Venezuela. IX. Medios de Información y Comunicación Social. MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
Había en 1963 en V. nueve casas editoriales de libros, que imprimieron 743 títulos diferentes, de los cuales 726 eran primeras ediciones. La producción editora no es regular, pues mientras en 1955 imprimía 538 libros, seis años más tarde la cantidad ascendía notablemente para volver a subir de nuevo. También en 1963 las obras traducidas de otros idiomas eran cinco, tres de ellas del francés y una del inglés. Venezuela no produce papel periódico y la totalidad de su consumo se debe a la importación. El gasto de papel prensa ha ido aumentando con los años, pasando de 13.600 t. en el cuatrienio 1950-54, a 38.100 en 1964, que correspondieron a 2,6 Kg. y 4,5 Kg. por persona, respectivamente. El año en que mayor consumo de papel prensa se hizo fue 1962, con 41.200 t., que representaron 5,2 Kg. por hab. El número de teléfonos instalados es de 282.558, según cifras de 1965.1. Prensa. Historia: V. fue una de las últimas posesiones españolas en conocer la imprenta. La introdujo el generalísimo Francisco de Miranda (v.), uno de los forjadores de la Independencia, en 1804. El primer periódico apareció el 24 oct. 1808: Gaceta de Caracas, que se editaba semanalmente y estuvo defendiendo, según los casos, tanto la causa realista como la patriótica. En 1811 se publicaban, junto con la Gaceta de Caracas, El Mercurio Venezolano, El Semanario de Caracas y El Publicista. Antes de la desmembración de la Gran Colombia, V. vio nacer los periódicos El Correo del Orinoco, de Angostura (hoy Ciudad Bolívar), El Iris, El Colombiano, El Venezolano y La Gaceta del Gobierno. Hasta finales del s. xix, la prensa de V. independiente va a estar muy unida al ambiente de lucha que reinará en el país. La propaganda liberal se llevó a cabo por medio de numerosos periódicos: El Venezolano (fundado en 1844), órgano del partido liberal y dirigido por Antonio Leocadio Guzmán (180184), uno de los fundadores del partido y designado por 61 mismo para regir el periódico; la labor periodística de Leocadio Guzmán fue acertada y tan bien recibida por sus lectores que en 1846 fue elegido candidato a la Presidencia de la nación; sus campañas en El Venezolano le ocasionaron la detención y condena; El Centinela del Ávila, con Tomás Lander. (1792-1845); El Relámpago, de Rafael Arvelo; El Republicano, de Blas Bruzual; El Patriota, de Larrazábal; El Elector, de Guillermo Tell Villegas; El Correo de Caracas, de Cagigal; Venezuela Libre, de Heriberto García Quevedo: El Diario de la Tarde, La Prensa y Las Catilinarias, de Juan Vicente González (1808-66), el más destacado periodista del s. XIX, quien se distinguió como temible polemista; de él se cuenta que dictaba a la vez dos o tres artículos, todos vibrantes de entusiasmo y llenos de las. sátiras más maliciosas, por lo cual pudo decirse que durante la guerra federal ganó más batallas con su pluma que todos los generales con la espada; también escribió sus editoriales en El Heraldo. Al mismo tiempo aparecían rev. literarias como La Oliva y La Guirnalda, de José Luis Ramos (1785-1849), hombre de cultura enciclopédica y dotado de un espíritu crítico poco común; cultivó todos los géneros literarios y publicó numerosos trabajos de literatura, políticos y económicos en numerosos periódicos, especialmente en El Correo del Orinoco, El Ateneo, El Mosaico y El Gimnasio Literario. Durante la dictadura del general Joaquín Crespo (1884-86) se fundaron una serie de rev. satíricas acerca de la labor del anterior presidente, que había llevado a cabo una "dictadura benévola": El Delpinismo, El Delpiniano, El Paladín, El Eco Libre... El general Juan Vicente Gómez (v.), que prácticamente estuvo en el poder desde 1908 a 1935, pacificó el país, unificó las tendencias políticas y dirigió con mano dura la prensa. En esta época se crearon El Universal y La Esfera en Caracas, El Heraldo y El Impulso en Barquisimeto, Panorama en Maracaibo, y La Comuna y Diario Católico en S. Cristóbal.
