Venezuela. I. Geografia.1. Medio Físico. GEOG.
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Geografía
País de América del Sur entre los 0° 43’ y los 12° 11’ 46" de lat. N (las cataratas de Huá son su extremo meridional, y el cabo San Román, en la península Paraguaná, constituye el extremo septentrional), y entre los 59º 45’ 49" y los 73º 11’ 49" de long. O (el extremo oriental se sitúa en Punta Playa; el más occidental, en el nacimiento del río Oro). Así pues, V. se encuentra entre el Ecuador y el trópico de Cáncer. De la superficie total, 912.050 Km², de "esa piel de buey reseca por el sol de los trópicos" (M. Picón Salas), unos 2.500 corresponden a las islas próximas a sus costas. Por la superficie, es el quinto país sudamericano, después de Brasil, Argentina, Perú, Colombia y Bolivia. El mar Caribe y el océano Atlántico son sus límites septentrionales. Por el S (frontera con Brasil), la selva amazónica se interrumpe en las sierras Imeri y Tapirapeco. Las sierras Parima y Pacaraima al SE (también frontera con Brasil) cortan la Amazonia y la Guayana ’venezolana respectivamente. La región guayanesa es también prolongación oriental del país (frontera con Guyana, de unos 700 Km., fijada en sentencia arbitral de 3 oct. 1899 y que está en proceso de revisión). Por el SO, el río Atabapo es el límite de la Guayana venezolana, (v. 4c) fronteriza con Colombia. Por el O, los Andes venezolanos de extienden hasta la cordillera de Perijá (también frontera con Colombia). En total, los límites con Brasil suman unos 2.000 Km., casi igual que la frontera con Colombia, determinada jurídicamente por los laudos de 16 mar. 1891 y 24 mar. 1922, y por el tratado de Cúcuta de 5 abr. 1945.1. Medio físico. a) Relieve. Este país, andino en su parte noroeste, se diferencia morfológicamente en tres regiones. Por el N, los Andes (v.) descienden hacia el Caribe. El centro lo ocupa la llanura de la cuenca del Orinoco. Al SE se elevan altos macizos de materiales antiguos.Norte montañoso. Se diferencian dos sistemas: andino y antillano. La región de los Andes orientales, caracterizados en V. por su vulcanismo y metamorfismo, se divide en: 1) cordillera de Perijá, que sigue en dirección N-NE y se prolonga en la península Guajira. 2) Altos páramos, de 5.000 m. de altitud, que descienden hacia las mesetas de Barquisimeto (400-1.000 m.) y Coro (1.000-1.900 m.). Entre la cordillera de Perijá y los altos páramos se abre la depresión de Maracaibo. 3) Cordillera de Mérida.La cordillera de Perijá, de materiales paleozoicos y cretácicos muy fracturados, se extiende desde el valle del río Intermedio al S hasta la Guajira al N, y se divide orográficamente en: sierra de los Motilones al S, formada por un zócalo paleozoico parcialmente cubierto por sedimentos cretácicos, que culmina a 3.490 m. de altitud y llega en vertical hasta el borde occidental de la depresión Maracaibo; y sierra de Valledupar al O, separada de la anterior por los valles de Guasare y Apón, y constituida por materiales cretácicos que cubren un zócalo paleozoico, cuya altura máxima alcanza los 3.000 m. en cerro Pintado.De las dos mesetas, Barquisimeto y Coro, ésta llega hasta la costa del Caribe y se distinguen en ella, de N a S, las sierras de San Luis, Churuguara (formación terciaria de arcillas, calizas y areniscas) y Baragua; culmina en la serranía de Siruma (1.900 m. en Cerrón). Las tres sierras constituyen un sistema orográfico, llamado de Coro o Coriano, cuya superficie se calcula en 36.000 Km², con un eje longitudinal de 345 Km. de E a O, y una anchura máxima de 120 Km. de N a S. Paralela a la sierra de San Luis se alza la de Aguanegra (1.365 m. en pico Guacamuco), cuya formación, de lutitas y rocas clásicas, corresponde al tránsito del eoceno superior al oligoceno medio. Entre ambas sierras se abren los amplios valles de Güeque y San Luis; paralela a ellas, se extiende de E a O la serranía de Matarete, entre los valles de Aroa y Tocuyo, enlazando en este último con la sierra de Baragua. Todo este conjunto orográfico está separado de la depresión de Maracaibo, al O, por la sierra de Jirajara.La meseta de Barquisimeto desciende hacia la hoya de Maracaibo. La depresión de Maracaibo, enmarcada al O por la sierra de Perijá y al SE por la cordillera de Mérida, es el resto de un geosinclinal terciario, ocupado en su centro por el lago del mismo nombre.La cordillera de Mérida llega hacia el N hasta la depresión de Yaracuy. Su dirección es SO-NE. Alcanza 450 Km. de longitud y 100 Km. de anchura media. En su formación entran rocas arcaicas y paleozoicas; en los flancos y algunas cumbres, areniscas, calizas y lutitas. Se estructura en bloques, sin