Timopatía MEDICINA
Categoria:
Medicina
Introducción. López Ibor (v.) ha elaborado sutiles diferenciaciones psicopatológicas en torno a la angustia, con sus características predominantemente somato-viscerales y estáticas ("reacción de sobrecogimiento"), y la ansiedad con sus matices más psicológicos, reaccionales y psicomotrices ("reacción de sobresalto"), hasta llegar a una dinámica conceptualización de timopatía. Históricamente, el concepto de "timopatía ansiosa o timopatía angustiosa" fue introducido por López Ibor en 1950, con el significado de: "enfermedades de la afectividad de origen endógeno, con exclusión de la psicogenia" (v. ANGUSTIA II).Las causas y mecanismos de producción de las t. son ingentes, extendiéndose desde los factores heredo-biológicos y genéticos, constitucionales y temperamentales, neurobiológicos, etc., hasta los grandes factores sociológicos, ecológicos, culturales, etc.; factores todos que se incluyen a la manera de un "cajón de sastre" para tratar de descifrar el fondo de los llamados trastornos del estado de ánimo (v. ÁNIMO, ESTADO DE), que serán tanto más numerosos cuanto menor sea la pulcritud y sutileza clínica y metodológica.Aspectos clínicos. Dentro de la sintomatología clínica, pueden diferenciarse tres grandes grupos de síntomas: psíquicos, neurológicos y viscerales.a) La sintomatología psíquica permite a su vez distinguir entre una sintomatología general: la angustia como síntoma nuclear de la t., de forma que "la vivencia angustiosa responde a una situación límite y como tal se proyecta en los planos psíquico y somático", las múltiples fobias (v.), como "cristalización" de la situación angustiosa, constituyendo además un enlace o forma de transición entre la ansiedad y las obsesiones, así como las vivencias de despersonalización, como trastorno fundamentalmente sensoperceptivo; y las alteraciones del resto de las funciones mentales, especialmente dificultades en la atención, concentración, memoria, fatiga intelectual, distimias, debilidad irritable, acidia, acidia, tedium vitae, etc., que López Ibor ha relacionado con las vivencias de los grandes místicos españoles (De la noche oscura a la angustia).b) Dentro de los síntomas neurológicos se encuentran principalmente el llamado "vértigo timopático o agorafóbico" como forma peculiar dentro del síndrome vertiginoso (v. VÉRTIGO), la impaciencia muscular, acatixia, trastornos del esquema corporal, parestesias, hipoestesias, escalofríos, estremecimientos, los llamados ataques timopáticos, algias timopáticas, alteraciones sensoriales y sensoperceptivas, neurosis coordinadoras o motoras, algunas formas de tics (v.), temblores, trastornos de los reflejos (v.), algunas formas de estigmación neurovegetativas, especialmente trastornos de los reflejos vasomotores y del dermografismo.c) Síntomas viscerales. Los complejos víscero-angustiosos y los trastornos de todos los grandes aparatos y sistema constituyen los fundamentos de un esbozo de Patología general psicosomática (v. MEDICINA PSICOSOMÁTICA), desde un modo personal de concebir la enfermedad abarcativamente y desde un cierto perspectivismo, no exclusiva, sino inclusivamente fenomenológico (Graumann), tema en el que López Ibor ha realizado desde un principio aportaciones fundamentales.Variedades clínicas. Las formas de curso y de tránsito entran también en la rúbrica original de la "Patología de la vitalidad", aunque, como señala López Ibor: "el aislamiento de cuadros clínicos no tiene aquí la pretensión de circunscribir especies morbosas, sino de descubrir tipos clínicos. En el fondo tratamos de señalar diversas fisonomías clínicas de toda una gran serie de alteraciones situadas entre las propiamente somáticas y las llamadas mentales, o sea, entre las enfermedades orgánicas y las psicosis" (La angustia vital, 87). Las diferencias entre la angustia existencial y la angustia vital son fundamentales para la comprensión en profundidad del cuadro timopático, pues es "en la angustia (donde) nos hallamos con la vivencia límite del yo como instancia psíquica superior. La amenaza de su disolución es la amenaza de su anulación, de su conversión en nada o anonadamiento, equivalente a lo que en el plano de la vitalidad es la muerte, y que también es el anonadamiento vital" (o. c., 137).Desde esta perspectiva, tanto las fobias como las obsesiones encuentran su estructura común en la angustia; López Ibor profundiza en la analítica existencial de todos estos aspectos de la existencia humana. Problemas tales como la personalidad y la estructura vital llegan y llevan a la desintegración del yo en la angustia y en la despersonalización de círculo timopático, permitiendo remontarse en sus raíces evolutivas y genéticas hasta la angustia infantil y los sueños angustiosos de las primeras edades de la vida. Al mismo tiempo, la conducta manifiesta la propia angustia y es también factor constitutivo en su génesis, p. ej., expresándose a través de complejos (v.), sentimientos de inferioridad, reacciones catastróficas, síndromes psico-orgánicos, etc.El círculo timopático. López Ibor ha analizado también en