Subordinación Gramatical LIT.
Categoria:
Literatura
Concepto. Es la dependencia morfológica o sintáctica de un elemento lingüístico respecto de otro. El análisis lingüístico hace la útil diferencia entre yuxtaposición (V. YUXTAPOSICIÓN GRAMATICAL), coordinación (v. 000RDINACIóN GRAMATICAL) y s., al basarse en la relación existente entre los diversos componentes de la unidad de enunciación y según la clase de relación que expresen. La s. se diferencia elementalmente de la coordinación y yuxtaposición gramaticales por un ordenamiento de jerarquización; mientras que en estas dos últimas los distintos elementos desempeñan un papel de igual importancia y son independientes, en la s. hay un elemento principal y otro dependiente. Es decir, que lo subordinado se caracteriza, esencialmente, por su falta de independencia, ya morfológica (V. MORFOLOGÍA), ya sintáctica (v. SINTAXIS).Desde un punto de vista sintáctico (téngase en cuenta que hay sintaxis en cuanto dos unidades gramaticales básicas se unen) se trata de una incidencia de un elemento subordinado o incidente sobre un elemento principal o inciso. Desde un punto de vista semántico, partiendo de la base de significación insuficiente, por sí, de lo subordinado, se trata de un aporte apoyado en un soporte, con carácter sinsemántico. Desde un punto de vista lógico, el criterio será de extensión, con un elemento principal o incluyente y otro subordinado o incluido. Normalmente, los tres planos se superponen, ya que lo intencional se ordena mentalmente y da lugar a la expresión formal o gramatical adecuada.Según Gil¡ Gaya, las oraciones (V. ORACIóN GRAMATICAL) coordinadas o paratácticas, lo mismo que las yuxtapuestas, dependen de la unidad psíquica intencional del complejo de que forman parte. En este sentido, no hay oración simple que no esté subordinada al periodo, o lo que es lo mismo: todas las oraciones que constituyen la unidad de intención son subordinadas o hipotácticas, se ven compleja y mutuamente supeditadas.La gramática tradicional aplica estos conceptos únicamente al nivel de núcleo, que llama proposición u oración. En un sentido más ampliamente lingüístico deben aplicarse a todos los niveles de unidades gramaticales construidas. Precisamente el concepto de partes del discurso (V. ORACIóN GRAMATICAL II) se define únicamente por su comportamiento funcional, y así, dentro de un sintagma, puede yuxtaponerse, coordinarse o subordinarse cualquier par de elementos de la misma categoría gramatical. Además, no hay ningún inconveniente para que un elemento subordinado pueda tener, al mismo tiempo, otro elemento dependiente de él.La subordinación a nivel palabra. Cuando dos o más palabras se unen sintácticamente puede darse la coordinación, como, p. ej., frío o caliente, por y para ti, o la yuxtaposición, p. ej., amable, inteligente; padres, hijos, nietos. Frente a ella se opone la s., que se percibe perfectamente a nivel sintagma. El elemento base del sintagma nominal es el sustantivo, un centro de este nivel. En el sustantivo hacen incidencia los demás elementos que, por ello, quedarán subordinados a él. En consecuencia, todos los incidentes, tanto el artículo como los adjetivos, mostrarán su dependencia adquiriendo el género y el número que el inciso presente. Se trata de lo llamado tradicionalmente concordancia, p. ej., los buenos días pasados. Similarmente, el elemento base de un sintagma verbal es el verbo, otro centro de ese nivel. Es el aporte y tomará las características morfemáticas de número y persona que el soporte presente. Dependientes del verbo son los llamados adverbios, sin marca de s. por su invariabilidad. Pero, precisamente por no estar marcados morfológicamente con los morfemas gramaticales del verbo en que hacen incidencia, no deben alejarse de él en el discurso. Puede suceder, no hay ningún inconveniente según hemos visto, que de lo subordinado dependa, a su vez, otro subordinado, como puede observarse, p. ej., en tú cantas muy bien, donde muy incide en bien que, a su vez, incide en cantas.La subordinación a nivel núcleo. Los mismos criterios expuestos anteriormente se aplican a la s. oracional. A la oración simple, de un solo núcleo, se opone la oración compuesta, en la que varios núcleos están