Románicas, Lenguas LIT.
Categoria:
Literatura
Toda partición de la Romania (ámbito geográfico de las 1. r.), si nos atenemos a las estructuras lingüísticas antiguas, tendrá su centro de irradiación en Italia. La primacía conferida a la península Itálica puede demostrarse si consideramos el vocalismo románico. (Téngase en cuenta que las lenguas neolatinas tuvieron su origen no en el latín culto, sino en el vulgar, v. LATINA, LENGUA Y LITERATURA III). Ya en épocas primitivas, Córcega, Cerdeña, parte del sur de Italia (Calabria, Lucania) y el perdido mundo africano presentaban arcaísmos su¡ generis en su sistema vocálico. El sudeste de Italia y los Balcanes mantenían una estrecha afinidad. Todo este conglomerado geográfico constituía la latinidad oriental. Sicilia y algunas regiones menores del sur de Italia, a causa de su intensa colonización griega, mantenían una actividad muy peculiar. En cambio, toda la Italia central, el centro-sur de la Península y todo el occidente latinizado constituían un bloque más o menos homogéneo; era, con mucho, el más poblado y rico y, por tanto, su influencia se dejaba sentir. Le llamaremos la latinidad occidental. Esta primitiva repartición se vería profundamente alterada ante la pérdida de prestigio de la urbe. Las provincias de occidente van a imponer sus peculiaridades y su cultura. La Galia, estratégicamente situada entre la península Itálica, la Hispania, la Britania y la Germania, será, a partir de los Césares, un centro dominante de irradiaciones innovadoras.Entre los cambios fonéticos que escindirán a la Romania, destacaremos por su valor definitivo: 1) Distinto tratamiento de la -s final. El oeste fue fiel al mantenimiento; el este, la perdió totalmente. 2) Diferenciación en el tratamiento de las oclusivas sordas intervocálicas. El oeste o las sonorizó o las hizo desaparecer, una vez sonorizadas, en determinadas condiciones; el este, en líneas generales, las mantuvo. 3) Estabilización fonéticosintáctica del sonido sordo inicial de palabra en el oeste. Estas innovaciones prefiguraron la actual Romania occidental. Ahora bien, esta parcela de la latinidad estaba ya escindida en dos grandes grupos, inclusive desde la época de los Césares. Un primer núcleo estuvo constituido por la Galia narbonense, es decir, el sur de la Galia, aparte la Aquitania, la Aquitania propia y la Iberorromania. En esta gran zona se fraguaron el provenzal, el gascón, el castellano, el catalán y el portugués. El segundo gran núcleo tuvo como centro a la Galia lugdunense y abarcaba el norte y centro de la Galia, el dominio retorrománico y el norte de Italia. Es la zona ocupada por el francés, franco-provenzal, rético y franco-italiano. No existían unos límites fijos entre los dos grandes núcleos; la-frontera corría al sur del Loira, precisamente por los dominios de los actuales dialectos francoprovenzales. La Romania oriental tenía por centro a Italia, salvo el valle del Po. Los límites entre los dos grandes grupos lingüísticos, occidental y oriental, comprenden, desde Spezia a Rímini, frontera prácticamente invariable desde entonces.Dentro de la Romania oriental puede advertirse, y ya desde antiguo, una bipartición. El centro y sur de Italia, dominio del italiano, debilita las consonantes sordas intervocálicas, sin que dejen de ser sordas; en Apulia, Dalmacia y Dacia, dominios del dálmata y del rumano, no se produjo debilitamiento alguno. Por su parte, Cerdeña, dominio del sardo, mantiene una postura muy particular; a caballo entre la Romania occidental y la oriental, parecería lógico formar con ella un tercer mundo, si bien la conservación de la -s como signo de plural la