Renacimiento V. Arte. B. en Iberoamérica. ARTE
Categoria:
Arte
El repertorio decorativo del R. español pasó a las Indias, donde se vio sometido a una pervivencia que no está de acuerdo con la cronología estilística. Lo hispánico permaneció ligado en buena parte al espíritu decorativo del Quattrocento, ya que el libro de Sagredo Medidas del Romano está inspirado en el Vitrubio de Fra Giocondo; el manual de Sagredo divulgó a Vitrubio entre los canteros y artesanos de España e Hispanoamérica que, como es natural, se sirvieron ante todo de los grabados. El ambiente humanístico de México durante el s. xvi se manifestó hasta en los detalles insignificantes de la decoración. Este uso de la Antigüedad que entrañaba el R. aparece en las Ordenanzas de doradores y pintores (1557); en ellas se dice que los pintores serían examinados de su conocimiento de lo Romano, es decir, del arte del R., que era una evocación del antiguo de Roma, según la mentalidad de la época. Si las ordenanzas aludidas prescribían el conocimiento del repertorio decorativo del R., cabe esperar que los artistas buscaran con interés las fuentes grabadas donde aparecieran, principalmente en los libros ilustrados.Recientemente se ha hallado un modelo grabado, que es decisivo para explicar el origen de los grutescos pictóricos de la escalera de Actopan, en México, los cuales están tomados de la portada de la obra del P. Las Casas (v.) Brevissima relación de la destruyción de las Indias (Sevilla 1552). En México, los mejores ejemplos de columnas abalaustradas se encuentran en la portada de Acolman, que han sido relacionadas con las de S. María de Calatayud (España). El caso más interesante lo constituyen las columnas de la portada de la Porciúncula del convento mexicano de Huejotzingo, que recientemente se ha interpretado como un reflejo de las de Jaquin y Boaz, existentes en el templo de Salomón, así que habría que clasificarlas como pertenecientes al orden ierosolimitano. Menos interés tienen las columnas abalaustradas de Sudamérica, que aparecieron con notable retraso; en Tunja, Cuzco y Quito, existen muestras dignas de tenerse en cuenta. Caso extraño es el de la columna panzuda, que tuvo gran favor en Venezuela durante la segunda mitad del s. XVIII, adonde había llegado por vía holandesa procedente de CuraVao; no deja de llamar la atención que este soporte renacentista se desarrollara en el s. XVIII, lo que constituye un caso típico de pervivencia estilística; sobre su génesis se ha averiguado que el precedente más antiguo se encuentra en el tratado de Vitrubio ilustrado por Fra Giocondo (1511).Como los tipos arquitectónicos representan valores religiosos y están cargados de valores colectivos, es natural que algunos esquemas espaciales españoles fueran trasplantados al medio americano. Excepción de la regla fue el experimento arquitectónico de la catedral de Ptitzcuaro, de planta pentagonal; tanto se buscó la originalidad, que no tiene similar en Europa. Las catedrales hermanas de México y Puebla siguieron la tendencia a centralizar la planta, desplazando el crucero y peraltando los órdenes; documentado Claudio Arciniega (v.) como autor de la de México, cabe pensar que la de Puebla sea de él o una imitación de su modelo metropolitano; ambas se relacionan con la catedral de Valladolid, tanto en la adopción de la cabecera plana como en la idea de colocar cuatro torres en los ángulos; si bien no se puede hablar de que dependan estrechamente del modelo peninsular, está claro que hay, a uno y otro lado del Atlántico, una misma tendencia.Los tratados de arquitectura llevaron al mundo arquitectónico americano modelos un tanto extraños a la tradición hispánica; en este aspecto, el libro de Serlio fue el vehículo que permitió que la escalera que Bramante (v.) diseñara para el Belvedere del Vaticano fuera empleada para unir la plaza con la fachada de S. Francisco de Quito, según han demostrado los Mesa; a estos investigadores se debe la identificación del original diseño de la llamada Torre de Novicias, en el convento de Capuchinas de Antigua (Guatemala), obra quizá del s. XVII, con la planta del Panteón, que Serlio grabó en su libro V.Por lo que respecta a la arquitectura civil se importó el tipo cruciforme de hospital difundido por los Reyes Católicos, el ayuntamiento castellano y el modelo de palacio de planta rectangular con arquerías en los lados mayores, así como el tipo de casa andaluza. El primer palacio fue la casa del Almirante en Santo Domingo, imitado por Cortés en el suyo de Cuernavaca, después de 1530; el modelo español con el que pueden relacionarse es el palacio de Saldañuela, en Sarracín.SANTIAGO SEBASTIÁN.
BIBL.: D. ANGULO, Historia del arte hispanoamericano, I, Madrid 1945; íD, El gótico y el renacimiento en las Antillas, Sevilla 1947; S. SEBASTIÁN, La decoración llamada plateresca en el mundo hispánico, "Bol. del Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas" n’ 6, Caracas 1966.
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