Tipografía ARTE
Categoria:
Arte
Procedimiento gráfico (V. ARTES GRÁFICAS) caracterizado por presentar la superficie de estampación en relieve y, por tanto, rebajadas las partes que no imprimen.Generalidades e historia. La idea de hacer un molde en un bloque "retirando" lo que no se desea reproducir se pierde en la Antigüedad; el impreciso origen de la t. se relaciona con el de la escritura (v.). En el mundo occidental, la t. se concreta en la xilografía, grabado (v.) a mano y al revés en planchas de madera, que luego de entintadas imprimen por presión, y cuya primera manifestación son probablemente los naipes; la impresión más antigua que se conoce es La Crucifixión de Protat (ca. 1370) grabada en nogal.Por realizarse el grabado sobre una plancha entera, era obligada la repetición de los mismos caracteres, lo que da lugar al descubrimiento de los tipos móviles, elementos aislados que contienen el signo a imprimir, susceptibles de combinarse entre sí y, una vez empleados, distribuidos para ser combinados de nuevo. Coster (1423) utilizaba tipos sueltos de madera, y se atribuye a Gutenberg (v.; mediados del s. XV) la invención de los caracteres o tipos metálicos, obtenidos por fundición. El tipo móvil era conocido en China ca. 1100. El valor de la inventiva de Gutenberg radica en conjuntar la totalidad del sistema: confección de matrices o moldes, fundición de caracteres, composición, impresión y tintas, todo ello inspirado en el ambiente artesanal de la época: orfebrería en cuanto al grabado, pinturas de artista para las tintas y prensas de vino para la impresión.Los primeros libros impresos, que datan de 1445-48, tratan de imitar los manuscritos, tanto en su aspecto general como en los tipos de letra. Las impresiones hasta 1500 se llaman incunables (v.); la primera edición de un autor antiguo, príncipe. La t. se difunde rápidamente por Europa; la primera imprenta española se establece en Valencia en 1475 (V. LIBRO I, 9).Método tipográfico. Consiste en preparar un molde, entintarlo y ejercer presión o imprimir una hoja de papel (o de otra materia), la cual recibe la tinta y, por tanto, la imagen. El molde, si es un texto, se obtiene reuniendo caracteres (V. COMPOSICIÓN TIPOGRÁFICA); si se trata de ilustraciones, se reproducen a partir de unos bloques llamados clisés, que se consiguen fotográfica o electrónicamente (V. FOTOGRABADO).Medidas. La t. no está ajustada al sistema métrico decimal. La unidad tipográfica es el punto, que en Europa continental y en varios países de América es el 1/72 del pie francés, medida legal de la época (ca. 1775) en que F. A. Didot trató de unificar las medidas, hasta aquel momento individuales y propias de cada taller. El punto equivale a 0,3759 mm.; por tanto, 1 m. contiene 2.660 puntos. Su múltiplo es el cícero, que vale 12 puntos. En los países anglosajones se conoce el punto inglés (1/72 del pie inglés=0,351 mm.), cuyo múltiplo es la pica, igual a 12 puntos ingleses. Las reglas graduadas en puntos y cíceros se denominan tipómetros.Tipos o caracteres. Piezas en una de cuyas bases aparece en relieve y al revés el signo que debe imprimir. Cabe considerarlos por su estilo y por su anatomía.El estilo, dibujo o tipo de los caracteres es el resultado de la evolución de la escritura. Desde los primeros tiempos de la imprenta se han realizado extraordinarios dibujos de tipos, entre los que se cuentan los creados por A. Manucio, Jenson, los Elzevier, Baskerville, Garamond, Bodoni, Ibarra, Koch, Weiss y otros muchos. Hoy se usan unos 3.000 tipos, de difícil clasificación, que reciben nombres arbitrarios, las más de las veces los de sus creadores. Los caracteres inspirados en la misma configuración constituyen una familia. Dentro del mismo tipo se diferencian en aspecto y grado: normal (redonda), itálica (cursiva), fina, negra, ancha o estrecha.Anatómicamente, los tipos son paralelepípedos rectángulos fundidos en una aleación de plomo, estaño y antimonio (a veces con algo de cobre). El tamaño se mide por su cuerpo, que es, en puntos, la medida de