Sidón GEOG.
Categoria:
Geografía
Una de las más antiguas ciudades de la costa fenicia, edificada sobre un promontorio que dividía su puerto en dos puertos o dársenas. Además de S. del mar hubo otra ciudad, o barrio, ya en el continente. Distaba unos 40 Km. de Beirut y 30 de Tiro. En la actualidad recibe el nombre de Saida, cuenta con casi 40.000 hab., incluidos los refugiados palestinos, y es cabeza de partido. Entre su población hay una notable minoría cristiana y una pequeña comunidad judía. En su puerto, hoy casi exclusivamente pesquero, se halla el terminal del oleoducto de la Aramco para surtir al Mediterráneo los crudos de Arabia Saudí.Historia. Parece ser que fue fundada en el III milenio y pronto se convirtió en la principal ciudad fenicia del Sur. En el II milenio a. C. pudo ser la inicial fundadora de Cartago (v.), aunque más tarde fuera fundada de nuevo por Tiro (v.). Textos tan antiguos como El viaje a Fenicia de Wen-Amon (dinastía XX egipcia, ca. 1100 a. C.) o la leyenda ugarítica de Keret citan a S. como ciudad próspera; igual, el papiro egipcio Anastasi (ca. s. XII a. C.) y las cartas de Amarna, en alguna de las cuales reyezuelos vecinos acusan al rey de S. por su política conciliadora entre los amorreos y el faraón (ca. 1360 a. C.). Sus relaciones comerciales con Egipto y el resto de las ciudades fenicias, así como su dominio del mar hasta Grecia y el Occidente fueron sus notas características durante ese tiempo. Pero como entre su industria destacaba la púrpura y para ampliar sus pescas de murex se adueñó de Dor, en la costa de Saron, los filisteos destruyeron S.; los supervivientes la reconstruyeron, pero no recuperó la hegemonía, que tuvo que ceder a Tiro.Al presentarse los asirios con Tiglatpileser I a sus puertas, S. le rindió tributo (ca. 1100 a. C.), pero los asirios abandonaron las costas del Mediterráneo, dejando independiente a S. En el s. IX a. C., Asurnasirpal lI volvió a Fenicia (v.) y recibió tributo de sus ciudades, entre las que se encontraba S. Por entonces era un mismo rey el de S. y Tiro, Ittobaal, cuya hija Jezabel contrajo matrimonio con el rey de Israel, Ajab (v. ISRAEL, REINO DE, 4). El dominio asirio continuó pesando sobre S. y el resto desidió enfenicia durante los s. IX, VIII y principios del VII a. C., sin mayor trascendencia que la sublevación de algún rey y la sustitución por otro favorable a Asiria, hasta la rebelión de Abdimilkut contra Asaradón (680-669), quien sitió y destruyó la ciudad, decapitando al rey que huía y llevando como botín a gran cantidad de sidonios. Reconstruyó la ciudad, en tierra firme, abandonada la antigua en el promontorio. La nueva ciudad fue repoblada por colonos de Mesopotamia y Susiana fieles a Asiria. Para Asiria era vital la tranquilidad en la ruta de Egipto y es probable que el verdadero motor de la sublevación fuera Egipto. La nueva S. se mantuvo hasta tal punto fiel a Asiria que, desaparecido el imperio, se sometió al yugo de su único aliado, el faraón Necao II, como lo sugiere el resto de la inscripción egipcia hallada en S. Cuando Egipto cede ante el poderío de Babilonia, S. se somete a Nabucodonosor, aunque antes de esta sumisión el joven faraón Apries parece que desembarcó en S. con éxito, como preparación de su campaña de ayuda a Jerusalén, que se había sublevado contra Babilonia en el 588 a. C. Al caer el imperio de Babilonia, S. pasó a formar parte del imperio persa, pero no como súbdita, sino como aliada, fiel hasta el punto de recibir del rey de reyes las fértiles tierras de Saron hasta Jafa, sin duda por su colaboración en las batallas navales contra Grecia, como, indica en su epitafio Esmunazar, rey de S. Pero Tenes, en el 350 a. C., se sublevó contra Artajerjes III, que sitió y destruyó la ciudad, como describe con sombríos tintes Diodoro Sículo. Reconstruida pronto, en el 333 a. C. recibe esplendorosamente a Alejandro Magno, vencedor en Isos. Muerto Alejandro Magno, sigue la suerte de las otras ciudades de la costa: pasa de manos seléucidas a lágidas repetidas veces hasta la llegada de los romanos, que instauran en S. una república con arcontes, senado y pueblo, hasta que Augusto la priva de su soberanía. Para Roma fue centro clave de comercio y navegación.Aunque Cristo llegó a los territorios de S. (Me 7,31), no sabemos cuándo se introdujo el cristianismo, pero ya en Nicea (325 d. C.) figura el obispo de S. Tras el terremoto del 551 se trasladó a S. la escuela de Derecho de Beirut. Ocupada por los musulmanes en el 667, cambió su nombre por el de Saida. Fue conquistada por los cruzados en 1111, para rendirse ante Saladino en 1187. Vuelve a poder de los cruzados en 1197; desmantelada en 1241, es reconquistada por los cristianos en seguida, y pasa definitivamente a manos musulmanas en 1291. Decae en su prosperidad hasta que resurge en los s. XVII y XVXIII; pero luego pierde importancia a favor de Alepo y Beirut.Constituida la República del Líbano (v.), Saida es una de las ciudades fundamentales en la costa sur. A partir de 1948 se instalaron en sus alrededores unos campamentos de refugiados palestinos y, más tarde, se estableció el trazado del oleoducto que termina en su puerto. Su población ejerce el comercio, cultiva sus fértiles tierras, con abundancia de preciados cítricos, y se dedica a la pesca.Arqueología. La ciudad fenicia no ha podido ser descubierta por yacer debajo de las construcciones actuales, pero se conservan restos posteriores, como los dos castillos cruzados: el Qal `at el-Batir, que se alza sobre un islote a la entrada del puerto del norte, construido en el s. XIII sobre los restos de un antiguo monumento, posiblemente un templo consagrado a Melqart; y el Qal°at el-Mueizzeh o castillo de San Luis, levantado sobre la acrópolis en el s. XII, y conservado en muy mal estado, aunque permite ver reconstrucciones del sultán Baibars y restos más antiguos reutilizados, grecorromanos e incluso del II milenio a. C. Contemporánea fue la iglesia de los hospitalarios, hoy convertida en mezquita. Cerca se halla la "colina de los murex", inmensa acumulación de residuos de las conchas del murex después de haber extraído el tinte. Mide 45 m. de altura. Más importantes son las necrópolis con las tumbas sidonias, decoradas. En una de ellas fue hallado el sarcófago de Esmunazar, con su inscripción.V. t.: LÍBANO III, IV.V. VILAR HUESO.
BIBL.: A. POIDEBARD-J. LAUFRAY, Sidon, Beirut 1951; J. CORTÉSA. DíFz MACHO, Sidón, en Enciclopedia de la Biblia, VI, Barcelona 1965; E. CASSIN y oTRos, Los Imperios del Antiguo Oriente, en Historia universal del siglo XXI, Madrid 1971.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.