Solutrense HIST.
Categoria:
Historia
Se conoce con este nombre uno de los periodos más sugestivos del Paleolítico superior. Estratigráficamente, se superpone a la industria Auriñaco-perigordiense (v. AURIÑACIENSE) y antecede al Magdaleniense (v.). Está ausente en numerosos yacimientos, existiendo en su lugar una industria denominada por Peyrony Protomagdaleniense, distinta del S. pero con una cronología comparable a los comienzos del S. propiamente dicho. El nombre de S. lo recibe de la estación’ de Crot du Charnier, en SolutréPouilly (Saona y Loira), cuyas excavaciones comenzaron en 1866 y se continuaron en 1907 y 1922. Se recogió la nueva industria encima de un nivel auriñaciense con abundantes restos óseos de caballos. G. de Mortillet distinguió dentro de la llamada Edad del Reno el S. y el Magdaleniense; y el abate Breuil, entre 1905 y 1912, determinó la situación exacta del S. dentro del marco del Paleolítico superior.Características. a) Industria lítica. Frente a los instrumentos pesados y macizos del Auriñaciense, o a las grandes láminas o laminillas de dorso rebajado que caracterizan el Protomagdaleniense de Peyrony, el S. se caracteriza por la belleza y habilidad en el trabajo de la piedra, con un perfecto dominio de la técnica no igualada en todo el Paleolítico y comparable únicamente con la industria lítica del Neolítico y aun de épocas más modernas. La perfección en el tallado y retoque de los instrumentos consigue no sólo objetos estéticos a la vez que utilitarios, sino útiles nuevos cuya eficacia contribuye al progreso económico de las gentes que los emplean. La materia prima, básica, es eJ sílex (v.); se aprovechan también cuarzos e incluso el cristal de roca, sin que la calidad influya en la belleza de las piezas. La mayoría de los instrumentos están tallados por percusión directa e indirecta o por presión, y es casi seguro que en ciertos casos se llegó a calentar el sílex para facilitar la talla. También hay cierta novedad en los retoques ejecutados con palo o compresor; se sustituye eJ semiabrupto e irregular del Auriñaciense por el alargado y regular, propio del Solutrense. El retoque más característico es el que los franceses denominan en pelure, que desde el borde rebasa el centro de la lámina hasta llegar al lado opuesto, abarcando toda la. superficie con un retoque que por presiónSOLUTRENSEarranca finas lascas o escamas. Esta delicadeza de la talla ha hecho decir a Cheyner: "el trabajo del sílex había sido para el hombre musteriense un fin, para el auriñaciense un medio, para el solutrense un arte".En conjunto, el utillaje s. es escaso en buriles, abunda en raspadores y perforadores, pero la novedad que caracteriza esta industria es la aparición de los siguientes instrumentos: hoja de laurel, de forma losángica u oval, que puede llegar hasta los 350 mm. de longitud, con un espesor entre 6 y 10 mm., y una anchura de 60-80 mm.; hoja de sauce, más estrecha y afilada, frecuentemente retocada en una sola cara. La pieza más característica es la punta de sílex, bellamente retocada, al principio en una sola cara, más tarde en las dos, dando lugar a una gran variedad de tipos foliáceos, regulares y delgados, que se utilizarían como hojas de lanza. Junto a algunos materiales de estilo musteriense (raederas, discos), existen otros instrumentos típicos como la punta con muesca o escotadura, retocada generalmente en la punta y en la escotadura. Parece derivar de la hoja de laurel, con base fracturada para formar un pedúnculo lateral en el tercio inferior. Debió servir como punta de jabalina o venablo. Es seguro que todas estas piezas irían enmangadas. Otra novedad de la industria s. son las flechitas, de pequeña talla y gran variedad de formas (romboidales, pedunculadas, con o sin aletas), que se emplearían como auténticas puntas de flecha.b) Industria ósea. En contraposición a la riqueza lítica, el trabajo del hueso es pobre, aunque se advierte la especialización y utilidad de los instrumentos líticos aplicados al trabajo del hueso. La novedad aportada por el S. es la aparición de las primeras agujas de coser, hechas con fragmento óseo pequeño y alargado, con un orificio (el ojo) en uno de sus extremos. En la fabricación interviene la punta con escotadura y pulidores de gres, que por abrasión afilan finamente la punta.Evolución y periodización. Sólo