los caracteres en el sentido de la altura del signo que representan. Se funden desde el cuerpo 4 al 144 (los corrientes oscilan entre el 6 y el 72; el resto es excepcional). Los tamaños mayores se hacen en madera, plástico o metal ligero; se miden en cíceros. La altura tipográfica es de 62 2/3 puntos (23,566 mm.); en el sistema inglés, 23,316 mm. Dicha altura, a la que las máquinas de impresión están ajustadas, debe observarse también en los clisés.Además del cuerpo, que es la medida más importante que determina su tamaño, y de la altura, que corresponde a la tipográfica, se distinguen las siguientes partes: ojo, superficie del relieve y parte que estampa o mancha; anchura o prosa, variable según la anchura de la letra; talud, inclinación que forma el relieve; y cran, muesca que sirve para orientar los caracteres al tacto.El número de signos diferentes necesarios para componer un texto es una fundición o surtido. Como los signos no se usan con la misma frecuencia en todos los idiomas, se precisa disponer en cada uno de cantidades irregulares proporcionadas a la misma distribución, que se llama póliza. Los blancos son las piezas de menor altura que no imprimen. Sirven para separar las palabras (espacios), distanciar las líneas entre sí (interlíneas) y rellenar los huecos que deja la composición (blancos o imposiciones, según el tamaño). Además de los tipos, se usan filetes, viñetas y adornos, de todo lo cual existe una enorme variedad.La composición mecánica, en línea-bloque o tipo suelto, va desplazando a este material, cuyo uso queda relegado a titulares y trabajos especiales (v. COMPOSICIÓN TIPOGRÁFICA). Los clisés para ilustraciones se obtienen por medios fotográficos o electrónicos. Son planchas de cinc, cobre o plástico, que dejan en relieve el dibujo que hay que reproducir, que puede ser de línea o de tono continuo. Se montan sobre bases de madera o metal hasta alcanzar la altura tipográfica.El molde o forma es el resultado de la disposición arbitraria o en páginas del texto y clisés. Cuando el resultado se exige a varios colores, precisa una forma (y una impresión) para cada color. Cuando la tirada es muy elevada, o hay que dar al molde aspecto curvo (V. ROTATIVA), se sacan reproducciones, planas o curvas, por estereotipia, y menos frecuentemente por galvanoplastia. La estereotipia se obtiene aplicando un cartón blando y húmedo sobre el molde y ejerciendo presión. El cartón, una vez seco, es la matriz que permite fundir una plancha plana o curva en metal de imprenta. Los galvanos se obtienen depositando una coquilla de cobre sobre una impronta del molde en cera, plomo o plástico en un baño galvánico. Modernamente se usan reproducciones en plástico.Impresión. La prensa empleada por Gutenberg (1450) era de madera, y la presión se hacía por tornillo. Con el tiempo se añadió un tímpano para colocar o marcar las hojas exactamente, y una frisqueta para proteger los márgenes. Lord Stanhope (1780) construyó la primera prensa enteramente metálica. Koenig y Bauer (1812-27) idearon la máquina cilíndrica que llamaron rápida, a la que se aplicó fuerza motriz. Las máquinas de platina aparecieron en 1859, y las rotativas en 1863. Las prensas se han perfeccionado hasta llegar a los complejos, rápidos y eficientes modelos actuales.Las máquinas pueden imprimir: 1) una forma plana contra un tímpano también plano (prensa platina o minerva); 2) una forma plana contra un cilindro (máquina plana), y 3) una forma cilíndrica contra otro cilindro (rotativa).Platinas. Estas máquinas, conocidas también como minervas, por generalización de la minerva de Berthier que tuvo gran éxito, se mueven a pedal o a motor. La forma plana se coloca verticalmente, y el papel se apoya en un tímpano que se cierra como un libro sobre la forma, ejerciendo presión que puede graduarse. Durante la apertura del tímpano, se entinta el molde y se cambia el papel ya impreso por una hoja en blanco. La manera de producirse el cierre da lugar a varios tipos (Victoria, Phoenix, Gally, Boston). Su formato llega hasta