Secesión, Guerra de HIST.
Categoria:
Historia
Tiene lugar entre 1861 y 1865, y es el hecho más importante acaecido en los Estados Unidos en el s. XIX. El conflicto se plantea entre los Estados del Norte y los del Sur por una serie de divergencias que presentan dos vertientes bien definidas: por una parte la económica, y por otra la social.El Norte es eminentemente industrial, el Sur agrícola. A aquél no le interesa la libre competencia con la industria europea, pues lleva las de perder, y trata de impedirla por medio de elevadas tarifas aduaneras. Su política económica es, por tanto, proteccionista. Los intereses del Sur son totalmente contrarios. El cultivo del algodón se ha convertido en su principal fuente de riqueza debido a su exportación al extranjero. Los plantadores sureños, gente refinada y amante del lujo, sienten preferencia por los artículos europeos, cuya calidad es casi siempre superior a la de los fabricados en Norteamérica. Su interés por el librecambismo es evidente. Este enfrentamiento de intereses hace surgir de nuevo la cuestión entre el derecho del Gobierno federal de intervenir en los asuntos particulares de los Estados, y la lucha de éstos por mantener sus derechos, ante las disposiciones federales que pudieran comprometer su existencia. En esta lucha sobresale la insistencia de Carolina del Sur.El problema de la esclavitud. Este problema, que salta ahora a primer plano, aviva las divergencias entre los Estados del Norte y los del Sur. La abolición de la esclavitud (v.) había sido ya planteada en 1787, pero los constituyentes no se habían atrevido a lanzar ninguna decisión, puesto que el esclavo se consideraba como una forma de propiedad privada. Pensaban que sería más práctico dejar correr el tiempo, ya que la esclavitud se extinguiría por sí sola gradualmente. Sin embargo, estos cálculos no respondieron en absoluto a la realidad. A pesar de la prohibición del comercio de esclavos (1807), éstos cobraron una gran importancia debido al incremento del cultivo del algodón en las plantaciones del Sur, que exigía una mano de obra servil cada vez más numerosa. Aunque su situación no era tan deprimente como se ha querido reflejar, sus condiciones de vida, a menudo maltratados físicamente y con un trabajo excesivamente duro, dejaba mucho que desear. La supresión de la esclavitud supondría para el Sur la ruina de las plantaciones y el fin de esta sociedad refinada y elegante, que se estimaba superior a la yanqui.Desde 1830 la opinión pública de los Estados del Norte comenzó a manifestarse abiertamente a favor de la abolición de la esclavitud. Pero es a partir de la publicación de la famosa novela de Harriet Beecher-Stowe La cabaña del Tío Tom (1852), de un gran impacto no sólo en América, sino también en el extranjero, cuando ningún americano pudo abstenerse de entrar en el debate entre los defensores de la esclavitud y los partidarios de su abolición.Este estado de tensión entre el Norte y el Sur hubiese podido estabilizarse de no haber sido por la incorporación de nuevos territorios al O de la Unión. El Sur necesitaba estas tierras para aumentar el cultivo del algodón, puesto que la continua labor desgastaba el suelo. Colonizó Arkansas y remontó el Misuri, pero naturalmente necesitaba esclavos para cultivar las nuevas tierras, y por eso intentó que los nuevos Estados adoptasen la esclavitud. Para el Norte esto suponía una restricción para que sus granjeros libres pudiesen instalarse allí, y, por tanto, un daño para sus intereses. La discusión se desarrolló en el Senado, donde cada Estado, antiguo o nuevo, poseía dos asientos.La época de las transacciones. Desde 1820 se llegó a una serie de compromisos para solucionar el conflicto. El primero de ellos fue el Compromiso de Misuri, por el que se compensaba la admisión de este Estado, esclavista, por la del Maine. En adelante se separaría a los dos grupos, el de la libertad y el de la esclavitud, por un límite fijado en el paralelo 36° 30’ de lat. Lo que pretendían los poderes era mantener cuidadosamente el equilibrio. Pero la rapidez de crecimiento de la Unión desbarató estas hábiles combinaciones. La enorme cantidad de emigrantes, que fueron atraídos hacia California por la "fiebre del oro" en 1848, agudizó el problema. Henry Clay, que ya había intervenido en la transacción del arancel en 1832, propuso un compromiso por el que se admitía a California en la Unión como Estado antiesclavista, y Nuevo México y Utah decidirían libremente la abolición o el mantenimiento de la esclavitud. Proponía también la restitución de los esclavos fugitivos a sus propietarios y la abolición del tráfico de negros en Columbia. El Congreso aprobó esta transacción (1850), que supuso una disminución de la tensión durante tres años. Una nueva transacción en 1854 establecía que los nuevos Estados decidiesen por sí mismos sobre este asunto. Esto produjo el envío de inmigrantes por el Norte y el Sur a los nuevos territorios, con objeto de obtener la mayoría. En ese mismo año un nuevo partido, el republicano, trató de contener la esclavitud dentro de sus dominios tradicionales, vista la imposibilidad de abolirla, y mantener la Unión.Lincoln, elegido presidente. En estas circunstancias llega el momento