Seguridad (filosofía Del Derecho) FIL.
Categoria:
Filosofía
Seguridad significa, en general, la cualidad de seguro; o sea, las ideas de indemnidad, exención, garantía, protección, defensa, asilo, liberación, firmeza, fijedad, salvedad. Como puede apreciarse, el número de sinónimos amplios es enorme. Eso quiere decir que es un concepto abstracto, altamente equívoco, o, si se prefiere, ambiguo.Etimología. Esta ambigüedad no es exclusiva del término castellano, sino común a los demás idiomas. Lo cual es lógico, porque el problema procede de la propia indeterminación que la palabra tiene en la lengua latina, de donde ha pasado a todas las demás del occidente europeo. En efecto, el término securitas deriva del adjetivo securus. Pero éste admite las más varias, casi infinitas, traducciones, en todos los clásicos latinos. Ahora bien, el propio término securus deriva del verbo curare, de se cura, por lo cual su idea originaria viene a ser la idea de cuidarse; a partir de lo cual, la palabra toma como incorporadas todas las significaciones de las consecuencias objetivas y subjetivas que de ese hecho se derivan. Es decir, la idea de s. implica una exigencia fundamental del hombre, que es la tendencia a controlar su propio destino, a disponer de su propia vida. Esto es importante, porque de ahí se sigue una conclusión fundamental.La ambigüedad propia del término s. se debe a que es una idea negativa, como ocurre, p. ej., con la idea de libertad: del mismo modo que se es libre o no para algo, se está o no se está seguro frente a algo. El concepto resulta ser, así, proteiforme. Hay tantos conceptos de s. como posibles peligros, interferencias u ocasiones se presenten al hombre de perder el control de sus propios actos, a causa de los agentes exteriores.El ansia de seguridad. El ansia de s. no es una exigencia baladí, accidental. Es algo esencial a la misma naturaleza humana. Deriva de la naturaleza racional. El hombre, en general, necesita proceder como hombre, o sea, racionalmente. Proceder racionalmente es proceder con conocimiento de causas, o sea, conociendo la verdad y conociéndola con certeza. En general, la certeza significa una plenitud de asentimiento psicológico al juicio lógico, sin mezcla de duda, que se deriva del control establecido para el logro de la verdad objetiva, sobre el proceso indagatorio (empírico) y formulativo (lógico). Desde este punto de vista fundamental, la s. es la concreción de la certeza al dominio de la verdad práctica, puesto que supone la certeza de algo que nos interesa como fin (total) o como medio (fin parcial) de nuestra vida.En la historia del pensamiento, la trayectoria que sigue la idea de s. es paralela a las tomas de conciencia de la racionalidad, a las diversas situaciones de libertad y orden social, a la menor o mayor práctica religiosa, etc. El hombre expresa mayores deseos de s. a medida que se agudiza la percepción de la propia libertad (v.) y de la consiguiente responsabilidad (v.) personal; lo cual está en relación,más que con la extensión y amplitud de conocimientos sobre sí mismo y el mundo que le rodea, con la profundidad e intensidad de los mismos. En la medida que falta esa profundidad (por ausencia de sentido o práctica religiosa, inmoralidad personal o ambiental, opresión de poderes públicos absolutistas o de tendencia totalitaria, etc.), el hombre clama por su s., bien esclavizándose a superficiales ilusiones materiales, políticas, etc., bien afirmando su libertad y reclamando o creando las oportunas salvaguardas sociales de la misma. En nuestros días el ansia de s. es enorme; se ha calificado a nuestra época como época insegura. Cada vez se necesita y exige mayor s., esto es, un mayor control del desarrollo de la vida propia y un mayor número de garantías para tenerla a cubierto de arbitrariedades y de los factores naturales, morales, jurídicos, políticos y sociales que puedan malograr su destino.Ahora bien, el ansia de s. del hombre actual se manifiesta en todos los frentes, naturales y sociales, con una doble acción: personal y colectiva. La acción personal se dirige a descubrir cada vez mayor número de técnicas de seguridad. La acción colectiva se dirige especialmente a aplicar dichas técnicas en beneficio del mayor número de hombres. En el dominio de las ciencias naturales, esta acción se traduce en el progreso del señorío de las fuerzas naturales y de los utensilios culturales creados por la civilización técnica. En este campo, la s. es una preocupación constante de la civilización