Técnica Del Canto MÚSICA
Categoria:
Música
El c. es la interpretación de música por medio de la voz humana. Pero para que el. c. sea un arte, es decir, para que la voz adquiera su máxima pureza y la expresión sea en cada momento la adecuada, es necesario que el cantante, a más de poseer dotes naturales, adquiera una técnica mediante la gimnasia adecuada de sus órganos de fonación (v. voz). Sólo así, por medio de la técnica, se ha podido pasar del rudo c. emitido espontánea, instintivamente, a los inverosímiles virtuosismos de los divos del bel canto.El conocimiento de rudimentarias técnicas de c. se remonta a la Antigüedad (v. i), y han llegado hasta nuestros días noticias referentes a las de la respiración y el ligado en los c. litúrgicos de los primeros siglos del cristianismo. En el S. V se crea en Roma la primera schola cantorum. En el s. XI se facilita la enseñanza del c. con -la invención del pentagrama por Guido d’Arezzo (v.). Pero el definitivo impulso a las técnicas del c. lo dio la ópera (v.), aparecida hacia 1600. A mitad del s. XVI, el XVII y parte del XVIII dicha técnica llegó a su máxima expresión en la voz de los sopranos (hombres castrados), educados desde la infancia con una rígida disciplina en famosas escuelas, entre las que destacan las de Nápoles, Roma, Milán y Bolonia. Alcanza entonces el máximo esplendor el c., hasta el punto de que los compositores llegan a plegar su inspiración a las exigencias virtuosas de estos sopranos. Pero a fines del s. XVIII y principios del XII, el bel canto empezó a decaer. Napoleón, cuando entró en Italia, se opuso a la existencia de sopranos evirados. El cantante dejó de ser educado desde la infancia, no obstante lo cual, tal tipo de voz ha llegado hasta el mismo s. XX, pues el último de los sopranistas, Alessandro Moreschi, m. en 1923. A esta decadencia contribuyeron también los mismos abusos de los sopranistas y el gusto por las voces dramáticas, cuyo primer exponente fue el francés Duprez.A partir del s. XVII surgieron estudios teóricos (p. ej., Herbst, Música práctica, Nuremberg 1642), en los que destacaron los italianos Caccini (principios del s. XVII) y Tos¡ (1729), que enseñaba la colocación de la voz y, más tarde (s. XII), el español Manuel García, considerado por muchos como el primer maestro científico al conjugar en su método (v. bibl.) las leyes musicales con las reglas científicas de la fisiología. Hoy estos métodos han proliferado. Cada uno de ellos acentúa uno de los distintos aspectos de la técnica del c.: respiración, colocación de la lengua, etc., pero todos tienen en común el prohibir el envaramiento del cantante, la rigidez, el desplazamiento de la tesitura (v. voz), y tienden a conseguir, "sin esfuerzo, un canto regular, matizado, bien articulado y expresivo". El cantante ha de poseer un organismo fuerte, una voz sana, buen oído y sólida formación musical.Aunque no pueda generalizarse un mismo método para todos ellos (cada alumno es un problema distinto, que el profesor, mediante el estudio de sus posibilidades, ha de educar a través de los ejercicios adecuados) podemos decir que la formación de un cantante (de cinco a seis años de duración) ha de comprender las siguientes etapas: a) Asiento e impostación de la voz; vocalización, por medio de ejercicios con vocales (suele recomendarse la a, que en el "paso" de la voz del pecho a la cabeza ha de oscurecerse, tendiendo hacia o), de manera que brille el timbre propio de cada alumno, que no varíe en toda la extensión; estudios de dicción; dosificación de los ejercicios para equilibrar todos los músculos; dirección de la voz hacia el paladar y parte anterior del rostro, evitando a toda costa el engolamiento y la nasalidad; agilización de la voz, por medio de escalas, trinos, adornos; etc. b) Ejercicios de respiración (clave del c.) para formar un fuelle potente, administrado, suave, de modo que pueda calcularse el esfuerzo, permita eJ fraseo y la acentuación en cada momento. c) Elección del repertorio. De mucha importancia por cuanto que el cantante debe elegir sólo y únicamente las obras más adecuadas a sus posibilidades. d) Estudios de escenificación (para quienes hayan de dedicarse al teatro).V. t.: 1; Voz (Música).FRANCISCO RAFAEL ORTIZ.
BIBL.: G. FANTONI, Storia Universale del canto, 1873; M. GARCfA, Trattato completo dell’Arte del Canto, Milán s. a.; F. VIÑAS, El arte del canto, 2 ed. Barcelona 1963; H. LÁZARO, Mi método de canto, Barcelona 1947; voz Canto, en Enciclopedia Salvat de la Música, I, Barcelona 1967.
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