Semitas III. Lenguas Semíticas.
Categoria:
Cultura
Conjunto de lenguas habladas por pueblos diversos que desde el III milenio a. C. hasta la actualidad han vivido en Asia y África; las lenguas semíticas han servido de expresión literaria de las culturas asiriobabilónica, hebrea, fenicia, árabe y etiópica. Junto con las camitas (v. CAMITAS II), forman el bloque lingüístico carrito-semítico, generalmente dividido en cuatro familias: egipcio, cusítico, beréber y semítico. La denominación de semíticas fue acuñada en 1781 por A. L. Schlózer, basándose en que los pueblos que la Biblia señala como descendientes de Sem, hijo de Noé (Gen 10, 21-31; 11,10-26), poseen lenguas estrechamente emparentadas entre sí. Dentro de este conjunto, cabe distinguir varias subdivisiones, que han recibido sus denominaciones según una distribución geográfica, por coincidir ampliamente el criterio geográfico con las peculiaridades lingüísticas. Los documentos más antiguos de una lengua s. proceden de Mesopotamia, donde en el III milenio a. C. al lado del sumerio (v.), idioma no semítico, aparece el acadio (v.), que acabó sustituyendo al sumerio, no sin antes recibir su influjo léxico y literario.División de las lenguas semíticas. A) Semítico oriental. Era el hablado en Mesopotamia; está constituido por el acadio (v. ACADIOS III), en el que se distinguen tres dialectos: 1) acadio antiguo (III milenio a. C.); 2) babilónico (Sur de Mesopotamia): antiguo (ca. 2000-1500 a. C.); me dio(ca.1500-1000a. C.);y nuevo (1000a. C: 1d. C.), que se subdivide a su vez en nuevo reciente (1000500 a. C.) y nuevo tardío (600 a. C.-1d. C.); 3) asirio (Norte de Mesopotamia): antiguo (2000-1500 a. C.), medio (1500-1000 a. C.) y nuevo (1000-600 a. C.).B) Semítico noroccidental. Se habló en Siria y Palestina y se caracteriza por sus variedades gráficas y dialectales; en el II milenio a. C. podría dividirse en pseudojeroglífico de Biblos, protosinaítico, epigráfico de Lakis, amorreo (también conocido impropiamente por Cananeo oriental, debido a que nombres propios amorreos aparecen con frecuencia en los textos acados), ugarítico (v.) y glosas cananeas a palabras en documentos escritos en acadio.En el 1 milenio a. C. hay dos grandes grupos en el semítico noroccidental: 1) Cananeo, que se escinde en: hebreo bíblico (1200-200 a. C.; v. HEBREOS IV), misnaico (200 a. C.-200 d. C.), medieval (usado literariamente y en documentos legales y epistolares de los judíos) e israelí, resucitado como lengua viva en el moderno Estado de Israel (v. HEBREOS V); fenicio: metropolitano (1000 a. C.100 d. C.) y púnico-cartaginés (500 a. C.-200 d. C.); y moabítico (ca. 900 a. C.), muy afín al hebreo. 2) Arameo (v. ARAMEOS III), que penetró en el asirio y el babilonio de las últimas fases; desplazó al acadio como lengua internacional e influyó grandemente en el hebreo, al que acabó sustituyendo en Palestina; los persas adoptaron el arameo como lengua burocrática, de ahí el que se extendiera por todo el imperio persa; con las conquistas de Alejandro Magno, hubo de ceder el puesto al griego como lengua oficial y literaria del Próximo Oriente, aunque siguió hablándose por el pueblo y utilizándose literariamente.En el conglomerado de dialectos arameos se pueden distinguir: arameo antiguo, de Siria y Asiria (900-700 a. C.); arameo imperial (700-400 a. C.), usado en Persia, Mesopotamia, Egipto, Siria-Palestina, Asia Menor, Arabia y la India occidental; una variante es el arameo bíblico utilizado en los últimos libros de la Biblia; arameo occidental: formado por el nabateo (s. I a. C.-III d. C.), hablado en Petra por los nabateos, que racialmente eran árabes, al parecer; el palmireno, hablado en Palmira y utilizado por los comerciantes de caravanas en muy diversos lugares; el judeo-palestino (s. I a. C.