Sudán (bilúd Al-sudán) XII LIT.
Categoria:
Literatura
LENGUA Y CARACTERISTICAS LITERARIAS. El sueco es una de las lenguas nórdicas (v. ESCANDINAVIA iv). Su número de hablantes es de 9.150.000 aprox. en S. y 1.150.000 en el resto del mundo, y su área geográfica oficial abarca exclusivamente el reino sueco.Orígenes y desarrollo. El sueco se origina a finales de la época de los vikingos (800-1050), derivado del nórdico común, rama norte de la antigua familia de lenguas germánicas (v.). Históricamente se divide en: a) sueco antiguo, que comprende el sueco de las runas (800-1225), el sueco clásico antiguo (1225-1375) y el moderno antiguo sueco (1375-1526); y b) sueco moderno, que se divide en primitivo sueco moderno y nuevo sueco moderno (1700). Durante la época de las runas se cambia el sistema fonológico y gramatical. A finales de la Edad Media, por influencia del bajo alemán, se altera el sistema casual y la formación de palabras; la lengua evoluciona a sintética, y la ortografía sufre cambios fundamentales. El sueco moderno comienza con la imprenta (la importancia lingüística de la Biblia fue enorme), pero la lengua escrita no se transforma hasta el s. xviii, cuando se funda la Academia en el s. xix, por diversas razones. Actualmente, a pesar de la importancia de los dialectos, el sueco oficial es cada vez más popular. El sueco es una lengua musical, de gramática simple conectada con otras lenguas nórdicas y, como éstas, influida por la cultura moderna y los idiomas más importantes, especialmente el inglés.Gramática. Es parecida a la noruega (v. NORUEGA VI). En morfología, las principales diferencias entre ambasconsisten en algunas formas diferentes, al uso de la típica sueca sobre todo, y en el empleo del supino en los verbos. La sintaxis conserva algunos antiguos giros característicos suecos.Literatura. Los periodos de la literatura sueca han sido un reflejo de los del resto de Europa. S. es un país pequeño, en el que la sociedad intelectual era escasa y estaba influida por las corrientes que dominaban Europa. Sólo en contadas ocasiones la literatura sueca ha sido totalmente original (p. ej., S. Brígida, v., en el s. xiv; E. Swedenborg, v., en el s. xvii; y A. Strindberg, v., en el s. xix). Durante el s. xvi S. se hace protestante con O. Petri (v.) cuya obra reformadora, si bien no significa tanto desde el punto de vista literario como religioso, proporciona a S. un lenguaje moderno. O. Petri, junto con su hermano, traduce la Biblia, que fija la lengua y cambia la mentalidad. En la época imperial, a mediados del s. xvii, comienza la influencia francesa, que aumenta durante el s. xviii, primero con el barroco y después con la Ilustración (v.). Con el romanticismo (v.) la influencia literaria de Francia es sustituida por la de Alemania, que se mantiene casi todo el s. xix. Las primeras décadas del s. xix constituyen lo que se llama "Siglo de Oro" de la poesía sueca, durante él destacan Tegner (v.), Stagnelius (v.), D. A. Atterbom (1790-1855) y E. G. Geijer (17831847), a quienes siguen Rydberg (v.) y C. 1. L. Almqvist (1793-1866), cuya obra abarca el romanticismo y el realismo. Con Strindberg, lengua y literatura experimentan una transformación completa. Con él comienza la literatura moderna sueca, y sin él los periodos siguientes habrían sido distintos. G. Fróding (1860-1911), E. A. Karlfeldt (1864-1931), V. von Heidenstam (1859-1940) y Lagerlóf (v.) deben su lengua y muchos de sus motivos a Strindberg.Con la I Guerra mundial se inician en S. el expresionismo y el freudismo. Después, a raíz de los cambios socioeconómicos, surge una generación de autodidactas, de las clases obrera y campesina, y en 1940-50 llega nuevamente la influencia de Francia y de T. S. Eliot (v.). Durante las últimas décadas, de fecundidad asombrosa, novela y poesía van a la cabeza; la influencia de países importantes continúa, y el mayor problema del autor consiste en hallar la forma y el lenguaje aptos para la expresión de su mundo moderno. Las relaciones entre las literaturas castellana y sueca parecen haber sido totalmente nulas en los siglos precedentes. Los textos hispanos en la S. del s. xvi no significan una relación, aparte de cierta influencia senequista que se prolonga en la Edad Moderna. La obra de O. Magnus (1490-1557), popular en su tiempo en España, significa más bien un contacto histórico, que en nada relaciona ambas literaturas. El mismo caso se da con otros escritores. En el s. xx, H. Gulberg y A. Lundqvist (n. 1906) son los introductores de la literatura castellana en S., y E. Taube de la sudamericana.M. ANDREA A. DE FALKENBERG.
BIBL.: A. NOREEN, Vürt sprük, Lund 1903-25; E. WESSEN, De nordiska spraken, Estocolmo 1944; fD, Vara folkmal, Estocolmo 1945.
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