inclina a occidente. Esta estructura se mantuvo más o menos inalterable hasta la invasión de los bárbaros.He aquí, sin embargo, lo que aconteció en la Romania occidental. El norte y centro de la Galia fue ocupado paulatinamente por los francos, quienes a su vez expulsaron a los visigodos del sur de la Galia, debiendo éstos replegarse a la Hispania. El nordeste de la Galia fue ocupado por los burgundios, cuña que separó definitivamente a la Galorromania en dos dominios: norte y centro ocupado por los francos; sur, libre de invasores germanos. En el norte nació el francés; en el sur, el provenzal; y en el dominio burgundio, el franco-provenzal. Los alamanes, al invadir Suiza, escindieron la relativa unidad occidental, separando a la Galorromania del dominio rético que, ocupado sucesivamente por oleadas de bávaros y presionado por los pueblos del norte de Italia, se fragmentó en temprana edad. Hispania fue invadida por alanos, suevos y visigodos y, en el s. VIII, por los árabes. En el norte de la Península se fraguaron las tres lenguas románicas más occidentales. En el este, el catalán, muy afín, en principio, al provenzal; en el centro, el castellano, que terminaría por imponerse, y en el oeste, el gallego-portugués. Al noroeste del Pirineo, entre los dominios del provenzal y los dialectos hispanos, vive el gascón, cuya filiación es bastante compleja. Carente hoy de una cultura literaria, se está afrancesando a pasos agigantados.La romanidad estuvo a punto de desaparecer en los Balcanes. La costa adriática, progresivamente eslavizada, mantuvo hasta el s. XIX, en Ragusa, la lengua dálmata. Reliquias románicas muy interesantes por su antigüedad han quedado en el albanés. El sur de los Balcanes fue siempre dominio de la lengua griega. Hoy queda allí como único dominio latino importante el rumano, resultado de la colonización impuesta por Trajano en la Dacia. Las sucesivas oleadas eslavas no pudieron ahogar la romanidad, a pesar de los préstamos léxicos hechos por lenguas extrañas al románico de oriente. La península Itálica quedó en el centro-sur libre de invasores germánicos y vio nacer multitud de dialectos más o menos unificados por el prestigio cultural del toscano.Puede afirmarse que hacia el s. vili estaban ya prefiguradas las actuales 1. r. En sucesivas evoluciones se diferenciaron cada vez más, hasta quedar constituidas en las siguientes lenguas modernas: Romania occidental: francés, provenzal, dialectos franco-provenzales, dialectos réticos, dialectos franco-italianos, catalán, castellano y gallegoportugués; algunos lingüistas incluyen también al gascón y al sardo. Romania oriental: italiano, rumano y dálmata. Finalmente, el sardo se habla en Cerdeña.V. t.: CASTELLANA, LENGUA Y LITERATURA I; CATALUÑA V; CERDEÑA III; ESPAÑA X; FRANCIA VIII; GALICIA V; GALLEGO-PORTUGUESA, LENGUA Y LITERATURA; ITALIA VIII; PORTUGAL VIII; PROVENZAL, LENGUA Y LITERATURA; RÉTICA, LENGUA Y LITERATURA; RUMANIA VII. Para las peculiaridades de las hablas en distintos países, v. éstos (BÉLGICA VI; BRASIL VI, etc.). Para los estudios de esta materia (revistas y congresos), v. LINGÜISTICA 1, 4 y 5.P. CORREA RODRÍGUEZ.
BIBL.: W. VON WARTBURG, La fragmentación lingüística de la Romania, Madrid 1952 (abra fundamental); B. E. VmOS, Manual de lingüística románica, Madrid 1963, 271-398; H. LAUSBERG, Lingüística románica, I, Madrid 1965, 53-106; C. TAGLIAVINI, Le origine delle lingue neolatine, Bolonia 1959; K. BALDINGER, La formación de los dominios lingüísticos en la península Ibérica, Madrid 1963; E. BOURCIER, Éléments de linguistique romane, 4 ed. París 1956.
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