-IV d. C.), hablado en ludea y Galilea; arameo samaritano, conservado por los samaritanos como lengua litúrgica; siriaco occidental o melquita, utilizado por los cristianos de Palestina del s. V al VIII; el damasceno, que aún se habla en Ma’lula, Yabba’din y Bah’a, pero se va extinguiendo; arameo oriental: comprende el siriaco oriental (v. SIRIACA, LENGUA Y LITERATURA), que en Edesa tuvo un gran cultivo literario por los cristianos del s. III al XIII; judeo-babilónico, utilizado por los judíos de Babilonia hasta el s. VI; mandeo, lengua de una secta religiosa de Babilonia del s. III al viii; asirio moderno, que se hablaba en el lago Urmia, Tür °Abdin y Mosul, y que actualmente sobrevive en algunas partes de la URSS y entre algunos emigrados a EE. UU.C) Semítico sudoccidental. Se extiende por la península Arábiga y su área de influencia en el África oriental; las guerras de conquista de las invasiones arábigo-musulmanas extendieron la difusión de la lengua árabe a todo el Norte de África e incluso a Turquía, Persia y España, lugares donde el árabe llegó a suplantar o convivir temporalmente con las lenguas locales respectivas. El semítico sudoccidental comprende: 1) sudarábigo (del Sur de la península Arábiga) epigráfico (s. VIII a. C.-VI d. C.), contenido en las inscripciones de Saba, Miná, Qatábán, Hadramawt y Awsán; sus dialectos modernos son: mehrí, sahawrí y sogottri (de la isla de Socotara); 2) árabe (v. ÁRABES II): el preclásico (s. IV-V), dividido según las inscripciones conservadas en tamñdeo, lihyaní y safaítico; árabe clásico o literal, originado hacia el s. IV d. C. y adoptado como lengua religiosa y literaria de los países musulmanes; árabe medio, o lengua árabe hablada en los países islámicos de la Edad Media; árabe vulgar o dialectal moderno, hablado con numerosas variaciones en Iraq, Arabia, Yemen, Siria, Líbano, Palestina, Egipto, Sudán, Libia, Argelia, Túnez y Marruecos; el maltés se habla en la isla de Malta, con posibles reminiscencias fenicias y fuerte influjo de la lengua italiana; 3) el etiópico antiguo o ge`ez, que está emparentado estrechamente con el sudarábigo, se habló en Etiopía desde el s. II d. C. a los tiempos modernos; los dialectos modernos son: tigriña, tigré, amhárico, harari, gurage, gafat y argobba (v. ETIOPÍA IX).Características lingüísticas. Fonética. Las lenguas semíticas tienen o han tenido en los primeros tiempos de su desarrollo ciertos sonidos enfáticos y guturales que, aunque no exclusivos de ellas, les dan carácter. Es difícil reconstruir la verdadera pronunciación del semítico primitivo porque los documentos escritos conservados tienen alguno de estos defectos: a) el acadio adoptó la escritura silábica cuneiforme de los sumerios, de modo que ciertos sonidos que éstos no poseían sólo de un modo aproximado podían reproducirse; b) el resto de las lenguas utilizó el invento cananeo de reproducir solamente los sonidos consonánticos; este alfabeto consonántico se ampliaba o reducía según las necesidades propias de cada lengua, pero a veces se dejaba que un mismo signo tuviera más de un valor o se le cambiaba éste, si había dejado de pronunciarse, por otro nuevo; c) la notación gráfica de las vocales y los signos diacríticos son inventos de fecha tardía (medievales) aplicados sólo a una parte de las lenguas semíticas, habiendo quedado algunas, como el ugarítico, fenicio y sudarábigo epigráfico, sin esta ayuda.Según S. Moscati, el protosemítico tendría los sonidos consonánticos: p (a veces f), b, m; t (interdental sorda); d (íd. sonora), t (íd enfática sorda), d (íd sonora); t, d, t (dental enfáticay, n, 1, r, s, z (sonora), s (enfática), s (apical), s (palato-alveolar fricativa sorda); k, g, q (velarplosiva enfática), j, g (velar enfática sonora); h (enfática),(velar, sonido semejante a las arcadas del vómito), ’ (laringal plosiva), h. Semiconsonantes son w, y (utilizadas a veces en la escritura para indicar las vocales u/o, i/e). Diptongos: aw, ay, reducidos con frecuencia a /o/ y /e/. Las vocales según fueran largas o breves afectaban al significado; originariamente eran a, i, u, pero con el tiempo aparecieron o (originada por el diptongo /au/) y e (del diptongo /ai/); al principio, se intercambiarían estas dos últimas con las vocales más afines en timbre o posición, pero luego pasaron a matizar el significado (tomaron valor fonémico). En algunas lenguas, como