Uruk GEOG.
Categoria:
Geografía
Hacia mediados del IV milenio a. C., a orillas del Éufrates, en el territorio conocido después como Sumeria (v.), se desarrolló una de las más brillantes páginas de la Humanidad, en los albores de la historia. Arqueológicamente, el periodo correspondiente a la ciudad de U. pertenece al calcolítico o Edad del Cobre, que en Mesopotamia (v.) marca el de la historia merced al trascendental descubrimiento de la escritura, mientras que en Europa desde el calcolítico al descubrimiento de la escritura pasaron milenios. Este periodo de esplendor en Mesopotamia lo conocemos con el nombre de U., porque en esta ciudad los arqueólogos individualizaron tal facies cultural. La ciudad aparece también citada con frecuencia en el poema mitológico asirio-babilónico de Gilgame? (v.).La secuencia cultural de la ciudad comporta 18 estratos con restos de cerámicas diferentes, que marcan diversos estilos. Los estratos XVIII-XIV poseen una cerámica elaborada a mano con dibujos geométricos oscuros sobre fondo claro, a la que sigue, en los estratos XIV-XV, una cerámica torneada de color amarillo. Hasta el estrato IV predomina una cerámica de color negro o bien rojo. A partir del IV estrato alcanza pleno desarrollo la cerámica de U. con los vasos acampanados, que hallamos en las diferentes estaciones de la zona. Esta cerámica del estrato IV es contemporánea del gran florecimiento cultural de U., de lo que se desprende la importancia de este fósil director para la identificación cronológica de los demás yacimientos vecinos.Mención especial merece el desarrollo de la arquitectura religiosa de este periodo. Uno de los templos más notables es el de las Columnas, elevado sobre una plataforma a la que se ascendía por medio de dos grandes escaleras. Sobre ella se alzaba una sala con dos hileras de columnas, a guisa de pórtico. Cada columna medía 2,62 m. de diámetro. Otro gran edificio religioso fue el templo Blanco; dedicado a Anuy levantado sobre un alto zigurat (v.), una escalera y una rampa facilitaban el acceso al templo, que era tripartito, de ladrillos, con una nave central y diversos edículos laterales. Se construyó a finales del periodo de U. sobre un zigurat en el que se sucedían destrucciones y reconstrucciones de templos más antiguos (v. TEMPLO I, 3).Capítulo también importante de U. es la escultura, cuyas realizaciones más antiguas, anteriores al periodo IV, son las cabezas halladas en Brak, en las que se observa la pericia de los escultores de U. en sus logradas estilizaciones de los rasgos faciales, que aún conservan rasgos arcaicos, pero en los que se perciben trazos de sensibilidad que desembocan en la eclosión de la gran escultura del periodo de apogeo. Otro monumento antiguo es el bloque de basalto en el que aparece en relieve una escena de cacería. De especial interés es el vaso de alabastro con escenas de ofrendas de ganado y productos agrícolas.Objetos religiosos característicos de este periodo son los ídolos de Ojos fabricados en alabastro, de cuerpo delgado, a menudo triangular, con un par de ojos humanos en la parte superior. Junto a estos ídolos hallamos amuletos tallados en piedra blanda y hueso con representaciones de animales. En ocasiones, los amuletos combinan animales con signos que se interpretan como de temática religiosa.Otra característica de U. es la invención de la escritura, mediatizada por la compleja organización social y económica que hacían de aquélla un instrumento imprescindible. Primero estuvo constituida por caracteres pictográficos muy limitados, pero pronto evolucionó hacia formas más complicadas, que permitían plasmar ideas y conceptos más elaborados. Un gran número de tablillas de barro, procedentes de la fase IV de U., son los testimonios, casi siempre de carácter económico, más antiguos que se conocen.De los hallazgos más sorprendentes de este periodo es el sistema de cálculo sexagesimal (de base 60), igualmente debido a la necesidad de medir los resultados de las cosechas y delimitar los campos tras periodos de inundación. Este sistema era especialmente útil, ya que 60 era múltiple de la docena y divisible por 4, 3 y 2..La organización social, eminentemente teocrática, estaba dirigida por el templo, que era a su vez lugar de culto y centro político y económico. Es muy posible que los reyes fueran los mismos sumos sacerdotes, representantes de la divinidad, a los que se pagaban los diezmos sobre la cosecha; por ello se ha llegado a decir que U. era una ciudad-templo. También por las tablillas conocemos algo de la división social del trabajo. Así, p. ej., se han atestiguado las profesiones de carpintero, pastor, herrero y escriba, esta última una de las más preciadas, a causa de la complejidad de la administración.E. RIPOLL PERELLÓ, E. SANMARTÍ GRECO.
BIBL.: A. PARROT, Sumer, Madrid 1960; J. BOTTERO, E. CASSIN y J. VERCOUTTER, The Early Civilisations, Londres 1967.
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