Sévigné, Madame de (mdiriede Rabutin-chantal)
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Biografía GER
La marquesa de S., escritora francesa, n. en París el 5 feb. 1626, y m. en Grignan (Dróme) el 18 abr. 1696. Huérfana a los siete años, sus tíos Philippe y Christophe de Coulanges se ocupan de darle una educación esmerada: aprende latín, italiano y español; lee a Virgilio, Tácito, Tasso y Ariosto. Entre los franceses admira a Rabelais (v.), Montaigne (v.) y Honoré d’Urfé, al lado de Corneille (v.) y Pascal (v.).En 1644 se instala en Gran Bretaña, al casarse con el marqués de Sévigné; llevan una vida galante hasta 1652, año en que el marqués muere en duelo. Acabado el luto, madame de S. se traslada a París con sus hijos, frecuenta los salones parisienses, se domicilia en el Hbtel de Carnavalet, en donde recibe a las figuras de la época: al card. de Retz y a La Rochefoucauld (v.), que fue uno de sus íntimos, al filósofo Corbinelli, a los eruditos Chapelain y Ménage. Su fama de mujer inteligente es tan notoria que La Fontaine se enorgullecía de que lo admirara, y hasta la reina Cristina de Suecia, cuando fue a París, quiso conocerla. Ingeniosa y bella, la cortejan Foucquet, el príncipe de Conti, el duque de Rohan y el marqués de Touquédec, hasta el punto de querellarse por causa de ella.Como consecuencia de este tipo de vida, el nombre de S. aparece acompañado de comentarios poco favorables en los Proverbes satirigues de la Cour, que circulan anónimamente por París, y en la Histoire amoureuse des Gaules, que su primo Bussy Rabutin imprime en 1665. También se murmuraba de ciertas cartas suyas encontradas entre los papeles de Foucquet. A pesar de todo, ella no quiso volver a casarse y lo que le importó esencialmente fue la educación de sus dos hijos, a la vez que, con el paso de los años, se interesó, con intensidad creciente, por los estudios históricos y éticos. Era creyente, aunque poco piadosa, admiradora de los agustinos y de los jansenistas de Port-Royal, compartiendo su heterodoxa creencia en la predestinación del hombre.La obra de madame de S. se cifra en su correspondencia, verdadera crónica mundana y literaria de su tiempo. Durante los meses de noviembre y diciembre de 1664 escribió casi a diario al marqués de Pomponne para informarle del proceso Foucquet. Desde 1671, la correspondencia está destinada a su hija que, casada con un aristócrata, habitaba en el castillo de Grignan. En 1697 Bussy Rabutin publicó las cartas que le había dirigido; en 1720 la nieta de S. editó parte de las recibidas por su madre. Para disponer de una edición casi completa y fiel hay que esperar hasta 1862-67 (Collection des Grands Écrivains) y a la de la "Pléiade" de 1952.En esta crónica epistolar, las primeras cartas son más afectadas y artificiosas. Las dirigidas a su hija, más desenvueltas e íntimas, revelan, además del ingenio, una ternura apasionada y un sentido poético y colorista de la naturaleza que es rarísimo entre los clásicos y que acerca a madame de S. a los románticos, a los que se asemeja también por la imaginación novelesca. Pero acaso lo más característico haya sido su estilo, lleno de imágenes que se dirigen directamente a la imaginación del lector, transmitiendo impresiones en vez de reflexiones. Adam señala este rasgo como único en su tiempo, a la vez que cita la admiración que produjo en Proust (v.), quien señala cómo madame de S. "en lugar de presentar las cosas según el orden lógico, es decir, comenzando por la causa, nos muestra primero el efecto, la ilusión que nos sorprende". Y esto precisamente en un siglo en el que se pretendía hacer de la regularidad la primera virtud del escritor.C. ALONSO BLANCO.
BIBL.: G. GALLY, pról. a la ed. de la "Pléiadea, París 1952; A. BAILLY, Mme. de Sévigné, París 1954; A. ADAM, Histoire de la Littérature Irancaise au XVII siécle, IV, París 1968.
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