Televisión III. Televisión Escolar. EDUC.
Categoria:
Educación
Por lo que respecta a los fines educativos de la t., pueden cumplirse de diversas formas: a) a través de programas corrientes, de carácter meramente informativo, cultural o recreativo, sin una clara dirección educativa; b) mediante espacios educativos en general, con predominio de los contenidos culturales; y c) a través de programas específicamente dirigidos a la educación y en los que cuenta sobre todo la finalidad pedagógica y didáctica. La t. escolar se encuadra precisamente en este último tipo de espacios; esencialmente consiste en la utilización sistemática de la t. como agente educador.La t. escolar renuncia deliberadamente a la información como elemento valioso en sí mismo, para buscar ante todo las respuestas que esa información origina en los espectadores, con lo cual se distingue claramente de la t. en general. El fallo más importante de la t. escolar radica en el hecho de no poder contrastar inmediatamente esas respuestas, motivo que ha dado lugar a las objeciones más serias a este vehículo educativo: la relación interpersonal, directa y humana, clave de la situación docente entre educador y educando, no es posible en la t. escolar, perdiendo así uno de los elementos clave de la enseñanza tradicional. En consecuencia, las dificultades de la t. escolar aumentan considerablemente. Pese a esto, hay que recordar que el papel de la t. escolar no es sustituir o invalidar por completo al maestro, sino convertirse en su auxiliar más valioso, aportando a las tareas educativas una serie de elementos de los cuales carece normalmente la escuela. No en vano se dice que la t. es una "ventana abierta al mundo", y esa "ventana" constituye una inmensa gama de posibilidades que la t. escolar ofrece al educador.La problemática de la t. escolar requiere que se consideren las fases qué completan el ciclo de este moderno medio de enseñanza. Se reducen a tres momentos fundamentales: 1) Preparación: Consta de: a) Selecciónde los contenidos más idóneos para un tratamiento televisivo, teniendo en cuenta el nivel de los alumnos, la integración de los temas en el programa y cuestionarios oficiales y el alcance que pueden tener en la escuela según las posibilidades reales de ésta. b) Forma más adecuada de presentar las materias seleccionadas, con indicaciones sobre la duración del espacio, tipo y estructura que ha de tener el guión de contenido, etc. c) Confección del guión de contenido y del guión técnico. El primero corre a cargo de un profesor especializado en la materia, cuya misión consiste en indicar qué es lo que se debe decir. Los guiones técnicos son fruto de la colaboración entre docentes y técnicos de t., y en ellos se propone cómo hay que expresar ese contenido, dándole el revestimiento de imágenes más convenientes a las ideas y mensajes que lo forman.2) Realización y emisión: Esta etapa es eminentemente técnica y comprende una serie de complejas operaciones que lleva a cabo el personal de televisión. Los recursos son muy variados: profesores-presentadores, documentales, dibujos animados, fotografías, láminas y maquetas, ejecución del contenido en el propio estudio, etc. En todo caso, no debe perderse de vista la finalidad didáctica que se pretende, procurando que se conjuguen la eficacia en este terreno con la sencillez y naturalidad en la exhibición de los elementos antes mencionados.El programa puede emitirse en directo o bien en diferido, grabándolo en video-tape.3) Recepción: Es el momento más importante. El alumno, frente al televisor, recibe el resultado de las tareas antes mencionadas. El aprendizaje (v.) que se desea obtener depende de la capacidad de los espectadores, de la atención (v.) que presten al programa y de la necesidad o motivación (v. APRENDIZAJE 1, 2) que sientan hacia los contenidos que se les brindan. Esta motivación será tanto mayor si las imágenes son expresivas y nuevas, o si tienen la predisposición adecuada. De ahí la importancia de la labor del maestro, mucho más eficaz si recibe previamente la mayor información sobre los espacios de t. escolar, acompañada de sugerencias e ideas para una mejor explotación de los contenidos de cada lección: ejercicios de vocabulario, conversaciones, dibujos, trabajos manuales, etc. La relación permanente entre realizadores y maestros permite una mejora sucesiva de los programas, al mismo tiempo que posibilita el control de resultados, en función de los cuales se obtiene la eficacia de la t. escolar.Numerosos países cuentan ya con este importante servicio. En España, después de varios intentos, nacieron los espacios de t. escolar, cuya primera emisión se efectuó el 29 en. 1968; comprendían una hora diaria de lunes a sábado, y los contenidos versaban sobre materias de los cuestionarios de enseñanza primaria.V. t.: CINEMATOGRAFÍA IV;AUDIOVISUALES, MEDIOS.A. CASADO MARCOS DE LEÓN.
BIBL.: H. R. CASSIRER, Televisión y enseñanza, París 1961; A. CASTÁN PÉREZ, La televisión y los niños, Huesca 1963; M. TARDY, El profesor y las imágenes, Barcelona 1968; J. M. VÁZQUEZ, Los niños y la televisión, Madrid 1965; G. GORDON, Televisión educativa, México 1966; VARIOS, La televisión escolar en España, 1967-1968, Madrid 1968.
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