Toledo, Juan Bautista de
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Biografía GER
Arquitecto español. Se desconoce la fecha y lugar de su nacimiento, así como su actividad en sus años mozos. Parece ser que trabajó en la fábrica de S. Pedro de Roma, en tiempos de Miguel Ángel. Fue luego arquitecto de las obras reales en Nápoles, donde el virrey le concedió un oficio con 200 ducados anuales de renta, dirigiendo la construcción de unos baluartes en la fortaleza de Castelnuovo. Allí casó con úrsula Jubaria, de la que tuvo dos hijas. Sus trabajos para el virrey de Nápoles pueden fecharse entre 1548 y 1559. Por cédula de 15 jul. 1559, Felipe II le tomó a su servicio y le ordenó que pasase a Madrid; tendría una asignación de 220 ducados anuales y el cargo de trazar y dirigir las obras reales, con excepción de las encomendadas a Gaspar de Vega en Segovia..Uno de sus primeros encargos pudo ser la fachada de las Descalzas Reales de Madrid. En 1561 trazó las casas de oficios y las caballerizas de Aceca y dispuso algunas obras en el palacio de Aranjuez. Establecido por entonces en Madrid, quiso que su mujer y sus hijas se reunieran con él, pero naufragaron en la nave que las trasladaba desde Nápoles.Felipe II había determinado levantar un monasterio donde se intercediera por las ánimas de sus padres, y el 12 ag. 1561 nombró a T. arquitecto del edificio que se alzaría en San Lorenzo de El Escorial (v.). Una vez elegido el emplazamiento y examinadas las trazas de otras fundaciones semejantes, inició T. sus diseños en estrecho contacto con los frailes, sin abandonar por ello sus tareas en las demás obras reales. En julio de 1562 terminó la "planta de los principales miembros del edificio". Contó con la ayuda de Juan de Herrera (v.), designado a tal efecto por cédula real de 18 feb. 1563. La primera piedra del monasterio escurialense fue colocada el 23 abr. 1563; dos meses más tarde, T. terminaba en Madrid el modelo general en madera del monasterio, y transcurrido un mes llevaba al Pardo todas las trazas de la fundación para mostrárselas al rey y recibir sus instrucciones.Además de ocuparse de la fábrica de El Escorial, T., junto con los demás arquitectos y artífices de su tiempo, trabajó en las obras que se efectuaron en el alcázar madrileño, Aranjuez, El Pardo y Valsaín. Sus planos de El Escorial fueron modificados a causa de los cambios que los jerónimos introducían y por las observaciones de Felipe II, que examinaba todos los detalles y decidía en último extremo. Tantas alteraciones, dudas y consultas entorpecieron la tarea del arquitecto que, por otra parte, había de luchar contra la desobediencia frecuente de los maestros y del personal subalterno. A excepción de la planta general, puede afirmarse que su labor en el monasterio no representa sino una pequeña parte de la obra.Fue hombre instruido, a juzgar por los libros que poseyó. Otorgó testamento el 12 mayo 1567 y falleció en Madrid siete días después, siendo enterrado en la parroquia de Santa Cruz.BIBL,: E. LLAGUNO, Noticia de los arquitectos y arquitectura de España, II,- Madrid 1829, 74; L. CERVERA VERA, Libros del arquitecto luan Bautista de Toledo, El Escorial 1951; F. IÑIGUEZ ALMECH, Las trazas del monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid 1965 (discurso de ingreso en la Acad. de San Fernando).**AUL. CERVERA VERA.
**GEGTOLEDO, MONTES DE
Alineación compleja de montañas escasamente elevadas que, orientadas de E a O en las provincias de Toledo y Cáceres, forman la divisoria de aguas entre los valles del Guadiana y del Tajo. Se inician bruscamente sobre la plataforma de Alcázar de San Juan, al O de Puerto Lápice, formando un amplio bloque granítico, con enclaves metamórficos que culminan en Rocigalgo (1.447 m.). Se trata del zócalo cristalino de la Meseta, basculado disimétricamente hacia el S. Los bordes fracturados de este bloque han sido mordidos por superficies de erosión parciales, recubiertas por una masa de cantos angulosos, las rañas de edad pliocuaternaria. Una serie de montesislas se destacan sobre esta superficie, particularmente en el flanco oriental y meridional del bloque, sobre la llanura manchega.
Cruzada la línea fronteriza con la provincia de Cáceres, los m. de T. cambian de estilo y orientación; se continúan en las sierras de Altamira y Guadalupe, esta última con la elevación de máxima altura del conjunto, las Villuercas (1.601 m.), constituidas por cuarcitas y pizarras cámbricas y silúricas, que están modeladas en un magnífico relieve apalachiense, de serrezuelas y valles paralelos rígidamente orientados de NO a SE. Esta orientación refleja el primitivo rumbo herciniano de los pliegues del zócalo, puesto de manifiesto por la erosión diferencial reciente. Más hacia el O, el conjunto orográfico se diluye sobre la superficie de erosión cacereña, formando las pequeñas alineaciones de Montánchez (968 m.) y San Pedro (681 m.), relieves residuales que sobresalen por encima de la superficie sembrada de rañas. En definitiva, los m. de T. son un fragmento del viejo zócalo de la Meseta rejuvenecido, bien por fracturas de la orogenia alpina, bien por ciclos de erosión recientes.La vegetación espontánea la formaban encimares y quejigales, estos últimos en las laderas orientadas al N. Actualmente el bosque está degradado y en buena parte sustituido por un matorral espeso, donde predominan las jaras, el lentisco y el cantueso. El bloque oriental, lo que es propiamente m. de T., tuvo un aprovechamiento de caza y de las abejas que se alimentan en el matorral, pero fue también guarida de bandidos, los llamados golfines, contra los que se constituyó una Hermandad que agrupaba a colmeneros y cazadores. En 1246, los m. de T. pasaron a ser propiedad del concejo de Toledo y su comunidad, hasta 1827, en que se disolvió ésta.En la actualidad, los núcleos de población son escasos y rara vez sobrepasan los 5.000 hab. (Orgaz, Los Yébenes, San Pablo, Orcajo de los Montes, etc.), y viven del pastoreo de la oveja y del cultivo de cereales y algunos olivos. En el fondo de los valles hay pequeños regadíos. La antigua explotación colmenera ha perdido importancia, así como también la del carboneo, que tuvo un momento de esplendor en el siglo pasado. Los m. de T. llevancamino de volver a su aspecto natural por la constante emigración de sus escasos núcleos de población.SALVADOR MENSUA.
BIBL.: M. DE TERÁN, Geografía de España y Portugal, IV, 18 parte, Barcelona 1958; 1. GóMEz DE LLARENA, Bosquejo geográfico-geológico de los montes de Toledo, Madrid 1916.
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