Legislación. La Constitución garantizaba, antes de 1948, la libertad de prensa, pero era necesario un permiso para la aparición de los periódicos y los editores debían tener en cuenta toda una serie de requisitos legales. Durante el mandato del presidente Gómez, la prensa estuvo sometida a muchas restricciones de tipo político. A partir de 1948, la libertad fue nula. Con la junta Militar, y después de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (v.), la censura ha presidido las relaciones de la prensa con el Gobierno. Bajo el mandato de Pérez Jiménez, ésta se lleva a cabo por medio de una oficina central a cargo de un director de Información y por sus delegados en las dependencias federales y territoriales. Todas las informaciones políticas y económicas debían presentarse a ’ la censura, y los comentarios políticos estaban prohibidos. únicamente escaparon a la censura las noticias extranjeras y el diario católico La Religión, cuya oposición se daba a conocer por medio de las críticas a otras dictaduras y sus sistemas de controlar un país. El más activo de los adversarios de Pérez Jiménez fue Miguel Ángel Capriles, propietario de La Esfera y últimas Noticias. Esta lucha ha sido, a todas luces, una manifestación del poder de la prensa y uno de los más recientes casos en los que la prensa juega un papel destacado en el cambio de un gobernante. Durante algún tiempo consiguió desviarse de las insinuaciones de la censura, pero Capriles y el director de La Religión fueron a la cárcel. Los periódicos fueron obligados a publicar artículos censurando la revuelta de la oposición, a lo que se negaron cuatro de ellos, prefiriendo suspender su publicación si no eran puestos en libertad los dos periodistas. El Gobierno cedió. El Universal protestó por la orden de inserción de tales artículos, y se le condenó a lanzar sus ediciones ocho horas más tarde que los demás diarios. A consecuencia de ello el diario alcanzó mayor popularidad de la que tenía. La situación angustiosa a la que debían someterse muchos diarios ayudó a que la oposición ampliara su ámbito de influencia. La prensa también tuvo un papel definitivo en la huelga general anunciada para el 21 de enero; dio la señal al licenciar a su personal el día antes y descomponer sus propios talleres. Incluso el diario gubernamental, El Heraldo, fue obligado a suspender su publicación. La huelga, junto con un ultimátum del Ejército, provocó, finalmente, la caída de Pérez Jiménez. La Junta de Gobierno que le sustituyó restableció la libertad y los diarios aumentaron considerablemente la tirada. El Heraldo se cerró y Capriles lanzó un nuevo diario: El Mundo. En junio de 1958, un grupo de oficiales rebeldes dirigió un ultimátum al presidente provisional pidiendo que se restableciera la censura, pero el ultimátum fue rechazado. Durante el periodo de Rómulo Betancourt (v.) la prensa adquirió su libertad; con todo, se vio limitada en algunas ocasiones, a consecuencia de suspensiones de diarios de izquierda y de la reanudación de la censura en 1962. Al año siguiente los directores de La Esfera, El Mundo y últimas Noticias eran encarcelados bajo la acusación de publicar noticias difamatorias al denunciar la corrupción de algunos funcionarios del Gobierno. En un informe de la Univ. de Missouri acerca de la libertad de expresión en el mundo,en 1966, V. ocupaba un puesto bastante alto. Exceptuado un breve periodo en el que se suspendieron las garantías constitucionales y se retuvieron algunos despachos informativos, existió en 1966 un alto grado d crítica al gobierno y a sus funcionarios, dentro de la prensa del país.Estructura de la prensa actual. En 1948 existían 27 diarios, con una circulación de 280.000 ejemplares (62 por cada 1.000 hab.). Al mismo tiempo aparecían ocho periódicos dos o tres veces por semana, 70 semanarios, 22 quincenales y 114 mensuales. En 1956, los diarios eran 32, con una circulación de 610.000 ejemplares, junto con otros 150 periódicos de diferente periodicidad. Se publican 36 diarios, de los cuales tres son de la tarde. De ellos, 23 lanzan 608.000 ejemplares. Son todos privados y el Gobierno únicamente publica la Gaceta Oficial, de carácter administrativo (1969). A pesar de que en la capital se encuentran los mejores y más poderosos diarios de V., la prensa no está concentrada en la capital. Con todo, la circulación de los diarios de Caracas supone aproximadamente el 80% de la difusión nacional. En Caracas se editan 10 diarios. Los principales son: El Universal (fundado en 1909) con 85.000 ejemplares; El Nacional (fundado en 1943) con 84.738 ejemplares durante la semana, 100.870 