Siberia (sibir) II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Con una población cuyas más primitivas trazas se remontan al Paleolítico medio, fue recorrida durante el primer milenio a. C. por pueblos nómadas. Desde el s. III a. C., se establecieron allí los samoyedos, ostiacos y mansi, procedentes de las mesetas mongolas y que en el s. V fueron sometidos por unos pueblos turcos, los kuirguises y oigures, los primeros de los cuales mantuvieron su ley hasta que, en el s. XIII, fueron aplastados por los mongoles (v.). Bajo éstos, la parte oriental de S. dependía directamente del Gran Khan; la central formaba parte del khanato de Diagatai; y la occidental quedaba bajo la Horda de Oro (v.). Por último, a fines del s. XV, unos grupos tártaros turquestaníes se situaron en las llanuras del Oeste siberiano; es entonces cuando destaca un khanato con capital en Sibir, cerca de la actual Tobolsk, a orillas del río Irtich. Mientras tanto, en la Rusia europea, se engrandecía el principado de Moscú (v.) que, como heredero del anexionado Novgoroc, cuyos cazadores de pieles habían recorrido desde el s. XI el curso del Obi, intensifica el comercio, fomenta las exploraciones e inicia (1499-1502) la conquista de S.; en el primer cuarto del s. XVI, algunas tierras siberianas figuraban entre los títulos del Zar.El choque entre rusos y tártaros fue inevitable. Iván el Terrible encargó a la familia Stroganov la colonización de S. (1558), y un Stroganov organizó la expedición del cosaco Yermak Timofeyevich, que conquistó Sibir y expulsó al Khan (1852). Aunque una reacción momentánea de los tártaros (v.) obligó a los rusos a abandonar el país, que ya llamaban S., la orientación geopolítica era irreversible: ca. 1600, se había explorado la S. occidental; en el primer tercio del s. XVII, la expansión rusa alcanzó el Yenisei y el Lena; en 1639, llegaba al mar de Ojotsk; en 1648, S. I. Dezhniov descubría, inconscientemente, lo que después se llamaría estrecho de Behring (v. BEHRING, VITUS); y Kamchatka, ocupada a comienzos del s. XVIII, se convirtió en base para la exploración de las Kuriles y Aleutianas, así como de Alaska. La rapidez de este avance obedece a que los rusos sólo encontraron poblaciones poco evolucionadas socio-políticamente. Mas, ahora, iban a tropezar con Irán y la India por el S, y con China por el E. En 1651, los rusos habían ocupado las orillas del Amur, aunque hubieron de retirarse, a raíz del tratado chino-ruso de Nerchinsk (1689). Otros tratados señalan los hitos de la penetración de Moscú: el de Kjahta (1727); el de Aigun (1858), que volvía las fronteras rusas a las orillas del Amur y de su afluente el Ussuri; y el de Pekín (1860). En ese mismo año, los rusos fundaban el puerto de Vladivostok.Si la conquista fue rápida, la colonización, debido a la falta de comunicaciones y al mantenimiento de la servidumbre en la Rusia europea, resultó lenta, pese a que las pieles de los animales siberianos, que el Estado ruso explotaba como una empresa mercantil, le proporcionaba a fines del s. XVII un tercio de sus ingresos. Surgieron ciudades como Tobolsk (1587), Tomsk (1604), Krasnoyarsk (1628), Irkutsk (1652), etc.; pero sólo con la fundación de la Soc. Geográfica Rusa (1845), la liberación de los siervos en la metrópoli (1861) y el descubrimiento de ricos filones de hierro y oro aumentó el interés por las tierras siberianas, cuyas materias primas representaban los más considerables recursos del Zar. Llegaron numerosos colonos: algunos, siervos de la gleba emancipados; muchos, deportados políticos (unos 900.000 en el s. XIX), que hicieron de S. una colonia penitenciaria. El ferrocarril transiberiano, iniciado en 1891 y completado en 1917, incrementó la llegada de colonos (unos 3.000.000 de 1895 a 1910), con el lógico crecimiento de las ciudades y de la economía, que permitió exportar trigo y manteca.Vinculada inicialmente a las colonias del Volga y Kazán, S. tuvo administración propia desde 1637, Gobierno especial desde 1710, y Gobierno general desde 1803. Este último, mantenido hasta 1917, defendía los intereses rusificadores de los propietarios urbanos y rurales, que se habituaron al autonomismo. Esto explica que S. fuera, durante la guerra civil que siguió al golpe bolchevique, uno de los más importantes focos antirrevolucionarios. Una vez sometida (1919), S. experimentó un gran desarrollo, aun a costa de emplear el trabajo forzado y los campos de concentración a gran escala; se ampliaron los ferrocarriles, se fomentaron la minería y la industria (especialmente en el Plan Quinquenal), se impulsó la agricultura en el fracasado proyecto de colonizar las tierras vírgenes de la S. sudoccidental en los años cincuenta y, aprovechando su ventajosa posición estratégica, se instalaron bases áreas y de proyectiles. Sin embargo, el fuerte aumento de la población urbana no ha tenido paralelo en la rural, que se ha mantenido estabilizada o con un débil ritmo de crecimiento.O. GIL MUNILLA.
BIBL.: M. COURANT, La Siberie, colonie russe, París 1920; G. BORODIN, Soviet and Tsarist Siberia, Londres 1944; W. KOLARZ, Russia and her Colonies, Nueva York 1953; Y. SEMIONOV, Siberia. Conquista y exploración del venero económico de Oriente, Barcelona 1958.
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