Sedimentos I. Estudio General.
Categoria:
Geología
Detritos producidos por la erosión y disolución de la superficie terrestre a los que suelen asociarse restos procedentes de las partes más duras de los organismos; la preponderancia relativa de unos u otros detritos sugiere su clasificación primaria o genética en inorgánicos y orgánicos, tipos que muy raramente se presentan puros, pues su total exclusión recíproca es casi incompatible con los procesos generadores.Los s. inorgánicos proceden de las superficies continentales emergidas que, abiertamente expuestas a la acción de la intemperie, comienzan experimentando una alteración estática (hidratación, oxidación, etc.) a la par quedisyunciones producidas por las oscilaciones térmicas; en suma, los fenómenos físico-químicos de la meteorización se traducen en la desagregación más o menos acentuada de las rocas, facilitando la ulterior acción dinámica de la intemperie. En efecto, el viento, el agua, el hielo, etc., transportarán aquellos productos facilitando la continuidad de la meteorización estática sobre las nuevas superficies rocosas expuestas a la intemperie; por lo demás, esta acción dinámica se traduce en un importante trabajo erosivo incrementado por la acción abrasiva de los detritos transportados. Cuando decrece la fuerza del viento o se funde el hielo por haber descendido hasta el punto crítico de altitud o latitud, cesa el transporte detrítico, operándose la sedimentación de tipo desértico o glaciar, respectivamente. Análogamente, al perder velocidad las aguas de arroyamiento o de los cursos fluviales, cesa el transporte y se opera la sedimentación detrítica formando los depósitos de ladera o piedemonte y los depósitos aluviales, respectivamente; si la pérdida de velocidad del agua ha sido concomitante con su desembocadura en un lago o el mar, la deposición detrítica dará lugar a los s. lacustres o marinos; estos últimos son denominados neríticos, banales o abisales, según que su deposición haya tenido lugar bajo aguas someras, de profundidad intermedia, o en los grandes fondos.También son de origen inorgánico los s. de los materiales expelidos por los volcanes y los originados por la precipitación química de las sales disueltas por la red hidrográfica continental que, lógicamente, requiere la casi total evaporación del reservorio acuático; por esta razón, los s. químicos están vinculados a las depresiones continentales, mientras que en el ámbito oceánico subsiste la disolución traducida en la típica salinidad del agua marina. Todos los s. inorgánicos continentales o marinos pueden albergar entremezclados detritos o s. orgánicos con probabilidad y en cantidad sumamente dispares. Lógicamente, la meteorización subaérea también afecta a los restos vegetales y animales que, hasta en sus partes más duras, pueden resultar totalmente destruidos y reducidos a polvo, que terminará entremezclándose íntimamente con los detritos minerales; por esta razón son muy escasos los s. de restos fósiles de seres terrestres.No sucede lo mismo cuando entre el aire y los restos orgánicos se interpone una capa de agua, debido a que este aislamiento mitiga o preserva aquella destrucción. Así se comprende que los detritos o s. orgánicos sean mucho más frecuentes y abundantes en el ámbito marino, donde aparecen integrados por piezas enteras o fragmentadas de los exoesqueletos de invertebrados (caparazones, corales, conchas, etc.) y de endoesqueletos de vertebrados (huesos, dientes, etc.), así como por excreciones esqueléticas de vegetales marinos (algas calcáreas, silícicas, etc.). Frecuentemente, los s. marinos y continentales presentan análogos caracteres minerales, siendo los restos orgánicos quienes permiten discriminar su origen marino o continental (lacustre, etc.). Las partes blandas de los seres marinos terminan entremezcladas con los s. minerales; si preponderan aquéllas pueden generar s. petrolíferos, al igual que la preponderancia de restos vegetales genera los s. carboníferos.V. t.: EROSIÓN III-V; MINERALES, 3;ROCAS III.C. GAIBAR-PUERTAS.
BIBL.: H. y G. TERMIER, Érosion et Sédimentation, París 1960; L. M. J. V. VAN STRAATEN, Deltaic and shallotU niarlne deposits, en Development in Sedimentology, Amsterdam 1964; A. VATAN, Manuel de Sédimentologie, París 1967; Rev. de la especialidad: "Sedimentology"; "Journal of the International Association for Sedimentologists", Amsterdam.
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