Suiza (schweiz; Suisse; Svizzera) GEOG.
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Geografía
GEOGRAFIA. Estado de Europa central. Es, con Austria, uno de los dos países alpinos por excelencia. Sin embargo, ambos comprenden también regiones situadas fuera de los Alpes. S. es pequeña (41.288 Kmz), apenas algo mayor que Bélgica, casi 12 veces menor que la España peninsular. Sin embargo, está poblada por 6.324.000 hab. (estimación 1971), es decir, menos que la aglomeración parisina, pese a que 3/4 de su territorio son montañas. El país ha conseguido el rango de potencia económica. S. está situada en el mismo corazón de Europa, y ocupa una posición clave en el tráfico continental. Desde que Julio César condujo hacia el N a sus legiones a través de Helvetia (v.), los grandes itinerarios militares y comerciales utilizan los pasos alpinos. En S. se cruzan las comunicaciones E-O con las N-S, es decir, las que enlazan Londres y París con Viena, y la Europa del NO con la Europa mediterránea. Esta posición y la custodia de los pasos alpinos han sido grandes ventajas para Suiza. Con recursos naturales escasos, ha debido aprovechar al máximo sus posibilidades económicas.1. Medio físico. Relieve. Tres grandes unidades geomorfológicas se reparten el territorio suizo: los Alpes, el jura y, entre ambos, el país medio (Mittelland).SUIZA ILa ordenación típica de las grandes unidades estructurales de los Alpes (macizos cristalinos de la zona axial, que ’constituyen los Grandes Alpes, y zona sedimentaria de los Prealpes) es el resultado de una compleja historia geológica que alcanzó su punto álgido en las fases paroxismales de plegamiento oligo-miocénico; todavía se discute hoy entre los geólogos si los Alpes son el modelo más claro de la teoría de los mantos de corrimiento generalizados o, por el contrario, los rasgos principales de su estructura deben ser interpretados a la luz de la llamada tectónica de gravedad. Sea de ello lo que fuere -y no son incompatibles ambas interpretaciones- es preciso tener en cuenta que todo el edificio alpino sufrió un empuje epirogénico de gran radio de curvatura a fines del Terciario y comienzos del Cuaternario. Cual fuera la obra de la erosión con anterioridad a las glaciaciones es difícil de dilucidar, porque los hielos pleistocénicos cubrieron prácticamente todo, borrando las huellas del modelado preglaciar y creando las que hoy caracterizan a las montañas alpinas y les prestan su belleza: crestas, agujas afiladas, circos, morrenas y lagos. Todavía quedan numerosos glaciares de valle y de circo que cubren casi 1.800 Km2 en alturas que sobrepasan los 2.500 m.; merecen citarse por la largura de sus lenguas el Gran Aletsch, el Gorner, el Fiescher y el Uteraar. A la obra erosiva de los hielos cuaternarios hay que añadir la de los torrentes posglaciares, extraordinariamente activos en función de las grandes desnivelaciones del terreno y de las elevadas pendientes, de la crioclastia y la solifluxión, etc., sobre todo en las montañas medias.Veamos ahora cuáles pueden ser las peculiaridades de los Alpes suizos: 1° No se da aquí una neta separación entre los Prealpes y los Grandes Alpes, como sucede, p. ej., en los Alpes franceses, donde el surco prealpino les delimita de modo muy claro; en S. unos y otros, Prealpes y macizos antiguos de los Grandes Alpes (Aar,San Gotardo) se encuentran pegados. 2° El surco intramontañoso central que siguen el Ródano (Valais) y el Rin (Rheintal) no es una réplica del surco prealpino francés, ya que se halla en medio de los macizos cristalinos centrales o intraalpinos. Dicho surco, de origen tectónico, aunque calibrado y modelado por los glaciares cuaternarios, de vertientes asimétricas tajadas no pocas veces por valles transversales colgados, está jalonado al N por los Alpes berneses, entre el Ródano y el Reuss (Aletschhorn, 4.182 m.; Finsteraarhorn, 4.275 m.; Jungfrau, 4.166 m.) y los Alpes de Glaris (Tódi, 3.623 m.), entre el Reuss y el Rin, y al S por los Alpes Peninos, que culminan a 4.638 m. en el monte Rosa, Lepontinos (San Gotardo, Adula) y Réticos (Bernina, 4.052 m.).Mucho más modesta que los Alpes y de tectónica menos compleja (aunque no tanto como a veces se dice) es la cadena del Jura, orientada de SO a NE y que culmina a más de 