Reproducción II. Aparato Reproductor Humano. BIOL.
Categoria:
Biología
Comprende el conjunto de órganos que tiene por fin esencial la r. del ser humano. Sus caracteres anatómicos y funcionales se hallan bien diferenciados según el propio sexo del individuo, masculino y femenino, y están ordenados de forma que se complementen uno y otro en el acto de la cópula. Si bien existe una clara diferenciación sexual, a efectos de sistematización, se puede establecer un cierto paralelismo entre ambos aparatos, que comprenden tres porciones principales: a) gónadas u órganos productores de células sexuales y de hormonas; b) vías de conducción de las células sexuales; y c) órganos copuladores o de relación recíproca.A. APARATO REPRODUCTOR DEL VARÓN. Está constituido por dos testículos o glándulas de secreción externa (células sexuales masculinas o espermatozoides) e interna (hormonas sexuales masculinas); las vías espermáticas o de conducción de los espermatozoides; y el órgano copulador o pene, con sus glándulas anejas (próstata y glándulas de Cowper).1. Testículo. En el periodo fetal, durante el embarazo, ambos testículos descienden de su posición primitiva (en el espacio retroperitoneal, a ambos lados de la columna vertebral y a la altura de los riñones) hasta ocupar su posición definitiva en las bolsas escrotales, atravesando el conducto inguinal; el niño nace con los testículos alojados en las bolsas; si no sucede así, quedarán en su recorrido uno o los dos testículos a mayor o menor altura, malformación que se conoce por criptorquidia. Ambos testículos ocupan pues una posición extraabdominal, debido a la sensibilidad de los espermatozoides para con el calor, que disminuye su supervivencia. Su forma normal es ovoide, tienen superficie lisa, de consistencia comparable a la del globo ocular y su volumen experimenta un notable desarrollo con la pubertad, hasta adquirir un pesa aproximado en el adulto de 20 g. cada uno. Están envueltos por siete capas que se pueden considerar como continuación de las paredes abdominales; de fuera adentro son: piel o escroto, dartos, túnica celular subcutánea, túnica fibrosa superficial o aponeurótica, túnica muscular, túnica fibrosa profunda y túnica vaginal. Una membrana -la albugínea- envuelve y delimita el testículo; es más espesa en el borde superior y mitad anterior (cuerpo de Highmore). De este espesamiento parten tabiques o septos, que dividen el testículo en lóbulos (aprox. 250 a 300 lóbulos por testículo). Cada lóbulo contiene de uno a cuatro conductillos seminíferos. Estos conductillos poseen una membrana propia, sobre la que descansan las células que componen el epitelio seminal, que se compone de células seminales, propiamente tales, y células de sostén o de Sertoli.Las células seminales presentan diferencias según sea su etapa de maduración; el procesa completo de la maduración celular recibe el nombre de espermatogénesis, que sigue este orden: espermatogonias-espermatocitos de primer orden-espermatocitos de segundo orden-espermátidas-espermatozoides. La división celular es por mitosis, excepto en el paso de espermátidas a espermatozoides (espermiogénesis) que cursa con reducción cromatínica, de forma que de los 46 cromosomas (23 pares cromosómicos, número diploide) que poseen todas las células del organismo, quedan reducidos en el espermatozoide o célula sexual masculina madura a 23 cromosomas (22 autosomas y un cromosoma sexual, X o Y; v. CROMOSOMAS).El espermatozoide mide de 50 a 60 b¿ y se divide en tres porciones: cabeza, cuello y cola. Tiene gran movilidad, que es mayor dentro del aparato reproductor de la mujer, donde progresa a unas 25 l. por seg.; en una hora alcanza la porción uterina de la trompa; y en dos horas, la porción ovárica de la misma; la acidez vaginal inhibe sus movimientos y la alcalinidad cervical uterina los favorece. Su supervivencia es de dos a seis días, dependiendo del medio en que se encuentren: es menor en medio ácido y caliente, como se ha