Suiza (schweiz; Suisse; Svizzera) LIT.
Categoria:
Literatura
LENGUA Y LITERATURA ALEMANAS. Lengua. El suizoalemán (schwyzertütsch), hablado por algo más de las dos terceras partes de la población suiza (v. vii), consta de variedad del alto y del bajo alemánico o alamán (de éste en el cantón de Basilea), empleados también en Alsacia, Baden y Vorarlberg. Los dos, con el suabo, pertenecen a los dialectos altoalemanes. En el suizoalemán se han conservado las i, ú y ü (iu) del alto alemán medio: Zit, Hús, Lütt (e) por Zeit, Haus, Leute. La segunda mutación consonántica se ha realizado completamente, la k inicial se pronuncia incluso como una ch gutural (similar a la ¡española): chan, Chcifer, Chilchs por kann, Küfer, Kirche. En las tres personas del plural suele haber una desinencia única en -ed o -en. El diminutivo característico termina en -li(n): Trófli, Rütli, Bócklin. Desde 1938 la Federación Schwyzertütsch se dedica a la conservación y defensa de este habla.Literatura. Forma parte de la alemana, pero pertenece a la vez a una cultura nacional plurilingüe.Edad Media. Los primeros escritores de la S. alemana son monjes de Sankt Gallen (s. Ix y x) y escriben en latín, como Notker Balbulus y Ekkehard I, adaptador de una leyenda germánica. Otro Notker (m. 1022) merece el sobrenombre de Teutónico por el empleo del alemán, al traducir filósofos y poetas antiguos. A la preponderancia de la literatura monástica sucede la de la caballeresca. Rudolf de Fenis (s. XII) es el primer minnesánger suizo, bajo influencia provenzal (V. MINNESANG). El Cancionero de Menesse (Zurich, s. xiv) contiene composiciones de 140 poetas, muchos de ellos suizos. Entre éstos destacanBerthold Steinmar (s. XIII) y Johannes Hadlaub (m. ca. 1340). La épica cortesana está representada por Ulrich de Zatzikhoven (escribe ca. 1194) y Konrad Fleck (ca. 1220), que siguen modelos franceses. Konrad de Wurzburgo (m. 1287), establecido en Basilea, es considerado como uno de los 12 mejores maestros cantores. En la Baja Edad Media predomina la poesía didáctica de Konrad de Ammenhausen y Ulrich Boner (escriben respectivamente en 1337 y 1350). Heinrich de Wittenwill sazona las enseñanzas morales con ruda comicidad en la obra cumbre del Medievo suizo: Anillo (ca. 1450). El drama religioso se cultiva en los monasterios (Sankt Gallen, Muri). Florece también la literatura mística, inspirada por Enrique de Suso (v.) y Teuler (v.), con la dominica Elsbeth Stagel (s. xiv).Renacimiento y Reforma. En sus albores, el humanista Niklas von Wyle (m. 1478) traduce autores italianos y clásicos. Desde Basilea se difunden las ideas cosmológicas y naturalistas de Paracelso (v.). En Zurich desarrolla su labor de reformador Zwinglio (v.). Bajo su influencia nace la Biblia suiza (1529), traducción independiente de la de Lutero. Alrededor de él se agrupan autores polémicos y satíricos, como Pamphilus Gengenbach (m. 1525) y Niklas Manuel (m. 1530). El polifacético Joachim Watt (m. 1551) brinda un primer bosquejo de la ciencia literaria. Johannes Stumpf (m. ca. 1578) describe en una crónica los paisajes y pobladores de S. (1547). El Chronicon Helveticus de Aegidius Tschudi (m. 1572) servirá de fuente a Schiller.Barroco. El s. xvii es una época de luchas políticas y religiosas. Johannes Grob (m. 1697) propaga en sus epigramas la idea de la unidad política y lingüística. Los poetas Simler y Hardmeyer se relacionan con la escuela silesiana, mas con ecos dialectales. Johann Jakob Breitinger (m. 1645) cultiva la poesía religiosa y vuelve a imponer los cánticos desterrados por Zwinglio. Johann Kaspar Weissenbach (m. 1679) dramatiza el nacimiento de la Confederación helvética y la pasión de Cristo. Sin embargo, entre los protestantes se desconfía del teatro. En Zurich se prohiben las representaciones de 1624 a 1730. En las ciudades católicas (Lucerna) se