Separatismo POLÍTICA
Categoria:
Política
Concepto y aspectos. Movimiento político que propugna la separación de un territorio, con ciertas particularidades socioculturales, del Estado de que forma parte para su constitución en comunidad política independiente, e incluso la unión a otro Estado soberano. El s. es, ante todo, un movimiento y no una doctrina política. En el aspecto doctrinal se inspira generalmente en el nacionalismo (v.), si bien puede representar simplemente la cristalización de conflictos y disensiones internas entre las regiones de un mismo Estado. En este último sentido, el s. es muy antiguo.Según esta definición, el s. se distingue tanto del regionalismo (v.) como del nacionalismo, aunque tenga puntos comunes con ambos. Con el regionalismo concuerda en consistir como éste en un movimiento territorial de base regional, pero se diferencia de él en que, en sentido estricto, implica no sólo la consecución de una mayor autonomía política y administrativa de las regiones dentro del Estado común (que es lo propio del regionalismo), sino su separación completa para formar una comunidad política independiente y soberana.Precisamente este rasgo de aspiración a la soberanía (v.) es el que lo asimila al nacionalismo, del que se puede considerar un caso particular; el nacionalismo es, en efecto, un concepto más extenso, pues comprende también el movimiento de las colonias hacia su emancipación, la lucha por la independencia de una nación histórica sometida a una potencia dominante, o la integración en una unidad política estatal de territorios con lazos nacionales comunes antes desunidos o fraccionados, como fue, en el s. XIX, el caso de Italia y Alemania.La conexión del s. en el sentido estricto indicado -aspiración de un territorio o región parte de otro Estado a la soberanía política- con el nacionalismo se manifiesta en su origen histórico y en el aspecto doctrinal. Históricamente, después de que el nacionalismo dio lugar a la formación de nuevos Estados en Europa -en 1820 Grecia se independiza de Turquía; Bélgica se separa de Holanda en 1830; Italia y Alemania se unifican en 1870-, el anhelo nacionalista prendió a finales del s. XIX y principios del xx en diversas regiones pertenecientes a los antiguos Estados nacionales. En el aspecto ideológico, el s. está inspirado, como el nacionalismo, en las ideas democráticas de igualdad, en la afirmación del derecho de las minorías territoriales a su autodeterminación, y en la consideración de la nación como depositaria de la soberanía. Desde un punto de vista sociológico, el s. en el sentido que aquí se trata suele, por una parte,aparecer fundamentado en todas o algunas de las siguientes características sociopolíticas: raíces históricas determinadas, una lengua particular, la existencia de una cultura peculiar e incluso, a veces, de una raza o etnia propia. Por otra parte, es normalmente la cristalización de conflictos dentro de una comunidad política, que son expresión de descontento con la marcha de los asuntos políticos de aquélla o de disensiones internas entre sus regiones.El separatismo en España. En España, el movimiento separatista presenta dos importantes manifestaciones: las de Cataluña y el País Vasco. El origen histórico concreto de los movimientos separatistas catalán y vasco tiene lugar, aunque sus antecedentes sean más remotos, a finales del s. XIX y principios del XX. Sus fundadores fueron dos representantes de la burguesía: Enrique Prat de la Riba en Cataluña y Sabino Arana Goiri en Vasconia.Su fundamento ideológico es también claramente nacionalista. Ambos se basan en la constitución por Cataluña y las Vascongadas de dos verdaderas nacionalidades, a las que, en consecuencia, afirman que debe corresponder la autonomía política. Respecto a las provincias catalanas escribía Prat de la Riba: "Veíamos que Cataluña tenía -lengua, derecho, arte propios, que tenía un espíritu nacional; Cataluña era, pues, una nación. Y el sentimiento de patria, vivo en todos los catalanes, nos hacía sentir que patria y nación eran una misma cosa y que Cataluña era nuestra nación al igual que nuestra patria". En cuanto al s. vasco se apoya igualmente en la defensa de la realidad de la nación vasca, derivada de la existencia de un país, una lengua, un derecho e incluso una raza vascos. Por otra parte, ambos s. constituyen una clara manifestación del malestar producido por la palpable decadencia histórica española, el mal gobierno, el excesivo centralismo y los fracasos políticos, y son un reflejo de las guerras civiles, y las tensiones con otras regiones, especialmente Castilla. A partir de la terminación de la guerra civil de 1936, tanto el s. vasco como el catalán desaparecen como movimientos organizados y subsisten sólo en forma latente, o se radicalizan y adoptan formas extremistas, que utilizan el terrorismo como arma de lucha política, cual es el caso de la ETA en el País Vasco, que propugna un s. radical.Es preciso advertir que el s. vasco y el catalán, aunque esté bastante extendida esta denominación, no son, en toda su amplitud, movimientos netamente separatistas, según la definición expuesta, en cuanto teórica y prácticamente no propugnaron ni propugnan siempre una separación política total del resto de las regiones españolas, sino que muchos de sus representantes pretendieron el reconocimiento de sus peculiaridades nacionales y una amplia autonomía política, coronada por la unión federal con los demás pueblos ibéricos. Se podrían, pues, calificar como nacionalismos -apelativo usado corrientemente por estos movimientos- de tipo federalista y no s. en sentido estricto, reservando la expresión s. para sus posturas extremas.R. SIERRA BRAVO.
BIBL.: H. KOHN, Historia del nacionalismo, México 1949; F. PI Y MARGALL, Las nacionalidades, Madrid 1970; J. BUSQUETS BRAGULAT, Sociología de las nacionalidades, Madrid 1971; A. ROVIRA I VIRGILI, Historia dels movement nationalistes, Barcelona s. a.; íD, El nacionalismo catalán, Barcelona s, a.; F. ARTEAGA, La ETA y el proceso de Burgos. La quimera separatista, Madrid 1971; J. M. FONTANA TERRATS, Abel en tierra de Caín, El separatismo y el problema agrario hoy, Barcelona 1968; M. GARCÍA VENERO, Historia del nacionalismo catalán, 2 ed. Madrid 1967; íD, Historia del nacionalismo vasco, 2 ed. Madrid 1968.
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