grandes pliegues, de mayor elevación en su tramo central. Este conjunto andino, el más occidental del país, puede dividirse en las siguientes sierras: Nevada, Santo Domingo y del Norte. La primera alcanza la máxima altura de V. en el pico Bolívar (5.007 m.). Los esquistos y gneiss paleozoicos que la constituyen están atravesados por intrusiones graníticas y se cubre de areniscas, calizas y lutitas. Se caracteriza por su tectónica de fractura. El relieve aparece modelado por glaciaciones cuaternarias, cuyos restos pueden apreciarse en los glaciares del Espejo y de Timoncitos, que descienden desde el pico Bolívar. En el macizo Corona, cubierto por 4.000 Km² de hielo, destacan los picos Humboldt (4.942 m.) y Bonpland (4.883 m.). La Sierra de Santo Domingo, separada de la del Norte por el valle de Chama, es la prolongación nordoriental de la Sierra Nevada y culmina en el pico Mucuñuque (4.672 m.). En los páramos de Mucuchíes y Santo Domingo se alcanzan los 4.070 y 3.600 m. respectivamente. La sierra del Norte, también llamada de la Culata, tienen su máxima altura en Piedras Blancas (4.762 m.).El sistema antillano, de dirección O-E, está separado de los Andes venezolanos por el río Cojedes y se extiende sobre 35.000 Km² aprox., entre las depresiones TurbioYaracuy y Unare, a lo largo de unos 400 Km., con una anchura de unos 100 Km. en su parte central. Este complejo montañoso se compone realmente de dos sistemas, interior y costero, paralelos, que interrumpen el golfo de Barcelona y la depresión Unare. Asimismo, los dos sistemas están separados por el valle de Tuy y el lago Valencia. El valle corresponde a una formación del Terciario. La cuenca del lago Valencia, de 3.140 Km², se cubre de suelos lacustres de gran fertilidad, cuyo centro ocupa el lago.La cordillera del Caribe se formó probablemente en el Cretácico. El relieve actual es resultado de un hundimiento subacuático en el Terciario y de posteriores movimientos tectónicos alternados con la acción erosiva. As¡ se ha constituido una grada de fallas. La parte costera del sistema antillano, o cordillera de la Costa, se compone de esquistos y gneiss con algunos estratos calcáreos metamórficos. Entre los gneiss se han incrustado rocas que sobresalen en pico del resto del relieve. A la máxima altura del Niaguatá (2.765 m.), frente al valle de Caracas, le siguen las de los picos Ceniza (2.436 m.) y Codazzi (2.426 m.). El relieve desciende ante la ensilladura del Portachuelo, al otro lado del surco del Ocumare, donde no se alcanzan los 2.000 m. de altitud: 1.989 m. en pico Caobal, y 1.680 m. en Teta de Hilaria.El valle de Caracas, a unos 900 m. de altitud media, se sitúa entre las cordilleras de la Costa y del Interior, formando una depresión tectónica que cruza el río Guaire. La cordillera del Interior, que desciende hacia los Llanos, es menos elevada que la de la Costa, con la que se une en el macizo Nirgua (1.810 m.). Se extiende hasta la depresión Unate con predominio de rocas básicas, que no sobrepasan los 2.000 m. (máxima altura en cerro Platillón, a 1.931 m.). Al pie de la cordillera del Interior se extienden las galeras (colinas bajas y alargadas de rocas duras) de Pao y Morrocoyes, y morros (formaciones calcáreas con aspecto de torreón), como el de San Juan.Todo este conjunto fisiográfico se comunica, a través del valle Cojedes, con la llanura Yaracuy al N y los Llanos al S. La llanura es parte de la ya citada depresión TurbioYaracuy, que se orienta en dirección SO-NE, desde la sierra Portuguesa (2.850 m. en Altos de Baramuto) hasta el golfo Triste, sobre un fondo que cubren sedimentos cuaternarios.Los Llanos. Es la región central de V., que corresponde a la llanura de la cuenca del Orinoco. En conjunto, es una llanura aluvial de unos 320.000 Km² (la tercera parte del país). El mar, que cubrió esta gran llanura, se retiró durante el Terciario, al elevarse el Norte montañoso, dejando un subsuelo rico en sedimentos marinos, que constituyen parte de la riqueza petrolífera del país. Enmarcan la región las bocas del Orinoco al NE, los macizos de la Guayana al S y SE, la cordillera del Interior al NO, y las estribaciones de la cordillera de Mérida al O. La parte más septentrional y occidental es una zona de transición entre el Norte montañoso y la llanura propiamente dicha. Los Llanos han surgido por evolución del geo.sinclinal del Orinoco desde el eoceno al Cuaternario. En líneas generales, se dividen en dos grandes bloques: occidental y oriental. El primero, de relieve tabular, puede subdividirse en Llanos de Barinas o septentrionales, entre el río Apure y la cuenca Cojedes-Portuguesa, y Llanos meridionales, desde el río Meta al