Rumania (románia) V. la Iglesia Católica. HIST.
Categoria:
Historia de la Iglesia
La mayoría de los rumanos son ortodoxos (v. VI), con fuertes minorías de católicos tanto de rito latino como oriental.La historia política y religiosa de R. resulta un tanto complicada, como escenario de inmigraciones, invasiones y conquistas en toda esa región balcánica. Sus orígenes cristianos son totalmente latinos, como los colonos que la habitaron, que, por el Danubio, mantenían constante relación con Occidente, y latinos fueron los misioneros que evangelizaron R. en los s. IV-V. El obispo latino y occidental S. Nicetas de Remesiana (366-414) es considerado el principal apóstol y evangelizador de los tracio-lacio-besos, que constituyen los elementos de la estirpe valaco-rumana.Las vicisitudes del pueblo rumano, en su aspecto religioso-eclesiástico, pueden dividirse en cuatro periodos: daciolalino, bizantino-griego, bi,,ctrttiiio-esltii,o y bizantinonacional. El primero, también Ilanlado lacio-romano, perdura desde los comienzos de la cristianización hasta principios del s. VII La Dacia (v.) tenía entonces cinco provincias romanas, que dependían en un principio de la jurisdicción de Roma, pero luego pasaron a la de Constantinopla, no sin vivas reclamaciones de los Papas. Justiniano I (v.) fundaba para ellos cl vicariato Prima Justiniana, con sede en su ciudad natal, Tcrur-e.sium-Bederictncr, reconocido por el Papa. Desapareció en el 604 con la irrupción de los pueblos eslavos. El nuevo periodo, perduró hasta la llegada de los hermanos misioneros santos Cirilo (v.) y Metodio, con los que comienza el periodo bi,uruitw-c?,slcrro, a finales del s. IX. A lo largo de la Edad Media, durante ambos periodos, existe, una gran confusión, o mejor, casi una ignorancia total, tanto en su historia política como religiosa (v. m). Los rumanos formaban parte entonces del segundo Imperio búlgaro, eclesiásticamente del arzobispado autónomo de Ochrida (o Achrida), y, por tanto, recibieron el rito bizantino. Como dependiente de la Iglesia búlgara, quedaron envueltos en el mismo cisma bizantino (v. VI).No faltaron desde entonces repetidos conatos de unión (V.) con Roma, p. ej., en tiempos del papa Inocencio III (v.) y durante los pontificados de Gregorio IX ( 1234) y Gregorio XI (1375). La unión firmada en el Conc. de Lyon de 1274 (v.) fue asimismo aceptada por la I-lesia valaco-búlgara, y lo mismo la del Conc. de Florencia (v.) en 1439, pero ambas de efímera duración.Más resultado tuvo esta unión sobre todo en la reoión de Transilvania, a partir de los obispos Teófilo Sercmiy( 169297) y Atanasio Anghel (1697-1713). Comenzó con unos 500.000, sobre todo por intervención de los católicos tic Hungría. Ya anteriormente, por su iniciativa, se habían fundado dos diócesis latinas, (Oradea y Alba Julia) pues había comenzado una fuerte colonización de grupos húngaros y sajones en las regiones orientales, como Bistrita, Brasov y Sibiu. No pocos de los nobles rumanos más destacados de Transilvania pasaron al catolicismo latino. En 1853 se constituyó la provincia eclesiástica de Fagat-as, y las sufraoáneas de Oradea, Gherla y Lugoj. En 1929 se firmó un Concordato entre la Santa Sede y R., llegándose a una reordenación de la Jerarquía rumana de ambos ritos. Tras el tratado de Viena de 1940, pasaron a Hungría tres de estas diócesis (eran cinco en total): Oradea, Cluj y Maramures, pero al terminar la guerra, en 1945, fueron devueltas a R. Cuando en 1948 se desencadenó la persecución comunista, la iglesia católica tic rito oriental había de llegar hasta su total desaparición of icial, anexionada por la fuerza a la comunidad ortodoxa rumana. En cuanto a la católica latina, había de vivir entre increíbles dificultades: detención y encarcelamiento de obispos, sacerdotes y fieles. En 1948, los católicos de rito bizantino eran 1.563.979. En cuanto a los latinos, en 1957 no quedaban obispos en R., exceptuado uno solo. Habían sido encarcelados 13, y habían muerto siete. De los otros seis no se sabía absolutamente nada. En 1973, de las 10 diócesis rumanas solamente una tiene obispo (la de Alba Julia).Según Ann. Pont., 1973, hay en R. dos metrópolis: una de rito latino y otra de rito oriental. La primera, Bucarest, tiene como sufragáneas las diócesis de Alba Julia, Iaji, Satu Mare y Timiioara; la segunda, Fágáras, tiene como sufragáneas las diócesis de Cluj-Gherla, Lugoj, Maramureg y Oradea Mare. Los datos de estas circunscripciones se resumen en el cuadro superior.Á. SANTOS HERNÁNDEZ.
BIBL.: Ann. Pont. 1973; Á. SANTOS, Iglesias de Oriente, 11, Repertorio bibliográfico, Santander 1963, 250-254 y 354-358P. GHERMAN, L’Ame roumaine écartelée. Faits et Documents, París 1955.
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