relacionados. Esta oración compuesta, según el tipo de relación que enlace los núcleos de que consta, será coordinada o yuxtapuesta, cuando esos núcleos sean independientes. A ellas se opone la oración compuesta subordinada, con una oración principal y uno o varios núcleos dependientes de ella o incidentes en ella. Es decir, que es esencial a las oraciones subordinadas el hecho de formar parte de un conjunto oracional, dentro del cual desempeñan funciones análogas y comparables a las de los elementos de la oración simple, completando el sentido y enriqueciendo significativamente dicho conjunto.Si desde un punto de vista formal la subordinada necesita el apoyo de la principal y, a menudo, no podría subsistir con autonomía o independientemente, desde un punto de vista semántico esa oración secundaria está requerida por la principal que, incluso a veces, no tendría sentido completo sin esa subordinada. Es el caso, p. ej., de la oración creo que viene, que algunas gramáticas la llaman subordinada inversa.Las oraciones subordinadas pueden ser de tres tipos: adjetivas o de relativo, sustantivas y adverbiales. Muchas veces podrá observarse en ellas la obligatoria correspondencia de modos y tiempos entre los verbos de los distintos núcleos que van enlazados.La oración adjetiva nace, generalmente, de la necesidad de atribuir a un sustantivo una cualidad que no tiene forma lexicalizada en la lengua. Emplea como nexo un pronombre relativo. Puede ser determinativa, si es necesaria para el conjunto, p. ej., los niños que creían en los fantasmas huyeron. O explicativa cuando se limita a anotar una cualidad no necesaria para el sentido total, que se verá gráficamente marcada por ir entre comas, p. ej., el portero, que estuvo muy amable, nos dejó pasar.La subordinada sustantiva desempeña en la oración compuesta las funciones de un sustantivo en la simple. El nexo más empleado es la conjunción que. Así, puede realizar la función de sujeto oracional, p. ej., no me gusta que llegues tarde. Pero el grupo más importante está constituido por las completivas, como, p. ej., quiero que estudies. La sustantiva final es colindante con las subordinadas adverbiales. Expresa el fin a que se tiende y, en realidad, su nexo no es una conjunción, sino la preposición de objeto indirecto para más que, p. ej., sólo vas para que te vean. Por el íntimo enlace que se origina entre la principal y la subordinada en estas oraciones sustantivas-, toma importancia la correspondencia de tiempos y la matización significativa de los modos.La subordinada adverbial presenta un valor de circunstancia que modifica o completa a la oración principal deSUBORDINACIÓN GRAMATICAL - SUBORDINACIONISMOque depende. Las que expresan lugar, tiempo o modo disponen de una estructura bastante uniforme, p. ej., allí es donde lo vi. También pueden ser comparativas, con las marcas formales de la comparación como nexo, p. ej., no es tan fiero el león como lo pintan. Gran relación presentan las causales con las consecutivas, según que la visión lingüística vaya sobre la causa o sobre el resultado que se derive, p. ej., vas porque te gusta o te gusta, luego vas. Muy próximas a ellas están las condiciones, en las que toma relieve el empleo correlativo de modos y tiempos, p. ej., si vas, lo ves; si ibas, lo veías; si fueras, lo verías. La conjunción si es la marca explícita de estas oraciones condiciones y establece de manera tan suficiente y estable la naturaleza de s. que goza de gran agilidad en lo que respecta a su colocación. Por último, las concesivas que, en español, se caracterizan por el subjetivismo inherente al empleo del modo de la subordinada, como, p. ej., en aunque lo sabes, no lo digas; aunque lo sepas, no lo digas.V. t.: SINTAXIS; ORACIÓN GRAMATICAL.V. LAMIQUIZ IBÁÑEZ.
BIBL.: A. ALONSO y P. HENRíQUEZ UREÑA, Gramática castellana, Buenos Aires 1964; A. BELLO, Gramática de la lengua castellana, 21 ed. París s. a.; S. GILI GAYA, Curso superior de sintaxis española, 9 ed. Barcelona 1964; B. POTTIER, Introducción á Vétude de la morphosyntaxe espagnole, 3 ed. París 1963; 1. ROCA PONS, Introducción a la gramática, Barcelona 1965; R. SECO, Manual de gramática española, 7 ed. Madrid 1965.
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