Toribio Alonso de Mogrovejo, Santo
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Biografía GER
Inquisidor en Granada y arzobispo de Lima. N. en Villaquejida (León) 16 nov. 1538, de familia hidalga. Estudió Gramática en Valladolid, Teología y Derecho en Salamanca y pasó luego, con su tío Juan, a la Univ. de Coimbra, donde permaneció diez años. A su regreso (1571) obtuvo beca en el salmantino Colegio Máximo de S. Salvador. En 1575 se le nombró inquisidor de Granada, en cuyo cargo dio pruebas de su gran preparación como letrado y canonista, y de su espíritu conciliador, resolviendo de modo pacífico una antigua querella entre la Chancillería granadina y el Tribunal del Santo Oficio. En 1579 fue presentado para el arzobispado de Lima, aunque no había recibido aún las órdenes sagradas, de las que en su humildad se consideraba indigno. Tampoco quería aceptar la mitra, pero Felipe II (v.) insistió, dándole tres meses de plazo para meditar su decisión, que, al fin, fue afirmativa. El arzobispo de Granada Juan Méndez de Salvatierra, que conocía bien la preparación teológica y moral del inquisidor, estaba dispuesto a conferirle en un día todas las órdenes, pero él prefirió recibirlas en tres domingos sucesivos. Le consagró obispo el metropolitano de Sevilla Cristóbal de Rojas y Sandoval, y en 1580 embarcó para las Indias, haciendo su entrada en Lima el 24 mayo 1581.El arzobispo emprendió muy pronto la visita pastoral de su extensa diócesis, que abarcaba ambas vertientes de la cordillera andina, sin dejar de lado ni la más pequeña aldea. Al mismo tiempo estudiaba lenguas indígenas para entenderse directamente con sus diocesanos, y llegó a conocer la quechua, tuneba, goajoya y guahiva. Convocó para 1583 el III Conc. Limense, que sufrió muchas vicisitudes, pero, gracias a su prudencia, llegó a realizar una obra importante sobre la disciplina eclesiástica, administración de sacramentos a los indios, traducción del catecismo a lenguas indígenas, confesonarios, aranceles, etc. Muchos clérigos apelaron ante la audiencia de lima de las decisiones del Concilio, y las protestas llegaron a Roma, obligando al arzobispo a enviar un procurador, que logró al fin la aprobación de los decretos conciliares. Hay que destacar la fortaleza con que siempre defendió la libertad de la Iglesia ante el poder civil, pues desde el principio de su pontificado, T. se comunicó directamente con la Santa Sede para los asuntos eclesiásticos, y recibió también de modo directo las respuestas a sus consultas, sin que pasaran a través del Consejo de Indias.En 1591 convocó el IV Conc. Limense (27 enero a 15 marzo), que sólo trató de la aplicación de lo dispuesto por el III, y como no llegó a recibir aprobación real, nunca fue enviado a Roma. La enemistad del virrey, marqués de Cañete, causó muchas amarguras al arzobispo. En 1597 convocó el V Conc. Limense, que no pudo reunirse hasta 1601 por falta del placet regio, y que celebró dos sesiones en las que se sancionó la creación de jueces sinodales, se fijó el interrogatorio que debían responder los electos para obispos de las sufragáneas de Lima, y se mandó que todos los curas tuviesen el texto tridentino. Gobernó su sede 24 años, en los que realizó cuatro visitas pastorales. En esta tarea le sorprendió la muerte, en Saña Grande, 23 mar. 1606.Beatificado en 1679 y canonizado por Clemente XIII en 1727, su fiesta se celebra el 23 de marzo.M. L. DÍAZ-TRECHUELO.
BIBL.: A. YBOT LEEN, La Iglesia y los Eclesiásticos españoles en la empresa de Indias. II, Barcelona 1963; A. DE EGAÑA, Historia de la Iglesia en América Española. Hemisferio Sur, Madrid 1956; R. VARGAS UGARTE, Historia de la Iglesia en el Perú, Burgos 19’53-62; V. RDDRIGUEZ VALENCIA, Santo Toriblo de MOgrovel.o, organizador y apóstol de Sur-América, Madrid 1956; P. LETURIA, Il piú grande Prelato Missionario dell’Arnerica Spagnola, Roma 1940; N. DEL RE, Turibio Alfonso de Mogrovejo, en Bibl. Sanct., 12,712-715.
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