Santiago de Compostela I. Archidiócesis. REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
La archidiócesis Compostellanus tiene una superficie de 8.546 Km2, dentro de las provincias españolas de La Coruña y Pontevedra. Limita con todas las diócesis gallegas, de las que es metropolitana. En 1973 su población era de 1.206.952 hab. Cuenta con el Cabildo catedralicio y el Abacial de la Real Colegiata de La Coruña. Está dividida en 43 arciprestazgos, con 1.036 parroquias. Tiene 1.121 sacerdotes seculares y 454 regulares, y cuenta con dos Seminarios: el Mayor de San Martín Pinario y el Menor de Nuestra Señora de la Asunción, ambos en Santiago de Compostela. Radican 566 religiosos y 1.397 religiosas.La sede compostelana estuvo radicada en Iria Flavia hasta el s. IX. La sede iriense, de inmemorial tradición, se vislumbra en los escritores eclesiásticos del s. IV al VI y se explicita claramente a partir del s. VII. La tradición piadosa, con importantes datos arqueológicos a su favor, afirma su directa fundación apostólica, tras la predicación de Santiago el Mayor (v.) en los lugares de Padrón (o pedron), donde además sus discípulos desembarcaron el cuerpo del Apóstol tras su martirio en Palestina. El Cronicón Iriense da noticia de 28 obispos santos, amén de otros, enterrados en la catedral de Iria antes del s, VI; a partir de este siglo existen listas casi completas cronológicamente de los obispos irienses. Esta sede convive con otras diócesis de fundación inmemorial y hoy desaparecidas: Cellenis (Caldas de Reyes) y la de las Islas, en las costas gallegas, comienzo de las misteriosas Casitérides, que fue regida por Consensio, con el que mantiene correspondencia S. Agustín acerca de la herejía de Prisciliano (v.). Las dificultades político-religiosas de Galicia (v. GALICIA IV), debidas a la invasión de los suevos (v.), a su conversión, a la integración en el reino visigótico y, finalmente, a la dominación musulmana, están narradas en la Crónica Compostelana y en el famoso Cronicón de Idacio.En el s. IX (813-818) tiene lugar la Invención de la Tumba Apostólica. El obispo iriense Teodomiro (m. 847), reclamado por Pelayo, ermitaño en San Fiz de Solobio, reconoce en el Arca Marmorica, por los vestigios y muestras que contenía, el cuerpo del apóstol Santiago, juntamente con las tumbas de sus discípulos Teodoro y Atanasio, en el extremo de la tierra de los amaeos (Mahía actual), en Liberum donum, cerca del monte druida Illicino (Pico Sacro actual). La leyenda registra los pormenores del traslado y enterramiento, con evidentes adherencias populares, pero que implican un núcleo de tradición existente.El rey Alfonso II visita el sepulcro y notifica el hecho a toda la cristiandad, a la par que edifica el primer santuario, que incluye en su cabecera la tumba; el papa León III da cuenta asimismo del descubrimiento. La sede iriense se traslada a Compostela como cátedra episcopal primaria, quedando la de Iría como secundaria. Alfonso III construye un nuevo templo, de tres naves, que fue consagrado en el 899.En el s. X es fortificada la ciudad de S., sobre todo contra las invasiones normandas y musulmanas. Entre los primeros obispos compostelanos destaca S. Rosendo (m. 977), gobernador de Galicia en la minoría de edad de Ramiro III. En el 997, Almanzor (v.) arrasa la ciudad y templo de S.; S. Pedro Compostelano o de Mezonzo, autor con toda probabilidad de la reconocida oración mariana Salve Regina, huyó con los sagrados restos y al volver inició la reconstrucción del templo. El obispo Cresconio fortificó la ciudad con murallas y torres (1037-66). El papa Urbano II, a instancias del obispo Dalmacio, por Bula de 1095, establece la cátedra episcopal única en S. de C. (se extingue así la sede de Iria Flavia), y dispone que la diócesis quede sujeta directamente a la sede de Roma, y sus prelados sean consagrados sólo por el Romano Pontífice.Los s. XII y XIII corresponden al máximo esplendor de Santiago de Compostela. Destaca el episcopado de Diego Gelmírez (v.; 1100-40), primer arzobispo (1120), canciller del reino, gobernador de Galicia, amigo personal de los papas Gelasio II y Calixto II y de los abades del monasterio de Cluny (v. GALICIA, REINO DE).Pedro Suárez de Deza (1173-1206) consolidó la obra de Gelmírez, sobre todo al promover los estudios de Derecho, en estrecha relación con Bolonia, y el hecho religioso-cultural de las peregrinaciones (v.; v. t.: CAMINO DE SANTIAGO); en su tiempo se terminó el Pórtico de la Gloria (v. II). La consagración de la basílica, con asistencia del rey Alfonso IX y del príncipe Fernando (luego el rey santo), tiene lugar el 3 abr. 1211, siendo arzobispo Pedro Muñiz; la imagen pétrea de Santiago, tan venerada por los peregrinos, se colocó con esta ocasión en la capilla mayor. Rodrigo del Padrón (1307?