Segura, Rio GEOG.
Categoria:
Geografía
Importante río del Levante español, no sólo por su longitud y superficie de cuenca -unos 325 Km. y 17.087 Km2 respectivamente, cifras que lo colocan en el tercer lugar entre los ríos mediterráneos- sino, sobre todo, por el exhaustivo aprovechamiento a que está siendo sometido, hasta el punto de haberse convertido en uno de los principales pilares de la economía de las comarcas que atraviesa. Lo será más todavía cuando terminen las gigantescas obras de trasvase de aguas del Tajo al Segura.Nace éste en la sierra de su nombre, provincia de Jaén, a unos 1.700 m. de altitud; en su primer tramo, hasta la confluencia con el Taibilla, en la provincia de Albacete, el río lleva una dirección dominante SO-NE, paralela ala de las sierras de Mundo y Lagos, entre las cuales corre encajado. A continuación se dirige hacia el E hasta su confluencia con el Mundo, en el límite de las provincias de Albacete y Murcia, y a partir de ahí corre en un pequeño tramo hacia el S, orientándose posteriormente hacia el E hasta Cieza, mientras recibe las aportaciones de los ríos Benamor, Argos y Quipar. Desde Cieza hasta su desembocadura en Guardamar, el S. describe un arco, con dirección SE hasta Murcia y NE hasta el final, mientras atraviesa los extensos regadíos y espléndidas huertas murcianas y alicantinas. En este último tramo, un poco aguas abajo de Murcia, recibe a su principal afluente de la derecha, el río Guadalentín o Sangonera, formado por diversas corrientes que tienen su origen en la provincia de Almería.Dos factores determinan fundamentalmente el régimen del S.: en primer lugar, es un río nacido en pleno arco subbético, zona montañosa de elevadas precipitaciones, hecho que determina la importancia de las aguas de cabecera, fundamental en lo que se refiere a caudalosidad y variaciones estacionales. Sin embargo, hay un segundo factor que hace más complejo el régimen, en principio pluvio-nival del S.: las aportaciones de sus afluentes de la derecha, de carácter típicamente mediterráneo: Guadalentín, Mula, Quipar, Argos y Moratalla. En efecto, estos ríos tienen su recorrido en una región árida de caracteres mediterráneos acusados (escasa precipitación media anual, con lluvias de carácter torrencial y violento en otoño, elevada temperatura y, por tanto, gran evaporación) y tienen por ello todas las características propias de los regímenes fluviales mediterráneos: caudalosidad escasa, irregularidad elevada, grandes crecidas y estiajes. Dichas características acaban por transmitirse al río colector, el S., en cuyo curso bajo, p. ej., se ha experimentado grandes y catastróficas inundaciones, como la tristemente famosa de 1879.E. URIZ ECHALECU.
BIBL.: V. MASACHS, El régimen de los ríos peninsulares, Madrid 1961; M. PARDE, Le régime des cours d’eau ibériques, Zaragoza 1949; VARIOS, Estudio edajológico y agrobiológico de la huerta de Murcia, Murcia 1963.
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