Venezuela. I. Geografia.2. Poblamiento y Población. GEOG.
Categoria:
Geografía
V. ha sido y es un país subpoblado. La etnia venezolana está constituida por tres elementos básicos: aborígenes, españoles y negros. El elemento aborigen lo constituyen los indios venezolanos, que antes de la llegada de los españoles ocupaban la zona circuncaribe y la selva tropical. Los principales asentamientos se distribuían por el E junto al golfo Paria, por el O en los Andes y parte occidental del lago Maracaibo. Los cumanagotos, los palenques y los caracas se extendían por la costa caribe desde Paria hasta Borburate. Los caracas toman su nombre de una hierba abundante en su hábitat y que ha servido para denominar a la capital del país. Los arauacos (v.) occidentales comprendían los caquetíos y otros pueblos de habla betoye. La cuenca del Orinoco fue uno de los focos de dispersión de los araua. cos. Los caquetíos habitaban desde el lago Maracaibo hasta el río Yaracuy. Los jirajaras se dividían en ayamanes y axaguas. Actualmente se distribuyen por el Estado Lara. Los guajiros habitaban y habitan la Guajira.Caribes (v.) occidentales eran los pemenos, los bobures y los motilones. i stos ofrecieron gran resistencia a los españoles; quedan algunos grupos cerca del lago Maracaibo. En los Andes vivían los timoto-cuicas, que aún se encuentran en el Estado Mérida, al sur del lago Maracaibo. En los Llanos, desde el delta del Orinoco hasta los Estados Portuguesa y Lara, viven los guaraúnos. En el grupo de los otomacos se incluyen los indios de este nombre (ya extinguidos, habitaban entre los ríos Orinoco y Meta), así como los guanos (también extinguidos, habitaban la cuenca del Apure), los taparitas y parte de los yaruros.Esta población aborigen en general fue asimilada mediante el mestizaje y aún quedan algunos grupos, que apenas han tenido relación con la civilización moderna, y cuya población es difícil calcular. En 1961, se tensaban 31.800 indios, de los que 20.000 se encontraban en el territorio federal de Amazonas, y 4.000 en el Estado Zulia. El resto de la población india se cree que viene a ser el 2 % de la población total (10.721.522 en 1971). No constituyen un problema de convivencia, como en otras áreas de América del Sur; estan alejados de los centros urbanos y rurales de mayor densidad demográfica. A fines del s. XVIII apenas sobrepasaban la cifra de 100.000.El mayor porcentaje de población (83%) corresponde a los mulato-mestizos, resultado de la unión de negros e indios con los europeos, principalmente españoles. Los negros llegaron de África, bien directamente o a través de otras regiones americanas insulares y costeras, adonde habían sido llevados para sustituir a los indios en los trabajos que éstos no podían realizar. La penetración española se efectúa desde principios del s. XVI, después de los primeros viajes de descubrimiento y exploración (v. III, 2). El poblamiento se inicia en la isla de Cubagua, con la fundación de Nueva Cádiz (1510), y se continúa en el continente, al establecerse Nueva Toledo en Cumaná (1521). Dos años después se funda Nueva Córdoba (1523), y en 1527, Santa Ana de Coro.Con la llegada de los alemanes (v. III, 3) en 1529 se comienza una nueva etapa de poblamiento. Una de las características del poblamiento venezolano es su lentitud, la diversidad de focos de dispersión y la ausencia de una única cabeza organizadora que diera cierta unidad.La división de jurisdicciones y las competencias entre autoridades retrasaron el poblamiento del país que, dada además su extensión, ha tenido que recurrir, como Argentina y Brasil, al expediente de la inmigración, hasta tiempos muy recientes (v. t. III, 3).La primera fundación de Maracaibo (v.) se debe al alemán A. Alfinger (1530), a quien acompañaba gran número de españoles. La actividad pobladora de los españoles corre paralela a la de los alemanes y la supera. En 1531 surge San Miguel de Paria por