en contados yacimientos hay un estadio primitivo que podríamos denominar Presolutrense y que se caracteriza por la punta de caraplana, retocada únicamente en el dorso, junto con otros útiles que recuerdan las tradiciones musterienses. El Solutrense inferior está más evolucionado. Pervive la punta de cara plana y retoque en pelure, que tiende a invadir ambas superficies. En el Solutrense medio, aparecen las verdaderas hojas de laurel junto a otras piezas foliáceas, con retoque bifacial, de dimensiones variables. En el Solutrense superior, surgen las hojas de sauce y las puntas de muesca, junto a otras piezas pequeñas con pedúnculo y aletas. Persisten, en menor número, las hojas de laurel y las de cara plana. En general, el retoque tiende a aplicarse a otros objetos, como raspadores. Al final del periodo los microlitos abundan. Respecto a la industria ósea, que hasta este momento había sido muy escasa (algunas azagayas y punzones), introduce las primeras agujas para coser y tiende a incrementarse.Problemas del origen y convergencias. El S. parece una cultura "intrusa". El problema de su origen no está resuelto. Smith ha demostrado que no puede estar ni en el Norte de África ni en el Szeletiense de Hungría. Tal vez se originó en el Bajo Ródano dentro de un Auriñaciense local influido por una industria musteriense (v.) de perduración tardía. Es destacable el hecho de que la técnica de las puntas foliformes aparece en épocas más o menos sincrónicas en otros continentes, como en África del Sur y del Este (cultura de Still-Bay), en el Norte (Ateriense) y cinco o seis milenios más tarde en América del Sur (v. PALEOLÍTICO II).Cronología. El S. tiene una corta duración. En términos generales, se extiende entre el 18000 y 15000 a. C., aunque a partir del 20000 comienzan a manifestarse las características que lo individualizan. Comienza al final del Würm III, desarrollándose el S. superior durante el interestadio III-IV.Clima y fauna. El clima es casi idéntico al del Auriñaciense, aunque la fauna experimenta algunas modificaciones. Con el clima más benigno abunda el caballo, junto a bisontes y ciervos. El reno adquiere más importancia. Mamut y rinoceronte van desapareciendo. Extensión geográfica. Abunda en el sudoeste francés, es más excepcional en el norte. Esporádicamente, se encuentra en Bélgica, Inglaterra y oeste de Alemania. El Danubio y la llanura ucranio-rusa constituyen otro conjunto con caracteres afines al S. del Occidente europeo pero con distinta evolución. En España tiene un magnífico desarrollo, de origen tal vez francés pero con peculiaridades muy particulares, como la aparición de aletas y pedúnculo, localizadas por primera vez en eJ Parpalló (Gandía), o las puntas con muesca, levantinas, de técnica gravetiense. También se localiza en el centro, norte y sur de la Península.Vida material y cultural. La vida material del S. se ve favorecida por el progreso técnico: la especialización lítica, la ligereza y el tamaño de ciertas piezas hacen pensar en auténticas flechas para disparar con arco y, a pesar de la ausencia de restos materiales, nadie se opone a que el invento del arco pueda estar ligado a la cultura de hábiles cazadores. La aparición de la aguja de coser supone un cuidadoso trabajo de las pieles, para vestidos, chozas, etc., empleando crines de caballos o tendones en la fabricación de hilo. El hombre vive en cuevas (v.) y al aire libre en chozas o tiendas; entierra a sus muertos. Se conocen adornos de brazaletes y collares confeccionados con guijarros, conchas o dientes de animales. El arte mueble (plaquitas del Parpalló) y parietal ocupa un destacado lugar. Las concepciones culturales son idénticas a las de toda Europa durante el Paleolítico superior. Como instrumento musical, utilizaban una flauta de tres agujeros fabricada con un radio de reno (v. CRO-MAGNON). V. t.: RUPESTRE, ARTE.M. R. LUCAS PELLICER.
BIBL.: Además de la citada en PALEOLÍTICO, J. COMBIER, Solutré, Les louilles de 1907 á 1939..., "Travaux du Laboratoire de Géologie de la Faculté des Sciences de Lyonn 2 (1955) 93-222; P. SMITH, Le Solutréen en France, París 1966; F. JOROA, El Solutrense en España y sus problemas, Oviedo 1955; L. PERICOT, La cueva del Parpalló (Gandía), Madrid 1942; ío, Paleolítico y Epipaleolítico, Madrid 1954.
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