Sucesión de Polonia, Guerra de HIST.
Categoria:
Historia
Girando en torno a la crisis planteada por la sucesión del elector Augusto 11 de Sajonia para el trono polaco, la guerra de S. de P. (1733-35, arreglo definitivo en la paz de Viena, 1738) fue el primer gran conflicto europeo a partir del equilibrio establecido en Utrecht (v.). Por eso desbordó el marco de un simple conflicto sucesorio localizado, y se convirtió en un episodio del enfrentamiento continental francoaustriaco, encendido por la belicosa austrofobia del secretario de Estado francés Chauve. lin y por las ambiciones de todos los interesados en la desmembración de Austria. Fue un episodio anticipado del conflicto por la sucesión austriaca, y un ejemplo característico de la movilidad e inestabilidad de las combinaciones diplomáticas en este periodo de equilibrio europeo de la primera mitad del s. XVIII.El problema germina todavía en vida de Augusto II, cuando Chauvelin consiguió ligar por una alianza (tratados de mayo y julio 1732) a los dos pretendientes a laherencia austriaca, los electores de Baviera y Sajonia, casados con las hijas de José 1. A esta maniobra francesa dirigida contra Austria, y que respondía a la política tradicional francesa de buscar aliados a sus espaldas -Polonia particularmente, cuya corona ostentaba el elector de Sajonia-, el emperador Carlos VI respondió (septiembre 1732) con una triple alianza con la zarina Ana Ivanova y el "Rey Sargento" Federico Guillermo I de Prusia, para oponerse a la sucesión del hijo de Augusto 11 en la corona electiva de Polonia, en beneficio de un candidato austriaco, el infante Manuel de Portugal, primo del Emperador. Amenazado por esta réplica fulminante, Augusto II dio marcha atrás en su política francesa, y ofreció a la tríplice concesiones territoriales a costa de Polonia, así como la aceptación de la Pragmática en favor de María Teresa de Austria (v.), a cambio del reconocimiento de la sucesión de Augusto III en el trono polaco. De esta forma, la diplomacia de Chauvelin había conducido en pocos meses a resultados contraproducentes: en lugar de la desmembración de su enemiga Austria, se había pactado la de su posible aliada Polonia. Francia, burlada, tendría que oponerse a este pacto y a la candidatura del elector de Sajonia. Además, a la muerte de Augusto 11, y como protesta por el condominio rusoaustriaco y por la desmembración convenida, la Dieta polaca eligió rey (septiembre 1733) al candidato del partido nacional -que ya había reinado fugazmente (1704-07) bajo la protección de Carlos XII de Suecia- Estanislao Lesczynski, suegro del rey francés (V. LUIS XV DE FRANCIA). El honor de Francia, y más aún el interés por una firme alianza polaca, exigían apoyarlo, y de esta forma Francia se vio obligada a la guerra, pese al pacifismo de su primer ministro.Francia tuvo a su lado a todos los interesados en la desmembración de Austria: el elector Carlos Alberto de Baviera, aspirante a la herencia austriaca, o al menos a sacar partido de los derechos sucesorios de su esposa: a Carlos Manuel de Cerdeña-Piamonte, que ambicionaba el Milanesado austriaco; y a España, cuyos reyes Felipe V e Isabel de Farnesio, que ya habían logrado con el apoyo francés la herencia de Parma y la expectativa de Toscana para su hijo D. Carlos, pretendían ahora arrancar Nápoles y Sicilia de manos austriacas para su otro hijo D. Felipe (V. FELIPE V DE ESPAÑA). Chauvelin selló (noViembre 1733) sendos tratados con los tres aliados: el de El Escorial con España (Primer Pacto de Familia, 7 nov. 1733) incluía además una promesa secreta de ayuda francesa para la restitución de Gibraltar; hasta este extremo Chauvelin no dudaba en arriesgar la realidad del "condominio pacífico" Walpole-Fleury. Ignorante de este remoto peligro, Inglaterra fue la única ausente en este primer conflicto europeo del s. xvlii.Los resultados militares de la guerra no fueron los que auguraba la manifiesta superioridad de los aliados de Francia. Polonia cayó en manos de los austrorrusos. Francia se apoderó de Lorena, su principal objetivo, y de las llaves del Rin (las fortalezas de Kelh y Philipsburgo); pero no explotó su triunfo al otro lado del Rin ni verificó la conjunción con Carlos Alberto en el Danubio, poniéndose de manifiesto que la intención de Fleury no era emplearse a fondo contra Austria, como quería Chauvelin. Sólo en Italia se verificaron acciones de importancia, con la captura del Milanesado por los francosardos (victoria de Carlos Manuel y del mariscal Villars en Guastalla), y de Nápoles por las tropas españolas (victoria de D. Carlos y el conde de Montemar en Bitonto). Estos resultados eran la consecuencia de la diplomacia secreta de Fleury, que ofreció a Inglaterra y Holanda seguridades de conservar la integridad de Austria; más aún, prometió secretamente una paz ventajosa al Emperador, a espaldas de sus aliados y del secretario de Estado Chauvelin (preliminares de Viena, octubre 1735), quien salió del Ministerio por incompatibilidad con la nueva política del primer ministro. La nueva política de Fleury consistía en poner fin a la tradicional hostilidad francoaustriaca satisfaciéndose mutuamente en sus respectivas aspiraciones -Lorena y la Pragmática-, y liberar al continente de la injerencia inglesa por medio de esta inversión de las alianzas.El arreglo definitivo (tercer tratado de Viena, mayo 1738), redactado de acuerdo con los preliminares, se retrasó por la oposición de los principales afectados: Estanislao y los aliados de Francia. Ésta reconocía la Pragmática, pero recibía Lorena y Bar, que disfrutaría de por vida Estanislao -cuya única heredera era la reina de Francia- en compensación de la corona polaca, la cual quedaba para Augusto III. Al duque Francisco de Lorena se le adjudicaban las herencias de los Farnesios (Parma, Plasencia y Guastalla) y de los Medici (Toscana), pertenecientes a D. "Carlos. Éste se quedaba con Nápoles y Sicilia, pero su hermano D. Felipe estaba, por el momento, sin acomodar. El Emperador conservaba Milán y Mantua, que ligaba en un sólido bloque con las nuevas adquisiciones austriacas en Italia central. En cuanto al rey de Cerdeña, sólo se le concedían las ciudades de Tortona y Novara. Austria era la mejor tratada en esta paz, por la que Francia sacrificaba a sus aliadas, en aras del nuevo sistema continental de Fleury, que, por otra parte, no estaba destinado a perdurar.A. EIRAS ROEL.
BIBL.: P. MURET, La preponderancia inglesa (1715-63), México 1944; P. VAUCHER, Robert Walpole et la politique de Fleurrl, 1731-42, París 1924; A. BETHENCOURT, Patiño, Valladolid 1954.
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