1.650 m. Desde el punto de vista estructural, se distinguen un Jura plegado al SO, y otro tabular al NE. En el primero, la erosión ha modelado una serie de sinclinales colgados y de valles-combes excavados en el corazón de los ejes anticlinales delimitados por abruptas y paralelas crestas calizas. El segundo está formado por vastas mesetas de 600-700 m. de altitud, recortadas por fallas y desfiladeros. Entre los Alpes y el jura se extiende, desde el Ródano al SO, hasta el Rin al NE, la meseta suiza, el Mittelland, antigua cuenca de subsidencia que recibió en el transcurso del Terciario grandes espesores de molasa y conglomerados, sedimentos afectados a fines del mioceno por una de las fases de plegamiento alpino, y recubiertos en el Cuaternario por depósitos fluvio-glaciares y morrénicos recortados parcial y desorganizadamente por la erosión posterior en un dédalo de colinas de 500 a 800 m. de altitud y de cubetas lacustres.Clima, hidrografía y vegetación. Situada en la encrucijada de los climas europeos atlántico, continental ySUIZA 1mediterráneo, S. es un claro ejemplo de cómo el relieve modifica sustancialmente los efectos de los grandes centros de acción atmosférica (frente polar atlántico con sus cadenas de borrascas, depresiones termo-dinámicas del Mediterráneo noroccidental, anticiclones térmicos de Europa centro-oriental) que afectan a su territorio. $n primer lugar, la altitud influye decisivamente haciendo que las temperaturas disminuyan según un gradiente de 0,5°-0,6° por cada 100 m., y que las precipitaciones se incrementen hasta un óptimo a 2.000 m. en los macizos exteriores, y a 2.990-3.900 m. en los interiores. En segundo lugar, la orientación de las montañas y de las vertientes de los valles repercute en la fuerte disimetría térmica que opone las solanas y las umbrías, las vertientes septentrionales y meridionales, y en la diversa cantidad de precipitaciones que reciben (así en el jura, y en los Prealpes, aunque menos altos que los Alpes Centrales, caen más de 1.5002.000 mm. anuales). Por último, las formas topográficas (depresiones y valles rodeados de montañas) provocan ciertos fenómenos térmicos (inversiones de temperatura con tiempo encalmado que originan heladas invernales en el Mittelland y en el fondo de los valles), pluviométricos (ahí las precipitaciones son inferiores a 1.000 e incluso a 700 mm.) y aerodinámicos (brisas de montaña y valle y foehn, viento caluroso y desecante).Dadas las características morfoclimáticas, la mayor parte de los ríos suizos tienen regímenes con factor glaciar o nivel (altas aguas y crecidas veraniegas o primaverales y bajas aguas y estiajes invernales) y son muy caudalosos. Del macizo de San Gotardo, el gran distribuidor hidrográfico de Europa, parten el Rin (v.) y sus tributarios Aar y Reuss, el Tesino, afluente del Po, y el Ródano, que nace en el glaciar homónimo (macizo de Dammastock) y recorre el territorio suizo hasta pocos kilómetros de su salida del lago de Ginebra o Lemán (v.),. con un régimen glacio-nivel análogo al de tantos otros torrentes alpinos; no otra cosa es el Ródano suizo. Una pequeña parte de S. vierte sus aguas al mar Negro por mediación del Inn, afluente del Danubio (v.).Como todas las áreas afectadas intensamente por las glaciaciones cuaternarias, S. tiene abundantes lagos de represamiento o de sobreéxcavación glaciar, tanto en el Mittelland como en los Alpes. Los dos más extensos (Lemán y Constanza, v.) son compartidos, respectivamente, con Francia y Alemania; del lago Mayor sólo pertenece a S. aproximadamente la quinta parte, y el resto a Italia; otro tanto sucede con el Lugano; en cambio, son del todo helvéticos el Neuchátel, el Brienz, el Thun y el Zug, entre los más importantes. Del mismo modo que los elementos del clima se modifican con la altitud, también cambia la fisonomía de la vegetación natural. En los Alpes se da el más típico ejemplo de escalonamiento bioclimático con la altura. Sobre el piso inferior, talado por el hombre para establecer campos de cultivo y prados, se sitúa el piso subalpino o forestal, a partir de 1.000 m. de altura poco más o menos; está formado principalmente por frondosas (hayas, sobre todo) en el primer nivel, y por coníferas (abetos, pinos) más arriba. Conforme se gana en altura, las