Tories POLÍTICA
Categoria:
Política
Nombre con el que se designa un partido político inglés, y que al parecer fue tomado de un apelativo que originariamente se aplicaba a los proscritos irlandeses.Nacimiento del partido. La agitación consiguiente a la política y a la actitud religiosa -marcadamente católica- del monarca Carlos II (v. CARLOS II DE INGLATERRA) y del príncipe Jacobo, condujo a una afirmación del poderío parlamentario. La aristocracia gobernante se dividió en dos facciones: los whigs (v.) y los tories. Éstos adoptaron una actitud rígidamente anglicana, pero al mismo tiempo moderada con respecto. al príncipe Jacobo, hermano y sucesor del rey, que se había convertido al catolicismo. Deseaban conservar el statu quo en la Iglesia y en el Estado, frente a los puritanos (v.); pero, sobre todo, querían evitar una guerra civil. Para conseguirlo, estaban dispuestos a someterse a un soberano católico, cosa que además evitaba una alteración en el orden sucesorio de la corona. En la lucha sostenida contra sus oponentes políticos sobre esta cuestión, los t. acabaron triunfando, pues aunque la Ley de Exclusión, que descartaba la posibilidad de que Jacobo subiese al trono, fue aprobada en la Cámara de los Comunes (1680), se rechazó posteriormente en la de los Lores. Los rumores de un intento de conspiración por parte de los whigs, para instaurar en el trono a un hijo ilegítimo de Carlos, el duque de Monmouth, produjo una violenta reacción por parte de los t. que permitió a Carlos gobernar sin Parlamento desde 1681 hasta su muerte en 1685.Cuando el príncipe subió al trono con el nombre de Jacobo II (1685-88), su política escandalizó a los mismos t. que le habían apoyado. Su gobierno le llevó a intentar crear un ejército permanente al mando de oficiales católicos. Los t. soportaron a Jacobo con la esperanza de ver subir al trono a alguna de sus hijas protestantes, María o Ana. Sin embargo, la segunda esposa del rey, una católica, le dio un heredero varón. Ante esta circunstancia, tanto t. como whigs invitaron a María y a su esposo, Guillermo de Orange, a ceñir la corona de Inglaterra, lo cual hicieron sin gran resistencia en 1688. Esta situación provocaba, sin embargo, un problema dinástico. Los t. estaban de acuerdo con el partido opuesto en limitar los poderes del rey, pero no respecto a la legitimidad del nuevo monarca. Un grupo, los llamados jacobitas, proponían el retorno de Jacobo II bajo determinadas condiciones; los moderados por su parte (Notthingham, Sancroft y la High Church) reconocían de facto a Guillermo, pero no de iure, y se mostraban partidarios de una regencia de este monarca, en nombre de Jacobo II; y por último, los más extremistas, entre ellos lord Danby, entendían que el rey había abdicado y que, por tanto, era legítima la sucesión de su hija María, con Guillermo como rey consorte. La cuestión religiosa, que en parte provocó esta revolución, se resolvió de acuerdo con el criterio tory. La Ley de Indulgencia de 1689 permitía la libre práctica de todas las religiones, excepto la católica, pero se limitaban los derechos civiles de los que no fuesen anglicanos.La afirmación de los partidos. Durante el s. XVIII, la vida política inglesa giró en torno a los dos partidos en que había quedado dividida la aristocracia. Los t. defendían una economía más estrictamente agraria, eran más rígidamente anglicanos y más respetuosos con la autoridad regia. Su fortaleza geográfica radicaba en el Midlands. Sin embargo, las diferencias con sus oponentes políticos no eran muy profundas. Sus disputas se referían más al reparto de puestos que a principios teóricos.Durante el reinado de Guillermo III, comenzó a aplicarse el mecanismo de nombrar gobierno t. cuando este partido dominaba en el Parlamento, y viceversa. La oligarquía parlamentaria iba ganando poder, mientras el monarca perdía el dominio sobre las funciones ejecutivas y legislativas del gobierno británico. En el reinado de la reina Ana (1702-14), que era anglicana y decidida partidaria de los t., hubo de llegarse a una colaboración entre los dos partidos, pues aunque al principio el Parlamento se compuso de t. extremistas, los dos grandes hombres de su reinado, Marlborough y Godolphin, se vieron empujados hacia los whigs por necesidades de la política. Sin embargo, esto no hizo más que acentuar las diferencias entre ambos. Después de firmada la paz de Utrecht (1713), la reina volvió a elegir ministros t., para lo cual, como la mayoría en la Cámara de los Lores era whig, hubo de dar un verdadero golpe de Estado y crear 12 pares t., precedente que iba a dar mucho juego en la historia constitucional inglesa. Pero esto no hizo más que preparar el terreno a los whigs, los cuales subieron al poder, cuando murió la reina Ana, de manos de la nueva dinastía Hannover (v.). Al ocupar el trono el primer monarca de esta dinastía, los t. se mostraron partidarios de una segunda restauración de la dinastía Estuardo (v.). En 1715, los diversos líderes t. participaron en un vano intento del hijo de Jacobo II para ocupar el trono británico con el nombre de Jacobo III. Posteriormente, en 1745, un grupo de este partido, los jacobitas, tomó parte de nuevo en un levantamiento escocés originado por el nieto de Jacobo II, el llamado "Príncipe Charlie". La reacción contraria provocada por estos