el árabe, tan sólo hay signo gráfico para a, i, u, aunque el vulgar o hablado es mucho más rico en vocales; en la lengua hebrea, los masoretas inventaron un signo para la vocal brevísima (sewá móvil), que sirve de apoyatura mínima para la pronunciación de una consonante (y cuando ésta era gutural, el hatef señalaba el tiembre del sewá móvil). Morfología. Las lenguas semíticas se caracterizan porsometer sus raíces consonánticas a combinaciones fijas con las vocales, según moldes establecidos para las diversas clases de nombres y verbos. La raíz consonántica normal consta de tres consonantes, si bien hay raíces de una sola, de dos, de cuatro o de cinco. Si las raíces primitivas constaban originariamente de dos o tres consonantes ha sido objeto de polémica entre los gramáticos y es difícil de decidir, pues en algunos casos es evidente que alguna consonante se ha debilitado y desaparecido, quedando reducida la raíz a dos, pero en otros, la tercera consonante se debe a repetición de otra o a inclusión posterior con fines eufónicos. Además del juego combinatorio de vocales y consonantes, las lenguas semíticas utilizan preformativas, aformativas e infijos para matizar o variar los significados de los nombres y los verbos; las preformativas y aformativas son una o dos consonantes, con o sin vocales, que se añaden a la raíz por delante o por detrás respectivamente, causando en ésta a su vez un ajuste de su juego de vocales.Sintaxis. Las lenguas semíticas tienden a la parataxis, es decir, a la agrupación de las oraciones mediante la conjunción copulativa; la subordinación es muy rudimentaria, y en tiempos modernos ha tenido un cierto desarrollo estimulado por la imitación del modo de pensar de los europeos. La precisión temporal de los versos es vaga, tendiendo más bien a señalar aspectos de la acción (durativa o instantánea) o siendo empleados según la óptica subjetiva del hablante. El infinitivo semítico desempeña la doble función de acción verbal y de sustantivación de esa acción (nombres de acción). Si los pronombres personales van sufijados a un nombre, equivalen a los pronombres posesivos; si van sufijados a un verbo, tienen valor de complemento directo. Una de las características de las lenguas semíticas radica en el género de los numerales cardinales a partir de tres, que toman forma femenina con las cosas contadas de género masculino, y viceversa, sin que hasta ahora haya habido una explicación satisfactoria de este fenómeno. El dual puede ser indicado mediante sufijos especiales en nombres y verbos. El grupo sudoccidental tiene un plural especial llamado fracto o interno, consistente en ciertas modificaciones vocálicas y a veces de preformativas y aformativas de la palabra; este plural fracto coexiste con el normal de sufijos y se ha querido encontrar también en el noroccidental, aunque es dudoso.V. t.: CAMITAS II.F. DÍAZ ESTEBAN.
BIBL.: S. MOSCATI, An Introduetion to the Comparative Grammar of the Semitic Languages, Wiesbaden 1964; E. ULLENDORFF, What is a Semitic Language?, "Orientalia" 28 (1958) 66-75; A. MURTONEN, Early Semitic, Leiden 1967 (mantiene que el origen de los s. estuvo en África oriental y que el etiópico tiene dialectos que no derivan del sudarábigo); íD, Broken Plurals, Leiden 1964; G. LEVI DELLA VIDA y OTROS, Linguistica Semitica: presente e futuro, Roma 1961; J. KURYLOwtcz, L’apophonie en sémitique, Varsovia 1961; B. SPULER y oTRos, Handbuch der Orientalistik, III, Leiden 1953-54; J. CANTINEAU, Le consonantisme du sémitique, "Semitica" 14 (1953) 79-94; M. COHEN, Essai comparatif sur le vocabulaire et la phonétique du chamito-sémitique, París 1947; H. FLEISCH, Introduction á l’étude des langues sémitiques, París 1947: P. DHORME, Langues et écritures sémitiques, París 1930; C. BROCKELMANN, Grundriss der vergleichenden Grammatik der semitischen Sprachen, Berlín 1908-13; J. BARTH, Sprachwissenschaftliche Untersuchungen zum Semitischen, Leipzig 1907-11; W. WRIGHT, Lectures on the Comparative Grammar of the Semitic Languages, Cambridge 1890.
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