Sefardíes III. Música. MÚSICA
Categoria:
Música
La música s. más bien debiera llamarse sefaradita. Es la empleada por los judíos españoles y sus descendientes, y en ella se incluye la cantada en lengua hebrea y en los distintos dialectos judeoespañoles.Cantada en hebreo, la litúrgica y paralitúrgica: himnos o pizmonim y canciones o piyyutim (v.), si bien los primeros pueden ejecutarse también, y algunas veces se cantan, en su versión ladina. Existen pruebas muy antiguas de la existencia de unos y otros, así como la de la música profana entre los judíos españoles y aun la de expertos músicos judíos en las cortes árabes y cristianas de España, y en las iglesias.El repertorio actual de los pizmonim comprende melodías tradicionales de origen árabe, turco y español, identificables por el acróstico indicador del incipit correspondiente a la canción cuya melodía se toma. Los piyyutim se acomodan a las melodías en boga. A raíz de la expulsión de los judíos españoles, su música, ya como integrante de la liturgia s., ya como elemento cultural de las comunidades, se extendió por Italia, Francia, el Imperio otomano, los Países Bajos, Inglaterra y Alemania; más tarde, por América, y aun, recientemente, por el Congo y algunas ciudades asiáticas.La canción en dialectos judeoespañoles abarca el conjunto de los rituales de nacimiento, boda, muerte, etc., o para las fiestas religiosas, más las canciones ocasionales. Entre éstas tiene particular importancia el romance. No sólo por el número de los vivos -cantados todavía-, sino por la continuidad de la expresión, ya que algunos de ellos son de composición posterior a la salida de España. Entre las canciones religiosas no litúrgicas, hayversiones aljamladas (V. ALIAMIADA, LENGUA Y LITERATURA). Suele distinguirse entre s. orientales y occidentales. Estos últimos, establecidos en el Occidente europeo, sólo conservan los cánticos ligados a la práctica religiosa. Los orientales, en cambio, mantenían hasta hace poco un acervo riquísimo en gran parte procedente de España, que va desapareciendo por la natural comunicación con los países donde se asentaron, fuertemente influidos por el nacionalismo, y por el nacimiento de Israel, con su tendencia hacia la total unificación de quienes a él han llegado de procedencias distintas. Por lo que respecta a nuestro tema, se manifiesta en la sustitución de las lenguas maternas por el hebreo en la creación de un folklore israelí, etc. Por otra parte, la presión para imponer el hebreo al judeoespañol como otra lengua en las comunidades establecidas en otros países, y las nuevas canciones israelíes a las tradicionales, concurren a la desaparición de la tradicional sefardí.Conocemos la importancia histórica que desempeñó esta canción en el movimiento seudomesiánico de labetai. Por lo que atañe a su estado actual, permanece entre las comunidades de los países europeos sudorientales, en Turquía y en el Norte de África. En las últimas, aparecen las de Marruecos como más fieles a la tradición y pureza en lenguaje y melodías, en tanto las orientales han sufrido mucha influencia de los respectivos idiomas para los textos, y de las formas musicales, especialmente turcas.ARCADIO DE LARREA.
BIBL.: E. AGUILAR y D. A. DE SOLA (ed.), Sephardi Melodies, Being the Traditional Liturgical Chants of the Spanish and Portuguese Jews Congregation, Londres 1857 (reimpresión Oxford 1931); WORLD SEPHARDI FEDERATION (ed.), Chants Sephardis, Londres 1958; íD, Liturgie Sephardi, Londres 1959; íD, Chants judéo-espagnols, Londres 1959; J. A. DE SS, Canciones sefardíes, Tolosa 1945; A. HEMSI, Coplas sefardíes, Alejandría 1932-35 y 1938, y París 1969-73; J. LEvY, Antología de liturgia jadeo-española, 4 vol. Jerusalén 1965-66 y 1968-69; J. J. KATZ, Jadeo-Spanish traditional Ballads fron: Jerusalein: An Ethnomusicological Study, Nueva York 1972.
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