Turena GEOG.
Categoria:
Geografía
Región francesa regada por el Loira y sus afluentes Cher, Indre y Vienne, de cuyo poblamiento prehistórico Se conservan restos correspondientes al Musteriense y Magdaleniense. Una especial importancia tuvieron en el Neolítico la industria y "exportación" del sílex de Pressigny y las culturas palafíticas de la región del Loira. Hacia el 500 a. C. los celtas se instalaron en la región con el nombre de turones y fueron sometidos, como toda la Galia, por César, entre el 60 y el 50 a. C. A esta época se remonta la nomenclatura de algunas villas, como Alingavia y Ambacia, que corresponden a las actuales Langueais y Amboise, así como la capital, Tours, que recibe el nombre de sus habitantes, los turones.El periodo de las invasiones germánicas se caracteriza por una temprana cristianización (s. III), atestiguada por un primer obispo de Tours, S. Gatiano, aunque quien ilustró la silla episcopal fuese S. Martín (v.), a finales del s. IV. Las invasiones dejaron la región en poder del rey visigodo Eurico, que llevó hasta el Loira la frontera norte de su reino, quedando después, en la época merovingia, como eje del de Clodoveo. Éste recibió en Tours la embajada bizantina que le traía los "poderes consulares", según atestigua el gran cronista de esta época, obispo de la capital turenesa, S. Gregorio de Tours (v.). La importancia de la capital, favorecida por el peregrinaje atraído por la devoción a S. Martín, prosiguió con Carlomagno, del que fue frecuente residencia circunstancial, así como de Alcuino de York. La suerte de T., en las crisis feudales del s. XII, estuvo determinada por su calidad de capital espiritual, con poderosos obispos y un clero prepotente, cuya hegemonía explica el que no fuese presa de ninguna dinastía feudal, aunque ambicionada siempre por las feudalidades vecinas: Blois y Anjou. En esta línea de tendencia, a finales del s. XII, T. se constituyó en corazón del dominio Plantagenet; Enrique II de Inglaterra murió en el castillo de Chinón (1189), al igual que su hijo Ricardo Corazón de León, diez años después. Los primeros años del s. XIII fueron de incorporación de T. a la corona francesa por Felipe Il Augusto. La situación de su evolución social coincide con la francesa de la época. El último contrato por el que un hombre se constituye en siervo data del s. XII y en 1300 la servidumbre, como fórmula social, había desaparecido. Especial interés representa la evolución regional del arte gótico, desde las iglesias de S. Denis en Amboise a la catedral de S. Martín o la abadía de Marmontier.En el s. XIV, Felipe VI Valois, después de erigir a T. en ducado, la cedió a su hijo y, a lo largo de todo el siglo, sufrió las consecuencias de la Guerra de los Cien Años (v.), agravadas por su vieja condición de dominio Plantagenet. La crisis se recrudeció en el s. XV, con frecuentes guerras interiores y abundantes hombres de espada, como los Bueil y la dinastía de los Boucicaut. Con ellos, el país intervino en las querellas de Carlos VII y los duques de Borgoña. En 1422, el ducado fue ofrecido a Douglas, un escocés de la camarilla de Carlos VII, y Chinón se convirtió entonces en la capital de la Francia nacionalista. Allí se reunieron, en 1428, los Estados Generales y allí encontró Juana de Arco al Delfín, que había hecho de Chinón su residencia. Luis XI fue igualmente un rey turenés, aunque su residencia se repartió entre Amboise y Tours.Después de la crisis bajo-medieval, un espléndido renacimiento turenés cristaliza en pintores como lean Fouquet y lean Bourdichon (s. XV); escultores como Michel Colombe, lerome de Fiesole y los hermanos luste (s. XV-XVI); los banqueros tureneses han sido verdaderos mecenas y grandes constructores palaciegos (los Beaune, los Binet, los Pouche); y, sobre todos, el gran maestro de Chinón, creador de la prosa francesa, Rabelais (v.), cuya obra es un himno a Turena.En el bajo s. XVI, las crisis religiosas abrieron un nuevo periodo de sangre que puede estar representado en la conjuración de Amboise (1560), mientras vivía en T. otro gran poeta francés: Ronsard. El centralismo de Richelieu, que es casi turenés, continuado por Choiseul, culminó en 1790 con la creación del departamento de Indreet-Loire, que reducía ligeramente la T. histórica. A partir de este momento, T. se incorporó a la vida nacional, en la que se le ha considerado siempre como el "jardín de Francia".C. ÁLVAREZ SANTALÓ.
BIBL.: P. LEVEEL, Histoire de la Touraine, París 1967; J. X. CARRE DE BASEROLLE, Le dictionnaire Géographique ’ Historique et Biogralique d’lndre-et-Loire et de l’Ancienne province de Turaine, Maycnne 1966; R. VIVIER y E. MILLET, Petite histoire de Touraine, Tours 1952; E. PEPIN, Histoire de Touraine, París 1935.
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