Sugestión LIT.
Categoria:
Literatura
Concepto. El Diccionario de la Lengua Española de la R. A. Española (19 ed. Madrid 1970) define la voz sugerir como "hacer entrar en el ánimo de alguno una idea o especie, insinuándosela, inspirándosela o haciéndole caer en ella". El Diccionario de Psicología dirigido por Howard C. Warren, de la Princeton University (ed. 1956), homologa la sugestión a la "inducción o intento de inducir una idea, creencia, decisión, acción, etc., a otro individuo por medio de la estimulación, verbal o de otra índole, pero sin argumento ni mandato"; también, "el estímulo, generalmente de naturaleza verbal, mediante el cual un individuo procura provocar una acción en otro eludiendo las funciones críticas e integradoras".Estas definiciones se refieren a la s. de uno por otro o heterosugestión; tanto esta forma, como la de inducir tales o cuales contenidos en uno mismo o autosugestión, son fenómenos psíquicos ordinarios, cuya fundamental urdimbre afectiva se actúa a través de niveles emocionales, provocando ciertas alteraciones de conciencia (v.), caracterizadas preferentemente por la reducción del campo y el descenso de la función integradora de la misma. Ha sido precisamente la posibilidad de extremar tales efectos hasta alcanzar el límite de la hipnosis lo que hizo posible, como veremos, su aplicación regular y sistematizada en la clínica psiquiátrica.De siempre se ha aplicado la s. al arte de curar. Clínicamente se distinguen tres etapas históricas: mágica, empírica y científica, expresivas de los tres momentos teóricoprácticos de su ejercicio: el magnetismo (como especie de energía o fuerza animal y como propiedad de algunos metales), el hipnotismo del inglés Braid y, por último, su fundamentación psicológica por Liebault y Bernheim de Nancy. Se admite que la capacidad de s. es universal aunque variable, siendo mayor en los niños y en las personalidades primitivas y emotivamente temperamentales que en los adultos cultivados. Sin embargo, determinadas situaciones individuales o colectivas, en la medida que disminuyen el umbral de las aptitudes de análisis y crítica, favorecen la sugestibilidad de los sujetos. El fenómeno de la masificación del hombre (v. PSICOLOGÍA DE MASAS) depende, en buena parte, de los procesos de sugestión. La llamada Psicología profunda (v.) trata de explicar estos hechos asociándolos a los mecanismos de regresión (V. PSICOANÁLISIS). El conductismo (v.) relaciona la s. por medio de ciertos tipos de asociación de imágenes.Aplicaciones clínicas. La clínica al aprovechar la s. con fines terapéuticos contribuyó al mejor conocimiento del proceso sugestivo y sus diversas modalidades. Coué (18871926) basa su "autosugestión" en la repetición de proposiciones verbales (p. ej., "cada vez me siento mejor",SUGESTIÓN - SUICIDIO"esto no es nada", etc.). Pototzky, pediatra alemán, desarrolla la s. ambiental, donde se combinan las variaciones del medio con las de los elementos pedagógicos tradicionales. La rapidez y brevedad de la acción sugestiva y sus efectos, así como la evolución y progreso de otros métodos terapéuticos (v. PSICOTERAPIA), han limitado considerablemente la aplicación de estas formas de s. simple.Sin embargo, la s. ha venido manteniendo cierto interés al combinarse con fines terapéuticos otros métodos que, en realidad, deben entenderse como variantes y desarrollos, técnicamente regulables, del fenómeno sugestivo. Así, la hipnoterapia y el entrenamiento autógeno (v. PSICOTERAPIA) y la sofronización (v. SOFROLOGÍA).La hipnosis. Entre la s. y la hipnosis, y como una modificación directiva del fenómeno principal, se ha empleado, aun cuando positivamente ha cedido su interés a favor del entrenamiento autógeno, la s. posthipnótica. La propia hipnosis es, en parte, efecto que se alcanza y regula sugestivamente: una alteración de la conciencia psicológica consistente en la reducción del propio campo, producida al fijar la atención sobre hechos normalmente no registrables (p. ej., seguir el latido arterial, contar los movimientos respiratorios, escuchar el "tic-tac" de un metrónomo, fijar la mirada en la luz centelleante así preparada como hipnoscopio, etc.) y caracterizadas por el formato rítmico y la insólita variación de su intensidad comparada con las sensaciones ordinarias. El proceso puede intensificarse fraccionada mente, pasando por niveles de conciencia en los que el sujeto, al perder el contacto sensorial con una realidad, inicialmente privada de los estímulos habituales (silencio, apagamiento y fusión de contornos y tonos cromáticos, facilitados por la oclusión de los párpados, temperatura indefinible, cte.), queda a merced, como en la duermevela, de una sucesión lábil y apenas coherente de imágenes fácilmente controlables a través de la palabra musitada del inductor. Semejante estado facilita, de suyo, la acción catártica (o de descarga tranquilizante en ciertos estados emotivos; v. CATARSIS). Puede emplearse también para provocar el sueño (v.) como factor de curación y para crear fenómenos de anestesia (v.) y analgesia. Pero de cara a su finalidad típicamente sugestiva, la hipnosis se aprovecha para inducir actitudes y operaciones que el sujeto realizará, sin crítica y como por cuenta propia, gracias a la amnesia (olvido) provocada igualmente en el "sueño hipnótico". No obstante lo expuesto, cierta conciencia tensora se conserva siempre, salvo en los casos de sueño profundo, en los que lógicamente la penetración sugestiva queda prácticamente anulada. Por otra parte los procesos de hipnosis y s. intervienen en forma más o menos activa, pero siempre clara, en todas las especies de psicoterapia practicables por mucho que apelen al simbolismo o a la reflexión, e incluso en los tratamientos farmacológicos y biológicos (electrochoque, quimioterapia, cte.)..Las indicaciones de la s. posthipnótica son más precisas que las de la s. clásica. Su ámbito preferente son algunas alteraciones funcionales psicosomáticas y ciertas reacciones vivenciales de carácter neurótico (v. NEUROSIS), en las que la personalidad del paciente pesa más como factor que los estímulos desencadenantes.V. t.: PSICOTERAPIA; SOFROLOGÍA.J. M. POVEDA ARIÑO.
BIBL.: K. BIRNBAUM, Los métodos curativos psíquicos, Barcelona 1928; E. COUÉ, De la suggestion et de ses applications, París 1913; 1. H. COON, Hypnosynthesis, "Journ. Ment. Nervous Dis.n 109,9 (1949); P. SCHILDER y KAUDERS, manual de Hipnosis, Berlín 1926; W. BRÁUTIGAN, La psicoterapia en su aspecto antropológico, Madrid 1964; A. MEARES, Hipnosis médica, México 1962; H. SCHULTHENCKE, Lehrbuch der analytischen Psychoterapie, Stuttgart 1951; fD, El entrenamiento autógeno, Madrid 1967.
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