obra de Diego de Ordás. Juan de Carvajal funda Tocuyo en 1545. En la segunda mitad del s. XVI se activa la fundación de ciudades: Barquisimeto (v.; 1552), Valencia (v.; 1555), Trujillo (1556), Rosario (1557), Mérida (1558), Collado (1560), Caracas (v.; 1567), Carora y Cumaná (v.; 1569), Barinas (1576), San Cristóbal de los Cumanagotas y San Sebastián de los Reyes (1585), La Guaira (1588), Gibraltar (1592), Guanare (1593), etc. La actividad pobladora continúa en el s. XVII, pero a menor ritmo. Se fundan: Nirgua (1628), Cumanacoa (1630), Nueva Barcelona (1637), etc.; en el s. XVIII: Altagracia, Buena Guardia, Cuchivero, San Carlos de Río Negro, San Fernando de Atabapo, San Felipe y San José de Maipures. Las zonas primeramente pobladas corresponden a la costa y valles del Norte montañoso. Desde el s. XVIII se activa la penetración en los Llanos, remontando el curso de los ríos. Pero el mayor poblamiento de esta región es relativamente reciente.A partir de la segunda mitad del s. xix se estanca la población, que según el censo de 1873 se cifra en 1.784.000 hab. En las dos primeras décadas del s. XIX se produce un crecimiento lento (1-2%), con 2.411.952 hab. en 1920 (tan sólo 188.425 más que en 1891), debido sobre todo a la elevada mortalidad (2-3%), quizá síntoma de un régimen demográfico primitivo y atrasada estructura social. Ésta se ha mantenido sin muchos cambios, a pesar del boom del petróleo, que no ha contribuido demasiado a generalizar la calidad de la vida. Aún continúan incontroladas algunas epidemias, y se mantienen la insalubridad de algunas zonas y la infraalimentación de ciertas gentes, no obstante los esfuerzos realizados y las buenas intenciones.A pesar de los innegables avances de la economía (v. 3), ha variado poco la distribución territorial de la población desde 1920: región guayanesa (más de la mitad del país), 1%; los Llanos, 20,4%; región costeromontañosa, 74,5%. Los mayores porcentajes en esta última región corresponden, en 1970, a las zonas centro (Estados Aragua, Carabobo y Miranda, y distrito federal) y centro-oeste (Estados Falcón, Lara y Yaracuy), con densidades de 324 y 24 hab/Km² respectivamente, en tanto que la medida del país es de 11 (1970). La densidad en los Llanos es de 7 hab/Km². Los Estados de mayor densidad de población son, por este orden: Carabobo (107), Miranda (88), Nueva Esparta (84), Aragua (61), etc.; a todos les supera el distrito federal (1.041), que es donde se encuentra Caracas, la capital del país. Las zonas menos densamente pobladas son los territorios federales de Amazonas y Delta Amacuro, a los que siguen los Estados de: Bolívar (1), Apure (2), Guárico (5), Barinas (6), Cojedes (7), etc., es decir, las regiones guayanesa y de los Llanos.Las ciudades de mayor población son, por este orden (1970): Caracas (v.; 2.175.438 hab. en la aglomeración urbana, que comprende parte del distrito de Sucre), Maracaibo (v.; 690.350), Barquisimeto (v.; 281.620), Valencia (v.; 224.820), Maracay (v.; 192.863), San Cristóbal (156.618), Cabimas (154.713), Ciudad Bolívar (109.605), Cumaná (100.498) y Ciudad Guayana (100.000). L. as demás no llegan a los 100.000 hab. Tan sólo 12 (Barcelona, Barinas, Coro, Mérida, Los Teques, Maturín, Ciudád Ojeda, El Tigre, Puerto Cabello, Puerto La Cruz, Punto Fijo y Valera) superan los 50.000 hab. La capital del país es un típico ejemplo de macrocefalia, con una abundante masa depauperada que habita los conocidos ranchitos insalubres. Todo ello da lugar a problemas de urbanismo, especulación del suelo, convivencia social, peligrosidad, subempleo, desocupación, delincuencia, promiscuidad, infancia abandonada (más del 50% de los niños que nacen anualmente en V. son resultado de uniones concubinarias efímeras), subalimentación y su secuela de enfermedades, indiferencia religiosa, amoralidad, etc. Pero V. no es una excepción en el panorama mundial del hábitat urbano. No obstante, la cifra de 