Thorndike, Edward Lee
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Biografía GER
Psicólogo y educador norteamericano, una de las máximas figuras en la Psicología educativa basada en el experimento científico. Destacó también como lexicógrafo.N. en Williamsburg (Mass.) el 31 ag. 1874; m. en Montrose (Nueva York) el 9 ag. 1949. Es uno de los más eximios representantes de las teorías psicológicas y educativas emanadas del Teachers College de la Univ. de Columbia, en la que T. se doctoró en 1898; al año siguiente comenzó a explicar allí mismo un curso de Psicología genética (v.); desde entonces, hasta 1941, estuvo ligado al mencionado centro de estudio e investigación. A partir de 1941, año en que abandonó sus tareas como profesor del Teachers College, se sintió especialmente atraído por la investigación lexicográfica aplicada a la educación.T. inició sus investigaciones en el terreno de la Psicología animal (v.) -sus dos primeros escritos versaron sobre La psicología de los peces y La vida mental de los simios-, pero, posteriormente, derivó sus investigaciones al dominio del aprendizaje, a la medida de la inteligencia y a la Psicología social (v.). Una característica muy acusada de su postura científica estriba en que se resiste a toda clasificación rígida en una determinada escuela psicológica o educativa. En buena parte, esta nota peculiar de T. procede de la propia Univ. de Columbia, a la que estuvo ligado durante su singladura científica. Como ha dicho E. Heidbreder, "no es fácil describir la psicología de Columbia. No ofrece ningún cuerpo fijo de doctrina ni se enseña con la herencia y el cariño que se descubren en escuelas de más sólida organización" (o. c. en bibl., 218). La máxima figura de dicha escuela anterior a T. fue James Mckeen Cattell -uno de los primeros y más aprovechados discípulos de Wundt (v.)-, que inició la elaboración de tests psicométricos (v. PSICOMETRÍA)’ en Norteamérica y se prestó a dirigir y supervisar los trabajos de T.Por lo que respecta al aprendizaje (v.), T. afirma que dicho fenómeno psíquico consiste en la formación o reforzamiento de una conexión entre un estímulo y una respuesta. Para llegar a este aserto, se apoyó en los avances de la neurofisiología que, a principios de siglo, habían plasmado en la teoría funcional de la neurona, según la cual la relación vital entre las células nerviosas debía ser buscada "no en sus interconexiones anatómicas, sino en los modos en que se influyen recíprocamente en la función" (G. Murphy, o. c. en bibl., 189). La postura de T. no es nueva, ya que desde muy antiguo la mayoría de los psicólogos había concebido el aprendizaje como la formación de nexos entre experiencias pasadas y nuevas. El mérito de T. radica en haber llegado a la misma conclusión basándose en datos rigurosamente científicos. En cuanto a su idea de aprendizaje, que comporta toda una teoría psicológica, T. ha sido catalogado como el representante más característico del conexionismo psicológico.Leyes del aprendizaje de Thorndike. 1) Ley del ejercicio. La repetición de una conexión entre el estímulo y la respuesta afianza dicha conexión y, por tanto, el aprendizaje; por el contrario, la dilación de la conexión entre estímulo y respuesta dificulta el aprendizaje. La plasmación educativa de esta ley se tradujo en un prestigio del learning by doing (aprendizaje a través de la acción), que ya había tenido un buen defensor en el también profesor de Columbia John Dewey (v.).2) Ley del efecto. Tendemos a fijar los actos de los cuales se deriva algún efecto percibido como provechoso; por el contrario, se rechazan las experiencia que resultan desfavorables. De este modo, se ha fundamentado positivamente el valor de la motivación (v.) en el aprendizaje.3) Ley de preparación o disposición. Cuando las facultades del aprendiz se hallan dispuestas a operar, es más fácil que logren la capacidad que tratan de adquirir.Más tarde, T. formuló otras leyes del aprendizaje que concretaron el resultado de sus investigaciones; pero, en esencia, no hizo con ellas sino especificar las