especies forestales se achaparran y clarifican y, en su lugar, aparecen, primero, los matorralesSUIZA Ialmohadillados, y más tarde los prados cacuminales y el roquedo desnudo o las nieves perpetuas. Parecido es el escalonamiento vegetal en el Jura, gracias a las abundantes precipitaciones que recibe y a la rudeza de su clima: hayas y robles abajo, abetos a partir de 700 m., y prados en las cumbres.2. País federal y neutral. El territorio correspondiente a la actual Confederación estaba habitado en la Antigüedad por los helvecios. Al quedar este pueblo dominado por los romanos, Helvetia pasó a ser una de las provincias del Imperio. A partir del s. iv, el territorio helvético fue invadido repetidas veces por tribus germanas: los alamanes (v.) se establecieron en el Noroeste, mientras que los burgundios ocuparon el Oeste y parte de lo que hoy es Francia. Estos últimos se romanizaron por su contacto con las poblaciones galorromanas. La división lingüística actual de S. tiene, pues, su origen en ’el Medievo (v. vi y VII). Comenzaron a formarse comunidades urbanas y rurales que gozaban de determinadas autonomías (fueros). Sin embargo, en el s. xiii, la casa de los Habsburgo, que poseía amplios dominios en S., intentó impedir este desarrollo. En 1291, tres comunidades territoriales de montañeses se unieron para defender sus fueros y libertades, emancipándose de la tutela austriaca, y formaron una primera Federación de tres cantones, todos ellos situados a orillas del lago de Lucerna: Uri, Unterwalden y Schwyz. Este último dio su nombre al país (v. iii). De tal alianza nació la Confederación suiza. Los cantones custodiaban la única vía de paso transalpina: la del puente del Diablo que, por las gargantas del Reuss, conducía al San Gotardo. Pronto se unieron a esta primera célula comunidades urbanas (Lucerna, Zurich, Berna). Del s. xvi al xviii hubo tan sólo ampliaciones menores. Los tratados de 1815 dieron a la Confederación helvética sus fronteras definitivas: del lago Lemán al de Constanza, y del Jura a los Grisones.La vida política interna del país se da a escala de cantón. El Estado consta de 22 cantones, que difieren mucho, tanto en superficie (Zug: 239 Km2; Grisones: 7.109 Km2), como en número de habitantes (Uri: 34.300; Berna: 990.000). Cada uno constituye una verdadera entidad estatal en miniatura. Desde 1848 existen organismos de gobierno federales con sede en Berna: presidencia, dos asambleas y, además, siete departamentos ministeriales. El congreso de Viena (v.), al fijar los límites de la Confederación helvética (1815), proclamó la neutralidaddel país, que se ha beneficiado de una paz permanente, la cual ha facilitado su prosperidad y le ha convertido en refugio seguro de emigrados políticos y también de capitales (v. iv). Además, la neutralidad ha hecho posible que tengan su sede en S. organismos internacionales como la Cruz Roja, la Unión Postal, etc. La antigua Sociedad de Naciones estuvo radicada en Ginebra (v.). Lo que fue palacio de aquella organización alberga hoy conferencias y reuniones diplomáticas.3. País cuatrilingüe. La población de S. representa una densidad de 153 hab/Km2. Aprox. el 75% de la población vive entre los Alpes y el jura, es decir, en la región central o S. Media (Mittelland), donde se agrupan los principales centros industriales. El resto se distribuye en las dos regiones montañosas. Sin embargo, no llega al 4% la población asentada a más de 1.000 m. de altura. Casi los 2/3 de la población vive en distritos rurales, aldeas y ciudades de menos de 10.000 hab. El 46% del país se encuentra permanentemente deshabitado.En la Confederación helvética existe pluralidad de lenguas (v. vi-VII). Las más importantes ciudades son, por orden de población (estimación 1971): Zurich (v.; 422.640); Basilea (v.; 212.857; aglomeración urbana: 378.300); Ginebra (173.618; aglomeración urbana: 318.500); Berna, capital del país (v.; 160.300; aglomeración urbana: 282.200). En S. hay más de 600.000 trabajadores extranjeros (la mitad italianos), lo que equivale a 1/4 de la población activa. La presencia de este contingente acarrea complicados problemas políticos. Las tres ciudades mayores son de lengua alemana. Esta lengua progresa con relación a las otras; domina cada vez más la