Tics MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. Se trata de movimientos espasmódicos involuntarios, rápidos, súbitos, reiterados o episódicos, limitados a un músculo o grupo muscular, más o menos extenso, y cuya finalidad es provocar un gesto o mueca carente de sentido.En líneas generales podemos distinguir entre el ticsíntoma y el tic-síndrome. En el primer caso, el tic suele ser manifestación de un estado de tensión o de angustia, que no acostumbra acompañarse de ninguna otra sintomatología, agotándose en su rutinaria repetición. El ticsíndrome suele darse asociado a otras manifestaciones sintomatológicas, constituyendo una especie de "neurosis orgánica del aparato neuromuscular" (Mahler). Esta segunda acepción se da con cierta frecuencia en sujetos con tendencia a las obsesiones, inestables, epilépticos y neuróticos. En la actualidad no es admitida por todos los autores la clásica "enfermedad de los tics" o "enfermedad de Gilles de la Tourette"; síndrome que se presenta en la niñez con carácter intenso y crónico, y cuyos movimientos automáticos se extienden a la cara, al hombro y al brazo.Causas. Aún no se conoce bien la etiología de los tics. Se admite que su producción es debida a una descarga de carácter motor de la tensión psicológica. Para la escuela psicoanalítica, congruente con su errado pansexualismo, los tics se deberían a la tensión producida por la "represión de los impulsos agresivos o de la líbido y clínicamente, por lo general, es posible encontrar pruebas de gran hostilidad o agresión que no puede ser expresada directamente" (Shaw). Otros autores, como Mahler, adscriben mayor importancia a la predisposición constitucional en la etiología de este síntoma. Sin embargo, no parece justificada tal interpretación. Es más probable, como afirman Fraiberg y Kanner, que la tensión en estos movimientos sea liberada por medio de esta actividad motora a modo de superación de una serie de conflictos emocionales repetidos. Ello está más de acuerdo con el hecho de que la edad de aparición de los mismos sea la segunda infancia o la pubertad. En ocasiones, guardan estrecha relación con la presión emocional a que están sometidos esos niños en la escuela. Se da más frecuentemente en los varones que en las hembras. De otra parte, cualquiera que sea la etiología ticopática, casi siempre se deja influir por la psicoterapia (v.), como afirma entre otros Lucas, lo que ayuda a reafirmarse en el gran papel que los factores psíquicos juegan en la etiología de este síntoma. El mismo Kanner parece haber conseguido la desaparición de los tics, incluso los de etiología orgánica, en pacientes posencefalíticos, por medio de la psicoterapia.Otras veces, la morfología etiológica del tic se hace más barroca. Como escribía Marañón, "algunos ticópatas, molestados por su tic, ensayan movimientos para contrarrestarlo; verdaderas estratagemas antagonistas, que, a su vez, se convierten también en tic".Diagnóstico diferencial. A pesar de las anteriores afirmaciones, deberá hacerse siempre una distinción con otros procesos orgánicos, como la inquietud motora generalizada, el corea (v. COREA DE SYDENHAM), y la atetosis, por presidir en estos procesos una sintomatología motora, fácilmente confundible con el tic, si el especialista no es muy avezado en esta particular clínica. Igualmente, habrá que hacer la oportuna diferenciación con el tic doloroso de la cara de Trousseau (manifestación de una neuralgia del trigémino); las fibrilaciones de la lengua (frecuentes en las lesiones nucleares o infranucleares del nervio hipogloso), etc.; que corresponden todos ellos a cuadros nosológicos bien distintos.Tratamiento. Se debe conjugar la farmacoterapia (a base de derivados de butirofenona y de la fenotiacina, como aconsejan Challas, Brauer y Chapel entre otros muchos) y la psicoterapia (v.). Ésta es indiscutible, sobre todo en lo que respecta a aliviar las dificultades emotivas en la vida del niño, ya sean de origen familiar, escolar, etc. Simultáneamente, deberá tratarse a los padres, intentando impedir las resonancias angustiosas que les produce el padecimiento del síntoma por el hijo.A. POLAINO LORENTE.
BIBL.: L. EISENBERG y OTROS, A Clinical Study ol Gilles de la Tourette’s Disease in Children, "American lournal Psychiatry" (1959) 115, 715; L. KANNER, Child Psychiatry, Springfield 1957; CH. R. SHAW, The Psychiatric Disorders ol Childhood, Nueva York 1966, 256 ss.
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