tres ya mencionadas, con el fin de salir al paso de las críticas que se le hicieron. Actualmente, no resulta aventurado afirmar que las leyes del aprendizaje formuladas por T. son clásicas en Psicología experimental (v.). Sin embargo, su psicología de la "respuesta" está dentro de los límites del asociacionismo (v.) y conductismo (v.). Su concepción sobre el proceso formativo de los hábitos es puramente sensista, y en ella tiene poca cabida el valor del conocimiento intelectual y control volitivo, que distinguen netamente el aprendizaje animal del humano.Especial consideración merece, asimismo, la postura de T. en relación con la estructura de la inteligencia (v.). Sus aportaciones en este sentido no han sido tan definitivas como en la teoría del aprendizaje, pero indican una preocupación científica por un tema capital de la Psicología a la par que la incorporación de una corriente que, procedente de Europa, daría buenos frutos en Norteamérica.En 1913, T. lanzó su teoría multimodal (Sampling Theory) de la inteligencia que, en esencia, era una respuesta a la teoría bifactorial del inglés Spearman. Este profesor de la Univ. de Londres había establecido que todas las habilidades del hombre tienen un factor general (g), que sería algo así como la energía subyacente y constante en todas las operaciones mentales, y un factor específico (e), que sería el instrumento a través del cual opera la energía mental o factor g en cada acto. T., en respuesta, estableció que la inteligencia es, sencillamente, un conjunto de factores específicos totalmente independientes, sin que exista factor alguno unitario entre ellos. La inteligencia es, pues, afirma T., resultante de un número indefinido de habilidades, cuyo factor de integración no está en entidad alguna realmente subyacente a ellas, sino en la acción de todas en torno a una función que las polariza (v. INTELIGENCIA II). Esta postura inicial de T., de sabor mecanicista, secundada por Thomson, fue más tarde suavizada, llegando a admitir cierta correlación entre las mencionadas habilidades independientes. Posteriores estudios de psicólogos americanos condujeron a posiciones que armonizaban las afirmaciones de Spearman y Thorndike. Los hallazgos más logrados procedieron de los estudios de Thurstone, de Chicago.T. escribió una ingente cantidad de libros, folletos y artículos de revistas. Pueden destacarse los siguientes títulos: Educational Psychology, 1903; Mental and Social Measurements, 1904; Animal Intelligence, 1911; The Psychology of Learning, 1914; The Measurement of Intelligence, 1926; Fundamentals of Learning, 1933.Una valoración de las aportaciones de T. nos la proporciona E. Heidbreder: "Bajo la influencia de Thorndike, como bajo la de Cattell, el experimento psicológico se apartó del sendero trillado, y dio como resultado no sólo una concepción modificada del experimento psicológico, sino también una atmósfera de positivismo y de eficiencia de ingeniero en la investigación educacional" (o. c., 222). De todos modos hay que advertir que su teoría del aprendizaje constituye una interpretación mecanicista (v. MECANICISMO), ya que excluye todo finalismo en el sujeto.V. l.: APRENDIZAJE; PSICOLOGÍA ANIMAL; PSICOLOGÍA SOCIAL.LUIS BATANAZ.
BIBL.: Una buena síntesis de sus escritos puede encontrarse en Psychology and the science of Education. Seleeted Writings, ed. G. M. JONCICH, Nueva York 1962. Para introducirse en la significación de su obra pueden consultarse: E. R. HILG.ARD, Teorías del aprendizaje, México 1961; íD, Introducción a la Psicología, 2 vol., Madrid 1966; J. L. PINILLOS, Introducción a la Psicología contemporánea, Madrid 1962; E. HEIDBREDER, Psicologías del siglo XX, 2 ed. Buenos Aires 1964; G. MURPHY, Introducción histórica a la Psicología contemporánea, 2 ed. Buenos Aires 1964; E. G. BORING, Historia de la Psicología experimental, Buenos Aires 1964; R. E. BRENNAN, Historia de la Psicología, 2 ed. Madrid 1969; H. E. GARRET, Las grandes realizaciones en la Psicología experimental, México 1958.
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