administración y los principales sectores de la economía. Los límites lingüísticos son, en general, muy netos: se puede pasar en pocos kilómetros de un lugar en el que todos hablan alemán a otro de dominio absoluto del francés.4. Un país en su mayor parte montañoso, dividido en tres regiones naturales. Estas regiones se disponen a modo de bandas orientadas de SO a NE. Dos de ellas son montañosas.a) Los Alpes suizos. En el E, S y SO, la altitud media es de 1.766 m. Comprenden más de la mitad (62%) del territorio. Tienen algunas de las cumbres más elevadas de Europa, pero presentan valles, que se entrecruzan y forman como una cuadrícula, unidos por pasos bajos y accesibles. Se debe precisamente a la erosión de los glaciares instalados en el Cuaternario la excavación deSUIZA Iestos anchos valles que hacen de los Alpes (v.) suizos montañas fácilmente penetrables y de cómoda circulación. Los Alpes no constituyen, pues, una barrera, antes al contrario. El fondo plano y aluvial de los valles alpinos está ocupado por cultivos (cereales, forrajeras) y prados; las laderas se cubren de bosques. Las viviendas se dispersan por los valles.b) Las montañas del jura suizo. En el N y en el O, la altitud media es de 890 m. Ocupan el 10% de la superficie del país. Lo mismo que las del Jura francés, se componen de crestas alineadas paralelamente. Son montañas húmedas y frescas, con una cubierta forestal continua, y más aptas para la ganadería y economía lechera que para la agricultura.c) La Suiza media (Mittelland). 580 m. de altitud media. Se extiende entre las dos regiones anteriores, y cubre el 28% restante. Constituye una depresión central formada por colinas. Es la región más poblada y activa del país. En ella viven 2/3 de la población. En la S. media están localizadas casi todas las ciudades importantes.En resumen, el territorio suizo ofrece grandes constrastes físicos y biogeográficos.5. Un país que logra su prosperidad importando materias primas y exportando productos de gran calidad. S., sin acceso al mar, carece de materias primas y de recursos naturales; únicamente cuenta con su fuerza hidráulica, la gran riqueza proporcionada por sus abundantes y caudalosos ríos. Comenzó siendo un país agrícola. En los s. XVII y xviii, la industria textil se desarrolló en torno a Zurich y Sankt Gallen, y se efectuaron las primeras exportaciones de queso. A consecuencia de las transformaciones socioeconómicas operadas en el s. xix, S. se convirtió en un país altamente industrializado. Se dedica, desde entonces, a importar materias primas para convertirlas después en productos manufacturados de alta calidad, con destino a la exportación. Esto le ha permitido alcanzar un nivel de vida muy alto. La industria relojera es, en este aspecto, un ejemplo bien típico.6. La agricultura encuentra en Suiza condiciones naturales difíciles. Cerca del 23,5% del territorio es improductivo; otro 23,7% está ocupado por bosques. Además, los suelos fértiles no son muy abundantes. Las tierras de labor suponen 9,8% de la superficie total, mientras que los pastizales naturales y los prados cuidados por el hombre cubren no mucho menos de la mitad (43%). Se trata de una agricultura orientada a asegurar el alimento para el ganado, que es de gran calidad. Se crían 1.900.000 bovinos, de los cuales 1.053.000 son vacas lecheras. En invierno, la gran mayoría de estos animales se hallan estabulados; en verano, en cambio, son trasladados a los pastos de alta montaña, pertenecientes, por lo general, a cooperativas; el ganado de la S. alpina aprovecha estos pastos, que también reciben bovinos de las regiones bajas. La leche constituye una riqueza para el país. Buena parte de la producción es transformada y vendida. Se fabrican quesos (gruyére y emmenthal), chocolate y leche en polvo.Los cultivos conocen una suerte desigual: el trigo cubre la mitad de las necesidades. La remolacha azucarera y el tabaco se han extendido al pie del jura. Los frutales se acoplan bien a las condiciones del piedemonte (Valais). La viticultura es más frágil. Las vides encuentran laderas con exposición favorable en las márgenes septentrionales del Lemán y en el Valais. Practicada por algo más del 10% de la población activa, la agricultura suiza cubre 2/3 del consumo nacional. Su