indicado. El producto de la eyaculación, esperma o semen, contiene de 80.000 a 300.000 espermatozoides por mm3; dentro de ellos y aun siendo esperma normal, hay los llamados espermatozoides "aberrantes", con dos cabezas o dos colas u otras anomalías.Entre los canalículos seminíferos existe un tejido conjuntivo ricamente vascularizado, en el que se encuentran las células intersticiales o de Leydig, que son las productoras de hormonas sexuales masculinas (testosterona), las cuales, vertidas en la sangre, intervienen principalmente en el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios masculinos (v. CUERPO HUMANO). Por medio de estas células, el testículo actúa como glándula de secreción interna (V. GLÁNDULAS; HORMONAS). Antes de la pubertad, el testículo se halla en situación de reposa sexual, siendo dominantes las células de Sertoli y las primitivas seminales o espermatogonias.2. Vías espermáticas. Son las que conducen las células sexuales producidas en el testículo hasta el órgano copulador o pene. Tienen estructura tubular y presentan segmentos sucesivos, que por orden son: 1) Tubos rectos, los cuales recogen, a modo de colectores, los conductos seminíferos de cada lóbulo testicular. 2) Red testicular o rete testis, que en forma de red agrupa los anteriores, por debajo del cuerpo de Highmore. 3) Conductos o conos eferentes que unen la red al epidídimo. 4) Epidídimo, situado sobre el testículo, es un conducto flexuoso, como apelotonado. Recibe por delante los conos eferentes. Es más espeso en la parte anterior o cabeza y se afina en la posterior o cola. 5) Conducto deferente, que comienza en la cola del epidídimo y termina en la ampolla, a la altura de la vesícula seminal. Tiene aprox. 40 cm. de longitud; en su trayecto por el conducto inguinal forma parte del cordón espermático, en íntimo contacto con determinados sacos herniarios que a veces se producen en la región inguinal (v. HERNIA). 6) Vesícula seminal o glándula vesiculosa, al lado de la próstata; vierte su contenido en el extremo prostático de la ampolla del conducto deferente. 7) Conducto eyaculador, que atraviesa el cuerpo de la glándula prostática y se dirige a la uretra interna donde desemboca (la uretra es la porción final de la vía excretora urinaria; v. RIÑÓN). Recibe el contenido de la ampolla del conducto deferente y de la vesícula prostática. Todas estas porciones o segmentos sucesivos forman un conducto único y bilateral que va desde cada testículo a la uretra.3. órgano copulador y glándulas anejas. El miembro viril, o pene, presenta una extremidad anterior llamada glande, abierta en su centro. Esta abertura corresponde al meato urinario o parte final de la uretra, por donde sale, indistintamente orina durante la micción y esperma en la eyaculación. El glande, juntamente con los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso, constituyen los órganos eréctiles del pene. Sus envolturas son de fuera adentro: la piel (que en su porción dista¡ se denomina prepucio), el dartos O músculo peripeniano, la capa celuIar y la envoltura fibroelástica. La erección está estimulada por el simpático, y la eyaculación por el parasimpático.La próstata es un órgano único, con dos lóbulos laterales separados por un surco y un lóbulo medio posterior. Es una masa glandular cuyos conductos se abren en la uretra. El producto de su secreción es un líquido viscoso, cuya alcalinidad favorece la movilidad del espermatozoide y además neutraliza la acidez vaginal de la mujer, con lo que se favorece la fecundación. Experimenta un notable desarrollo con la pubertad.Las glándulas de Cowper, en número de dos, presentan un conducto excretor que vierte su secreción mucosa en la uretra, a la altura de la base del pene. Tanto los testículos, como las vías espermáticas y el órgano copulador, tienen su propia vascularización arterial, venosa y linfática (v. CORAZÓN II; LINFA), y su propia inervación (V. NERVIOSO, SISTEMA). Las malformaciones y enfermedades del