Sudán (bilúd Al-sudán) XI HIST.
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Historia de la Iglesia
HISTORIA DE LA IGLESIA. El emperador Ludovico Pío (v.) realizó en el 829 el primer intento de cristianizar S., enviando a dicho país al monje S. Anscario (v.), pero esta misión no tuvo éxitos duraderos. Fue en el transcurso del s. xi cuando el cristianismo se implantó lentamente por obra de misioneros procedentes de Inglaterra y Alemania. Pero el paganismo subsistió largo tiempo, y el templo pagano de Uppsala no desapareció hasta finales del s. xi o comienzos del xii. En el s. xiii, la Iglesia se organiza: se forman seis obispados, dependientes al principio de la sede de Hamburgo-Brema y luego de Lund, a la sazón ciudad danesa. El arzobispado de Uppsala se creó en 1264. Durante la Edad Media, las órdenes religiosas desempeñaron un importante papel, tanto cultural como espiritual: cistercienses (s. xii) y, sobre todo, dominicos y franciscanos. Un dominico, Pedro de Dacia (m. 1289), está considerado como el primer escritor sueco (v. VII). Los clérigos estudiaban en las Univ. de París, Oxford, Colonia, etc. La Univ. de Uppsala no fue fundada hasta 1477. La progresiva expansión del cristianismo en S. culmina en la figura de S. Brígida (v.), dama de alta alcurnia, madre de ocho hijos, gran mística, cuya misión fue la fundación de la Orden del Santísimo Salvador, que tuvo 70 casas en Europa. El monasterio de Vadstena, fundado en 1384, tuvo una extraordinaria influencia en toda Suecia. En el curso de los s. xiiI-xv, S. se cubrió de pequeñas iglesias rurales, adornadas con rústicos frescos, cuidadosamente conservados y restaurados en la actualidad.El protestantismo en Suecia no se apoya, pues, en una situación decadente, pudiendo resumirse así las causas de su expansión: 1) Las rivalidades políticas que a principios del s. xvi tendían a liberar al país del yugo danés, y en las que varios eclesiásticos se pusieron, desgraciadamente, de parte del dominador extranjero; el resultado de esta lucha fue el advenimiento de Gustavo Vasa, quien vio en el luteranismo una ocasión para adueñarse de los bienes de la Iglesia (v. iv, 1). 2) La influencia intelectual de Alemania, país con el que se sostenía un activo comercio. Los dos hermanos Olaus y Laurentius Petri trajeron de Wittenberg las nuevas ideas. Su predicación en Estocolmo tuvo un carácter más pastoral que teológico, y la liturgia en lengua sueca fue su primer objetivo. 3) La indiferencia, si no la hostilidad, hacia la Roma del Renacimiento y las exacciones fiscales de la Curia.La ruptura con Roma, iniciada en la Dieta de Vásteras (1527), quedó consumada en la de Uppsala (1593), donde el luteranismo fue proclamado religión del Estado. Se tomaron grandes precauciones para no provocar la oposición popular, y sólo muy lentamente fue conquistando el luteranismo a las poblaciones campesinas, y a las masas en general. Todo ello explica la notable continuidad delluteranismo sueco con respecto a la Iglesia medieval: la Jerarquía luterana sucedió a la católica, y la liturgia conservó las antiguas formas, excepto el latín. P. ej., a diferencia de otras regiones luteranas, se siguieron empleando las palabras "misa", "iglesia", "sacerdote", etc. Hasta la Dicta de Uppsala, los católicos conservaron una relativa libertad personal. El edicto de órebro (1617) prohibió el -jercicio y la profesión del catolicismo en Suecia. La guerra de los Treinta Años (v.), así como la abdicación y la conversión al catolicismo de la reina Cristina (v. iv, 1), hija de Gustavo Adolfo, se mezclaron con un endurecimiento de posiciones, que llevó a imponer por la fuerza en S. una estricta "ortodoxia" luterana.La restauración de la Iglesia católica en Suecia comenzó en 1781. Gustavo III, soberano "ilustrado", concedió a los católicos extranjeros residentes en el reino el derecho a ejercer su religión. Pío VI nombró un vicario apostólico. La primera iglesia católica fue construida en Estocolmo en 1837. Dos grandes figuras ilustran esta difícil época: la reina católica Josefina, esposa de Óscar 1, y el vicario apostólico Studach (m. 1873), que antes fuera capellán de la reina. Entre 1859 y 1873, una serie de leyes autorizan a los "disidentes" (miembros de ciertas sectas y católicos) a abandonar el luteranismo, religión oficial del Estado. En 1952 la ley de libertad religiosa llevó hasta su término esta evolución.Situación actual del catolicismo. Desde 1953 S. constituye una diócesis, que en 1973 tenía su sede en Estocolmo y comprendía 25 parroquias, 12 capillas con un capellán estable y 30 lugares de culto. Los católicos son 60.000, cifra en la que se incluyen también a trabajadores extranjeros, especialmente desde 1956. Los católicos suecos son alrededor de unos 10.000. La asistencia espiritual de los extranjeros, dispersos por las ciudades industriales, plantea serios problemas. Los sacerdotes en ejercicio son 96, de ellos ocho suecos. En su mayoría pertenecen al clero regular (jesuitas, dominicos, oblatos de María Inmaculada, pasionistas, salesianos, etc.). Están asistidos por 225 reliSUECIA V - VIIgiosas, de las que 30 son suecas, pertenecientes a una decena de Congregaciones. Hemos de destacar a las carmelitas, que han obtenido autorización para erigir un monasterio, y a las brigitinas, restablecidas durante el periodo de entreguerras. La diócesis no tiene ningún seminario, sino tan sólo dos escuelas primarias y algunas instituciones hospitalarias. La prensa católica es modesta: un periódico bimensual, una revista de cultura (Credo), algunos boletines, y una sociedad editorial (Petrus de Dacia), de cierta importancia, gracias a escritores de renombre, muy conocidos fuera de los círculos católicos.Son rasgos característicos de este catolicismo minoritario: 1) una situación de diáspora que dificulta la práctica religiosa y la enseñanza; a título de ejemplo diremos que una aglomeración de un millón de habitantes como Estocolmo no tiene más que tres iglesias, y las tres en el centro de la ciudad; 2) un catolicismo demasiado intelectual, que no llega eficazmente a la masa de la población; 3) una excesiva dependencia del extranjero, tanto en el reclutamiento del clero como en recursos financieros. El aumento progresivo del número de los católicos suecos corresponde, en escasa proporción, a los conversos (un centenar al año), debiéndose principalmente a los matrimonios mixtos. Pero hay que tener en cuenta las defecciones, por falta de contacto con la Iglesia o por falta de enseñanza. En las escuelas, la enseñanza religiosa es actualmente no confesional, por lo que la Iglesia debe organizar una enseñanza religiosa fuera de la escuela, pese a las distancias y a la carencia, casi total, de manuales; un Comité Pedagógico central se ocupa de este asunto.V. t.: POSSEVING, ANTONIO.ANNA-LISA SÓDERLUND
BIBL.: LLORCA, GARCIA VILLOSLADA Y MONTALBÁN, Historia de la Iglesia católica, III, 2 ed. Madrid 1967, 744 ss.; 943 ss.; IV, 3 ed. Madrid 1963, 149 ss.; P. FIEL y A. SERRIÉRE, Gustave III et la rentrée du catholicisme en Suéde, París 1913; E. DE MOREAU, Saint Anschaire, Lovaina 1930.
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