importancia no es, pues, nada despreciable.7. Una búsqueda sistemática de la calidad industrial. La industria constituye la primera riqueza de Suiza. Sin embargo, al carecer casi totalmente de carbón, petróleo y minerales, se ve forzada a importar estas materias. Su precio queda, pues, gravado por el transporte y derechos de aduana. La llegada del petróleo, a través de oleoductos que parten de Génova y Marsella, y del carbón, por el Rin (v.), gracias a las instalaciones portuarias de Basilea, han mejorado la situación.SUIZA IBasilea es, al mismo tiempo que ciudad industrial, centro bancario y comercial de primer orden. Se beneficia de una situación particularmente favorable cerca del punto de coincidencia de tres países: S., Francia y Alemania. En 1904, su tráfico era casi insignificante (500 t. al año). Hoy supera los 7 millones de t. .(sobre todo carbón, petróleo y cereales equivalentes a un 90% de este tonelaje). Basilea, segunda ciudad de S. por la población, es un gran puerto. Gracias a las obras realizadas, pueden atracar en sus muelles embarcaciones de 1.500 t. Así, Basilea se ha convertido en la principal entrada al país. Sin embargo, la industria suiza sólo puede alcanzar verdadero auge en las regiones de más fácil acceso. Además, el alto nivel de las salarios eleva seriamente los precios de fábrica. Pero los suizos han vencido estos obstáculos mediante diversos procedimientos. Entre otros:a) Han equipado sus montañas para la producción hidroeléctrica, que se localiza con preferencia en el Ródano superior y en el Rin, desde Schaffhausen a Basilea, y frontera germano-suiza. Pero resulta insuficiente en invierno, y se han incrementado las centrales térmicas. Desde 1960, el carbón y los hidrocarburos importados proporcionan más de la mitad de la energía disponible. Se ha construido además la central nuclear de Mühleberg. En 1969, la energía instalada alcanzaba 9.880.000 Kw., de los que 9.120.000 eran hidroeléctricos.b) Han organizado su industria mediante la coexistencia de un artesanado muy evolucionado y firmas modernas que disponen de importantes capitales. Carentes de materias primas, es por el nivel de su trabajo por el que S. busca una producción de calidad con altos precios de venta. No intenta, pues, competir con los grandes países industrializados que poseen una capacidad de producción masiva. Se esfuerza, en cambio, por fabricar productos de alta calidad y perfección. La mayor parte de su industria está descentralizada y se apoya en pequeñas o medianas empresas, que se enorgullecen de la habilidad y preparación técnica de sus operarios. La frase "hecho en Suiza" o el signo de la ballesta han llegado a ser símbolos de calidad y precisión. Los principales focos industriales se localizan en el Norte, entre Basilea, ZurichSUIZA Iy Sankt Gallen. La mitad de la población activa se emplea en las más diversas industrias.8. El primer puesto en la economía corresponde, con mucho, a la industria metalúrgica. No obstante, si se viaja a través de S. es inútil buscar altos hornos ni grandes complejos industriales ennegrecidos por el humo. La metalurgia suiza produce motores, locomotoras, maquinaria textil, máquinas-herramientas, instrumentos de precisión, turbinas de vapor, material eléctrico y relojes. Junto a las centrales de Schaffhausen y del Valais hay acerías eléctricas y fábricas de aluminio. Todas las ciudades del piedemonte participan en estas industrias mecánicas, pero más especialmente Zurich y Winterthur.S. es el gran país relojero del mundo. Esta industria se localiza en el jura central, en torno a La Chaux-deFonds y las ciudades que jalonan el piedemonte, desde Ginebra a Brienne y Soleure. Es la industria relojera la que mejor caracteriza la actividad del Jura, especialmente de la parte más elevada de la cadena. Esta especialidad imprime una huella muy propia a la región. Las fábricas, de aspecto agradable, llenas de luz, tienen dimensiones modestas, y no afean ni deterioran el ambiente natural. El obrero relojero es uno de los mejor pagados del mundo.9. Industria textil, química y farmacéutica. Hay que añadir la industria textil, muy antigua; y la química y la farmacéutica, concentrada en Basilea, ciudad bien emplazada para la recepción del carbón y de las materias necesarias