aparato reproductor masculino son objeto de estudio de médicos internistas, urólogos e, incluso, en casos de esterilidad (v.), de ginecólogos. Para un conocimiento mejor de su patología, v. RIÑÓN Y APARATO URINARIO.B. APARATO REPRODUCTOR DE LA MUJER. Siguiendo la sistematización empleada en el hombre, el aparato reproductor de la mujer presenta paralelamente las gónadas u ovarios, como glándulas de secreción externa productoras de células sexuales femeninas y glándulas de secreción interna, productoras principalmente de hormonas sexuales femeninas; útero, vías genitales y órgano de copulación.1. Ovario. En número par, tienen forma de almendra u ovoide, con superficie lisa hasta la pubertad; iniciada ésta, con la menarquia o primera menstruación, su superficie se va haciendo irregular a medida que se suceden las roturas de los folículos con su correspondiente ovulación, ya que el folículo, al madurar, hace prominencia en la superficie ovárica, y su rotura deja una depresión o hendidura cicatricial. Con las últimas menstruaciones, en la menopausia (v. MUJER 111, 3), recuperan nuevamente su lisura, a la vez que disminuyen de volumen. Son de consistencia dura, se alojan en la cavidad peritoneal, donde los medios de fijación a órganos vecinos -mesovario y los ligamentos lumboovárico, tuboovárico. y uteroovárico- consienten bastante movilidad.En la mujer joven, la estructura ovárica presenta dos porciones bien diferenciadas: una periférica -la sustancia cortical- con formaciones redondeadas o folículos de Graaf, los cuales contienen un óvulo central y una capa celular envolvente; y una porción central -sustancia medular- con tejido conjuntivo y abundantes vasos y nervios. En la mujer adulta resulta difícil tal diferenciación.Los folículos pasan por diferentes etapas hasta su maduración. El folículo primordial está formado por una célula central -ovogonia- y una capa de células foliculares que la circundan. La ovogonia pasará a ovocito de primer orden, con núcleo más voluminoso, y estará rodeado de dos o tres capas de células foliculares (capa granulosa). En uno de los polos de la granulosa surge una prominencia -cumulus ovigerus- que contiene la célula ovular. Al crecer el folículo, las células de la granulosa componen una capa pluriestratificada en cuyo interior está la cavidad folicular. La teca externa y la teca interna envuelven ambas formaciones -granulosa y ovocito-; las células de la teca interna producen hormonas estrogénicas. El folículo ya maduro está dispuesto para su ruptura con expulsión del ovocito de primer orden, fenómeno conocido por ovulación. Éste pasará a ovocito de segundo orden, tras la reducción cromatínica (número haploide, 23 cromosomas, de ellos, 22 autosomas y un cromosoma sexual X o X), quedando apto para la fecundación. Roto el folículo, se produce una hemorragia dentro de la cavidad folicular; la sangre intracavitaria coagula, y sobre este coágulo se organiza el cuerpo amarillo o cuerpo lúteo, que será gravídico o menstrual, según exista o no fecundación. El primero o gravídico, crece hasta el cuarto mes de gestación y posteriormente regresa; el menstrual inicia pronto su regresión. De los 400.000 folículos que aproximadamente contienen -los ovarios, solamente uno madura y se rompe, con expulsión del óvulo a la trompa, cada 28 días, plazo que corresponde a la duración media normal del ciclo sexual de la mujer.2. Útero y vías genitales. Trompas. Presentan una estructura tubular, con paredes y luz interior. Su pared está formada por cuatro túnicas: serosa o peritoneal, conjuntiva, muscular y mucosa. La túnica muscular es de fibra lisa y la mucosa ofrece pliegues en su superficie; así, en el caso de cópula con ovulación, las contracciones musculares y las crestas mucosas favorecen la aproximación del óvulo que desciende y el espermatozoide que progresa a su través. Bilaterales, su longitud es de 10 a 14 cm. cada una, y se dividen en cuatro segmentos: pabellón, ampolla, istmo y porción intersticial. Las trompas comunican el ángulo lateral del útero con el ovario del lado homónimo.