Septicemia MEDICINA
Categoria:
Medicina
Con el término s. se quiere expresar una enfermedad caracterizada por la presencia de bacterias en la sangre, las cuales proceden de un foco infeccioso abierto al torrente circulatorio. En dicho foco de sepsis, las bacterias se multiplican activamente. En Medicina clínica, los términos s. y "sepsis" se aplican a las enfermedades infecciosas que se desencadenan y sostienen por este mecanismo de comunicación foco-sangre.Etiología y patogenia. En general, se puede afirmar que todos los microorganismos patógenos son capaces de producir s. Por ello es frecuente encontrar s. determinadas tanto por bacterias aerobias, como por anaerobias. Las especies bacterianas que más comúnmente originan s. son las dotadas de poder invasivo, tales son: estreptococos, estafilococos, neumococos, meningococos y clostridium septicum. Las bacterias a partir de un foco séptico como endocarditis, tromboflebitis, otitis e infecciones uterinas o renales, donde se multiplican, invaden el torrente circulatorio y por él se diseminan en todo el organismo, pudiendo dar lugar a nuevos focos sépticos en órganos y sistemas, próximos o alejados del primer foco.Clínica. Será tanto más precisa según esté o no reconocido el agente patógeno causal; sin embargo, existen una serie de manifestaciones clínicas comunes para todo cuadro septicémico, que denotan la presencia de una infección persistente. Aunque estas manifestaciones clínicas son muy variadas, los fenómenos más característicos son: a) Fiebre de tipo intermitente acompañada de escalofríos. b) Síntomas de insuficiencia circulatoria periférica, como es la disociación temperatura-pulso, la hipotensión arterial, etc. c) Manifestaciones cutáneas, como la presencia de pústulas en abdomen y extremidades, nódulos de Osler, etc. d) Síntomas respiratorios de tipo bronquial o abscesos pulmonares. e) Trastornos nerviosos, como alteraciones de tipo psíquico o del sensorio, meningitis, etc. f) Esplenomegalia y hepatomegalia (aumento de tamaño de bazo e hígado, respectivamente) y leucocitosis. g) Complicaciones embólicas, etc.Según sea la evolución de la s. se distinguen las sepsis agudas, las subagudas y la "croniosepsis" o sepsis crónica. Diagnóstico. Se realiza tras la demostración del microorganismo mediante la práctica de un hemocultivo; descubierto éste, interesa demostrar la presencia del foco de sepsis. La historia clínica o anamnesis ayudará notablemente a descubrir el lugar donde radica el foco, que puede ser una otitis, amigdalitis, infección posaborto, etc. El hemocultivo positivo evidenciará el agente causal. Los cultivos de sangre deben practicarse en medios tanto aerobios como anaerobios y siempre en "placas de Schottmuller", con objeto de hacer un recuento de bacterias.Tratamiento. Hay que aplicar medidas generales, como reposo y dieta adecuados, y tratamiento de las man¡festaciones acompañantes de la s., como la fiebre, el shock (v.), etc. Las medidas específicas consistirán en la lucha directa frente al agente causal, por la correcta administración de quimioterápicos o por los antibióticos de elección; se tendrán muy en cuenta los resultados obtenidos en el antibiograma y, si es necesario y posible, se atacará el foco de sepsis mediante las oportunas técnicas quirúrgicas.A. RODRÍGUEZ BURGOS , R. DIAZ GARCÍA.
V. t.: ANTIBIÓTICOS; INFECCIÓN; QUIMIOTERAPIA; SANGRE. BIBL.: A. PEDRO PONS, Patología y clínica médicas, VI, Barcelona 1968; F. H. Top, Comntunicable and inlectious diseases, S. Luis 1968.
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