para su actividad. Los productos fabricados se utilizan, en gran número, en centros médicos de todo el mundo. Son importantes las industrias alimenticias.Entre ellas destaca la Nestlé, que desde su nacimiento (1866) no ha cesado de crecer y de fundar filiales en el extranjero.lo. El desarrollo del comercio. S. obtiene grandes ventajas de su posición, entre la Europa del Noroeste y la mediterránea. Su comercio exterior, en relación con el número de habitantes, es uno de los más importantes del mundo. La industria exportadora está muy especializada y ha abierto al mundo un país como S., cuyas condiciones naturales parecían en buena parte condenarlo al aislamiento. No es raro que una pequeña localidad del Mittelland o de los Alpes sea sede de una fábrica que envía sus productos o manufacturas a los cinco continentes. Pero si el comercio exterior suizo es activo, la balanza comercial es deficitaria. Sin embargo, su estatuto de neutralidad le sitúa al margen de la Europa del Mercado Común, lo que no redunda en ventaja para sus productos. En suma, S. depende cada vez más estrechamente de sus próximos vecinos del Mercado Común, pero, al mismo tiempo, y por la razón apuntada, se mantiene apartada de él. Todo un conjunto de ingresos invisibles compensa con creces el déficit comercial: en primer lugar, los que proporcionan los transportes de tránsito que, dado el carácter de "cruce de caminos de Europa" del país helvético, han sido y son una verdadera razón de ser de este Estado, enclavado entre las principales naciones del viejo continente. Los transportes resultan rentables, tanto por vía férrea como por carretera y aire. Además, los bancos helvéticos son refugio de capitales extranjeros, como ya dijimos; a la inversa, muchos capitales suizos están colocados en el extranjero. La suma de ingresos invisibles, junto con los proporcionados por el turismo, hacen ampliamente positiva la balanza económica helvética.11. Una vida turística muy activa. La belleza de los paisajes de la montaña suiza atrae todos los años hacia el país a varios millones de turistas (6.839.859 en 1970). El turismo proporciona a la República helvética la mitad de sus ingresos invisibles. La vida turística ganó la montaña en el s. xix. Hoy, las principales líneas férreas conducen a ramales secundarios provistos de cremalleras que penetran en los macizos, y funiculares y teleféricos llevan a las más elevadas altitudes. S. es "tierra de vacaciones"; se beneficia de la doble temporada de verano e invierno. Las estaciones de montaña están provistas de instalaciones deportivas y construcciones hoteleras. También se han edificado hoteles más modestos, adaptados a un turismo popular.En muchos países, ciudadanos suizos han establecido y organizado hoteles y restaurantes. Uno de los hoteleros más famosos del país fue César Ritz, cuyo nombre es sinónimo de calidad. Pero el turismo suizo es, por sus características, sumamente sensible a la menor recesión económica y a las crisis políticas. Además, se incrementa a un ritmo menos rápido que el de las penínsulas mediterráneas, donde los precios son más bajos. Se llega, pues, a la conclusión de que S. no obtiene todo el provecho que cabría esperar de tan singular posición en el mundo de las grandes rutas transalpinas y europeas. En los últimos tiempos se desarrolla cada vez más un turismo de masas.S., aislada durante largo tiempo en su marco montañoso, se ha transformado a partir del s. xix. Su economía moderna y compleja se basa en principio en los recursos de la montaña. La actividad económica ofrece: a) Un aspecto de dimensiones internacionales, que vieneSUIZA I - IIIdado por la situación del país: la circulación transalpina. b) Tres aspectos nacionales en los que intervienen diversos condicionamientos de orden natural: la ganadería, la industria y el turismo.PEDRO PLANS.
BIBL.: P. GABERT Y P. GUICHONNET, Les Alpes et les États alpins, París 1965; M. GUTERSOHN, Geographie der Schweiz, 3 vol., Berna 1958-68; O. REVERDIN, Suiza, su significado, Ginebra 1973; J. ROHR, La Suisse contemporaine. Société et vie politique, París 1972; UNION BANQUES SUISSEs, L’économie suisse en 1970. Évolution générale de 1’économie, rapports économiques, Zurich 1970.
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