Útero. Tiene forma de cono truncado con base superior y vértice inferior. Siguiendo este eje, de base a vértice, se divide en cuerpo, istmo y cuello. En el cuello uterino se inserta la vagina; su porción intravaginal es diferente en la mujer nulípara, en la primípara y en la multípara, ya que con los partos (v.) se ensancha y a su vez ofrece menor resistencia y consistencia. La longigitud de su eje vertical es de 6,5 cm. en la nulípara y alcanza 8 cm. en la multípara; adquiere su máxima dimensión al término del embarazo (v.). La pared uterina, de 1 cm. de espesor, tiene una túnica serosa o peritoneal, la túnica muscular de fibra lisa (miometrio, más espeso en el cuerpo) y la capa mucosa interna (endometrio). Está fijado por el periné, pues se apoya en la vagina, y unos ligamentos le unen a órganos vecinos (ligamentos anchos o laterales, redondos o anteriores y útero-sacros o posteriores).Vagina. Se extiende de cuello uterino a vulva. Mide longitudinalmente unos 8 cm. Por la parte superior se inserta o abraza al cuello del útero mencionado, y por la inferior se abre al fondo vestibular; este fondo está estrechado en la mujer virgen merced a un pliegue mucoso llamado himen (del gr. hymén, membrana). Su pared tiene una túnica externa, conjuntiva; media, muscular lisa; e interna, mucosa.Vulva. Presenta una depresión central o vestíbulo, limitada a cada lado por dos anchos pliegues: el externo o "labio mayor", de naturaleza cutánea, que se pierde por delante en el "monte de Venus" o pubis; y el interno o "labio menor", que confluye en la parte anterior en el órgano eréctil femenino (clítoris). El labio menor y el clítoris están ricamente inervados y su erectilidad está favorecida por el simpático.Las glándulas de Bartolino, en número par, vierten su secreción en vulva y vagina, humedeciendo ambas. Vasos arteriales, venosos y linfáticos (v. CORAZóN II; LINFA), así como nervios (v. NERVIOSO, SISTEMA), se distribuyen por todas las porciones del aparato reproductor femenino. Su relación con la porción de la vía excretora urinaria baja es íntima; para mejor conocimiento de la misma, V. RIÑÓN Y APARATO URINARIO.Las mamas en la mujer, si bien no son órganos del aparato reproductor, tienen importante relación con el mismo, en orden a la maternidad (v.). Están formadas por tejido glandular (con glándulas tubuloacinosas), grasa abundante y tejido conjuntivo. Se desarrollan en la pubertad y alcanzan máximo crecimiento al final del embarazo. Presentan de 15 a 20 lóbulos a cada lado; cada lóbulo es una verdadera glándula mamaria elemental, con un conducto de secreción; los conductos confluyen en un colector común que desemboca en la mamila. Su producto de secreción, leche materna, es de alto poder nutritivo, rica en proteínas, azúcares y grasas; su producción es estimulada por acción hormonal.C. CICLO SEXUAL FEMENINO. Llamado también ciclo ovárico o ciclo menstrual de la mujer, comprende el conjunto de cambios fisiológicos, periódicos, que afectan a su aparato genital y a todo su organismo; cambios que tienen lugar en torno al fenómeno de la ovulación, con el fin de crear en lá mujer las condiciones morfológicas y fisiológicas óptimas para la fecundación del óvulo y su posterior implantación en el endometrio (v. MUJER II y III). Su periodicidad, desde la primera menstruación o menarquia hasta la última o menopausia, sólo está interrumpida en caso de fecundación o en condiciones no normales. Cada 28 días, aproximadamente, se rompe un folículo maduro, pasando el óvulo a la trompa uterina; este plazo marca la duración media del ciclo y es precisamente en la mitad, hacia el día 14, cuando ocurre la ovulación (salvo en los casos de "ovulación refleja", con fecha indeterminada e imprevista).1. Regulación neuroendocrina. El ciclo está regido por un complejo mecanismo, en el que intervienen diversos órganos y sustancias. En síntesis se puede