doble folio. Modernamente se han perfeccionado dotándolas de introductor automático de pliegos (Heildelberg, Graphopress).Máquinas planas o de cilindro. El papel es cogido por las pinzas de un cilindro, que al girar entra en contacto con la forma entintada, que tiene un movimiento de vaivén. Según el giro del cilindro y el número de formas que imprimen, hay varias categorías de máquinas. En lasde parada del cilindro, éste se inmoviliza cuando retrocede la forma después de la impresión; en las de una revolución, el cilindro da una vuelta completa durante el trayecto de la forma; en las de dos revoluciones, el cilindro da una vuelta durante la impresión y otra -levantándose- durante el retroceso de la forma. En las de reacción, el cilindro se desplaza sobre la forma a la que va engranado, adquiriendo un movimiento oscilante (la versión más extendida es la Miehle vertical).Las máquinas en blanco imprimen sólo una cara del papel; las de retiración, anverso y reverso. Las de dos colores son máquinas a doble revolución con dos elementos imprimentes.Rotativas (v.). El papel en hojas o bobina es estampado al pasar entre dos cilindros: el impresor, que contiene el molde curvo y dispositivos de entintaje, y el de presión. Se utilizan principalmente en la impresión de periódicos y revistas. La facilidad en la obtención de planchas de pequeño grosor y, por tanto, arrollables, obtenidas por grabado (eventualmente de caucho, plástico o fotopolímero), ha desarrollado las rotativas tipográficas en hoja de gran calidad, tanto de impresión directa (rotafolio) como indirecta, imprimiendo dos o más colores por una cara o anverso y reverso al mismo tiempo.Elementos auxiliares. Las tintas usadas en t. son pigmentos en suspensión en vehículos oleaginosos (vegetales o minerales), no oleaginosos o sintéticos. Los pigmentos son los responsables del color, y el vehículo asegura su ligazón y adherencia. El aceite de linaza espesado por cocción es el vehículo de mayor uso; seca por oxidación. Los barnices minerales, utilizados en las tintas para impresión de periódicos, secan por penetración. Las resinas sintéticas unidas al aceite de linaza mejoran sus cualidades. Los óxidos de plomo, cobalto o manganeso favorecen la oxidación de los vehículos y aceleran el secado. Como pigmentos se emplean, además del negro de humo, materias minerales naturales (siena natural o tostada, ocre, etc.) o artificiales (blanco de cinc, plata, de titanio, amarillos de cromo, bermellón, azul de Prusia, ultramar, etc.), así como colores orgánicos, como las lacas sintéticas, con amplia gama de coloridos.Desde el tintero de las máquinas, la tinta se extiende sobre el molde con rodillos de pasta o caucho. Aparatos pulverizadores a la salida de las máquinas impiden que los papeles se repinten, es decir, que se ensucien unos con otros, efecto de su peso al apilarse.Los marcadores o introductores automáticos de papel, en las máquinas a hojas, funcionan a fricción o neumáticamente. Han permitido aumentar notablemente (3.0005.000 ejemplares/h.) la velocidad de impresión, antes limitada a la capacidad de introducción de hojas a mano (500-800 ejemplares/h.). Para corregir las irregularidades de los caracteres y clisés y defectos en la distribución de la presión, precisa arreglar las formas, suplementándolas en los sitios estratégicos. El prearreglo permite mecanizar en lo posible esta operación y reducir los tiempos de parada de máquina.Antes de proceder a la tirada, las máquinas deben ser preparadas, lo que implica no sólo la colocación de las pinzas y escuadras para que la hoja imprima en su sitio, sino también la verificación de la presión y la preparación de la cama, parte plana o cilíndrica, que recibe esta presión y se recubre con papel o tela de caucho.V. t.: ARTES GRÁFICAS.LUIS AUGUET.
BIBL.: V. MARTÍNEZ SICLUNA, Teoría y práctica de la tipografía, Barcelona 1965; A. JAVET y H. MATTHEY, Typographie, Lausana 1956; S. MORISON, Principios de la tipografía, Madrid 1957.
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