Tibulo, Albio
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Biografía GER
Poeta romano (se ignora su praenomen), nacido en el Lacio, quizá en Gabii, ca. 54 y muerto aprox. en el 19 a. C. De familia que, al parecer, sufrió expropiaciones, en sus obras sólo menciona a su madre y su hermana. Tuvo amistad con Horacio y Ovidio, pero, sobre todo, fue amigo y protegido de Mesala, formando parte de su círculo literario. No se encuentra en los escritos tibulianos el nombre de Augusto, dato curioso porque, él lo dice, era amante de la paz. Se ha pretendido explicarlo viendo en él un defensor de las ideas republicanas, aunque lo cierto es que alude escasas veces a los -acontecimientos históricos. La causa es que T. vive encerrado en sí mismo. Era de natural tímido y apasionado, dulcemente nostálgico. Su mundo tiene mucho de ensueño y delicadeza; de ahí que su alma, sensible, esté en pugna frecuente con la realidad. En sus elegías, llenas de melancolía, sus pensamientos aparecen tenuemente ligados, sin esfuerzos ni oscuridad. Su lenguaje es cristalino, nítido, vehículo el más adecuado para expresar sus sentimientos, que son simples y cordiales.T. gusta de la sencillez y carece de ambiciones y, a veces, se revela pusilánime y un tanto desfallecido, acaso por tener débil salud. No rehúye los tópicos, pero les da un aire nuevo y personal. Busca T. el amor, idealizado, soñado, y, aun en los trances más jubilosos, medita, siquiera brevemente, en más graves y tristes aconteceres: "cuando me llegue la hora suprema, ¡qué no daría yo por verte a mi lado y retener tus manos entre las mías, ya extenuadas! ". De T. procede la certidumbre de que los enamorados son elegidos de los dioses. Hasta tal punto lo amoroso le es necesario que, p. ej., no considera a Eneas fundador de Roma, sino "hermano de Amor, el que revolotea", dando, así, un sesgo muy diferente a la figura del héroe troyano. Junto a sus ansias eróticas, T. alimentó una gran pasión por eJ campo, un campo idealizado, arcádico. Con sentimiento sincero, tierno, describe las fiestas de los labriegos, ciertos parajes idílicos y llenos de poesía, todo circundado de irrealidad y exquisitez.Bajo el nombre de T. se han conservado tres libros de Elegías. El primero está dedicado a cantar su desdichado amor por Delia (pseudónimo, según Apuleyo, de Plania), mujer de clase social inferior a la de su amante y seguramente casada. Delia, cruel y atractiva, hizo padecer al poeta, que la presenta de diversas formas: rindiendo culto a Isis, burlándose de sus pretendientes, pidiendo joyas y dineros, deshaciéndose en ternezas, etc. Contemporánea de ésta fue la pasión por el joven Márato, que muchos han querido negar sin motivos sólidos. También se han puesto en duda las relaciones con Némesis (precisamente por su nombre, "venganza") y Glícera, viendo en ellas una simple creación literaria, aunque tampoco exista base firme para ello.De los poemas que la tradición atribuye a T. son suyos los de los dos primeros libros. Los restantes son obra de autores distintos y difícilmente precisables. No tiene paternidad, p. ej., un panegírico de Mesala compuesto en hexámetros (T. empleó sólo dísticos elegíacos). Tienen cabida en este corpus algunas creaciones de una poetisa, Sulpicia, que narra el amor por Cerinto con palabras auténticas. Otro autor es Lígdamo, identificado por algunos con Ovidio o con su hermano mayor, por otros con un esclavo de Propercio, y también con el propio Tibulo. A lo sumo, a éste se debe algún retoque: razones léxicas, entre otras, aconsejan rechazar esta identificación. Lígdamo, también del círculo de Mesala, ensalza a Neera (¿su esposa?) y se lamenta de sus desvíos y falta de correspondencia. A pesar de los esfuerzos de los eruditos, la cuestión tibuliana permanece oscura y prácticamente insoluble.P. PIERNAVIELA ROZITIS.
BIBL.: A. CARTAULT, A propos du Corpus Tibullianum, París 1906 (con buena bibl.); íD, Tibulle et les auteurs du Corpus Tibullianum, París 1909; E. BAEHRENS, Tibullische Blátter, Jena 1876; M. PONCHONT, Étude sur le texte de Tibulle et les auteurs du Corpus Tibullianum, París 1923; S. STEVANIN, II príncipe degli elegiaci latini, Albio Tibullo, Vicenza 1929; N. SALANITRO, I tempi e gli scritti di Albio Tibullo, Catania 1934; íD, Tibullo, Nápoles 1938; G. DONCIEUX, De Tibulli amoribus, París 1887; P. RAsi, Una poetessa del secolo d’Augusto, Padua 1913; L. PEPE, Tibullo minore, Nápoles 1948; B. RIPOSATI, Introduzione allo studio di Tibullo, Como-Milán 1945; E. N. O’NEIL, A critical Concordance ot the Tibullan Corpus, Ithaca (Nueva York) 1963. Ediciones completas: E. BAEHRENS, Leipzig 1878; E. HILLER, Leipzig 1891; J. P. POSTGATE, Oxford 1914; L. PICHARD, París 1924; F. W. LEvY, Leyden 1964; M. PONCHONT, París 1931; F. CALONGHI, Turín 1928; C. MAGRINYÁ, J. MíNGUEZ y J. VERGÉS,Barcelona 1936; W. WILLIGE, Munich 1960; trad. castellana: J. TORRENs BÉIAR, Catulo y Tibulo. Obras poéticas, Barcelona 1969.
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