Apure. Los Llanos de Barinas constituyen el piedemonte andino llamado sabana de mesa, y los Llanos meridionales se cubren de sabanas de estero y secas, formadas éstas por elevaciones producidas a causa de la colmatación local en antiguos lechos fluviales.El bloque oriental se subdivide en Llanos centrales, entre las cuencas Cojedes-Portuguesa y Unare, y Llanos propiamente orientales, desde el río Unare al delta del Orinoco. El relieve del bloque oriental es más accidentado que el del occidental. En los Llanos centrales se forma una planicie ondulada con cerros testigos de 50-200 m. Los Llanos propiamente orientales se estrechan hacia el E.Macizos de la Guayana. Ocupan el sudeste del país y están constituidos por mesetas de areniscas, que culminan en el monte Roraima (2.810 m.), donde termina la Guayana venezolana por el sudeste. La estructura de este conjunto de macizos rocosos es tabular. Las areniscas de la formación Roraima constituyen un relieve de mesas denominado tepui, de unos 1.000 Km² de extensión. Además de las areniscas, la formación Roraima, probablemente cretácica, se compone de conglomerados y algunas lutitas. Las intrusiones de gabros y diabasas son frecuentes. Al norte de la formación Roraima, la sierra de Lema marca el límite septentrional de la altiplanicie de la Gran Sabana, que se extiende sobre unos 30.000 Km², con una altitud media de 700 m., y tepuis que sobrepasan los 2.000 m. Al sur de la altiplanicie se alza la sierra Pacaraima, que es más bien un conjunto de colinas bajas. El borde septentrional de la Guayana venezolana lo constituyen las sierras Imataca y Nuria. Ambas corresponden a una formación precámbrica de cuarcitas ferruginosas (cuarzo, magnetita y hematita) con intrusiones de rocas básicas ígneas, en alineación discontinua la primera. A esta sierra, o mejor dicho serranía, pertenece el cerro Bolívar, de 802 m. de altitud. Entre los tepuis y.las serranías se abren valles de erosión fluvial.La Guayana venezolana desciende hacia el O en la cuenca del Orinoco y la Amazonia, cubierta en gran parte de selvas macrotérmicas pluviales. Las rocas basales de esta zona son arqueozoicas, cubiertas de estratos sed¡mentarios en las partes altas. Los suelos no rocosos de las partes bajas están integrados por materiales orgánicos en descomposición. El relieve es bastante accidentado. De N a S se alzan, entre otras, las sierras Guanay, Guamapí, Maigualida, Uachadi, Parima, Unturán, Curupira, Tapirapeco e Imeri, con multitud de cerros, cuyas máximas alturas se alcanzan en Marahuaca (2.579 m.), Yaví (2.441 m.), Duida (2.400 m.), Huachamacari (1.700 m.), Yapacana (1.345 m.), Gallinero (1.153 m.), etc. Los núcleos más elevados lo constituyen la serranía Quinigua en el centro y la sierra de Mato al N.b) Costas e islas. Los 2.800 Km. aprox. de costa se abren al Atlántico en dos sectores, caribeano al O y atlántico propiamente dicho al E, separados por la península Paria. Toda esta costa constituye, como ya se ha dicho, el límite septentrional del país, entre la península de Guajira al O y Punta Playa al E. Venezuela comparte con Colombia la península Guajira, en su menor parte correspondiente al Estado Zulia, en la región costero-montañosa (v. 4a). Es una costa arenosa, regular, con dunas. Siguiendo la costa desde su parte más septentrional (bahía de Cosinetas) se pasa por la amplia ensenada de Calabozo, en el golfo de V., hasta llegar a la bahía Tablazo, entre este golfo y el lago Maracaibo, separados ambos por un estrecho de 30 Km. de E a O, y 20 Km. de N a S, con profundidad máxima de 50 m. En el borde costero se sitúan las islas arenosas San Carlos, Zapata, Oribona, etc.Al contrario que la península Guajira, el golfo de V. pertenece en su mayor parte a este país, excepto la pequeña zona colombiana del NO. Se abre al Caribe entre las puntas Espada (colombiana) y Macolla (venezolana). Punta Cardón, al O, da entrada al golfete Coro, que llega hasta el estrecho istmo rocoso de Médanos, de 30 Km. de longitud, el cual une la península Paraguaná, en el Estado Falcón, con el resto del continente. Esta zona costera se caracteriza por los escollos. La profundidad del lago es escasa: de 50 a 20 m. desde la boca hacia el interior. Lo mismo ocurre en el golfete Coro, que no tardará en convertirse en una albufera, a causa de la flecha arenosa de punta Caimán, que lo cierre. El límite más septentrional de la península Paraguaná (3.000 Km² aprox.) lo constituye el cabo San Román. El punto culminante de la península, esencialmente integrada por una plataforma terciaria realzada, es el monte Santa Ana (815 m.), de formación arcaica, como el resto de la escasa orografía peninsular.Desde