Sibila HIST.
Categoria:
Historia
Nombre genérico que recibieron en Grecia y Roma ciertas mujeres dotadas de pretendidas facultades proféticas o adivinatorias, que les confería su comunicación con el dios Apolo. A diferencia de la Pitia (v. DELFOS), la revelación oracular a través de la s. era directa, sin necesidad de un sacerdote intérprete del oráculo o hierofanta. La pretensión de las ciudades de tener sus propios oráculos (v.) multiplica las tradiciones referentes a distintas sibilas, algunas de supuesto origen divino. Pausanias (cfr. X,12) hace detallada exposición al respecto. Una s. importante, de la que habla la misma fuente, es Herofile, cuya patria parece ser Eritrea (v.). Esta s., de la que se dice había sido consagrada a Apolo por sus padres desde niña, alcanzó notable prestigio; se cuenta de ella que vivió nueve vidas de 110 años cada una. Pausanias alude también a una s. babilónica, de nombre Sabbe y que es de origen hebraico.Según las tradiciones locales, la s. de Eritrea se identifica con la famosa s. de Cumas, en la Campania. Apolo le había prometido, dicen, tantos años de vida como granos de arena pudiera contener en la mano, a condición de no volver nunca a su patria, por lo cual se había instalado en Cumas (v.). Esta s. marchó a Roma con propósito de vender al rey Tarquinio el Soberbio una colección de sus oráculos en nueve libros. Como el rey rehusara la compra por parecerle excesivo el precio que le pedía, la s. quemó tres de ellos. Al repetirse la negativa volvió a quemar otros tres. Por fin compró Tarquinio los tres restantes, los hizo encerrar en una caja de piedra y los entregó para su custodia en el templo de Júpiter Capitolino a unos magistrados que nombró al efecto.Se consideraba que estos "libros sibilinos" contenían, en forma de prescripciones religiosas, remedios seguros para la salvaguardia del Estado ante cualquier emergencia y éste no veía mal fomentar tal creencia en pro de la tranquilidad del pueblo. Los historiadores romanos mencionán diversos momentos críticos de la historia de Roma en que fueron consultados. Incendiado el Capitolio en tiempo de Sila se quemaron los volúmenes. Durante el consulado de Octavio y Curión (76 a. C.) el Senado envió a Eritrea una delegación con objeto de recoger fragmentos conservados directamente de la propia sibila. Una comisión procedió luego a redactar un nuevo texto. Como su contenido se desvirtuase debido a las interpolaciones que, de acuerdo con intereses de partido, se hacían sobre las diversas copias que circulaban, Augusto ordenó la confiscación y quema de todas ellas y encargó a una comisión sacerdotal una redacción nueva y depurada.Se identifique o no con la de Eritrea, la s. de Cumas tiene notable importancia en diversas leyendas romanas, se la creía oriunda de Oriente y recibe nombres diversos: Demo, Amaltea, etc. Se cuenta que habitaba en Cumas en el interior de inmensa sima; allí descendió Eneas en su busca antes de su bajada a los Infiernos bajo la guía de la propia sibila. Virgilio (v.) describe el episodio y ofrece una espléndida versión del furor que se apodera de la s. en su estado de "inspiración divina" (cfr. Eneida X).En definitiva, la presencia de la s. en la historia de la cultura se nos presenta en una doble vertiente. En primer lugar, su aparición es una manifestación más de la corriente de misticismo religioso que se extiende por el mundo griego durante la época arcaica (V. GRECIA VII). En el mismo sentido se explica esa pléyade de misioneros errantes, pronunciadores de oráculos (v.) y curanderos que caracteriza aquellas décadas. En segundo lugar, el mundo romano es escenario de un nuevo incremento deeste fenómeno sibilino. Como se ha dicho, los "libros sibilinos" influyeron en ciertos momentos en el devenir de la historia de Roma. A este respecto hemos de hacer notar también que la introducción de estos textos sibilinos determinó notables alteraciones en el culto oficial romano, por lo que suponía de presencia de divinidades griegas y cultos extáticos de procedencia oriental, que nada tenían que ver con la religión romana del hogar y del Cultivo (V. ROMA VII).V. t.: ADIVINACIÓN.J. L. PÉREZ IRIARTE.
BIBL.: A. BOUCHÉ-LECLERCQ, Histoire de la divination dans l’Antiquité, París 1880, reimpresión Bruselas 1963; A. RZACH, Sibyllen, en RE II 2,2073-2103; íD, Sibyllinische Orakel, ib. 21032183; W. HOFFMANN, Wandel und Herkunft der Sibyll. Bücher im Rom, Diss. Leipzig 1933.
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