0,5 m² por persona en viviendas ubicadas en zona de ranchos urbanos es bastante significativa, y se aprecia en el área metropolitana de Caracas, y en la periferia de las ciudades que superan los 100.000 hab., en las que predomina el subproletariado y el hacinamiento. Por lo que respecta a la población infantil, el 10% vivía en situación de abandono (1964).Desde 1920 a 1970 (10.399.907 hab.), la población se ha cuadruplicado, por efecto de la inmigración y aumento del coeficiente de crecimiento anual: 3,6% (1963-70). El aumento vegetativo de la población no se ha paliado por la mortandad de años anteriores. El índice de natalidad es 3,9 (1968); y ha descendido el índice de mortalidad: 0,6%. De 3.491.159 hab. en 1936 se pasó a 5.034.838 hab. en 1950, y a 7.524.000 hab. en 1961. No obstante, la "esperanza de vida" del venezolano sigue siendo relativamente baja: 44 años (1952) y 49 en años recientes. Rebasan con mucho esta cifra: en América, EE. UU. (70,2); en Europa, Francia (70,5). Cabe distinguir la esperanza de vida del trabajador urbano, inferior a la del campesino, por razones de pauperismo biológico, muy directamente relacionado con el económico. Pero el panorama es optimista, sobre todo si se tienen en cuenta los avances registrados. La esperanza de vida en las primeras décadas del s. XX no sobrepasaba los 30 años. En consecuencia, la población venezolana es joven, y lo seguirá siendo relativamente, porque el clima y las condiciones generales de vida marcan un tope difícil de superar. En 1961, el 54,3% de la población tenía menos de 20 años de edad; menos de 25, el 62,5%; menos de 40, el 820% más de 50, sólo el 109b; y más de 60, el 4,6010. La población total en 1975 se calcula en 12.433,970 hab.En 1969, de 10 millones de hab., 7,5 millones vivían en zonas urbanas, y 2,5 millones en zonas rurales. El cambio con respecto a las primeras décadas del s. XX ha sido significativo, por la industrialización del país, que ha provocado intensos movimientos internos de población del campo a la ciudad, y por la concentración de los contingentes de inmigrantes en la áreas industriales. Si antes predominaba la población rural (75-80%), ahora predomina la urbana (75%). Se tiende a una ocupación más racional del terreno aprovechable, con un cierto incremento demográfico en las áreas rurales.Los movimientos internos de población se deben a dos fenómenos: movilidad social por el desarrollo de nuevas formas económicas y flujos demográficos de regiones económicamente estacionarias a otras en fase de evolución y progreso. Los cambios demográficos se han acentuado conforme han variado las estructuras de uno a otro lugar. Esto quiere decir que V. acusa un marcado desnivel regional y que la consideración del desarrollo a escala nacional da una imagen aparente de lo que realmente sucede en el país. La población residente fuera de sus Estados nativos representaba el 10% del total en 1936, el 1570 en 1941, y el 19% en 1950.Posteriormente, los Estados que más población han absorbido, en relación con su crecimiento natural, son (1961): Anzoátegui y Carabobo (57%), Zulia (64%), Aragua .(65%) y Miranda (73%). Por supuesto, el mayor polo de atracción lo constituye el distrito federal. Los Estados con mayor número de emigrantes son: Miranda, Lara y Trujillo. Las zonas de mayor atracción son, en primer lugar, las petroleras y mineras (Anzoátegui, Monagas, Zulia, etc.), y, en segundo término, las agropecuarias (algunos distritos de Aragua, Barinas, Carabobo, Guárico, Portuguesa, etc.). A nivel regional, es la zona montañosa, tradicionalmente más poblada, la que se está transformando, en algunos sectores, en zona de emigración, en beneficio de ciertas partes de los Llanos. En síntesis, la estructura socio-profesional de la población venezolana se acerca aún a la de un país subdesarrollado (v.). La mentalidad de la población campesina que se ha trasladado a las ciudades apenas ha