esta península hasta la de Araya-Paria, la costa es más elevada y rocosa, sobre todo en el centro. Desde el cabo Codera hasta Barcelona, la costa es más baja y arenosa, con salinas y pantanos; de Barcelona a Cumaná se extienden amplias playas arenosas. Los accidentes más notables de O a E son: punta Zamuro, bahía La Guaira, cabo Codera y golfo de Barcelona. El golfo Triste, entre Tucacas y Puerto Cabello, se está colmatando debido a los aportes de los ríos Aroa y Yaracuy. La principal isla frente a esta costa, orientada hacia la bahía de Barcelona, es La Tortuga (171 Km²), de 30 m. de altitud media. De menor importancia son las islas, que constituyen atolones o archipiélagos, denominadas: de Sotavento y Barlovento; Los Roques (a unos 130 Km. frente a Caracas), o conjunto de 45 islas y cayos, que forman un gran atolón de 37 Km. de E a O, y de 25 Km. de N a S, ocupado en su centro por una laguna, y cuyas formaciones coralinas de mayor tamaño son: Gran Roque, isla Larga y los cayos Grande y Sal; Orchila, frente al cabo Codera, de unos 91 Km²; y Blanquilla, de 32 Km², con una suave topografía.Esta última se encuentra frente a Margarita, la principal isla venezolana, que junto con las islas Coche y Cubagua integra el Estado Nueva Esparta, en la región costero-montañosa (v. 4a). Isla Margarita (unos 920 Km²) está formada por dos macizos montañosos, que alcanzan los 1.000 m. de altitud, o más propiamente dos islas unidas por cordones litorales, entre los que se halla la albufera Arapano (Arestinga). El límite más septentrional (cabo Negro) se localiza en la parte oriental, cruzada al NE por dos pequeñas serranías, que siguen la dirección N-S y culminan en los cerros Copei y Matasiete. La albufera citada, también al N, está rodeada de manglares. Entre esta albufera y la de Marites al SE se extiende una llanura ondulada. Otras islas menores son Los Frailes y Los Testigos; estas últimas, al NE de isla Margarita, forman un archipiélago de 10 Km².Araya-Paria es más bien una doble península, de 370 Km. de longitud, entre los golfos Cariaco y Paria. El de Cariaco es prolongación de la fosa marítima del mismo nombre y se extiende a lo largo de 60 Km., con una anchura de 15 Km. como máximo, con profundidades sobre los 40 m. Al golfo de Paria se entra por las Bocas del Dragón, entre la península y la isla Trinidad, y la Boca de la Serpiente, entre esta isla y el delta del Orinoco. La costa de la península Paria es de altas serranías, que cortan ensenadas donde terminan fértiles valles. Sin embargo, en la parte de Araya, se distinguen cerros de poca altitud, sin vegetación, escarpes y playas áridas, y una zona meridional de amplias ensenadas, con puertos en el golfo Cariaco. El resto de la costa, hasta la frontera con Guyana, comprende el sector atlántico, ocupado por el delta del Orinoco, a lo largo de un litoral arenoso y pantanoso, con algunas islas.c) Clima, vegetación y fauna. El clima es tropical, condicionado por los alisios del NE y la altitud. De 0 a 800 m. de altura sigue siendo tropical, con una temperatura de 22-29°. Poblaciones representativas de este clima, en la costa, son: Maracaibo (26,9° en enero, 29,5° en julio), Coro (26,5° en enero, 29,2° en julio) y Barcelona (25,7° en enero, 26,9° en julio); en el interior: Maracay (a 445 m. de altitud, 23,8° en enero, 24,4° en julio), Barquisimeto (a 566 m. de altitud, 23° tanto en enero como en julio), Maturín (a 74 m. de altitud, 21,8° en enero, 26,4° en julio) y San Fernando de Apure (a 73 m. de altitud, 26,9° en enero, 25,6° en julio). De 800 a 2.000 m. de altitud es subtropical, con una temperatura de 16-23°, como puede apreciarse en Caracas (a 900 m. de altitud media, 20,7° en enero, 22,3° en julio) y Mérida (a 1.641 m. de altitud, 18,1° en enero, 20,2° en julio). De 2.000 a 3.000 m. de altitud es subalpino, con una temperatura de 9-16°; y de 3.000 m. de altitud en adelante es alpino o de paramera, con 0-9° de temperatura.Los alisios del NE soplan en la costa caribeana y golfo Paria; por condensación producen abundantes lluvias en las sierras del Norte. Los vientos ecuatoriales, que son húmedos, al chocar con las tierras más elevadas, producen lluvias, especialmente en la región del Delta. Las zonas más afectadas por los vientos ecuatoriales son los Llanos de Monagas y la parte oriental del macizo guayanés. El viento llamado barinés, que es fresco, procede de la cordillera de Mérida y alcanza hasta Ciudad Bolívar. En los Llanos soplan vientos del E, durante la época de lluvias; en esta región, durante la época seca, soplan vientos del NE.La época de lluvias, de julio a septiembre, es el invierno. La estación seca (verano) se