los sábados y 107.098 los domingos; últimas Noticias (fundado en 1951) con 84.675 ejemplares; El Mundo (fundado en 1958) con 86.280 ejemplares. Les siguen en importancia La Esfera (fundado en 1927) con 36.000 ejemplares; La República, con 30.000 ejemplares; La Religión (fundado en 1890) con 24.000 ejemplares; La Tarde (fundado en 1965) y La Verdad. Aparece un diario en lengua inglesa, Daily Journal (fundado en 1945) con 15.000 ejemplares durante la semana y 17.000 los domingos. Las otras ciudades con mayor número de diarios son: con cuatro diarios, S. Cristóbal (102.000 hab.); con dos, Maracaibo (436.000 hab.): Panorama (fundado en 1914) con 78.000 ejemplares, y La Columna, de la tarde, con 5.000 ejemplares; Barquisimeto (244.700 hab.): El Impulso (fundado en 1904) con 18.000 ejemplares y última Hora con 15.000 ejemplares; Ciudad Bolívar (66.300 hab.) y Barcelona (43.700 hab.). Otras poblaciones tienen un solo diario con tiradas inferiores a 5.000 ejemplares. La mayor parte de los diarios son independientes. Existen algunos católicos, tanto en la capital como en otras ciudades. Se dan casos de algunas coaliciones periodísticas, la principal de las cuales es la cadena de Miguel Ángel Capriles en Caracas, propietario de últimas Noticias, La Esfera, El Mundo y de los semanarios Elite, La Línea, Páginas y Venezuela Gráfica. Aproximadamente, el 30-40% del texto está dedicado a noticias, mientras que el resto se compone de colaboraciones, grabados, publicidad, etc.Prensa católica. El principal diario católico es La Religión, de Caracas, decano de la prensa del país, con una circulación de 24.000 ejemplares. Está dirigido por Mons. Jesús M. Pellín y el P. Hernández Chapellín. Durante la dictadura de Pérez Jiménez gozó del privilegio de poder publicarse sin la censura previa. Otros diarios católicos fuera de la capital son Diario Católico, de S. Cristóbal y La Columna, de Maracaibo.Prensa económica. No existe todavía ningún diario especializado en información económica. Hay muchas rey. mensuales dedicadas a ella, así como algunas publicaciones semanales: El Tiempo Económico y La Semana Económica. Algunos diarios dedican buena parte de su espacio a la información de economía y finanzas, especialmente El Universal, La Esfera y El Nacional. En ellos trabajan reporteros especializados, que gozan de algunos privilegios. Con todo, estas informaciones no llegan a vulgarizar la economía entre las clases populares y no gozan de la suficiente independencia, puesto que tanto los poderes públicos como las grandes empresas privadas ejercen gran influencia por medio de los comunicados oficia les o mediante los servicios de publicidad o relaciones públicas.Agencias de noticias. Desde 1940 funciona una agencia nacional, Prensa Venezolana (PEVE), que tiene su central en Caracas y tres oficinas en Maracaibo, S. Cristóbal y Trujillo. Informa exclusivamente sobre los acontecimientos nacionales. No existe ningún Ministerio de Información, aunque algunos Ministerios tienen oficinas para la prensa, y el de Asuntos Extranjeros publica un boletín de noticias. Los diarios consiguen las informaciones extranjeras por medio de las agencias internacionales AP y UPI, que tienen montadas sus oficinas en Caracas. Tass mantiene un corresponsal en la capital.Organizaciones. Existe un Sindicato de Periodistas y una Asociación de Trabajadores de la Prensa.2. Radio. Existen 110 emisoras. Radio Nacional, propiedad del Estado, y dependiente del Ministerio de Comunicaciones, explota siete emisoras de onda media en Caracas, Maracaibo, Mérida, Porlamar, S. Cristóbal y Ciudad Bolívar. Transmite también por otros dos equipos de onda corta. Tiene principalmente carácter cultural e informativo y difunde sus programas en castellano, junto con algunos en inglés. Diariamente emite programas para las escuelas de enseñanza primaria y además transmite programas culturales extranjeros, especialmente los de la BBC. No hace publicidad comercial. El resto de las emisoras son comerciales y pertenecen a empresas privadas; el Estado regula el tiempo dedicado a la publicidad, que no puede exceder de una tercera parte del total. Forman parte de ellas seis emisoras de onda media, dos de frecuencia modulada y el resto de onda corta. Sus programas se llevan a cabo en lengua castellana en casi su totalidad, aunque algunos de ellos se transmiten en alemán, inglés, italiano, holandés y portugués. Existe una Cámara Venezolana de la Industria de la Radio y Televisión, que es miembro activo de la Asociación Interamericana de Radiodifusión y de su Organismo Regional Bolivariano. El número de receptores de radio se ha