Uremia MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. Aunque este término indica también la concentración de urea en sangre, en Patología humana significa el trastorno ocasionado por una insuficiencia renal, de cualquier causa, y se caracteriza por alteraciones en el equilibrio hidroelectrolítico del organismo y la retención de productos finales del metabolismo; el más representativo entre ellos es la urea.La u. es un proceso reversible cuando está originada por un descenso en el flujo sanguíneo renal (hemorragias, deshidratación, etc.), por necrosis tubular aguda o por obstrucción de vías urinarias bajas; pero es irreversible y fatal cuando es debida a una destrucción total del riñón, como ocurre en los estadios finales de la glomerulonefritis, pielonefritis, hipertensión, etc., llamados estadios de insuficiencia renal terminal. Cuando la tasa de filtrado glomerular, que normalmente es de 120 ml. por minuto, desciende a 30 ó 40 ml., se inicia de forma ostensible la elevación de la tasa de productos nitrogenados en sangre (urea, creatinina, ácido úrico) y, en fases más avanzadas, la de fosfatos, sulfatos y ácidos responsables de la llamada acidosis metabólica. Los trastornos electrolíticos se evidencian en el suero sanguíneo por la elevación de la concentración de iones hidrógeno, reflejada por el descenso del pH, de los bicarbonatos o "reserva alcalina" y del potasio y por el descenso de sodio y calcio.Aspecto clínico. Las manifestaciones clínicas de la u. en su fase inicial son escasas en intensidad y significación, pueden aparecer cansancio, somnolencia, dolor de cabeza, palidez, prurito, etc.; en fases más avanzadas, se producen síntomas o trastornos digestivos, como pérdida de apetito, nauseas, vómitos y diarrea, lengua tostada, y además espasmos, piel seca, disnea con respiración profunda y pérdida de conciencia y convulsiones hasta culminar en un estado de coma (v.).El tratamiento de la u. reversible se dirige a suprimir directamente la causa, como p. ej., en el caso de deshidratación, mediante la administración de los sueros adecuados, o en el caso de mecanismo obstructivo eliminando la obstrucción de las vías urinarias. En la u. irreversible, además de aliviar los síntomas, recurriendo incluso a transfusiones sanguíneas, ya que la anemia es un síntoma que está siempre presente, y además de evitar o tratar las complicaciones, están indicados los procedimientos de depuración sanguínea mediante diálisis.Diálisis y riñón artificial. La diálisis consiste en la difusión de solutos a través de una membrana permeable en la dirección del lugar donde la concentración del soluto es menor. La intensidad de la diálisis (v.) depende en primer lugar de la diferencia de concentración, pero también de la permeabilidad de la membrana. Se llama diálisis extracorpórea cuando la sangre que circula a uno de los lados de la membrana lo hace fuera del cuerpo; al otro lado de la membrana circula en sentido opuesto el líquido de diálisis.El riñón artificial. Es una máquina de diálisis extracorpórea, cuya membrana de celofán puede ser tubular y enrollada alrededor de un cilindro, como en el tipo de riñón Twin-Coil de Kolff, o bien formada por láminas planas grandes, aprisionadas por superficies rígidas de material plástica, como en el modelo de Kiil. A través de un catéter insertado en una arteria del paciente, la sangre llega por un sistema de tubos al riñón artificial, donde pasa por el interior de los tubos o láminas de celofán y se verifican los intercambios con el líquido de diálisis. La sangre ya purificada abandona el riñón y llega al paciente a través de otro sistema de tubos conectados mediante un catéter que se inserta en una vena.La diálisis está indicada en el tratamiento de la insuficiencia renal aguda o en la insuficiencia renal crónica que sufre un episodio de agudización por imbricarse una complicación de cualquier tipo; en estos casos se trata de diálisis aguda o episódica. La diálisis crónica o periódica puede estar indicada en los enfermos con insuficiencia renal crónica en la fase terminal o ante un caso de insuficiencia renal aguda irreversible; en estos casos, la diálisis o el trasplante renal son la única actitud terapéutica que permite sobrevivir al enfermo. La diálisis crónica, que ha hecho posible mantener vivos enfermos sin ambos riñones durante más de cinco años, se debe al descubrimiento de Scribner y colaboradores en EE. UU., en 1960, que permite establecer un corto circuito entre arteria y vena; es de colocación fácil y de gran duración, mediante cánulas de teflón y puente de silástic, a través del cual la sangre circula en los momentos de interdiálisis; anteriormente a la utilización de este shunt arteriovenoso era imposible mantener vivo un enfermo mediante diálisis, ya que el número de éstas estaba necesariamente limitado por falta de vasos donde conectar el riñón, pues con cada diálisis se inutilizaba parte de una arteria y de una vena. La duración de una diálisis con riñón artificial es aproximadamente de ocho horas, y con dos sesiones semanales de esta duración es posible mantener al enfermo en un estado clínico aceptable, e incluso socialmente activo, aunque no absolutamente normal.Para resolver en parte los problemas de tipo económico, social y moral que ha planteado la diálisis crónica, se tiende a practicarla en el domicilio del enfermo, previo entrenamiento del mismo, de su familia y del médico de cabecera en el centro de diálisis. De esta forma se practican durante la noche y son compatibles con una vida más normal e independiente. Si bien las estadísticas a largo plazo garantizan una mayor supervivencia con diálisis que con trasplante renal, es admitido por todos que ambas terapéuticas son necesariamente complementarias. El número de enfermos que se pueden mantener vivos mediante diálisis es limitado y de entre ellos se eligirían los inmunológicamente más aptos para el trasplante; en caso de fracasar éste, se utilizaría de nuevo la diálisis hasta nuevo trasplante. El trasplante, por otra parte, mantiene al enfermo en un estado de normalidad clínica y totalmente independiente.La diálisis peritoneal consiste en aprovechar el peritoneo como superficie dializante. El líquido de diálisis se introduce y sale de la cavidad peritoneal por un catéter de plástico que penetra a través de la pared abdominal algo por debajo del ombligo. Se practican lavados periódicos durante unas 36 horas, que son muy eficaces en el tratamiento de la insuficiencia renal aguda.V. t.: ANURIA; RIÑÓN Y APARATO URINARIO; TRASPLANTES HUMANOS 1.F. RUBIO CLEMENTE.
BIBL.: C. JIMÉNEZ DÍAZ, Tratado de la práctica médica, I, Madrid 1964; M. B. STRAUSS y L. G. WELT, Enfermedades del riñón, Barcelona 1966; J. HAMBURGER y OTROS, Exploración funcional dei riñón, Barcelona 1965.
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