prolonga de diciembre a mayo. En la costa, las elevadas temperaturas se corresponden con escasas precipitaciones (Maracaibo: 742 mm. y 70 días de lluvia; Coro: 649 mm. y 51 días de lluvia; Barcelona: 997 mm. y 98 días de lluvia), que aumentan hacia el interior, conforme se gana en altitud, salvo excepciones. Barquisimeto, p. ej., a 566 m. de altitud, sólo registra 541 mm., repartidos en 143 días; sin embargo, Maracay, Maturín y San Fernando de Apure, a menor altitud, registran las siguientes precipitaciones y días de lluvia: 1.142 mm. y 122 días (Maracay), 790 mm. y 129 días (Maturín), 1.589 mm. y 117 días (San Fernando de Apure).Sobre los 900 m. de altitud, las precipitaciones se reparten más a lo largo del año (Caracas: 1.206 mm. y 146 días; Mérida: 1.885 mm. y 174 días). En general, la lluvia es suficiente, excepto: en el norte de la depresión Maracaibo, península Paraguaná, norte de la formación Lara-Faltón (sobre todo en la depresión Carora), depresión Unare, costa de la cordillera Caribe, parte occidental de la península Paria e islas de Nueva Esparta. Son más abundantes las precipitaciones en las zonas bajas próximas a las altas montañas. El granizo se da sobre los 3.000 m.; la nieve, sobre los 4.000 m. En la cordillera de Mérida, la nieve es perpetua.La vegetación se corresponde con los pisos climáticos. Es xerófila (tardón en las depresiones, y sisal) en las zonas áridas, con cultivos de café, cacao, caña de azúcar y tabaco. Hasta los 800 m. de altitud, predominan las selvas y las sabanas. La selva de variedad arbórea (balata, caucho y chicle), con bejucos, epifitas (la orquídea, p. ej., que es la flor nacional), lianas y cacao silvestre, corresponde al piso térmico pluvial, caracterizado por la pluviosidad elevada y las altas temperaturas. En los Llanos, el monte bajo alterna con los pajonales; la vegetación llanera, con bosques en galería a orilla de los ríos. Por el litoral donde afluyen los ríos se extienden los manglares. Desde los 800 a los 2.000 m. de altitud, abunda la vegetación en las laderas de las montañas, y los cultivos están más concentrados.Sobre los 1.200 m. se da el piso térmico subtropical, de selvas exuberantes, que se benefician de las precipitaciones. Desde los 2.000 a los 3.000 m. de altitud, la vegetación es de matorrales y escasean los cultivos. Precisamente, sobre los 2.200 m. se da el piso térmico frío, en el que el matorral propio de esta altitud llega hasta la zona de músgos y líquenes, la más inmediata a la de nieves perpetuas. A alturas superiores a los 3.000 m., apenas hay vegetación: es el dominio de la paramera. La intervención del hombre ha cambiado el paisaje natural en algunas zonas. Así, p. ej., en los valles de la cordillera del Caribe, en el piedemonte llanero-andino y en la depresión Yaracuy, los cultivos han sustituido a la vegetación original.Tanto el clima como la vegetación condicionan .la vida animal. Las especies se distribuyen ecológicamente, con una gran variedad faunística, sobre todo en la Guayana venezolana. En conjunto, la biogeografía venezolana es rica. En los Llanos abundan las aves y los reptiles. Hay además numerosos chigüires, feroces félidos cunaguaros, zorros, báquiras parecidos a los jabalíes, etc. En las matas y en los bosques en galería de los ríos llaneros se da el tigre. En la zona del Delta predominan las aves acuáticas, por razón de la humedad. Diversas subespecies de patos, garzas y guacharacas se distribuyen por las lagunas; y en las proximidades de éstas y de los ríos, gavilanes, guacamayos, palomas, perdices, etc.En las tierras bajas del norte hay gran variedad de simios, culebras, osos, félidos, etc. En la cordillera del Caribe se ha creado el parque nacional de Rancho Grande. El oso palmero, el zorro y el gato montés son muy propios de las selvas de la cordillera de Mérida. También algunos ríos y lagos se caracterizan por una determinada fauna: en el Apure y el Arauca, el caimán; a orillas del lago Maracaibo, el yacaré. Las vayas son propias de los lechos fluviales de los ríos.d) Hidrografía. Los ríos venezolanos pertenecen a tres vertientes: caribeana, atlántica y endorreica del lago Valencia. Dentro de la primera se incluye la cuenca del lago Maracaibo (v.), en el que desembocan, entre otros, los ríos Catatumbo, Chama, Escalante, Limón, Moratán y Santa Ana. En conjunto, su cuenca hidrográfica es de unos 98.000 Km². La mayor aportación corresponde al Catatumbo, cuyas aguas, unidas a las de otros ríos, hacen fluctuar estacionalmente el nivel del lago. El Catatumbo, con una cuenca de 32.000 Km², nace en la serranía de las jurisdicciones, en la cordillera Oriental colombiana, con el nombre de