-16) destaca por sus intentos de independizar la vida de la Iglesia de los conflictos políticos; fomentó la cultura del clero; recibió del papa Clemente V el encargo de reorganizar la Univ. de Salamanca (Bula Dudum vobis, 14 oct. 1313); presidió el XII Concilio provincial, en Salamanca, donde se decretó por vez primera la celebración de la fiesta de la Inmaculada Concepción (1310); también en su tiempo se funda el convento de dominicas de Belvís, en el que se instala una imagen de la Virgen de gran veneración en S. de C.Los s. XIV y XV son acusadamente turbulentos, sobre todo por los conflictos feudales; así se manifiestan, a modo de ejemplo, dos hechos extremos: el arzobispo Berenguel de Landore (1317-30), nombrado por Juan XXII y que es rechazado por los compostelanos; y el asesinato del arzobispo Suero Gómez (1362-66) ante la catedral el 29 jul. 1366, crimen que tuvo como inductor al mismo rey. El pontificado de Lope de Mendoza (1399-1445) es un notable intento de pacificación y formación del clero y pueblo, para lo que celebra los sínodos 35 al 41.Bajo el impulso de los arzobispos Fonseca (Alonso I, II y III) se perfila la Compostela renacentista, con un nuevo esplendor del culto en la ciudad y en las villas de la archidiócesis, en las que construyen numerosas iglesias. Alonso III fue un gran humanista y amigo y protector de Erasmo (v.), fundó el colegio de S. Jerónimo y, por Bula pontificia de Clemente VII (1525), amplió el colegio creado por Diego de Muros, por lo que es considerado fundador de la Universidad compostelana; fundó también el colegio de Santiago en Salamanca. Juan de Sanclemente y Torquemada (1587-1602), muerto en olor de santidad, fue uno de los grandes arzobispos compostelanos; creó escuelas de primeras letras para los niños de toda la archidiócesis, compuso un catecismo para la instrucción religiosa del pueblo, fundó el colegio de San Clemente para la formación de seminaristas, construyó iglesias parroquiales y centros de beneficencia; por temor a una profanación del santo cuerpo del Apóstol, tras el desembarco de Drake (v.) en La Coruña, las reliquias fueron depositadas con el mayor sigilo detrás del edículo romano, en un nicho excavado en roca viva, localizaron que se perdió posteriormente y fue descubierta el 28 en. 1879.Los s. XVII y XVIII se distinguen por la transformación social y asimilación del espíritu barroco, que en S. de C. tiene características propias; es época de arzobispos constructores, y se destacan Antonio Monroy, Bartolomé Rajoy y Sebastián Malvar.El papa León XIII, siendo arzobispo el card. Payá, anuncia a la cristiandad el redescubrimiento de los restos apostólicos (Bula Omnipotens Deus, 1884); el fenómeno de la peregrinación a S. de C. vuelve a tener auge, con un propulsor infatigable, el card. Quiroga (1949-71), ele la devoción y peregrinación jacobeas.V. t.: SANTIAGO EL MAYOR II, 2; PEREGRINACIONES; CAMINO DE SANTIAGO; LA CORUÑA II.J. CALVO OTERO.
BIBL.: A. LÓPEZ FERREIRO, Historia de la Santa A. M. Iglesia de Santiago de Compostela, 11 vol. Santiago 1898-1911 (con amplios apéndices documentales); Rev. "Compostellanumn, sección de Estudios Jacobeos, 1956-1971, 2 números anuales; VARIOS, Santiago en España, Europa y América, Madrid 1971; J. FILGUEIRA VALVERDE, El libro de Santiago, Madrid 1948; Historias de Compostela, Santiago 1970; Y. BOTTINEAU, Les Chemins de SaintJacques, París 1966; J. SALVADOR Y CONDE, El libro de la peregrinación a Santiago de Compostela, Madrid 1971; E. VALIÑA SAMPEDRO, El camino de Santiago: Estudio histórico-jurídico, Madrid 1971; Liber Sancti Jacobi. Codex Calixtinus, ed. CSIC, Madrid 1951.
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