cultiva el teatro didáctico-moral jesuítico y actúan comediantes ambulantes. Josua Wetter (m. 1656) imita el drama alemán escrito en alejandrinos.Ilustración y s. XIX. En el s. XVIII, los escritores suizos empiezan a ejercer influencia en la literatura alemana. Johann Jakob Bodmer (m. 1783) y Johann Jakob Breitinger (m. 1776) abren nuevos horizontes frente a la influencia francesa y redescubren la poesía medieval. El poeta y sabio Albrecht von Haller (m. 1777) es uno de los espíritus más preclaros de la época. Salomon Gessner (1730-88) consigue fama europea con sus idilios pastoriles de gusto rococó. Johann Kaspar Lavater (m. 1801) influye en el Sturm und Drang, especialmente en Goethe. Johann Heinrich Pestalozzi (v.; m. 1827) difunde ampliamente sus ideas pedagógicas mediante obras literarias. Johann Georg Zimmermann (m. 1795) y Johannes von Müller (m. 1809) marcan el despertar del sentimiento nacionalista. Ulrich Brácker (m. 1798) logra éxito con su gran novela autobiográfica. Martin Usteri (m. 1827) y Jakob Rütlinger destacan por su poesía dialectal. En el s. xix dominan las figuras de J. Gotthelf (v.), G. Keller (v.) y C. F. Meyer (v.), cuya repercusión se hace sentir hasta bien entrado el s. xx. A su lado merecen mención el poeta ecléctico Heinrich Leuthold (m. 1879), Joseph Viktor Widmann (m. 1911), con sus poemas épicos sobre animales, Jakob Frey (m. 1875) y Josef Schild (m. 1889), narradores de temas aldeanos. El novelista Walther Siegfried (m. 1938) se inspira en la vida de los artistas. Arnold Ott (m. 1910)SUIZA VI - VIIescribe dramas históricos. Jakob Burckhardt (v.; m. 1897) desarrolla sus ideas sobre Historia y cultura, centrado en el Renacimiento. Johann David Wyss (m. 1818), con El Robinsón suizo, y Johanna Spyri (m. 1901), con Heidi, se consideran clásicos de la literatura juvenil.Edad Contemporánea. Continúan la línea de Gotthelf y Keller los novelistas Heinrich Faderer (m. 1928), Jakob Schaffner (m. 1944), Meinrad Lienert (m. 1933), Alfred Huggenberger (m. 1960) y Meinrad Inglin (n. 1893), quienes relatan la vida de la aldea y de la pequeña ciudad. En la línea de C. F. Meyer se sitúan C. Spitteler (v.), Robert Faesi (n. 1883), Emanuel Stickelberger (n. 1884) y Robert Walser (m. 1956). Se caracterizan por su interés hacia la Historia y su gran preocupación estética. Jakob Christoph Heer (m. 1926) y Ernst Zahn (m. 1952) adquieren gran popularidad con sus novelas sobre las montañas. Albert Steffen (m. 1963) escribe las suyas bajo influencia antroposófica.En las posteriores generaciones de prosistas figuran Ludwig Hohl (n. 1904), Franz Fassbind (n. 1919), Hans Boesch (n. 1925) y Otto Friedrich Walter (n. 1928). Entre los autores dramáticos destacan Konrad Falke (m. 1942), Cásar von Arx (m. 1949) y Max Pulver (m. 1952). Max Frisch (n. 1911) y F. Dürrenmatt (v.) alcanzan fama mundial. La vida del poeta expresionista Karl Stamm se trunca prematuramente (m. 1919). En la lírica prevalece ya lo universalmente humano sobre lo nacional y regional en Max Geilinger (m. 1948), Siegfried Lang (n. 1887), Albin Zolliger (m. 1941), Regine Ullmann (m. 1961), Urs Martin Strub (n. 1910) y Alexander Xaver Gwerder (m. 1952). Entre los ensayistas merecen mención Carl J. Burckhardt (n. 1891), Max Rychner (m. 1965) y Emil Staiger (n. 1908).V. t.: GERMÁNICAS, LENGUAS Y LITERATURAS.ZOLTÁN A. RÓNAL
BIBL.: C. A. LOOSLI, Schweizerdeutsch, 1938; K. BOHNENBERGER, Die alemannische Mundart, 1953; J. NAOLER, Literaturgeschichte der deutschen Schweiz, Leipzig 1932; C. CLERO, Panorama des littératures contemporaines de Suisse, 1938; G. CALGARI, Storie delle quattro letteraturé della Svizzera, 1958; M. BLÜCHLIGER, La poésie lyrique contemporaine en Suisse allemande, Lausana 1947; H. ZBINOEN, Schweizer Schrittsteller der Gegenwart, 1962.
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