Oroque, a unos 2.000 m. de altitud; cambia su primitiva denominación por la de Algodonales, desde Ocaña, después de haber descendido hasta los 1.200 m. Ya desde el macizo de Mesa Rica, en el que penetra por un profundo cañón, se llama Catatumbo, que recibe por la izquierda al río Oro y forma un valle abierto después de San Pablo. También recibe las aguas del Tara, junto al peñón de Saiza, y las del Zulia, su principal afluente, a partir de cuya confluencia es navegable el Catatumbo. Su delta se extiende entre las desembocaduras de los ríos Escalante y Santa Ana.El Chama, que nace a 4.118 m. de altitud, en el nudo de Apartaderos o Timotes (comienzo de la sierra de La Culata), forma al descender un valle de perfil glaciar, y a lo largo de su curso constituye terrazas que, como la de Mérida, se alargan considerablemente. Desemboca al S del lago. El Limón, de unos 100 Km. de longitud, se denomina también río de los Tres Nombres: Guasare en su nacimiento en la sierra Perijá, Socuy al recibir las aguas de este río, y por fin Limón hasta su desembocadura en la bahía Tablazo.Desembocan directamente en el Caribe los ríos: Aroa, Manzanares, Neverí, Tocuyo, Tuy y Unare. El Aroa, con un curso de unos 110 Km. de longitud, nace en la sierra de Bobare y tiene su desembocadura en Boca de Aroa. De mayor longitud es el Tocuyo (350 Km.), que nace en la cordillera de Trujillo y engrosa su caudal en la cabecera por los aportes de los torrentes. Sigue dirección N-NE-E y forma un amplio delta en su desembocadura, entre Tocuyo de la Costa y Boca de Tocuyo. Sus principales afluentes son: por la derecha, el Urama; por la izquierda, el Morere. Tiene un gran valor histórico por haber constituido un eje de poblamiento.En la sierra del Interior, entre los picos Palmar y Codazzi, nace el Tuy (200 Km.), que se orienta hacia el E a través de una depresión, hasta desembocar formando delta. Sus principales afluentes son: por la izquierda, el Guaire (de 80 Km. de longitud, nace en la cordillera de la Costa y avena el valle donde se sitúa Caracas), el Grande y el Capaya; por la derecha, el Taguaza y el Güira. El Unare (250 Km.) es un río típico de los Llanos, donde nace, cerca de Pariaguán, a tan sólo 230 m. de altitud. Sigue dirección NO-N y, por su escaso declive, forma meandros y erosiona débilmente; en consecuencia, se inunda en periodos de lluvia. Forma un pequeño delta en su desembocadura. Sus principales afluentes son: por la derecha, el Güere y el Ipire; por la izquierda, el Tamanaco.La vertiente atlántica se divide en las siguientes cuencas: del Orinoco (v.), del Esequibo y del golfo Paria. La primera, disimétrica, es la más importante de V. y una de las principales de América del Sur. La amplia red de sus afluentes ha contribuido a la formación y características de los Llanos (v. 1 a). Aunque se remite al artículo de esta Enciclopedia sobre el Orinoco, no pueden dejar de mencionarse aquí algunos datos no constatados en dicho artículo y la circunstancia de la crecida progresiva de este río y algunos de sus afluentes desde abril a agosto, época que culmina con el desbordamiento de los ríos y la consiguiente inundación de los Llanos en gran parte de su superficie.El Orinoco es bastante regular en sus crecidas y estiajes. La época de aguas bajas comienza en septiembre y termina en marzo, aunque en noviembre se da "la crecida de los muertos" (coincide con el día de Difuntos). Sobre el nivel de las aguas pueden dar una idea las observaciones hechas cerca de Ciudad Bolívar, antes de que el Orinoco reciba las aguas del Caroní: mínimo de 16,6 m. y máximo de 24,4 m., es decir, una diferencia de 7,8 m. No obstante estas cifras, se tienen otras de máximos de 32,47 m. y mínimos de 15,3 m. absolutos, datados en 1892 y 1926 respectivamente. Esta fluctuación del nivel de las aguas corresponde a 17,17 m. Las oscilaciones hidrológicas del Orinoco y sus afluentes se relacionan estrechamente con las condiciones climáticas. En síntesis, el régimen de pluviosidad se divide en dos estaciones: seca y lluviosa. Excepto algunas aportaciones de los afluentes andinos, la principal alimentación del Orinoco es la lluvia, que también registra oscilaciones en ambas estaciones. Tales oscilaciones han motivado que se prolongue la sequía, que se resquebraje el terreno y que mueran miles de animales, en algunas zonas de los Llanos, donde los subafluentes de escaso desnivel apenas se distinguen por el dibujo de su curso.Aparte del interés hidrológico del Orinoco, con su secuela de aprovechamientos industriales, también es relevante el papel desempeñado por este río en el descubrimiento, exploración y poblamiento del país. Avistado el delta por