespro, Palermo 1969.
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