duplicado en los 10 últimos años, pasando de 750.000 en 1957 a 1.675.000 en 1966.3. Televisión. V. tiene siete emisoras de TV y 15 postes repetidores. Su definición es de 625 líneas. Una de ellas es estatal, Televisora Nacional, que dio su primer programa en diciembre de 1952. Depende del Ministerio de Comunicaciones y tiene finalidades eminentemente educativas, transmitiendo de cinco a seis horas diarias. Las demás emisoras pertenecen a empresas privadas y se explotan comercialmente mediante la publicidad, y sus horas de emisión oscilan según las diferentes emisoras, no excediendo las 17 horas al día. El número de receptores ha pasado de 30.000 en 1954 a 650.000 en 1966.4. Cine. Existen 747 salas de proyección que son frecuentadas por 60.000.000 de espectadores al año, y suponen un índice de frecuencia de 9,2 entradas por hab. De estas salas, cinco son para automóviles (drive-in), con una capacidad superior a los 1.000 coches. La producción de largometrajes no pasa de tres por año. En cambio, la de cortometrajes de actualidad y servicios informativos es más regular e importante. Tres productoras realizan cada semana un resumen informativo de la misma, que distribuyen por las diferentes salas del país. Al mismo tiempo realizan un número considerable de películas educativas y documentales, que de ordinario obedecen a encargos de organismos oficiales. El Ministerio de Educación organiza sesiones de cine educativo en las escuelas y para el público en general; posee una cinemateca y varios proyectores móviles de 16 mm., junto con camiones-cine. Al mismo tiempo, la sección de Cultura del Ministerio de Trabajo organiza proyecciones de cine recreativo para los trabajadores. Casi la totalidad de películas proyectadas es de importación. Todos los años destacan las de EE. UU. En 1959 fueron 584 los films importados, de ellos 274 eran de EE. UU, 118 de México, 54 de Italia, 53 de Francia, 26 de Inglaterra, 26 de Alemania Occidental, 13 de España y el resto de Argentina, URSS, Japón y otros países de Iberoamérica.Historia. Loss de la producción nacional de cine vienen indicados por la creación de Ávila Films, que en los primeros tiempos del cine sonoro estuvo haciendo una o dos películas anuales hasta 1944. Hasta estos años, el cine venezolano producía obras que buscaban la popularidad por medio de actores conocidos en la radio y en la revista; algunos de sus títulos son Frijolito y Rabustiana, Venezuela también baila. Al terminar la II Guerra mundial se crea Bolívar Films, que busca elevar la categoría del cine nacional. Produce La balandra e Isabel llega esta noche. Es ésta una película ambiciosa y está realizada con una técnica pasable, por lo que fue premiada en el Festival de Cannes en 1951. Aparte la producción de largometrajes, puede hablarse de una escuela de cortos y documentales. Algunos de ellos han sido producidos por firmas comerciales, tales como los de Esso, con técnica excelente. Destacan los nombres de Elisa Marcello con Llano adentro y Séptimo paralelo; y sobre todo, Chalbaud y Margot Benacerraf. Chalbaud realiza Caín adolescente, que causa un verdadero escándalo en la crítica, y Cuentos para mayores, que es una bien urdida combinación de tres historias de crítica social por medio de la sátira. Benacerraf realizó un primer largometraje, Reveron, que es una obra maestra del cine documental iberoamericano; el segundo, Araya, sigue la línea de Flaherty y consigue el Gran Premio de Cannes en 1961. El cine venezolano está en crisis, en parte debido a la dictadura de Pérez Jiménez, y el presente es todavía difícil para los cineastas. Desde 1958, a la caída del dictador, se han dado leyes proteccionistas y toda clase de apoyo económico para aumentar la producción y calidad de sus films, al mismo tiempo que está aumentando el mercado interior.M. PASCUAL SAPERAS.
BIBL.: América en cifras, 1963, Washington 1964; UNESCO, L’Information d travers le monde, París 1966; E. DOVIFAT, Handbuch der Auslandspresse, Berlín 1960; Internationales handbuch für rundfunk und Fernsehen, Hamburgo 1966; M. SEGUNDO SÁNCHEZ, La imprenta y el periodismo en Venezuela, Caracas 1940; CENTRE INTERNATIONAL D’ENSEIGNEMENT DU JOURNALISME, État de l’Information économique et financière. L’Enseignement du tournalism, Estrasburgo 1964; INSTITUTO INTERNACIONAL DE PRENSA, La Presse dans les états autoritaires, Zürich 1959; "Cahiers", Zürich, mensual; "Film Ideal", Madrid, quincenal; Annuaire Statistique, Naciones Unidas 1960-62-66; EDITOR AND PUBLISHER, International Year Book, Nueva York 1967; Europa Year Book, Londres 1967.
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