reducir a lo siguiente: los centros nerviosos, especialmente el hipotálamo (v. NERVIOSO, SISTEMA), estimulan, por medio de sustancias químicas, la secreción del lóbulo anterior de la hipófisis, que produce hormonas gonadotróficas; éstas estimulan la producción de hormonas ováricas -estrógenos (v.) y progesterona-; a su vez, las hormonas ováricas actúan sobre el hipotálamo e hipófisis, cerrando el círculo que se repetirá en cada ciclo. Durante unos días, al principio y al final del ciclo, se producen altas cantidades de estrógenos, principalmente estradiol, pasando a la sangre, desde donde actúan a distancia y también sobre el aparato genital. Otros días del ciclo, la progesterona aumenta su concentración hemática y completa los efectos de las hormonas anteriores. Para un mejor conocimiento de las hormonas ováricas, v. ESTRÓGENOS; GESTÁGENOS.Las hormonas del lóbulo anterior de la hipófisis o gonadotróficas son: foliculoestimulante (FSH), luteinizante (LH) y luteotrófica o prolactina (LTH). Las dos primeras actúan sobre los ovarios y favorecen la maduración folicular y la secreción de estrógenos; madurado el folículo se inhibe la secreción de FSH y se estimula la producción de LH, lo cual favorecerá la formación del cuerpo lúteo o amarillo. La mucosa uterina o endometrio aumenta de espesor, con gran desarrollo de sus vasos sanguíneos, por la acción de las hormonas ováricas vertidas a la sangre, hasta que se produce la hemorragia uterina o menstruación, con el descenso de la concentración sanguínea "de estas hormonas.El fenómeno central del ciclo, como ya se ha dicho, es la ovulación; las etapas anteriores facilitan ésta, y las posteriores favorecen la implantación del óvulo en la mucosa uterina, en casa de fecundación. Se distinguen tres fases en su evolución: primera fase o menstruación, de cuatro a seis días, con hemorragia uterina por degeneración del endometrio; segunda fase o proliferativa, en la que recupera y prolifera el endometrio y se produce la ovulación; y tercera fase o secretora, con la transformación final del endometrio, que cierra el ciclo sexual.2. Ovulación. Acontece generalmente en la fase central del ciclo; sin embargo, sucede en ocasiones que, por descargas sensoriales de la esfera genital o por determinados fenómenos emocionales, se produce una "ovulación refleja", o, por el contrario, se inhibe la ovulación normal.Ogino y Knaus, tras investigaciones llevadas a cabo por separado, llegaron a la conclusión de que la ovulación tenía lugar el día 14 del ciclo, aproximadamente dos semanas antes de la menstruación; se sabe que la posibilidad de fecundación de óvulo y espermatozoide en el aparato genital femenino y en condiciones biológicas favorables es de aproximadamente un día -la viabilidad del óvulo es de unas 24 horas y la del espermatozoide de 48 horas-, aunque se pueden calcular como días de fertilidad fisiológica del 11 al 17 del ciclo; siendo los primeros 10 días y los posteriores al 17, las épocas de esterilidad fisiológica. Sin embargo, la presencia de ovulaciones reflejas y las inhibiciones citadas, traducidas clínicamente por variaciones en la duración del ciclo o por ausencia del mismo -amenorrea-, hace que estos esquemas temporales no sean exactos.El estudio de la probabilidad de fecundación del óvulo demostró que ésta es variable según sea la fase del ciclo en que tiene lugar la inseminación. La probabilidad es máxima si la inseminación coincide con la fecha de la ovulación; es menor en los días inmediatos, previos y posteriores, a la ovulación; y es mínima en los días que siguen a la menstruación y en los de la fase final del ciclo. Este esquema es válido para los casos normales y típicos, no así para los casos de irregularidad del ciclo menstrual y de los ya mencionados de ovulación refleja, con fecha indeterminada y secundaria a factores nerviosos y psíquicos. Conviene recalcar que tanto el óvulo como el espermatozoide fecundables tienen un plazo de vida óptimo para una