Cristóbal Colón en su tercer viaje (1498), sin saber que se trataba de un río continental, realmente es descubierto por Vicente Yáñez Pinzón (1500) y explorado por Diego de Ordás (v.) hasta más allá de su confluencia con el Meta (unos 880 Km.) en 1531-32, cuando remontaba su curso con intención de llegar a Eldorado (v.). La penetración española por el Orinoco encontró enconada resistencia en los indígenas que habitaban sus orillas. Así se explica el fracaso de la expedición de Alonso de Herrera en 1535. A fines del s. XVI comienza el poblamiento de la zona con la fundación de Santo Tomás (1595).El alto Orinoco es recorrido en el s. xvzn por José Iturriaga (1699-1767), director de la Compañía Guipuzcoana de Caracas, que encabeza la expedición en la que forman parte José Solano, Eugenio Alvarado y Antonio de Urrutia. Una de las principales consecuencias de esta expedición es la fundación de poblaciones (cfr. D. Ramos Pérez, Tratado de límites de 1750 y la expedición de Iturriaga al Orinoco, Madrid 1946). Gran interés biogeográfico tiene el viaje en 1800 de Alexander von Humboldt (v.) y Bonpland al Orinoco. A las fuentes no se llega hasta 1886, con Chaffranjon, quien descubre además la comunicación en territorio venezolano con el Amazonas a través del Casiquiare, río que se encuentra en la orilla izquierda del Orinoco, donde nace, frente a los cerros del Duida, y que avena una llanura cubierta de selva. El cauce de este río es poco profundo, con algunos bancos de arena. Los afluentes de la derecha son poco importantes; tienen más interés los de la izquierda: Paciba, Pacimoni, Pamoni y Siapa. Realmente, la comunicación con el Amazonas se establece al desembocar el Casiquiare en el río Negro, afluente éste del Amazonas que pertenece a Colombia y Brasil.El Orinoco recibe las aguas de un total de 194 afluentes, de los cuales 95 llegan por la derecha y 99 por la izquierda. En los afluentes a su vez desembocan 520 subafluentes: 290 por la derecha y 230 por la izquierda. Los ríos de la orilla izquierda del Orinoco son llaneros, en su totalidad o parcialmente, de escasa pendiente, con meandros, bifurcados a veces en brazos, y sometidos al régimen estacional de sequías extremas y lluvias intensas. Avenan la extensa región de los Llanos, al menos desde su curso medio. El principal, totalmente venezolano, es el Apure, de unos 1.000 Km. de longitud, y navegable hasta 500 Km. antes de su confluencia en el Orinoco. Recibe el nombre de Apure al unir sus aguas el Uribante y el Sarare, poco más allá de Guasdalito. El Uribante (280 Km. aprox.) nace en la parte meridional de lá cordillera de Mérida, entre los páramos Batallón y Tapia. Desde Suripá, el Apure recibe las aguas del Santo Domingo y del Masparro, subafluentes torrenciales que arrastran sedimentos, los cuales, al llegar a Apure,. son represados y forman islas arenosas. A partir de Bruznal, el Apure tiene pocos afluentes y constituyó meandros. Pasando Apurito, se divide en dos brazos, Caño Ruende y Apure Viejo (o Seco), los cuales se unen luego. Remontando San Fernando, se abren otros dos brazos, comunicados entre sí por caños. Finalmente, se bifurca en varios brazos deltaicos que dan al Orinoco. Del subafluente Portuguesa se trata más adelante por sus características parcialmente llaneras.Mayor longitud tiene el Arauca (1.300 Km. aprox.), que no es totalmente venezolano, pues nace en Colombia, en la hoya de Tunebos, al E de Bucaramanga. Al penetrar en los Llanos, se divide en brazos y forma islas arenosas (Mourroco, Soledad, Todos los Santos). Es navegable en unos 600 Km. y constituye meandros desde la población de Arauca. Tampoco es totalmente venezolano el Meta, de 1.050 Km. aprox. de longitud, que hace en parte frontera con Colombia, donde nace, al S de Bogotá, en el macizo de Sumapaz. Sigue dirección E y desemboca en el Orinoco entre Puerto Páez y Puerto Carreño. Sus principales afluentes son: Cusiana y Maracacias. Navegable casi desde el nacimiento hasta la desembocadura, es una notable vía de comunicación.En parte llaneros son: Guárico, Manapire y Portuguesa. El primero (362 Km.) nace en la sierra del Interior, al pie del pico Altamira, y avena los Llanos con sus afluentes Orituco (por la izquierda) y El Paya (por la derecha). Su curso bajo se bifurca en varios brazos y forma muchos meandros. Junto a Calabozo, se han embalsado sus aguas (23.150 millones de m³), que riegan 110.000 Ha. Es uno de los ríos parcialmente llaneros más sujetos al régimen estacional de sequías extremas y lluvias intensas. También en la sierra del Interior nace el Manapire (260 Km.), que desemboca en el Orinoco cerca de Caicara. En sierra Portuguesa nace el