Sevilla I. Geografia.2. Provincia. GEOG.
Categoria:
Geografía
Situada en la cuenca del Guadalquivir, limita con Badajoz al NO, Córdoba al NE, Málaga al SE, Cádiz al S, y Huelva al O. Por su extensión, 14.001 Km2, es la mayor de las ocho provincias de Andalucía. Es también la más poblada: 1.327.190 hab. en 1970; ha experimentado un fuerte crecimiento demográfico que casi ha triplicado su población en lo que va de siglo: 555.256 hab. en 1900, 703.747 en 1920, 963.044 en 1940, 1.099.374 en 1950, y 1.234.435 en 1960. Resulta así una de las provincias más densamente pobladas, no sólo de Andalucía, sino también de España: 94 hab/Km2. Alta densidad, pues, por un lado, y fuerte concentración de esa población en una serie de núcleos estadísticamente urbanos, por otro. En total, hay 25 poblaciones, incluida la capital, con más de 10.000 hab., de las que 11 tienen más de 20.000. Sin embargo, salvo escasas excepciones, se trata de ciudades típicamente campesinas. Tres unidades morfoestructurales básicas podemos distinguir en el relieve sevillano: Sierra Morena (v.), porción del zócalo herciniano; la Depresión del Valle del Guadalquivir, típica fosa alpina; y las últimas estribaciones de las Sierras Subbéticas. Las tierras situadas a más de 800 m. de altura sólo representan el 14% del total de su superficie. Predominan, pues, las tierras bajas del valle, abiertas a la influencia atlántica.El clima es mediterráneo-continental con claro matiz oceánico, facilitado por la citada disposición del relieve.La temperatura media anual es de 18°. Es una de las provincias más calurosas de España, sólo superada por la vecina Córdoba (v.). En verano se alcanzan medias mensuales superiores a 26° C y las máximas absolutas (Écija) de España. Las temperaturas invernales descienden en enero a 10°, sin que se produzcan precipitaciones en forma de nieve o heladas. Las lluvias, 550 1. al año, se registran fundamentalmente en invierno, acompañando al frente polar en sus oscilaciones. Toda la margen izquierda del Guadalquivir (v.) hasta las Sierras Subbéticas es una gran planicie de materiales terciarios -los cuaternarios aparecen sólo cerca del río principal o a lo largo de sus afluentes-, suavemente ondulados por la erosión en un monótono paisaje de colinas redondeadas. Son las Campiñas, sinónimo, por contraste con las sierras que las encuadran, de tierra llana y despejada, feraz y rica por su aptitud para el cultivo. Constituyen una de las regiones agrarias más importantes de la Península. Su prosperidad depende, sobre todo, de la bondad de sus suelos oscuros, muelles y profundos -xerorendzinas y vertisuelos- formados a expensas de los espesores casi horizontales de las margas y arcillas blanquecinas y amarillentas del Cretáceo y del Terciario.La región es uno de los más fértiles y mejores secanos españoles; predominan la "tierra calma" cerealista y el olivar, que ocupan, a veces asociados, cerca del 90% de la superficie cultivada. En las Campiñas tiene preponderancia la gran .propiedad. Ésta representa en toda la provincia el 38,6%, aunque en esta zona son frecuentes los municipios con porcentajes más elevados, como Utrera (56%), Osuna (54%) y Carmona (45%). Típico en el paisaje de las Campiñas es el gran cortijo andaluz. Aguas abajo de S., al S de la provincia, delimitando a las Campiñas por el O, se abre una extensa llanura, monótona y horizontal, en la que, por su proximidad al Atlántico, se hace sentir la influencia marítima. Son las Marismas. Esta región pantanosa, producto del relleno aluvial del antiguo lago Ligustinus y todavía en trance de transformación, se halla casi deshabitada. La desecación y, sobre todo, la ocupación agraria de las Marismas no se ha iniciado hasta fecha relativamente reciente. Al O de S., entre las Marismas y Sierra Morena, se extiende otra prolongación oceánica de las Campiñas, ahora en la margen derecha del Guadalquivir. Se trata de la plataforma estructural miocena del Aljarafe, con suelos muy fértiles y un clima más suave y lluvioso que el de las Campiñas héticas. Sostiene una agricultura latifundista con un típico policultivo arborescente (olivar, viñedo, frutales), dominada por grandes aldeas urbanas, como Sanlúcar la Mayor, Olivares, San Juan de Aznalfarache, etc. El origen de esta estructura latifundista obedece, como en toda Andalucía (v.), a dos momentos históricos principales: la Reconquista (v.) en el s. XIII, y la desamortización (v.) en el s. XIX.S. es una provincia eminentemente agraria, no tanto por la producción en millones de pts. que resulta de ese sector, sino por ser el que ocupe la mayor parte de su población activa, a pesar de la transformación a que el campo sevillano, como el español, ha estado sometido en los últimos años, en beneficio de los sectores industrial y de servicios. S. es también la segunda provincia agraria española, tras Valencia. Los principales cultivos son los cereales (25% de la producción nacional), el olivar (20%), el algodón (primera provincia productora de España), el cáñamo (segundo lugar en producción), el tabaco (tercera productora) y la remolacha azucarera. La ganadería es todavía un mero complemento de la agricultura; tiene sólo plena personalidad, como en el pasado romano, en las márgenes del Guadalquivir, asiento de los mejores toros (v.) de lidia y base de una nueva cabaña para carne, en rápido desarrollo gracias al reciente regadío y a los nuevos cultivos forrajeros.La industria se nutre fundamentalmente de los productos agropecuarios; destacan las industrias azucarera, de aceites y derivados, vinos y conservas. Sólo en los últimos 20 años se ha iniciado una transformación, en gran medida por el INI, dándose prioridad a la industria aeronáutica, la construcción naval, la fabricación de celulosa y papel, y, finalmente, las industrias relacionadas con el campo (maquinaria agrícola y aprovechamiento de subproductos). La mayor parte de dichas industrias se concentra en la capital (v. 1) y, en menor cuantía, en las principales poblaciones: Écija, Utrera, Carmona y Morón. En cuanto a la minería, S. es productora de carbón, actualmente en decadencia, y minerales no metálicos en los yacimientos de Sierra Morena. En la vida económica de la provincia, el sector terciario o de servicios desempeña un papel esencial, por delante incluso de los sectores productivos. Tienen especial significación geográfica el comercio (quinto núcleo mercantil español), los transportes y las comunicaciones, con centro en la capital merced a una amplia red de carreteras, navegabilidad del río y línea férrea, y la hostelería, en íntima relación con el turismo.J. BOSQUE SENDRA.
BIBL.: J. GIMÉNEZ MELLADO, El desarrollo económico y Social de Andalucía, Madrid 1962; J. BOSQUE MAUREL, Factores geográficos en el desarrollo de Andalucía, Madrid 1971.
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