fecundación favorable, que no va más allá de 24 horas; pasadas éstas se consideran el óvulo, o en su caso los espermatozoides, envejecidos, con el riesgo que conlleva para la fecundación. En las correlaciones que existen entre días del ciclo y probabilidad de fecundación, se funda el método contraceptivo de Ogino, método que si no es seguido con rigidez, no está exento de fallos y riesgos: embarazos no queridos; nacimiento de niños anormales, si la fecundación se produce en óvulos o espermatozoides envejecidos; posibilidades de aborto en los primeros días de la fase embrionaria, en ese mismo supuesto; mayor probabilidad de embarazos ectópicos (fuera de su lugar normal) o casos de placenta previa (V. OBSTETRICIA).Durante la ovulación se produce también un descensode la temperatura basal en la mujer (hipotermia), probablemente debida a la acción de la hormona ovárica -foliculina- que alcanza máxima concentración hemática en este proceso. El conocimiento de este hecho ha conducido al llamado método de la temperatura basal para la determinación de la fecha de ovulación. Van Velde en 1904 y Fruhinsholz en 1928 fueron los primeros científicos que relacionaron las variaciones térmicas de la mujer con las variaciones del ciclo. Rubenstein en 1937 introduce en clínica el test térmico de la ovulación. Esta técnica es sencilla; consiste en tomar diariamente la temperatura en vagina, recto o boca, por la mañana, al despertar; se repite en varios ciclos, con lo que se tendrá un índice de aproximación de la fecha de la ovulación. En realidad, quien debe interpretar este test es el médico, quien además asociará las presuntas variaciones con procesos intercurrentes de cualquier índole (infecciones, etc.). El ginecólogo emplea el método con varios fines, además del ya indicado; con él conoce la evolución de los ciclos ováricos, sospecha las amenazas de aborto, realiza diagnóstico precoz de embarazo, etc.
En relación con los aspectos morales de la llamada continencia periódica, V. MATRIMONIO, V, 6; PATERNIDAD RESPONSABLE 3.Las enfermedades del aparato reproductor femenino son objeto de estudio de una rama de la Medicina (V. GINECOLOGíA); y la fisiología o patología relacionadas con la mujer embarazada lo son de la Obstetricia (v.; V. t. MUJER III).3. Fecundación. La fusión de las células sexuales femenina y masculina, aptas para la fecundación, en la trompa uterina, tras la cópula, determina la existencia de un nuevo ser humano; su primera célula tiene un número diploide de cromosomas (23 pares) y el caudal hereditario paterno y materno (V. FECUNDACIÓN). El óvulo fecundado implantado en el endometrio sufre los procesos de división celular convirtiéndose en embrión (V. EMBRIOLOGíA), que desarrollado se denominará feto durante la gestación (V. EMBARAzo) hasta el momento del nacimiento (V. PARTO), pero desde la fecundación es ya un nuevo ser, con todos los derechos que conlleva la vida humana (V. NATALIDAD I).Para un mejor conocimiento de los diversos aspectos relacionados con la r. humana, además de los ya citados en anteriores apartados, V. ANATOMÍA HUMANA, 8; NATALIDAD; SEXUALIDAD; FERTILIDAD; ESTERILIDAD; ABORTO; ANOVULATORIOS; ANTICONCEPTIVOS.J. R. LÓPEZ PÉREZ.
BIBL.: H. RouviÉRE, Anatomía humana, Barcelona 1956; A. W. HAM, Tratado de Histología, 6 ed. Barcelona 1970; R. H. WiLLIAMS, Tratado de Endocrinología, 3 ed. Barcelona 1969; J. BOTELLA, Fisiología femenina, 9 ed. Barcelona 1971; íD, Cuestiones médicas relacionadas con el matrimonio, Barcelona 1966; fD, Esterilidad e infertilidad humanas, Barcelona 1967; M. A. CARRASCOSA, Reproducción humana, Pamplona 1968; J. JIMÉNEZ VARGAS y G. LópEz GARCíA, Aborto y contraceptivos, Pamplona 1973; E. GIL VERNET, Ginecología, Barcelona 1968; O. KASER, Las funciones sexuales específicas de la mujer y sus trastornos, Barcelona 1971; R. D. AMELAR, Infertilidad en el varón, Barcelona 1968; G. DAvID y P. HAEGEL, Embriología, Barcelona 1968.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.