río del mismo nombre (550 Km. aprox.), que sigue dirección NO-SE en los Llanos y desemboca en el Apure cerca de San Fernando. Se trata, pues, de un subafluente del Orinoco, con una importante cuenca. Sus principales afluentes son: por la derecha, Guanare" (400 Km.; nace en la cordillera de Mérida, donde forma profundos valles perpendiculares a las montañas) y Guanarito; por la izquierda, Acarigua, Cojedes (300 Km.; nace al norte de la cordillera de Mérida y desemboca junto a Guadarrama), Pao-Chirgua y Tiznados.Los afluentes de la derecha son guayaneses y se caracterizan por un curso alto, con grandes desniveles, accidentado por raudales y saltos. El Aro (315 Km.) nace en la laguna -Guayabel y desemboca en el bajo Orinoco. Corre entre el Caura y el Caroní, con escaso caudal y reducida cuenca. El Caroní (925 Km. aprox.) es el mayor afluente del Orinoco, con una cuenca de 95.000 Km². Por sus saltos y desniveles es poco navegable, pero aprovechable hidráulicamente. Nace en Roraima con el nombre de Cuquenán, que cambia por el de Caroní al recibir las aguas del Surucún. Su curso medio (unos 280 Km.), de gran interés, se sitúa entre las afluencias del Carrao (300 Km.) y del Paragua (580 Km.). Los principales afluentes del Carrao se encuentran en su orilla izquierda y son: Churún y Cuana. Precisamente en el Churún, el piloto norteamericano James C. Ángel descubrió en 1937 el salto denominado con su apellido y que es el mayor ininterrumpido del mundo (unos 975 m.). El Paragua nace en la parte septentrional de la sierra Pacaraima,. junto a la frontera con Brasil, y su curso está accidentado por raudales y saltos (Montoya, 530 m.). Desemboca junto a San Pedro de las Bocas. Tras recibir este río, el Caroní forma islas y tiene grandes desniveles en 150 Km., hasta desembocar en el Orinoco, junto a la isla Fajardo.El Caura (570 Km. aprox.) nace en una altiplanicie del escudo guayanés. Se caracteriza por sus numerosos saltos. El curso medio discurre entre montañas, y desde La Unión forma un amplio valle. Desemboca en el Orinoco cerca de Purney. El Cuchivero (240 Km.), que nace en la parte occidental de la mesa de Icutú (escudo guayanés), es navegable en 100 Km. de su curso bajo y desemboca en el Orinoco al E de Calcara. Los saltos y raudales son característicos también del Ventuari (520 Km. aprox.) en su curso alto, en el que sigue la dirección SE-NO. Este río, que nace en el cerro Vemachu, a 740 m. de altitud, es uno de los de curso direccionalmente cambiante. Desde Yaracuy continúa en sentido E-O y se ensancha facilitando la navegación. Se orienta hacia el S en su curso bajo, discurriendo entre relieves de areniscas sobre un fondo granítico, por lo que-no forma meandros, a pesar de su escaso desnivel. Tiene características de río de llanura en su último tramo. Desemboca en el Orinoco cerca de Santa Bárbara.Las cuencas del Esequibo, que abarca los ríos YuruariCuyuní, y del golfo Paria, cuyo principal río es el San Juan, tienen escaso interés, así como la vertiente endorreica del lago Valencia, también llamado Tacarigua (48 m. de profundidad máxima, 34 Km. de longitud máxima, y 17 Km. de anchura máxima), de 378 Km², situado a 420 m. de altitud, en el centro de una región fisiográfica que abarca 3.140 Km2, es decir, la cuenca del lago, la cual se extiende por parte de la depresión entre la cordillera de la Costa y la sierra del Interior, sobre unos fértiles suelos lacustres, regados en 5.200 Ha. por las aguas del lago, a través de dos canales con capacidad de 7.000 y 3.820 l/seg. cada uno.Esta cuenca se constituyó en el Cuaternario y se ha desecado bastante (se calcula que el lago ocupó una superficie de 1.200 Km²). Al descenso del nivel de las aguas contribuye su utilización para el riego. El principal inmisario es el Aragua (53 Km.), que nace en el pico Codazzi de la cordillera Costera y desemboca en la orilla oriental. Otros cursos que afluyen al lago, pero de menor cuantía, son los de: Güigüe, Maracay, Tapatapa y Turmero. Al este del lago se encuentra la laguna Taiguaiguai.CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: Estudios generales: E. W. SHANAHAN, América del Sur. Geografía económica y regional, 2 ed. Barcelona 1954; A. HEIM, América del Sur, Barcelona 1960; O. SCHMIEDER, Geografía de América latina, México 1965; H. MALAS, Sudamérica, Barcelona 1967; P. VILA, Geografía de Venezuela, Caracas 1960; A. L. CÁRDENAS, Geografía física de Venezuela, 2 ed. Mérida (Ven.) 1965; L. F. CHAVES y L. VIVAS, Venezuela, México 1968 G. MONROY, Geografía de Venezuela, Caracas 1970; J M. CASTAÑÓN, Encuentro con Venezuela, 2 ed. Caracas 1970.
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