Reflexología BIOL.
Categoria:
Biología
Concepto. El descubrimiento de los reflejos (v.) condicionados nace a partir de las investigaciones llevadas a cabo en la Psicología animal (v.). Desde que Pavlov (v.) dio a conocer el resultado de sus experimentos, en el Congreso de Fisiología de 1935, se sentaron las bases de la r. y de su relación con la Psicología (v.). Desde su nacimiento, la r. se inserta en el marco del biologismo, a pesar de sus pretensiones antropológicas. Aunque Pavlov llevó a la cumbre la teoría de los reflejos condicionados, fue I. M. Sechenov (1829-1905) el pionero de este movimiento, al intentar reducir la totalidad de la vida psíquica a puro movimiento muscular. Así, escribió Sechenov, "toda la diversidad infinita de las manifestaciones externas de la actividad del cerebro, en un análisis fino, puede ser considerada como un fenómeno único: el movimiento muscular (...). Un pensamiento consiste en los dos primeros tercios de un acto reflejo". Otros antecedentes en el origen de la r. habría que buscarlos en V. M. Bechterev (1857-1927), fundador de la Psicología objetiva (v.).Para Pavlov, la conducta humana deviene en un sistema de reflejos, resultado del binomio estímulo-respuesta, que comienza fuera del hombre y finaliza también fuera de él. Las bases de partida serán el reflejo -el estímulo produce una respuesta motora- y su metamorfosis; esdecir, el cambio operado en el reflejo primario, espontáneo e incondicionado, que queda transformado así en secundario, adquirido y condicionado. De este modo, la r. nace como un reproche contra el empirismo asociacionista (v. ASOCIACIONISMo); en este sentido se manifiesta M. Cruz Hernández: "de la Psicología totalitaria que se detenía demasiado en la especulación dialéctica de la vivencia, o estados psíquicos conocidos por la introspección (...) descuidando el resultado y la proyección del mundo psíquico en la vida total del hombre" (o. c. en bibl.).Una definición de la r. puede ser la que se da en la obra de V. Smirnov: "actividad psicológica del hombre que por su origen y funcionamiento es una actividad de carácter reflejo, una actividad de carácter superior, que es por su contenido un reflejo de la realidad objetiva, condicionado por las particularidades de su vida y de su trabajo y, en primer lugar, por las condiciones de vida de la sociedad a que el hombre pertenece". Otro intento más reciente de definición es el perseguido por algunos autores, que buscan un acuerdo común entre el psicoanálisis (v.) y la reflexología. Es verdad que mientras la r. considera al ser humano como una "cadena de reflejos", el psicoanálisis le traduce como una "cadena de instintos". Los procesos de inhibición y excitación pavlovnianos provocadores de las "neurosis animales" tendrían su réplica en el hombre, de manera similar a los procesos de represión e inhibición (v.) freudianos, hallados en las neurosis humanas. Por ello, se explica la gran influencia que la r. ha tenido en el behaviorismo (v. CONDUCTISMO) de Watson (v.), fundamentado en el utilitarismo de nuestra época y en la persecución de la ef f iciency norteamericana. Sin embargo, el hombre y su psicología resultan ser más amplios al rebasar ambos modelos conceptuales elaborados de espaldas a la vida misma. La patología mental, según aquellas ideas, no sería más que una serie anormal de reflejos condicionados incapaces de resolver las situaciones vitales perturbadoras de la salud.Crítica. Es cierto que los hallazgos se comienzan a aplicar en la terapia de desintoxicación alcohólica y de descondicionamiento homosexual, así como en métodos de relajación, parto sin dolor, etc., y que tal vez con ellos se pudieran explicar ciertos automatismos humanos, al igual que algunos hábitos obsesivos del hombre. Pero ni siquiera desde el lado de la investigación neuropatológica -provocación de neurosis experimentales- recibe plena confirmación la reflexología. Más bien encuentra allí un cierto eco contradictorio. Como las investigaciones de W. H. Gantt en el laboratorio pavlovniano de la John Hopkins Medical School demostraran, cada animal sometido a la formal experimentación condicionada respondía con un cierto sesgo de conducta individualizada, que escapaba así al determinismo reflexológico. Como López Ibor (v.) escribe, "la monotonía de las condiciones de entrenamiento conduce a reacciones neuróticas y el método engendrador de reflejos condicionados representa sólo un `factor precipitante’ de la conducta neurótica" (o. c. en bibl.). Igualmente, opina R. Jolivet, "el instinto supone ya un notable margen de variabilidad; con la inteligencia, este margen aumenta inmensamente. Síguese de ahí que toda negación de la libertad humana que pretendiera fundarse en el determinismo histofisiológico no sería otra cosa que una pura y simple petición de principio" (o. c. en bibl.).La r. llega demasiado lejos, cuando al simplificar trata de agotar la significación del sistema nervioso en un mero mecanicismo. López Ibor escribe al respecto: "que los reflejos condicionados existen, no cabe duda; pero que el sistema nervioso no sea otra cosa que una pirámide de reflejos, es algo qué no puede aceptar la neurología actual". Los mismos movimientos humanos, a los que reducía Sechenov todo psicologismo, manifiestan en sí otras posibilidades: el ser intencionales -estar animados de una dirección finalista y de sentido-; el de no responder en muchas circunstancias a ningún estímulo -ni externo, ni interno-, sino ser cumplida consecuencia de una elección personal. Súmense a ello las múltiples posibilidades de las que dependen su morfología externa, con un sinfín de variaciones, inhibiciones y modificaciones, que dan la finura y especialización de la propia actividad inteligente y humana.La r. supone, por tanto, una "psicología sin psicología", al desterrar del campo de la conciencia humana la atención, la memoria, la inteligencia, etc., y sobre todo la libertad en su intento de reducirlo todo a lo material. Este hurto del espíritu que al hombre se le hace pone al descubierto el "intransigente monismo materialista" del que parte (v. MONISMO). Se debe afirmar con Jolivet que "la realidad aparece inmensamente más compleja y convence de que el organismo reacciona como un todo, y de que el sistema nervioso no conoce sino procesos globales, definibles en términos de estructuras". Desde el punto de vista antropológico, esta falta de fundamentación filosófica, desconocedora de los problemas gnoseológicos, le hace caer por su propia base, al eliminar del hombre el área de la íntima subjetividad, de la libertad (v.).V. t.: REFLEJOS; CONDICIONAMIENTO; PSICOLOGÍA ANIMAL; PSICOLOGÍA FISIOLÓGICA; PSICOLOGÍA OBJETIVA.A. POLAINO LORENTE.
BIBL.: F. L. MUELLER, La psicología contemporánea, Buenos Aires 1963, 90 ss.; J. J. LÓPEZ IBOR, Lecciones de Psicología médica, II, Madrid 1968, 26, 358 ss.; R. JOLIVET, Tratado de Filosofía. Psicología, II, 5 ed. Buenos Aires 1956, 60 ss.; M. CRUZ HERNÁNDEZ, Lecciones de Psicología, 3 ed. Madrid 1969, 40 ss.; G. S. BRETT, History of Psychology, Londres 1950; M. BARBADO, Estudios de Psicología experimental, 2 vol., Madrid 1946-48; J. L. PINILLOS, Introducción a la Psicología contemporánea, Madrid 1962; J. ZARAGÜETA, Modernas direcciones de la Psicología experimental, Madrid 1910.
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