movimientos dio la primacía política al partido opuesto.La subida al trono de Jorge III (1760) provocó un cambio de situación. Este monarca prefería apoyarse en los t., que se mostraban serviles con él. Con la ayuda popular y mediante el soborno, transformó la mayoría del Parlamento para dar el predominio a los tories. Desde 1770 hasta 1782, su primer ministro fue el t. lord North. En diciembre de 1783 fue nombrado para desempeñar este puesto William Pitt el joven (v.), un t. liberal que no heredó la filiación política de su padre y que iba a gobernar Inglaterra sin interrupción hasta 1801. Durante este periodo dedicó principal atención a la política financiera y económica. Se esforzó en el mejoramiento de la condición jurídica de los católicos ingleses y llevó al partido t. a una clientela importante de gentes enriquecidas por los negocios. Si bien no consiguió una reforma parlamentaria, al menos cambió la Cámara de los Lores, nombrando a un considerable número de pares, que constituyeron una nueva aristocracia t. del comercio.La facción t. dirigió y ganó la guerra contra la Francia revolucionaria, y esto acrecentó su prestigio de tal manera que monopolizó el gobierno británico hasta algún tiempo después de 1815, perseverando en las costumbres e instituciones del pasado y resistiendo a las demandas de reforma. Sus más destacados jefes eran entonces Castlereagh, Wellington y el príncipe regente.Entre 1815 y 1830, se suscitó una oposición de procedencia múltiple contra la tenaz reacción y la mezquina legislación del gobierno tory. El conflicto resultante no era más que el paralelo en Gran Bretaña de la contienda entre liberales y conservadores que se desarrollaba en el continente (v. GRAN BRETAÑA IV). Al gobierno t. se opusieron diversas facciones y clases, por varios motivos. En primer lugar, el grupo de los radicales que sostenían una serie de nuevas teorías encaminadas a conseguir un completo reajuste social. Entre los más destacados personajes, cabe citar a William Godwin, Thomas Paine y Jeremy Bentham (v.). Casi ninguno de ellos coincidía en el programa de reformas, pero todos estaban de acuerdo en el ataque a las instituciones existentes. Por otra parte, seacentuaban las críticas al partido t. originadas por los fabricantes, una clase media que comenzaba entonces a utilizar la maquinaria y se hacía rica y numerosa. Imbuidos por las doctrinas de Bentham y de Adam Smith (v.), se unían a la minoría aristocrática whig para atacar a los tories. No obstante, éstos se defendieron empleando métodos violentos contra el radicalismo. El Parlamento, donde predominaban los t., suspendió el derecho de habeas corpus, restringió la libertad de prensa y acordó otras medidas del mismo tipo, lo cual provocó innumerables protestas.Como consecuencia de estas medidas reaccionarias, un grupo de radicales tramó en Londres la llamada conspiración de Cato Street, destinada a asesinara todo el gabinete t., pero la conjura fue descubierta y sus instigadores ejecutados. Triunfaba de momento la reacción. La muerte de Castlereagh en 1822 supuso un cambio sustancial en las directrices del partido tory. Desde entonces, cayó en manos de personajes más jóvenes y menos tenaces en el mantenimiento de la política conservadora a ultranza que había venido practicando hasta aquel momento. Algunos de ellos, como Canning, William Huskisson y sir Robert Peel, estaban más identificados con los intereses de la industria que con los tradicionales agrarios de la antigua aristocracia tory. Se encontraban, pues, mucho más capacitados para llegar a una transacción con las demandas liberales.
Al final de la década de 1820, el Parlamento t. aprobó una serie de reformas en el interior del país. Se cancelaron las incompatibilidades políticas de los disidentes protestantes (1828) y se abolió el Bill of Test, emancipando con ello a los católicos y restituyéndoles sus derechos civiles, admitiéndoseles a partir de entonces en el Parlamento y en la mayoría de los cargos públicos (1829). La reforma de la ley electoral y los debates parlamentarios que se suscitaron en torno a ella hicieron caer al gabinete t., que presidía el duque de Wellington. Se formó un gobierno de coalición whig y t. presidido por uno de los líderes de este último partido, lord Grey. La Ley de Reforma fue aprobada en 1832, y ello supuso la transformación de los partidos tradicionales. Los t., después de la caída del duque de Wellington, encontraron un nuevo jefe en sir Robert Peel, quien comenzó a buscar entre los elementos más conservadores del nuevo cuerpo electoral una base de apoyo más amplia para el partido. Aunque algunos mostraron cierta oposición al principio, al poco tiempo todos estuvieron de acuerdo en adoptar el nombre de conservador. Sin embargo, el nombre t. no se perdió por completo. Durante la época victoriana, algunos seguidores de Disraeli preferían llamarse a sí mismos young tories. Posteriormente, el nombre se utilizó para designar a los conservadores acérrimos. Durante la guerra de la Independencia norteamericana, se aplicó la denominación t. a cuantos apoyaron la política de la metrópoli.R. SÁNCHEZ MANTERO.
BIBL.: K. G. FEILING, History of the Tory Party (1640-1714), Oxford 1924 (reimpresión 1950); f1), The second Tory Party, Londres 1938.
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