Signo y Significación Lingüísticos I LIT.
Categoria:
Literatura
1. Signo lingüístico. Los s., que indican algo distinto de ellos y a veces lo representan, son instrumentos de expresión, orientación y comunicación en la vida humana. Pueden ser de varias clases (v. SIGNO Y SIGNIFICACIÓN I, 1-5). Así, p. ej., hay s. visuales (una luz roja en un semáforo), acústicos (un grito de dolor, la llamada de la hembra), etc. El s. I. es verbal, articulado y sistemático; el sistema de s. I. es el más complejo y rico, por su alto número de s. y por su coherencia.El s. L, o palabra, llega a ser necesario incluso cuando no hay interlocutor, es -decir, en el pensamiento, para expresarlo y fijarlo. Es representación de una realidad interna o externa; expresión de un sentimiento, etc.; apelación o influjo sobre otra persona; incluso un mismo s. puede combinar las tres funciones del lenguaje en proporciones diferentes o bien dos de ellas. K. Bühler (o. c. en bibl.) dice del s. I.: "es símbolo en virtud de su ordenación a objetos y relaciones; síntoma (indicio) en virtud de su dependencia del emisor, cuya interioridad expresa; y señal en virtud de su apelación al oyente, cuya conducta externa o interna dirige como otros signos de tráfico". En esto difiere el s. I. de los demás signos.Los estoicos (v.) estudiaron la naturaleza del significado y del significante (partes integrales del s. I.) concluyendo que el significado tenía una existencia puramente ideal que no era ni la idea psíquica, ni la cosa real. Sinembargo, para la mayor parte de la tradición gramatical, los s.I. responden a la naturaleza de las cosas; son la expresión de un contenido situado fuera del mismo s.; ello está de acuerdo con la tendencia realista del conoCimiento (V. REALISMO I-II).En cambio, F. de Saussure, fundador de la Lingüística moderna en base al estructuralismo (v.), estudia el s. l. en una postura idealista (v. IDEALISMO). Lo que el s. l. une, dice él, no es una cosa y un nombre, sino un concepto y una imagen acústica. Los términos implicados en el s. l. son ambos considerados psíquicos y están unidos en nuestro cerebro por un vínculo de asociación. El s. l. será, pues, una entidad psíquica de dos caras: concepto (significado) e imagen acústica (significante) unidas íntimamente entre sí y reclamándose recíprocamente. La lengua es como una hoja de papel: el pensamiento es el anverso y el sonido el reverso: no se puede cortar uno sin cortar el otro; a esta doble naturaleza le llama bipolaridad del signo lingüístico. El lazo entre la idea y el sonido es, para él, radicalmente arbitrario, inmotivado; el significante es inmotivado por el significado (de ahí la existencia de la polisemia y sinonimia) y lineal; pero es necesario con relación a la comunidad lingüística que lo emplea y diferencial (cfr. G. Mounin, o. c. en bibl. 89).La realidad extralingüística de la que Saussure prescinde es tenida en cuenta en el famoso triángulo de Ullmann (o. c. en bibl.), en el que en uno de sus vértices se señala la realidad a la que va referido el significado. Esta inteligente concepción del s. I. es en cierto modo continuada por la no menos famosa del trapecio de Heger, que intenta "ser un modelo metodológico para representar las preguntas que la lingüística se plantea", según sus mismas palabras (cfr. Boldinger, o. c. en bibl. 155 ss.). Para las relaciones de los s. I. y de los conceptos con las cosas reales, y las cuestiones correspondientes de teoría del conocimiento, v. SIGNO Y SIGNIFICACIÓN I, 5-8 (y v. t., luego, 2c).E. Alarcos, interpretando a Hjelmslev, define el s. l. como la asociación de una forma de expresión (sonido estructurado) y una forma de contenido (sentido estructurado), mutuamente solidarias (o. c. en bibl. 17 ss.). Aplicando la idea del s. I. a la Estilística, Dámaso Alonso distingue entre forma exterior (relación entre significante y significado en la perspectiva del 1° al 2°) y forma interior (en sentido contrario); respondiendo el significado a la triple función imaginativa, afectiva y conceptual del lenguaje y tomando el significante como un complejo de significantes parciales. Otras indicaciones históricas en SIGNO Y SIGNIFICACIÓN I, 9.V. t.: FONÉTICA Y FONOLOGíA; MORFEMAS; NOMBRE I; PALABRA; LOGOS; ESTRUCTURALISMO IV; LENGUAJE; LENGUA; IDEALISMO II.M. P. GARCÍA MADRAZO.
BIBL.: K. BÜHLER, Teoría del lenguaje, Madrid 1961; 1. R.ocA Y PONS, Introducción a la Gramática, I, Barcelona 1960; E. ALARCOS, Gramática estructural, Madrid 1969; G. MOUNIN, Saussure, Barcelona 1969; E. BUSTOS TOVAR, Anotaciones sobre el campo asociativo de la palabra, Madrid 1967; K. BALDINGER, Teoría semántica, Madrid 1970; S. ULLMANN, Introducción a la semántica francesa, Madrid 1965; y la de SIGNO Y SIGNIFICACIÓN I.
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