variado, en parte debido a una falta de adecuada formación profesional, cívica y religiosa; muchos medios de información y comunicación social no han cumplido su papel fundamental en esto, sino que han respondido más a la dinámica del sistema monopolista extranacional y a los intereses de ciertas minorías más preocupadas en mantener situaciones de privilegio que en otra cosa.Los latifundistas están representados sobre todo por los plantadores de café andinos, que constituyen el núcleo de la burguesía rural. El 65% del campesinado está integrado por el semiproletariado rural, que se compone de peones de fincas agropecuarias, y de jornaleros conuqueros. Con los nuevos planes de colonización agraria se está formando una pequeña burguesía agraria, constituida en parte por inmigrantes de origen extranjero.En conjunto, la calidad de vida del campesinado deja bastante que desear. El 79% de la población campesina mayor de 15 años es analfabeta. En la década 1960-70, el 52% de la vivienda campesina tenía piso de tierra; sólo el 47% disponía de agua, y el 41% de letrinas. La ley agraria no ha modificado mucho aún esta realidad social (v. 3).La estructura social urbana es, a grandes rasgos, igual que en el resto de América del Sur: financieros, clase media (profesiones liberales, burócratas, técnicos, comerciantes, etc.) y obreros, empleados, sin gran cualificación (20% de la población activa). En las zonas de ranchos surgidas desde 1956, los tipos de familias son: nuclear (25%), extendida (53%) y desintegrada (22%). Existe un infraproletariado depauperado, una mano de obra estancada y un lumpenproletariado (del alemán Lump, pordiosero), social y laboralmente marginado, que es campo abonado de la demencial propaganda marxista. Con el aumento de los grupos intermedios (clase media, pequeña burguesía, obreros especializados) se tiende a la nivelación social bajo el signo económico.La inmigración a V. se aceleró después de la II Guerra mundial, por razones políticas y económicas. El mayor atractivo fue la explotación petrolífera. La industrialización de periferia demandó una mano de obra calificada, procedente en su mayor parte de Europa. V. ha sido uno de los países que más han asimilado los excedentes relativos de la población europea, con predominio de italianos, españoles, portugueses y británicos, por este orden. De los países iberoamericanos, Colombia ha proporcionado mayor número de inmigrantes. Los norteamericanos no encajan exactamente en el estricto concepto de emigrante o inmigrante (v. MIGRACIÓN), pues sus desplazamientos a V. no responden a necesidades económicas ni son resultado de desequilibrios demográficos, sino que se explican más bien por la dinámica de las sociedades multinacionales, en las que muchos de ellos realizan su actividad. Sin embargo, su número y sus impactos en la sociedad venezolana han sido importantes. De menor importancia cualitativa y cuantitativa son los inmigrantes de origen asiático. En cuanto a los españoles, los grupos más numerosos proceden de Galicia y Canarias. Los Estados que más han absorbido la inmigración externa son, por este orden: Zulia, Miranda, Táchira, Carabobo, Anzoátegui, Aragua, Trujillo y Monagas. La inmigración ha disminuido desde 1959. En el periodo 1948-58 llegaron 800.000 inmigrantes.CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: Estudios generales: E. W. SHANAHAN, América del Sur. Geografía económica y regional, 2 ed. Barcelona 1954; A. HEIM, América del Sur, Barcelona 1960; O. SCHMIEDER, Geografía de América latina, México 1965; H. MALAS, Sudamérica, Barcelona 1967; P. VILA, Geografía de Venezuela, Caracas 1960; A. L. CÁRDENAS, Geografía física de Venezuela, 2 ed. Mérida (Ven.) 1965; L. F. CHAVES y L. VIVAS, Venezuela, México 1968 G. MONROY, Geografía de Venezuela, Caracas 1970; J M. CASTAÑÓN, Encuentro con Venezuela, 2 ed. Caracas 1970.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.