actual, que se vierte en tantos casos concretos como pueda imaginarse. En efecto, nuestra vida se ve rodeada de instrumentos dotados de dispositivos de s. en número infinito.Aspiraciones de seguridad. En el campo de las ciencias sociales, las principales aspiraciones de s. del hombre contemporáneo, que dan lugar a infinitos problemas técnicos, son las siguientes:a) Seguridad internacional: logro de una situación en que no se produzcan conflictos bélicos y de unos instrumentos capaces de sofocarlos prestamente, en su caso (organizaciones internacionales); b) seguridad nacional: logro de una situación disuasiva que impida los ataques a la comunidad política procedentes del exterior, o que triunfe de ellos, caso de producirse (cuerpos armados); c) seguridad política: logro de una situación que impida los ataques procedentes del interior de la comunidad contra los gobernantes y las instituciones de gobierno, especialmente de la guerra revolucionaria, el terrorismo y, en general, toda clase de acción subversiva o anarquista, o que los aborte en caso de producirse (policía de s.); d) seguridad social (v.): logro de una situación en que los individuos queden a cubierto de los riesgos que pesan especialmente sobre su actividad profesional, cultural, política, económica y familiar, o que, al menos, subsane o mitigue los daños económicos derivados de su incidencia. Desde la agudización del problema social, este aspecto de la s. es el más proclamado y defendido; e) s. laboral: logro de una situación que garantice en el trabajo, especialmente: la productividad, la continuidad, la salubridad, la subsistencia poslaboral, la formación prelaboral, la,moralidad, la equitativa distribución del producto y la integridad corporal preventiva y curativa (v. TRABAJO HUMANO I); la s. laboral es caso particular de la s. social (Derecho laboral especial); f) seguridad jurídica: logro de una situación que realice por cauces legales la promoción y defensa de los intereses particulares (Estado de derecho, v.); e) seguridad personal: logro de una situación en que queden garantizados los derechos humanos de la persona, especialmente frente a la acción del poder político, o a su omisión, y que provea las formas adecuadas para indemnizarlo de sus abusos (justicia ordinaria, v.). Conclusiones. Como colofón de este análisis de la idea de s. se pueden extraer dos conclusiones:a) Es necesario que el hombre se ocupe de organizar su destino, eliminando las interferencias objetivas concretas que lo pueden malograr. La lucha por la s. es, por tanto, una tarea ineludible y que dignifica al que la emprende, para sí y para los demás.b) Pero es necesario tener en cuenta que la s. total y plena, de la cual todas las demás no son sino manifestaciones, o sea, la conciencia de que el hombre es un ser capaz de disponer él mismo de su destino, no puede tenerse plenamente sino en la fe y apoyo en una garantía o causa trascendente, Dios, y en su Providencia (v.). Él solamente puede ser la causa de que la inseguridad radical humana se constituya en acicate de progreso (esperanza y caridad), en vez de parálisis (angustia y escepticismo).F. PUY MUÑOZ.
BIBL.: G. RADBRUCH, La securité en droit d’aprés la théorie anglaise, "Archives de Philosophie du Droit et de Sociologíe juridique" 1936 (6/3-4) 86 ss.; VARIOS, Le but du droit: bien commun, justice, securité, París 1938, con dos excelentes trabajos de L. LE FUR y A. J. CARLYLE (3 ss. y 17 ss.); A. PERPIÑÁ RODRÍGUEZ, Filosofía de la seguridad social. Ontología de la previsión actual, Madrid 1952; L. LEGAz LACAMBRA, El fundamento de la seguridad social, en Conferencias, Buenos Aires 1952, 69 ss.; F. SCHOLZ, Die Rechtssicherheit, Berlín 1955; L. RODRÍGUEZARIAS BUSTAMANTE, justicia y seguridad, en Estudios jurídicosociales. Homenaje a L. Legaz, I, Santiago de Compostela, 1960, 353 ss.; G. QUADRI, Giustizia e sicurezza, "Rivista Internazionale di Filosofia del Diritto" 1960 (37/1-2) 262 ss. y 1962 (39/1-3) 175 ss.; I. TARACS, Su la sicurezza del diritto e la giustizia, "Rivista Internazionale di Filosofia del Diritto" 1963 (40/6) 684 ss.; J. LÓPEZ MEDEL, Seguridad jurídica y socialización, "Anuario de Filosofía del Derecho" 1963 (10) 9 ss.; F. FERNÁNDEZ ARQUERO, La estatificación de la medicina y la seguridad social, "Verbo): 1966 (5/49) 577 ss.; J. CASTÁN TOBEÑAS, La seguridad social y su actual perspectiva. Ensayo doctrinal y crítico, Madrid 1966; J. MESSNER, La cuestión social, Madrid 1960.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.