Teodosio de Pechersk, San
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Biografía GER
Higoumeno (abad) del monasterio de las Grutas en Kiev (v. PECHERSKAIA LAURA), principal centro de cultura de la Rusia antigua. N. en Vasilev (Kiev) en fecha que desconocemos (ca. 1035) y m. el 3 mayo 1074 en Kiev.Hijo único de un boyardo (noble rural) ruso, su infancia transcurrió en Kursk, donde desde temprana edad hizo notables progresos en el estudio de los libros sagrados y de la gramática. Cuando tenía 13 años murió su padre. La inclinación de T. por el culto y el ascetismo chocó contra la enérgica posición de su madre, que no le permitió ir en peregrinación a Tierra Santa. Al poco tiempo T. huye a Kiev (ca. 1052) con el propósito de tomar el hábito monástico. Allí recorre todos los claustros, mas al ver los andrajos del adolescente, en parte alguna quieren admitirle. Única excepción resulta la gruta del higoumeno Antonio, "antro lúgubre y estrecho como ninguno". Por voluntad de Antonio la tonsura de T. fue encomendada al monje Nicón, más tarde uno de los iniciadores de la crónica rusa, primer historiador y arqueólogo de Kiev, que trabó con T. una amistad íntima. Aún en vida de Antonio, cuya edad senil ya no le permitía ocuparse de los asuntos del monasterio, T. fue elevado a higoumeno (1057). Bajo su administración el número de profesos se quintuplicó, llegando a 100. De las grutas, el monasterio se trasladó a edificios sólidos y se empezó a erigir la catedral de la Asunción, que sobrepujó por sus dimensionesa Santa Sofía, catedral del metropolitano de Kiev. T. recibe el título de archimandrita de toda Rusia y se convierte en padre espiritual de los grandes príncipes de Kiev. Muy estrechas fueron sus relaciones con Iziaslav Jaroslavich, célebre por su orientación occidental.A T. se le debe la introducción de las reglas monásticas del convento de Studium (Constantinopla) en todos los monasterios de Rusia. Fundó también, adjunto al monasterio de las Grutas, un hospicio con la iglesia de S. Esteban protomártir y le asignó el diezmo de los bienes del monasterio (el diezmo, propio del derecho latino, no era típico para la Iglesia oriental). Orador grandilocuente, deseoso de morir martirizado a manos de los judíos de Kiev, T. les incriminaba en sus disputas el martirio de Cristo.La actividad literaria no le atraía: mientras que el monje Hilario componía o encuadernaba libros en la celda de T., éste confeccionaba hilos para aquél, entonando salmos. La tradición eclesiástica posterior atribuyó a T. numerosas obras; sin embargo, ahora podemos afirmar sin reparos que la principal de ellas, Alocución a Iziaslav sobre los latinos, henchida de odio fanático hacia la Iglesia latina, no le pertenece, pues se han hallado testimonios que prueban la existencia de vínculos estrechos de T. con la latinidad, incompatibles con el espíritu y la letra de la Alocución.Habiendo alcanzado la cima del poder eclesiástico, T. conservó su modo de vida ascética. Vestía humildemente, no dormía sino sentado, ayunaba mucho, cumplía con los trabajos más duros. Al morir pidió que no se celebrara la ceremonia de la lavatio corporis y que le sepultaran en una gruta de noche, si bien el derecho canónico ruso prohibe enterrar a los muertos después de la puesta del sol (por ser la vez postrera que el difunto ve el sol hasta el día de la resurrección). El 14 ag. 1091 se celebró solemnemente la traslación de sus reliquias a la catedral de la Asunción, preludio procesual de su canonización. Hacia aquella época la Iglesia rusa no tenía aún santos nacionales, a no ser los príncipes Boris y Gleb -cuya santidad era reconocida a medias por el metropolitano-, perecidos en una contienda dinástica y que, en rigor, no tuvieron mérito alguno ante la Iglesia. Constantinopla declinó la petición de la Rusia de Kiev de canonizar a T.; los honores litúrgicos que le dispensa la Iglesia rusa se deben a la orden no canónica del gran príncipe Sviatopolk, dada a Nicéforo 1, metropolitano de Kiev, de inscribir a T. en todos los "sinodika" del estado ruso (1108). El sarcófago de T., ricamente repujado en oro y plata, desapareció de la catedral de la Asunción después de la devastación de Kiev por los tártaros (1240).La Vida de T. fue escrita a fines del s. XI por Nestor, monje del monasterio de las Grutas, quien, sin haber conocido en vida a T., cumplió su tarea con fidelidad histórica y elegante estilo literario, abundando en referencias a la hagiografía bizantina (Pratum spirituale de Juan Moschos, las Vidas de Macario de Alejandría, Sabas y Antonio Abad) y a la leyenda latina sobre Wenceslao (v.), checo santo, compuesta por el obispo de Mantua, Gumpold. No pocos datos complementarios sobre T. fueron incluidos por el analista Nestor a principios del s. XII en la Crónica de Kiev. La iconografía de Kiev nos ha conservado el retrato de T. en una de las figuras del famoso icono de Nuestra Señora de las Grutas (fines del s. XIII, Galería Tretiakov de Moscú).V. t.: PECHERSKAIA LAURA; UNIÓN SOVIÉTICA VI.MICHAEL MURJANOFF.
BIBL.: Das Paterikon des Kiewer Hóhlenklosters, hg. von D. Tschiiewsky. Munich 1964; 1. BÓRTNES, Frame Technique inTEOFANIA INestor’s Lile ol T., "Scandoslavica" 13, Copenhague (1967) 5-16; G. FEDOTOF, The Russiam religious mind, Cambridge-Massachusetts 1946, 110-130; I. DUlLEv, Teodosio di Plersk, en Bibl. Sanct. 12, 292-95.
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