profundidad las cuestiones del vértigo y percepción espacial, los ataques neurovegetativos y los accesos timopáticos, dándoles unas características peculiares en su aproximación antropológica al círculo timopático, que incluye un conjunto de cuadros clínicos depresivos, cambiantes en la nosología y nosografía psiquiátrica de las últimas décadas y que permiten una unificación teóricopráctica en su trasfondo y cimentación endotímicos (v. DEPRESIÓN). También son de especial interés clínico los accesos timopáticos -especialmente las lipotimias, crisis vasovagales, epilepsia periventricular, ataques neurovegetativos "troncoencefálicos", crisis neurovegetativas, ataques sincopales vasomotores, etc-y sus relaciones con el círculo timopático y epiléptico que desemboca en cuadros tales como la epilepsia fóbica, narcolepsia, cataplejia, etc., de tanto interés por su relativa frecuencia y aparatosidad en la clínica, planteando a veces difíciles problemas de diagnóstico diferencial, incluso al especialista.Dentro del análisis del círculo timopático, como expresión de un círculo morboso de especial interés en Psicopatología (v.), es posible seguir una línea de continuidad, partiendo de la base de cómo el trastorno fundamental de la psicosis maniaco-depresiva se enraíza hasta los sentimientos vitales, en la clasificación de M. Scheler, adaptada por K. Schneider (estratificados en los niveles sensoriales, vitales, anímicos o psíquicos y espirituales). Los trastornos de los sentimientos vitales se perciben tanto en las fases maniacas como en las depresivos, aunque en éstas aparezcan más claros y sin que se llegue a hablar de "síntomas primarios", como en el caso de las psicosis (v.) esquizofrénicas, si bien pueden considerarse como "síntomas coordinados", en eJ sentido de López Ibor, donde al lado de la clásica tríada -tristeza vital, inhibición motora e inhibición cognoscitiva- aparece un conjunto de alteraciones de este nivel somato-vital desde el hambre y la sed hasta el mismo malestar indefinible.Frente a la psicosis maniaco-depresiva nuclear, López lbor plantea el círculo timopático, es decir, una amplia gama de trastornos en la que existe una alteración del fondo endotímico y que se ha ampliado progresivamente, tanto por las aportaciones de Sehneider, Weitbrecht, Tellembach, como por las de Alonso-Fernández y LópezIbor Aliño, de tal forma que, como señala éste: "la alteración endógena desborda, por así decirlo, el fondo endotímico de la personalidad y se manifiesta en el plano somático (equivalentes) y en el plano psíquico" (Los equivalentes depresivos).Trastornos clínicos tales como las depresiones vitales, endotímicas, ciclotímicas, distónicas, angustiosas e idiopáticas, todo un conjunto de síndromes timopáticos o vitales, así como diferentes formas de algias, parestesias, neurosis y órgano-neurosis, etc., constituyen el perímetro del círculo timopático y a su vez la encrucijada entre los círculos funcionales morbosos y psicosomáticos, encarados con una nueva perspectiva por López Ibor al considerar, p. ej., cómo en todas las formas de neurosis existiría ese trasfondo, alteración básica primordial que es la alteración endotímica del ánimo, y consecuentemente han de incluirse dentro del círculo timopático (Las neurosis como enfermedades del ánimo).Actitud terapéutica. López Ibor ha insistido en repetidas ocasiones sobre la insuficiencia de ciertas terapéuticas superficiales y profundas a lo largo de toda una generación, proponiendo a su vez un conjunto de posibilidades, desde el análisis existencial (v. PSICOTERAPIA) hasta las técnicas de choque (v. ELECTROCHOQUE), y desde los más recientes avances psicofarmacológicos (v. PsicoFARMACOLOGÍA) hasta los neuroquirúrgicos (v. NEUROCIRUGíA; PSICOCIRUGÍA) en las formas graves, en una permanente búsqueda y profundización de la esencia y cambio del círculo timopático.V. t.: ANGUSTIA II;ÁNIMO, ESTADO DE;DEPRESIÓN;NEUROSIS.V. CONDE LÓPEZ.
BIBL.: F. ALONso FERNÁNDEZ, Fundamentos de la Psiquiatría actual, 2 ed. Madrid 1972; C. F. GRAUMANN, Grundlagen einer Phaenomenologie una Psychologie der Perspectivitat. Phaenomelog. psychol. Forschungen, II, Berlín 1960; íD, Fundamentos de Psicología. Motivación, Madrid 1971; J. J. LÓPEZ IBOR, Lo vivo y lo muerto del Psicoanálisis, Barcelona 1936; ID, Los problemas de las enfermedades mentales, Barcelona-Madrid 1949; íD, La angustia vital, Madrid 1950 (reimpresión 1969); íD, Lecciones de Psicología Médica, 2 vol. Madrid 1961-64; íD, Sobre la Psicopatología de las depresiones, en Psychopathologie Heute, ed. H. KRANZ, Stuttgart 1962; íD, Las neurosis como enfermedades del ánimo, Madrid, 1966; íD, Cuestiones actuales en Medicina psicosomática, en Acta Psychosomatica. Documenta Geigy, 1, Basilea 1970; íD, De la noche oscura a la angustia, Madrid 1973; J. J. LÓPEZ-IBOR ALIÑO, Los equivalentes depresivos, Madrid 1972; K. SCHNEIDER, Patopsicología clínica, Madrid 1951; H. 1. WEITBRECHT, Manual de Psiquiatría, Madrid 1970; H. TELLENBACH, Estudios sobre la patogénesis de las perturbaciones psíquicas, México 1969.
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