de la elección del nuevo presidente, que ha de suceder a Buchanan. Los republicanos presentan como candidato a Abraham Lincoln (v.), y los demócratas por su parte a dos, lo cual sólo serviría para dividirles y favorecer a sus adversarios. Efectivamente, Lincoln fue elegido presidente de los Estados Unidos en 1860. Como ya se preveía, esta elección produjo la separación de Carolina del Sur -siempre en vanguardia de la disidencia- de la Unión, no esperando siquiera que el nuevo presidente tomase posesión de su cargo. Varios Estados del Sur sivguieron su ejemplo y, a principios de febrero de 1861, los delegados de estos Estados se reunieron en Montgomery (Alabama), y formaron una nueva unidad política que tomó el nombre de Estados Confederados de América, eligiendo como presidente a Jefferson Davis.Desde un principio’ Lincoln negó enérgicamente a los Estados separados el derecho de romper unilateralmente el pacto federal. Pero el Sur, tomando una vez más la iniciativa, lanzó el 12 abr. 1861 su artillería contra el Fuerte Sumter en Charleston (Carolina del Sur).Los contendientes y sus medios. La guerra civil se plantea en los siguientes términos: 23 Estados fieles a la Unión (pronto 25 con la constitución de una Virginia Occidental y la admisión de Kansas), contra 11 que optaron por la secesión. Veintidós millones de hombres en el Norte, contra nueve millones en el Sur, incluidos los tres millones y medio de esclavos. La superioridad del Norte era evidente, y más todavía si se tienen en cuenta los recursos de ambas partes. El Norte industrializado, con puertos más activos, con mejores tendidos de ferrocarril, con un sistema bancario más perfeccionado y con recursos financieros más considerables, contaba además con la marina mandada por David Farragut, lo que le permitía un estrecho bloqueo de sus enemigos. El Sur, por el contrario, carecía de buenas comunicaciones y su escasez de material de guerra, que podía haberse visto compensada con la ayuda desde el exterior, ya que la mayoría de los países europeos estaba dispuesta a prestarle asistencia, se vio imposibilitada desde el momento en que el Norte lo sometió a un continuo bloqueo. A pesar de estas circunstancias, el Sur consiguió prolongar la guerra durante cuatro años.La guerra. La primera batalla que se dio fue la de Bull Run (21 jul. 1861), en la que los confederados consiguen derrotar a los unionistas gracias a la oportuna llegada de refuerzos. El Norte puso en práctica el sistema de bloqueo de las costas sureñas, aunque no pudo realizar ninguna incursión al interior. En 1862 la Unión llevó a cabo un plan ideado por el general George B. Me. Clellan que consistía en apoderarse de la línea del Misisipí, ocupar Kentucky y Tennessee y cortar los centros ferroviarios de Memphis y Charleston, atenazando así Richmond, que se había constituido en capital de los Estados Confederados. Las tropas de este ejército estaban mandadas por el general Ulysses S. Grant.Robert R. Lee, general en jefe del ejército confederado, trató de impedir la toma de Richmond, dando lugar a la batalla de los Siete Días (junio 1861), y obligando a sus enemigos a retirarse. Sin embargo, la operación más limpia que realizó él general Lee, junto con Jackson, fue la derrota del ejército unionista en la batalla de Manassas (29-30 en. 1862). La batalla de Antietam (17 de septiembre) no significó, por el contrario, la victoria para ninguno de los dos contendientes. Lincoln tomó entonces la resolución de que, a partir del 1 en. 1863, todos los esclavos que se encontrasen en los Estados rebeldes serían declarados libres. El a. 1863 fue favorable en principio a la Unión, que derrotó al ejército confederado en Chancellorsville, batalla en la que encontró la muerte el general Jackson. Pero esto no fue óbice para que Lee, haciendo una penetración hacia el Norte, llegase hasta Pensilvania. George G. Meade, a la sazón al mando del ejército del Potomac, hizo frente a Lee y le obligó a retirarse hacia Virginia después de la batalla de Gettisburg (julio de 1863). Al mismo tiempo, el general Grant tomaba Vicksburg, lo que facilitaba el control sobre el río Misisipí.Victoria de los unionistas. En 1864, el ejército unionista del Oeste, mandado por el general Sherman, por medio de una acción envolvente por el Este, toma la ciudad de Atlanta, importante nudo de comunicaciones, y alcanza la costa de Savannah. Lee abandona Richmond; su capitulación en Appomatox (9 abr. 1865) señala el último acto de la resistencia militar del Sur. Pocos días después, el presidente Lincoln era trágicamente asesinado. Con la derrota de los Estados Confederados, la dirección de la Unión pasa irremisiblemente al Norte. Para el Sur, la guerra ha significado la ruina de su suelo, de la que tardará en recuperarse, la ocupación de su territorio por las tropas federales y la destitución de sus Gobiernos por otros impuestos por el Norte, así como el reconocimiento de la abolición de la esclavitud y la admisión de la superioridad de la legislación federal sobre la de los Estados.R. SÁNCHEZ MANTERO.
BIBL.: V. AUSTIN, La guerra de Secesión, 1861-65, Buenos Aires 1964; I. MERÉ, La guerra de Secesión, Buenos Aires 1965.
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