Télex TECNOL.
Categoria:
Tecnología
Así se denomina el moderno sistema telegráfico entre abonados, que deriva de las palabras inglesas Teleprinter Exchange, y fue sancionado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, como organismo especializado de la ONU. Es un procedimiento de transmisión telegráfica de mensajes, entre abonados al telégrafo, mediante teleimpresores (parecidos a máquinas de escribir), o teletipos, conectados a la red telegráfica y cuya conmutación se realiza en centrales automáticas. Es, por tanto, una modalidad de explotación de mensajes telegráficos semejante a la de los abonados al teléfono, y cuyo órgano fundamental, instalado en casa de los abonados, es el llamado teleimpresor, que actúa como una máquina de escribir a distancia, como si el teclado estuviera situado en el domicilio de un abonado y el carro de impresión en el de otro, en la misma o distinta localidad.Hacia 1928, los ingenieros de Siemens y Halske, de Berlín, iniciaron la construcción de centrales automáticas para telegrafía (v.), que aplicaron para el enlace, mediante una red especial, de las factorías de la casa Siemens, con el fin de transmitir datos comerciales y de fabricación, sistema que fue conocido como red del consorcio Siemens. La eficacia del servicio hizo pensar en la aplicación del sistema al público y así surgieron las primeras instalaciones entre abonados, en América en 1931, bajo el nombre TWX (Teletypewriter Exchange), y en Europa en 1933, entre Berlín y Hamburgo. Rápidamente se introdujo en casi todos los países.En España, la red t., explotada por el Estado a través de la Dirección General correspondiente del Ministerio de la Gobernación, fue acordada en Consejo de Ministros de 14 dic. 1951; el servicio se inició, con instalaciones Siemens, entre Madrid-Barcelona-Bilbao y San Sebastián; después se extendió por toda la nación y ha facilitado la incorporación de Portugal a la red t. europea a través de España. Madrid enlaza directamente con todos los continentes, según métodos de telegrafía universal.Este servicio es el preferido por las grandes empresas de aviación, navieros, exportadores, bancos y comerciantes en general. El rendimiento de transmisión se aumenta preparando el mensaje en cinta perforada, que se transmite automáticamente, como practican los servicios de prensa para el suministro de las informaciones. Aunque se han utilizado sistemas de conmutación no automática entre abonados, las normas internacionales aconsejan el automatismo para evitar demoras.El teleimpresor del abonado de llamada va provisto de tecla o dispositivo que pregunta al aparato corresponsal, para confirmar que la conexión está bien hecha (da automáticamente un indicativo de identificación), a fin de facilitar la información que aparece impresa en una hoja blanca, aunque el abonado no se halle en su domicilio al ser llamado; esta circunstancia le permite un registro del mensaje, recibido automáticamente, en su ausencia, lo que introduce sobre el teléfono la gran ventaja de que no se pierde la llamada, y le permite además contestar cuando le convenga. El uso del t. ofrece la ventaja de la conversación escrita en reciprocidad, con la constancia de lo manifestado, motivo por lo que en servicios de guerra, o ferroviarios y otros de responsabilidad semejante, es preferido este medio de transmisión, ya que se conserva constancia de lo dicho; lo que se transmite queda impreso en la hoja del aparato local, para facilitar la comprobación.La instalación de abonado es muy sencilla y reducida al teleimpresor y unos órganos de ruptura de la comunicación contenidos en una pequeña caja adicional. Laslíneas son bifilares, como las telefónicas (V. TELEFONÍA), sin exigencia alguna de constitución especial, aéreas o en cable subterráneo, es decir, son las ordinarias de uso en telecomunicación (V. TRANSMISIONES, TÉCNICA DE LAS). Los enlaces interurbanos o entre los centros internacionales pueden adoptar la forma de haces hertzianos, si fuera más conveniente. Las tarifas de servicio, más económicas que las telefónicas, se fijan internacionalmente, y dependen del tiempo y distancia según bases similares a las que regulan el coste del servicio telefónico; el servicio interior (nacional) se somete a tarifa distinta, con bonificación para las horas nocturnas. El t. compite, en modernidad e importancia, con el teléfono.V. t.: COMUNICACIÓN SOCIAL II; INFORMACION.EMILIO NOVOA.
BIBL.: EMERY y OTROS, Las comunicaciones en el mundo actual, Cali 1967; E. RODRíGUEZ, El teletipo, Barcelona 1964.
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